November 19, 2021
De parte de Ekinarenekinaz
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Declaraci贸n del Grupo Anarquista Comunista de Melbourne sobre el anuncio de la asociaci贸n AUKUS.

La asociaci贸n AUKUS anunciada el 16 de septiembre es un gran paso hacia la guerra contra China. La pieza central de su primera iniciativa es el anuncio del Gobierno australiano de que comprar谩 ocho submarinos nucleares a Estados Unidos o al Reino Unido. Las reacciones a este anuncio son casi tan significativas como la propia compra de los submarinos.

Las adquisiciones militares australianas desde el final de la guerra de Vietnam han sido una debacle continua, marcada por la indecisi贸n, los cambios de direcci贸n tard铆os, los enormes sobrecostes y los grandes retrasos en las entregas. Estos factores han sido una verg眉enza permanente para los sucesivos gobiernos australianos y las generaciones de mandos militares, pero no son 煤nicamente el producto de la simple incompetencia. Tambi茅n son el resultado del dilema del imperialismo australiano: ser un puesto de avanzada europeo al borde de Asia y ser una econom铆a desarrollada con econom铆as asi谩ticas de r谩pido crecimiento como vecinos. El declive relativo de Australia significa que se enfrenta a una contradicci贸n cada vez mayor entre sus ambiciones y su capacidad. Intentar maximizar su capacidad a trav茅s de las adquisiciones militares es extremadamente arriesgado y est谩 dando lugar a una disminuci贸n de la autonom铆a estrat茅gica del ej茅rcito australiano. La decisi贸n sobre los submarinos es un paso importante en ese proceso.

Al decidir la compra de estos submarinos, el Gobierno ha renunciado a fingir que Australia 芦no tiene que elegir entre su historia y su geograf铆a禄. Ha optado decididamente por situarse junto a Estados Unidos frente a una China en ascenso y hacerlo de forma ostensiblemente agresiva. La misi贸n de los submarinos es tan obvia para el sistema de seguridad que los expertos militares la describieron abiertamente el d铆a del anuncio. Deben merodear por los estrechos y canales entre las islas de la llamada primera cadena de islas, una serie de islas grandes y peque帽as que separan el Mar de China Meridional y el Mar de China Oriental del Oc茅ano Pac铆fico. All铆, ayudar谩n a embotellar a la armada china e impedir谩n que tenga libre acceso al oc茅ano abierto. El Oc茅ano Pac铆fico debe seguir siendo un lago americano y Australia se ha ofrecido a ayudar.

Sin embargo, mantener a China en esta posici贸n subordinada es m谩s f谩cil de decir que de hacer. Durante m谩s de cuatro d茅cadas, se ha desarrollado con una velocidad extraordinaria. Aunque se ha ralentizado un poco en los 煤ltimos a帽os, su crecimiento sigue siendo mucho mayor que el de Estados Unidos o cualquier otro pa铆s desarrollado. Se prev茅 que su PIB supere al de Estados Unidos en torno a 2030, m谩s o menos a帽os, seg煤n la bola de cristal que se consulte. EE.UU. se ha librado de anteriores desaf铆os a su dominio, y sus posibles rivales se han estancado a unos dos tercios del PIB per c谩pita estadounidense.

China, sin embargo, es un asunto diferente. Su poblaci贸n es cuatro veces mayor que la de Estados Unidos, por lo que incluso si su desarrollo se detiene en la mitad del PIB per c谩pita de Estados Unidos, seguir谩 siendo el doble del PIB estadounidense en conjunto. La ventaja militar de EE.UU. sobre China y su dominio mundial en general ser铆an completamente insostenibles para entonces, si no mucho antes. La continuidad del dominio estadounidense requiere que se detenga el desarrollo de China, ya sea por estrangulamiento econ贸mico o, en su defecto, por la guerra. De hecho, en un n煤mero reciente de The Diplomat, una revista de 茅lite para la regi贸n de Asia-Pac铆fico, se dec铆a: 芦Probablemente merezca la pena pensar en c贸mo y qu茅 podr铆a hacer Estados Unidos para reducir el crecimiento econ贸mico chino, incluyendo una desvinculaci贸n agresiva y el uso estricto de sanciones financieras y tecnol贸gicas禄.

