August 10, 2022
De parte de Nodo50
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Gustavo Petro dio a conocer un dec谩logo de compromisos ante el pueblo colombiano, cuyo primer enunciado es 鈥渢rabajar para conseguir la paz verdadera y definitiva鈥β.

La c茅lebre canci贸n de John Lennon 鈥淕ive peace a chance鈥 recorri贸 el mundo desde su grabaci贸n en 1969, coreada por millones de voces como un himno a favor de la paz. En Colombia, la muerte todav铆a tronar铆a durante d茅cadas, incluso luego de haberse firmado solemnemente un Acuerdo de Paz entre el Estado y la principal guerrilla beligerante en 2016.

A煤n hoy como ayer, los EE.UU., cuyo rol central en la mayor铆a de los conflictos b茅licos del siglo XX es indisimulable, invierte todos sus esfuerzos en sostener una guerra permanente en contra de la voluntad de autodeterminaci贸n de los pueblos.

Pero el mundo ha cambiado desde que las juventudes contestatarias se alzaran en armas contra la injusticia. Aquellos movimientos de liberaci贸n encuentran hoy su estela en la organizaci贸n pol铆tica diversificada, en el clamor feminista, en las luchas territoriales de defensa socioambiental, en la renovada movilizaci贸n de una valiente primera l铆nea juvenil, en las reivindicaciones de reparaci贸n de los pueblos ind铆genas y afrodescendientes, en la resistencia activa de campesinas y campesinas, en la fuerza de las y los trabajadores organizados, en suma, en una decidida postura de no violencia activa para enfrentar la ignominia del sistema. Y es el encuentro de esas diversidades en un pacto unitario, el que ha posibilitado que un exguerrillero del Movimiento 19 de Abril (m谩s conocido como M-19) y una lideresa negra de un peque帽o poblado rural del Cauca, hoy asumieran como presidente y vicepresidenta de Colombia.

La asunci贸n estuvo rodeada de color y simbolismo. Gustavo Petro dio a conocer un dec谩logo de compromisos ante el pueblo colombiano, cuyo primer enunciado es 鈥渢rabajar para conseguir la paz verdadera y definitiva, cumpliendo el Acuerdo de Paz y las recomendaciones del Informe Final de la Comisi贸n de la Verdad鈥.

Otra de las sentencias del dec谩logo mencionado, complementaria con el primero, recibi贸 una justificada ovaci贸n: 鈥淒efender a los colombianos y colombianas de las violencias y trabajar para que las familias se sientan seguras y tranquilas.鈥 

En otra parte de su discurso afirm贸 que 鈥渓a paz es posible si desatamos en todas las regiones de Colombia el di谩logo social, para encontrarnos en medio de las diferencias; para expresarnos y ser escuchados鈥 y convoc贸 鈥渁 todos los armados a dejar las armas en las nebulosas del pasado. A aceptar beneficios jur铆dicos a cambio de la paz, a cambio de la no repetici贸n definitiva de la violencia, a trabajar como due帽os de una econom铆a pr贸spera pero legal que acabe con el atraso de las regiones鈥.

Enfatiz贸 finalmente en su alocuci贸n que 鈥淓ste es el Gobierno de la vida, de la paz, y as铆 ser谩 recordado鈥.

Estos son prop贸sitos de cuya sinceridad nadie duda, ya que se corresponden con el sentir profundo de las mayor铆as y de los cuales, no solamente depende la reparaci贸n de las heridas del pasado, sino el futuro del pueblo de Colombia. 

El desaf铆o del nuevo gobierno es enorme, pero tambi茅n la esperanza y la voluntad popular de acompa帽ar el cambio.

Al otro lado de la frontera

En la vecina Venezuela, el presidente Nicol谩s Maduro 鈥 cuyo gobierno fuera asediado sin tregua por el exmandatario Iv谩n Duque por orden del mandato imperial 鈥 celebr贸 las palabras del flamante presidente colombiano, destacando la necesidad de aprovechar la 鈥渟egunda oportunidad鈥 a la que hiciera menci贸n casi al inicio de su discurso.

En un mensaje por redes digitales, Maduro se帽al贸: 鈥淭iendo mi mano al presidente Gustavo Petro y al pueblo colombiano para reconstruir la hermandad sobre la base del respeto y el amor. Aprovechemos esta segunda oportunidad que menciona el nuevo presidente de Colombia, por el bien de la felicidad y la paz. 隆Felicidades!鈥.

