June 5, 2021
De parte de Briega
343 puntos de vista


AVALANCHA DE DESAHUCIOS Y PULSO DE LOS MOVIMIENTOS POR LA VIVIENDA

 

Una ligera sospecha corr铆a, durante los pasados meses, en torno a la intensificaci贸n de difamaciones contra la okupaci贸n en los grandes medios de comunicaci贸n. El fantasma de sobremesa proyectado sobre la mayor铆a de salones del estado espa帽ol, pon铆a el foco del problema en quienes deciden okupar espacios abandonados, evitando hablar as铆 de una intemperie habitacional. Despu茅s de varias puestas en com煤n, de an谩lisis informales, art铆culos y/o campa帽as para intentar (contra)informar, denunciando la informaci贸n de los medios -no solo por contraria a nuestras motivaciones pol铆ticas, sino tambi茅n sesgada en cuanto a los hechos reales-, lleg谩bamos a la conclusi贸n de que tal bombardeo period铆stico como m铆nimo pod铆a responder a un ejercicio preventivo.

Probamos a practicar eso de decir lo que pensamos a la cara y cuestionar el bombardeo medi谩tico de criminalizaci贸n hacia la okupaci贸n y resulta que no era extra帽o encontrarnos con personas ajenas a los movimientos sociales que se hubieran dado cuenta de la interesada direccionalidad de la prensa y la televisi贸n en torno al tema de la vivienda. Tambi茅n hay quien se sorprend铆a y despertaba su curiosidad cuando le dec铆amos lo siguiente; quiz谩s este esfuerzo por colocar clara y directamente al okupa como enemigo p煤blico del momento -chivo expiatorio- sea un elemento disuasorio preventivo ante un futuro cercano pr贸ximo en d贸nde lo m谩s probable sea que la ofensiva de desahucios vaya a ser tremenda, dado el empeoramiento econ贸mico y social acelerado por la pandemia.

El estado de alarma no impidi贸 que se dieran desahucios mientras estuvo vigente. Ahora, sin estado de alarma, el conflicto por la vivienda se vuelve m谩s expl铆cito. Los desahucios producidos a diario en los distintos puntos del estado espa帽ol nos recuerdan los momentos pasados de intoxicaci贸n medi谩tica. Seguramente, s贸lo somos conscientes de todas las operaciones para echar a la gente de sus casas gracias a que hay movimientos ejerciendo el apoyo mutuo y la solidaridad, pues de no ser as铆, probablemente no ser铆amos capaces de darnos cuenta de ello.

Pero quiz谩s y s贸lo quiz谩s, esta confusi贸n interesada en donde un allanamiento de morada no se distingue  de una okupaci贸n, as铆 como una okupaci贸n es lo mismo que un impago del alquiler o que una permanencia en la vivienda por parte de quien no puede pagar su hipoteca despu茅s de que el banco se la quite, o incluso que un robo, no est茅 consiguiendo alcanzar sus objetivos. Es posible que exista ahora mismo un posible salto cualitativo a la hora de no hacer diferencias y practicar la solidaridad entre vecinas, independientemente de la situaci贸n legal en la que habitan un espacio. Esto es una cuesti贸n que se est谩 dando, nos equivoquemos o no en el an谩lisis del por qu茅. Se trata de un punto fuerte a valorar.

Los movimientos por la vivienda est谩n manteniendo un pulso importante con el c煤mulo de ordenes de lanzamiento actuales, pero sin duda, este hecho conlleva una confrontaci贸n que trae consecuencias represivas. Queremos hacer un peque帽o (sin duda alguna incompleto y parcial) recorrido por algunos hechos importantes en torno a las luchas por la vivienda que se est谩n dando actualmente por la geograf铆a del estado espa帽ol, as铆 como con casos que permanecen y cuestiones relacionadas de inter茅s.

Comenzamos con las movilizaciones efectivas en el casco viejo de Bilbao para evitar la llegada de la empresa Desokupa a llevar a cabo un desalojo por petici贸n del propietario de la vivienda el pasado 12 de Mayo. La auto-organizaci贸n vecinal consigui贸 que se volvieran a su casa sin poder retransmitir en directo su programa televisivo ni echar a nadie a la calle. Pero quienes se movilizaron en Bilbao recordaban que los desalojos y los desahucios son t贸nica habitual en la zona y no siempre promovidos por matones de corte fascista. El desalojo del espacio Arrakala del sindicato de vivienda AZET a manos de la Polic铆a Municipal es un ejemplo. La solidaridad con Judith, amenazada de desalojo, a trav茅s de la manifestaci贸n multitudinaria en San Francisco d铆as despu茅s a la victoria contra Desokupa, fue en este caso un ejemplo de todo lo contrario. Un ejemplo de un movimiento vecinal que se ocupa de cuidar a sus vecinas. El sindicato de vivienda del Casco Viejo, Bilbao la Vieja y San Francisco, as铆 como la oficina de okupaci贸n son colectivos implicados en una lucha que recordaba a 鈥淰iviendas Municipales de Bilbao鈥 la situaci贸n de vulnerabilidad de Judith, as铆 como la realidad compartida de ella con otras mujeres del barrio en su misma situaci贸n.