Estados Unidos y sus aliados m谩s cercanos (no hay ninguno m谩s cercano que Australia) est谩n intentando socavar la Iniciativa del Cintur贸n y la Ruta de China, que es un proyecto del llamado Partido 芦Comunista禄 chino para llevar el desarrollo de China al siguiente nivel y reorientar la econom铆a de la regi贸n a su alrededor. Adem谩s, Estados Unidos est谩 utilizando cada vez m谩s las leyes de propiedad intelectual para impedir que China adquiera tecnolog铆a, tratando de impedir que China exporte su tecnolog铆a a otros pa铆ses y librando una guerra comercial contra las exportaciones chinas (algo que empez贸 Trump y que Biden no ha abandonado). Australia tiene un cierto conflicto en este proyecto, ya que vende mucho mineral de hierro y otros minerales a China, pero esto no le ha impedido participar en la campa帽a de Estados Unidos. Australia ha sido especialmente activa en su intento de mantener la Iniciativa del Cintur贸n y la Ruta fuera del Pac铆fico Sur.

Sin embargo, el estrangulamiento econ贸mico de China no est谩 ni mucho menos asegurado. El declive relativo del poder de Estados Unidos en el 煤ltimo medio siglo significa que China a煤n puede mantener una v铆a de crecimiento superior a la de Estados Unidos a trav茅s de las relaciones econ贸micas con otros pa铆ses en desarrollo, principalmente en Asia, pero tambi茅n en 脕frica e incluso en Am茅rica Latina. La guerra econ贸mica de Estados Unidos puede, de hecho, resultar contraproducente y poner a Estados Unidos, y no a China, en el carril lento.

Y aqu铆 es donde las cosas se ponen realmente peligrosas. Nadie quiere una guerra nuclear, pero tampoco nadie quer铆a la Primera Guerra Mundial. Esa guerra se produjo a pesar de que las grandes potencias imperialistas no la quer铆an porque quer铆an otra cosa a煤n menos: tener sus intereses nacionales vitales subordinados a otra potencia. La guerra con China ocurrir铆a de la misma manera. El mayor peligro es la trampa de Tuc铆dides, la tentaci贸n de Estados Unidos de lanzar una guerra contra China antes de que 茅sta se vuelva demasiado poderosa para hacerle la guerra.

Esto es, pues, lo que impulsa la asociaci贸n AUKUS. Es un intento de mantener a China militarmente subordinada, incluso hasta el punto de que est谩 rodeada de bases militares estadounidenses y no pueda navegar con su armada en el Oc茅ano Pac铆fico sin el permiso de Estados Unidos. Australia ya desempe帽a un papel vital al ser un ruidoso aliado de Estados Unidos en la regi贸n y, lo que es a煤n m谩s importante, al ser el emplazamiento de la base de espionaje estadounidense en Pine Gap, cerca de Alice Springs. Esta base es esencial para el sistema de sat茅lites militares de EEUU, ya que sin ella habr铆a un gran punto ciego en su vigilancia global. El papel de la compra del submarino australiano es mantener la influencia de Australia en la campa帽a anti China. Los capitalistas australianos todav铆a quieren exportar a China y tambi茅n quieren preservar los intereses imperialistas australianos en el Pac铆fico Sur.

La compra de submarinos, sin embargo, est谩 demostrando tener consecuencias no deseadas. La decisi贸n de adquirir submarinos nucleares con tecnolog铆a estadounidense exig铆a deshacerse de un contrato de 90.000 millones de d贸lares para comprar submarinos convencionales a Francia. La duplicidad del Gobierno australiano, especialmente la de Scott Morrison, Peter Dutton y Marise Payne, ha indignado al Gobierno franc茅s en un momento especialmente desafortunado. Con la inminente retirada de Angela Merkel, el l铆der pol铆tico de mayor rango en la Uni贸n Europea ser谩 el presidente franc茅s, Emmanuel Macron. Se esperaba que el acuerdo de libre comercio entre Australia y la UE, que se lleva negociando desde hace un par de a帽os, se cerrara muy pronto. Parece que ser谩 una de las primeras v铆ctimas. M谩s significativa es la actitud de Francia en particular, pero de la UE en general, respecto a la cooperaci贸n con Estados Unidos sobre la pol铆tica de China. Si Francia va a ser perjudicada por sus antiguos aliados en el Pac铆fico, es mucho menos probable que vea las cosas a la manera del T铆o Sam cuando el Presidente de EE.UU. quiere un frente com煤n contra China.

A煤n m谩s importante, especialmente para el imperialismo australiano, es la reacci贸n en el Pac铆fico asi谩tico. Los medios de comunicaci贸n se refieren constantemente a pa铆ses no identificados que apoyan la adquisici贸n del submarino y la campa帽a anti China de Estados Unidos. Dos estados que podr铆an aprobarlo son Jap贸n y Vietnam, ninguno de los cuales estar铆a dispuesto a anunciarlo. Mientras tanto, tanto Malasia como Indonesia han expresado p煤blicamente su preocupaci贸n. Ninguno de los dos tiene especial aprecio por China, pero definitivamente no quieren una carrera armament铆stica regional. Y una carrera armament铆stica es lo que tendr谩n, ya que Pek铆n no aceptar谩 el anuncio de los submarinos.