Si bien el presidente de la Rep煤blica Bolivariana no fue invitado a la ceremonia de asunci贸n como 煤ltimo acto de hostigamiento del gobierno saliente, pocos d铆as antes se reunieron en San Crist贸bal, localidad venezolana pr贸xima a la frontera, Carlos Far铆a, Ministro del Poder Popular para las relaciones exteriores de Venezuela y Alvaro Leyva, designado canciller del nuevo gobierno colombiano. En el c贸nclave, acordaron fortalecer una agenda de trabajo para la normalizaci贸n gradual de relaciones binacionales y comenzar la recomposici贸n de las interrumpidas relaciones bilaterales con el nombramiento de embajadores y funcionarios diplom谩ticos y consulares.

Adem谩s reafirmaron en el comunicado conjunto, calificado de 鈥渉ist贸rico鈥 por el ministro venezolano, 芦su voluntad de hacer esfuerzos conjuntos para garantizar la seguridad y la paz en la frontera de nuestros dos pa铆ses禄.

De este modo, el que fuera el principal foco de conflicto en una Am茅rica latina y caribe帽a que se proclamara en el transcurso de la II Cumbre de la CELAC (La Habana, 2014), como Zona de Paz, pareciera desactivarse. 

Un nuevo impulso para la integraci贸n regional

La presencia de varios presidentes de la regi贸n en la oportunidad, mostr贸 el fuerte impulso hacia el multilateralismo y la integraci贸n con Am茅rica Latina y el Caribe que este primer gobierno de izquierda en Colombia piensa imprimirle a su gesti贸n. 

Asistieron representantes del bloque progresista como Gabriel Boric, Alberto Fern谩ndez, Luis Arce y Xiomara Castro, pero tambi茅n del espectro conservador como Mario Abdo de Paraguay, el dominicano Luis Abinader, el costarricense Rodrigo Chaves y Guillermo Lasso, quien recibi贸 una estruendosa rechifla de los miles presentes en la plaza Bol铆var. 

Fern谩ndez, actualmente a cargo de la presidencia pro t茅mpore de la CELAC y el presidente de Bolivia lamentaron p煤blicamente la mezquina negativa del congreso peruano a autorizar el viaje al presidente Pedro Castillo. Tambi茅n estuvo el primer mandatario de Panam谩 Laurentino Cortizo, el rey de Espa帽a y la vicepresidenta de Uruguay, Beatriz Argim贸n, en representaci贸n de Lacalle Pou y el frenteamplista Yamand煤 Orsi, intendente de Canelones, representando al expresidente Jos茅 鈥淧epe鈥 Mujica, tambi茅n invitado por Petro, como as铆 tambi茅n ministros y parlamentarios de pa铆ses como Cuba, Serbia o Reino Unido y enviados de organismos internacionales.

Por su parte, el gobierno estadounidense mand贸 una delegaci贸n encabezada por Samantha Power, administradora de USAID. Justamente una de las principales inc贸gnitas que deber谩 despejar Petro, ser谩 el dif铆cil equilibrio en la relaci贸n de Colombia con EEUU, para no verse forzado a continuar siendo pe贸n de la pol铆tica exterior de aquel pa铆s en la regi贸n.

Pueblo, mucho pueblo

El pueblo llen贸 calles y plazas y se estima en m谩s de cien mil los asistentes a los cerca de setenta actos culturales que enmarcaron el inicio del nuevo gobierno.    

Lleno de simbolismo fue el espacio que Petro di贸 a seis invitados de honor, personas del com煤n en representaci贸n de los excluidos de Colombia, con quienes Petro hab铆a estado ya en el marco de su campa帽a. Entre ellos  Arnulfo Mu帽oz, pescador artesanal del Tolima, Katherine Gil, l铆der juvenil del Choc贸, Genoveva Palacios, vendedora ambulante de Quibd贸 y Kelly Garc茅s, la barrendera de una empresa de aseo, cuya resistencia al hostigamiento que sufri贸 por tener un volante del Pacto Hist贸rico entre sus utensilios de labor se viraliz贸. Rigoberto L贸pez, campesino de Caldas y Jorge Iv谩n Londo帽o, silletero de Medell铆n, completaron el cuadro. 

Petro se dirigi贸 a la multitud diciendo: 鈥淯nir茅 a Colombia. Uniremos, entre todos y todas, a nuestra querida Colombia鈥 y dijo adem谩s 鈥渢enemos que decirle basta a la divisi贸n que nos enfrenta como pueblo. Yo no quiero dos pa铆ses, como no quiero dos sociedades. Quiero una Colombia fuerte, justa y unida鈥.

Sin lugar a dudas un comienzo auspicioso, acorde a un gobierno decidido a promover cambios profundos en una naci贸n que exige sanaci贸n. Naci贸n que hoy festej贸 la posibilidad de darle una verdadera chance a la paz.

Rebeli贸n ha publicado este art铆culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




Fuente: Rebelion.org