Las luchas sociales de los sindicatos de vivienda est谩n teniendo logros reales y tangibles, lo que supone muchas veces toparse con medidas represivas como la burorepresi贸n. Es el caso de Etxebizitza Sindikatua de Vitoria-Gazteiz. El Departamento de Seguridad ha interpuesto 30.000 euros en multas al colectivo por evitar un desahucio el pasado mes de Enero. Adem谩s, como informa Jon Larreategi, dos personas tienen orden de expulsi贸n, otras cuatro est谩n a la espera de ser juzgadas y no descartan que en los pr贸ximos meses aumente el n煤mero de multas. A trav茅s de una plataforma de crowdfunding, han hecho un llamamiento a la solidaridad para cubrir las multas hasta el 16 de Julio.

 

El pasado 25 de mayo la sede de ERC en Barcelona es okupada por los movimientos de vivienda en protesta por el desahucio del bloque Llavors. Como siempre, la prensa intenta simplificar la rabia en un juego de inter茅s parlamentario entre las CUP y ERC. La solidaridad entre sindicatos de vivienda de distintos barrios de Barcelona se coordina para contrainformar sobre lo que ocurri贸 ese d铆a. El sindicat de habitatge del Raval dice en un twitter ese d铆a 鈥 Daniel Esteve y la escoria de matones de Desokupa, en compa帽铆a de Aragon茅s para echar a una familia de casa. 驴As铆 es como gobernar谩s? 驴De la mano de nazis para defender el beneficio de los fondos buitre?鈥 en relaci贸n al primer d铆a de gobierno de Aragon茅s en Catalunya. D铆as m谩s tarde, ocupaci贸n de la sede de ERC a parte, el sindicat de habitadge de casc Antic convoca para una convocatoria antidesahucio para el 30 de Mayo. Un d铆a despu茅s en el Raval aparecen los Mossos en una operaci贸n de desalojo extrajudicial en un hogar habitado durante 35 a帽os. El pan de cada d铆a de la Barcelona rebelde, sobre todo en estas semanas, es parar desahucios. Tambi茅n en esos d铆as, la Plataforma d’Afectades per l’Habitatge i el Capitalisme (PAHC) ocupa un bloque de pisos de la Sareb el 29 de Mayo en el Baix Montseny (Barcelona) para que 8 familias encuentren techo inmediato. Adem谩s, se prepara una huelga de trabajadores de los Servicios sociales para el 7 de Junio en toda la ciudad con el precedente de par贸n en el barrio de El Raval. En un texto encontrado en 鈥淓l Lokal鈥 encontramos un llamamiento a tejer redes entre currantes y el movimiento de vivienda. 鈥Por eso interpelamos a Raval Social y a las organizaciones de las trabajadoras sociales a establecer una reuni贸n con los movimientos de la vivienda para abrir ese di谩logo y establecer los pasos necesarios, con mirada larga per貌 de forma urgente para que la huelga realizada, la prevista para el dia 7 y las que vendr谩n sean cada vez est茅n m谩s apoyadas y sumen esfuerzos y luchas en objetivos comunes.鈥

 

Guadalajara es otro territorio en el que queremos poner el foco.   El pasado Lunes 22 de Junio han sido citadas a declarar 7 personas del pueblo de Fraguas para declarar en calidad de investigadxs, por delito contra la ordenaci贸n del territorio. Adem谩s, la campa帽a 鈥No informar谩s鈥 de la PAH de Guadalajara nos recuerda que a un activista la fiscal铆a le pide 4 a帽os y medio de c谩rcel por fotografiar y difundir las caras de los agentes judiciales durante un desahucio en su barrio- Alam铆n-. Todo ello a pesar de que no hay denuncia por parte de los propios agentes judiciales en cuesti贸n.