Aunque es posible que el Gobierno australiano de Scott Morrison simplemente haya metido la pata en esta situaci贸n (gran parte de su Gabinete, incluido el propio Morrison, han fracasado hacia arriba), no se puede decir lo mismo de Estados Unidos. Joe Biden es un veterano de la pol铆tica exterior y lleg贸 al cargo prometiendo reconstruir las relaciones de EE.UU. tras el caos y la imprevisibilidad de los a帽os de Trump. Estados Unidos ha tomado una decisi贸n consciente sobre c贸mo abordar las relaciones con China. En lugar de construir una amplia alianza para contrarrestar el mal comportamiento de China, ha reunido una estrecha (que recuerda a la 芦Coalici贸n de los dispuestos禄 de 2003) para apostar por una postura militar agresiva. Esto no es un accidente. EE.UU. y China est谩n en el camino de la guerra y AUKUS es un gran paso para iniciarla.

China tiene derecho a convertirse en un pa铆s desarrollado y su poblaci贸n tiene derecho al nivel de vida que ello conlleva. El intento de Estados Unidos de estrangular su desarrollo econ贸mico y mantenerlo como un pa铆s pobre es un crimen contra la humanidad y la amenaza apenas oculta de una guerra nuclear es un crimen a煤n mayor. En los pr贸ximos a帽os, podemos esperar una fuerte campa帽a medi谩tica en Estados Unidos, Reino Unido y Australia en relaci贸n con una multitud de quejas contra China. Algunas de ellas (sobre todo su trato a los uigures de Xinjiang, a los tibetanos y a los habitantes de Hong Kong) ser谩n verdaderos cr铆menes del llamado Partido 芦Comunista禄 chino. Sin embargo, independientemente de que los cr铆menes de Pek铆n sean reales o imaginarios, la motivaci贸n de las denuncias ser谩 la misma. Intentar谩n consolidar la opini贸n p煤blica detr谩s de la pol铆tica anti China y el camino hacia la guerra.

En Australia, la campa帽a de opini贸n p煤blica tendr谩 un resultado seguro. Habr谩 un aumento masivo del racismo dirigido a las personas de origen o apariencia china. El racismo antichino est谩 oficialmente mal visto por los gobiernos australianos desde hace unas tres d茅cadas. Han preferido utilizar a los abor铆genes, a los musulmanes y, 煤ltimamente, a los africanos como pararrayos del descontento social. El desarrollo de la confrontaci贸n con China cambiar谩 esto. Los inmigrantes chinos, sus hijos e incluso las personas de origen chino cuya familia ha estado aqu铆 durante generaciones ser谩n vistos como una potencial quinta columna. Ser谩n objeto de violencia y abusos aleatorios en la calle, sufrir谩n discriminaci贸n justificada por un razonamiento patri贸tico y recibir谩n incesantes demandas para demostrar su lealtad a Australia y su hostilidad a Pek铆n. No ser谩 bonito.

El Grupo Comunista Anarquista de Melbourne pide al movimiento obrero de Australia que se oponga a la asociaci贸n AUKUS y a su campa帽a antichina. La compra del submarino nuclear subraya nuestra posici贸n establecida: 隆ni una persona, ni un centavo para el ej茅rcito imperialista australiano! No nos hacemos ilusiones con el llamado Partido 芦Comunista禄 chino. Es una banda de bur贸cratas corruptos cuyo estalinismo es tan degenerado que celebra a los multimillonarios chinos. Hay m谩s millonarios en d贸lares en la Asamblea Popular Nacional de Pek铆n que en el Congreso de Estados Unidos. Nuestra oposici贸n a AUKUS deriva, en cambio, de nuestra oposici贸n a nuestra propia clase dominante.

Contra la asociaci贸n AUKUS y la amenaza inminente de guerra contra China, el Grupo Anarquista Comunista de Melbourne (MACG) levanta la bandera de la solidaridad internacional de la clase obrera. Nos oponemos a todos los gobiernos del mundo, pero nuestra tarea es derrocar a la clase capitalista aqu铆 en Australia. Nuestro objetivo es una revoluci贸n obrera que se extienda por todo el mundo, derrocando a todas las clases dominantes sin distinci贸n. Esta revoluci贸n abolir谩 el imperialismo mediante la abolici贸n del Estado-naci贸n. En su lugar florecer谩 una comunidad mundial, organizada sobre la base de un federalismo consecuente y practicando el comunismo libertario. Eso s铆 que es algo por lo que hay que luchar.

隆ABAJO EL AUKUS!

隆ABAJO EL ANZUS!

隆CIERRE DE PINE GAP!

Publicado el 26 de septiembre de 2021 por ablokeimet




Fuente: Ekinarenekinaz.com