December 4, 2020
De parte de SAS Madrid
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Al reci├ęn inaugurado nuevo hospital de pandemias de Madrid, el Enfermera Isabel Zendal, todav├şa no han llegado los m├ędicos ni los pacientes, que se espera que se empiecen a derivar de otros centros tras el puente de diciembre, al tiempo que se van retirando los andamios de la obra, que ha costado 100 millones de euros. Como no tendr├í servicio de urgencias, tampoco quien se rompa una pierna ni quien padezca una gripe complicada podr├í acercarse por su cuenta. Desde el mi├ęrcoles s├ş llega, sin embargo, una l├şnea de autob├║s.

Sale del recinto ferial de Ifema y, en menos de 20 minutos est├í en la puerta del nuevo centro, mientras otro veh├şculo recorre el trayecto inverso. As├ş, de 7.00 a 23.00 horas, de lunes a domingo, seg├║n el cartel informativo. Los veh├şculos tienen un aforo limitado de 58 pasajeros, a causa del coronavirus. Pero de momento da igual, porque van vac├şos.

Juan, de 73 a├▒os, sali├│ hoy de casa totalmente de ‘sport’: ch├índal, chaleco y gorro morado para el fr├şo. Vive cerca de la zona del Campo de las Naciones y se fue dando un paseo hasta el flamante edificio. “Como todo buen jubilado, soy muy curioso”, bromea, y reflexiona: “Si no tiene quir├│fanos, yo no le llamar├şa hospital”. Para volver, cogi├│ el bus, que lo deja al lado del metro.

En la parada est├í un trabajador de atenci├│n al cliente de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), Juanma. “Esta ma├▒ana han ido dos personas: un curioso y una se├▒ora que iba a entregar un curr├şculum”, cuenta. Enrique, al volante, lleva haciendo el circuito desde antes del amanecer, y tras bajarse el jubilado, apaga el motor y salta a la acera a charlar. Al poco aparece otro autocar de otra l├şnea, cuyo conductor hace lo propio. Fuma un puro fino y le toma el pelo al compa├▒ero: “┬íSiempre te veo en el mismo sitio!”. Enrique concede: “Madre m├şa, hoy no he hecho nada”. Le quedan dos vueltas antes de acabar el turno. Los conductores se despiden.

La abortada Ciudad de la Justicia

El trayecto es corto hasta Valdebebas, la zona del norte de Madrid donde est├í el nuevo hospital, pero durante el mismo se puede observar la mezcla del paisaje, entre oto├▒al y lunar, territorio propicio sin embargo para recalificaciones urban├şsticas e inversiones p├║blicas dudosas.

Pronto se divisan el campo del filial del Real Madrid y la ciudad deportiva con los habituales c├ímaras de televisi├│n en la puerta, a la espera de los futbolistas. Al lado est├í la estaci├│n de cercan├şas y, al fondo, el hospital, que capta menos la atenci├│n del edificio plateado de la abortada Ciudad de la Justicia, otro proyecto farar├│nico levantado en la era de Esperanza Aguirre. Con forma de huevo o rosquilla pasar├í pr├│ximamente a albergar el Instituto de Medicina Legal, 13 a├▒os y m├ís de 100 millones de euros despu├ęs de colocarse la primera piedra. El traslado iba a terminar en oto├▒o, pero a├║n le quedan unas semanas, seg├║n las ├║ltimas previsiones. El dinero es similar al que costar├í el hospital de pandemias pero este ├║ltimo se ha levantado en tiempo record, seg├║n presumen las autoridades madrile├▒as. Y es previsible que no tarde 13 a├▒os en usarse, aunque el vicepresidente de la Comunidad, Ignacio Aguado (Ciudadanos), dijo este mi├ęrcoles que “ojal├í nunca haya que utilizarlo”. Se refer├şa el socio d├şscolo (pero sost├ęn en todo caso del Gobierno de Isabel D├şaz Ayuso) a que este hospital -que sin atender a un solo paciente se conoce ya en toda Espa├▒a “no nace con vocaci├│n de estar permanentemente abierto”.

En la parada del Isabel Zendal est├í Miguel ├üngel, de la EMT. Tampoco tiene mucho trabajo, pero agradece que d├ę el sol en la marquesina, que hasta las 10.00 horas a├║n acumulaba escarcha. Hay otro compa├▒ero de informaci├│n a la salida de la estaci├│n de tren y ah├ş, a la sombra, “se pasa m├ís fr├şo que un perro chico”. A la parada se acercan sucesivamente dos se├▒ores que preguntan por el recorrido y la frecuencia.

“En principio va a durar”, explica el empleado, que entiende que la l├şnea est├í operativa ya para que la gente la vaya conociendo. Pasan ciclistas, corredores, gente paseando; alguno se saca una foto con el edificio de fondo. No se oye a los obreros, que est├ín en el otro lateral del recinto. Los conductores, en su pausa, recordaban que tampoco el bus especial de Atocha a Ifema, cuando el pabell├│n se destin├│ a hospital de campa├▒a por el covid, llevaba muchos pasajeros los primeros d├şas. Miguel ├üngel sugiere que estas jornadas iniciales servir├ín para que el trayecto empiece a figurar en las aplicaciones de mapas de los tel├ęfonos m├│viles. Ya lo hace en la de la EMT, a├║n no en la de Google.

Un guarda impide el paso al edificio e invita a dar la vuelta a la manzana por la acera exterior. A unos 200 metros est├ín las obras, bastante avanzadas, de unos bloques de edificios. Miguel ├üngel consulta en el tel├ęfono un portal inmobiliario para ver los precios. Un estudio de 38 metros cuadrados se vende a cerca de 200.000 euros. “Yo me quedo en Valdemoro”, se r├şe. Mientras, en la puerta del hospital, se va congregando un grupo de notables para una visita. Ninguno ha venido en autob├║s.

Enlace relacionado ElDiario.es (03/12/2020).




Fuente: Sasmadrid.org