October 26, 2021
De parte de La Haine
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La persecuci贸n del r茅gimen de EEUU contra Assange ha durado m谩s de una d茅cada

La jueza brit谩nica Vanessa Baraister deber谩 iniciar hoy mi茅rcoles la revisi贸n de la apelaci贸n presentada por Washington a la negativa judicial a extraditar a Julian Assange a EEUU, emitida en enero pasado por esa misma magistrada. El informador australiano permanece en una prisi贸n de Londres desde abril de 2019, luego de que el gobierno ecuatoriano de Len铆n Moreno decidi贸 expulsarlo de su embajada en la capital brit谩nica, en donde estuvo refugiado durante casi siete a帽os.

La persecuci贸n contra Assange ha durado m谩s de una d茅cada. Se inici贸 con una investigaci贸n de la polic铆a sueca por supuestos delitos sexuales tan insustanciales que nunca dieron lugar a una imputaci贸n formal, pero que fueron el pretexto para detenerlo en Londres, en respuesta a una petici贸n de Estocolmo para someterlo a un interrogatorio. Temiendo que la demanda fuese una coartada para llevarlo a Suecia y extraditarlo de all铆 a EEUU; Assange busc贸 refugio en la mencionada representaci贸n diplom谩tica y ofreci贸 comparecer all铆 ante representantes legales de Suecia. Su sospecha se vio confirmada por el hecho de que Estocolmo cerr贸 definitivamente la pesquisa policial y desech贸 los cargos.

Sin embargo, para entonces el Departamento de Justicia ya hab铆a formulado imputaciones graves en su contra, una de ellas por espionaje, debido a que el fundador de Wikileaks divulg贸 en 2010 documentos secretos que demostraban la comisi贸n de cr铆menes de lesa humanidad por parte de las fuerzas armadas de EEUU en Afganist谩n e Irak.

Posteriormente, al a帽o siguiente, la organizaci贸n de Assange distribuy贸 entre varios medios del mundo 鈥揺ntre ellos, La Jornada鈥 cientos de miles de reportes enviados al Departamento de Estado desde las representaciones diplom谩ticas de EEUU en el mundo. Tales documentos revelaron la falta de escr煤pulos con la que las autoridades de Washington se conduc铆an en otros pa铆ses, pero tambi茅n la supeditaci贸n y la corrupci贸n, si no es que el car谩cter llanamente delictivo, de numerosos gobiernos.

Es claro, pues, que el informador australiano no puede considerarse esp铆a, porque no entreg贸 informaci贸n alguna a un tercer gobierno sino que la divulg贸 para la opini贸n p煤blica internacional. Es evidente tambi茅n que ha sido v铆ctima de una vasta venganza de Estado por haber dado a conocer a la sociedad la descomposici贸n, la inmoralidad y hasta las facetas criminales de la superpotencia en su proyecci贸n diplom谩tica, econ贸mica y militar en el 谩mbito internacional.

Con esas consideraciones en mente, es ine-ludible concluir que el encarnizado acoso judicial de tres presidentes estadounidenses contra Assange 鈥揃arack Obama, Donald Trump y Joe Biden鈥 reviste el car谩cter de escarmiento para cualquier informador que pretenda revelar documentaci贸n clasificada del gobierno estadounidense y es, en tal medida, un b谩rbaro e injustificable ataque a la libertad de expresi贸n de los periodistas y al derecho a la informaci贸n de las audiencias. Resulta desolador, por lo dem谩s, que tres gobiernos que se presumen defensores de esa libertad y de ese derecho 鈥揈EUU, Suecia y Reino Unido鈥 se hayan conjurado para imponer un castigo ejemplar a un individuo que no cometi贸 m谩s delito que revelar la verdad.

Es exasperante, adem谩s, que se haya mantenido en prisi贸n a una persona a todas luces inocente a pesar de su salud precaria y de los riesgos que corre en el encierro. Su encarcelamiento no es s贸lo una injusticia y un atropello inexcusable a los derechos humanos sino tambi茅n una afrenta a los principios elementales de la democracia, la transparencia y la libertad de expresi贸n.

Cabe esperar, en suma, que la jueza Baraister ratifique ma帽ana su negativa a otorgar la extradici贸n del fundador de Wikileaks, que con ello Washington se desista de buscar venganza contra Assange y que 茅ste obtenga una pronta e incondicional liberaci贸n.




Fuente: Lahaine.org