 

Los centros sociales okupados tampoco son ajenos a esta oleada represiva. En Madrid, por ejemplo, el pasado mes se producen unas detenciones en el CSO La Gatonera durante una jornada de trabajo, mientras que hace unos d铆as el hist贸rico espacio okupado con 23 a帽os de historia, La Casika de M贸stoles, es intervenida por la polic铆a de manera extrajudicial. Entr贸 reventando el espacio agrediendo a varias personas y gaseando a las que intentaban protegerles mientras se realizaba un acto solidario contra el desalojo. Finalmente tres personas fueron detenidas. Este referente cultural y social de los movimientos madrile帽os lleva tiempo amenazada de desalojo. De ah铆 el movimiento de solidaridad desde distintas localidades de la comunidad madrile帽a para impedirlo. Las buenas noticias en tierras madrile帽as vienen de parte del caso de los seis detenidos en el desahucio de Argumosa, ya que ha sido archivado, como informaba el movimiento antirrepresivo de Madrid el pasado 17 de Mayo.

En nuestro territorio c谩ntabro la PAH Y Stop desahucios siguen parando 贸rdenes de lanzamiento mediante la denuncia social, el apoyo entre afectadas y los llamamientos p煤blicos a impedir los desahucios. Los fondos de inversi贸n de BBVA y Liberbank est谩n actualmente en lo m谩s alto del ranking de amenazas de desahucio en nuestro contexto local. Mientras, la campa帽a antirrepresiva 鈥淛untas lo paramos todo鈥 complementa dicha lucha mediante difusi贸n y actividades recaudatorias para hacer frente a las multas que algunxs compa帽erxs recibieron recientemente. Respecto a los dem谩s compa帽eros que se enfrentan a un posible proceso penal por el desahucio del 13 de Julio de 2020 en Astillero, la novedad que la asamblea de apoyo difundi贸 el pasado 13 de Abril es que las denuncias puestas contra la guardia civil por uno de los compa帽eros encausados, concretamente quien fue arrastrado con fuerza por algunos agentes hasta dentro del portal, donde finalmente all铆, lejos de toda grabaci贸n, le pegaron y le insultaron, ha sido ignorada y archivada por parte de la jueza.

Para concluir este recorrido en el que como hemos dicho, nos dejamos muchos casos por nombrar, queremos recalcar dos iniciativas muy recientes desde las luchas por la vivienda.

 

La primera es la campa帽a 鈥Casas para todas;paremos la especulaci贸n en nuestros barrios鈥 de la oficina popular de vivienda de Valladolid. Ante la perspectiva de aprobaci贸n de una nueva ley de vivienda estatal, desde la Oficina Popular de Vivienda de Valladolid consideran necesario hacer un an谩lisis estructural de la posici贸n de la vivienda dentro del marco de la econom铆a de mercado, as铆 como situar sus problem谩ticas espec铆ficas en la ciudad de Valladolid. Una campa帽a que exige con su comunicado inicial que se tomen algunas medidas f谩cilmente realizables por parte de la administraci贸n para avanzar en una direcci贸n. Sus integrantes son conscientes de que actualmente no existe una correlaci贸n de fuerzas suficiente para que la vivienda deje de ser un bien de mercado, pero dejan muy claro que este es su objetivo 煤ltimo.

 

La segunda es el llamamiento de la FAGC (Federaci贸n anarquista de Gran Canaria) para parar la amenaza de dejar en la calle a 28 familias en G谩ldar. 鈥El 15 de junio 8 familias se enfrentan a un juicio que acabar谩, al no poder demostrar 鈥justo t铆tulo鈥, con un inminente proceso de desahucio. Otras tantas ya han sido notificadas como 鈥ocupantes ignorados鈥 para comparecer en juzgados. Repetimos: 28 familias, casi 70 personas, 32 de ellas ni帽os, van a ser arrojadas a la calle si no lo evitamos鈥.

 

La comunidad 鈥La Marisma鈥 es una urbanizaci贸n que llevaba a帽os abandonada y a la que llegaron casi 30 familias el pasado mes de enero (2021). Familias de clase trabajadora, sin recursos, supervivientes de varios desahucios anteriores y con una situaci贸n econ贸mica y social agravada por la crisis. Exigen al Ayuntamiento de G谩ldar, al Cabildo de Gran Canaria, al Gobierno de Canarias y las distintas instituciones p煤blicas que dejen de arrastrarse ante los poderes financieros, no escurran el bulto y busquen una alternativa habitacional para estas familias.

Si no se produce dicha alternativa, aseguran que ninguna abandonar谩 voluntariamente su hogar. 鈥Expulsar por la fuerza a m谩s de 70 personas, con m谩s de 30 menores, ser铆a un crimen humanitario que no pensamos consentir. Si no se ofrece una soluci贸n real y digna, intentaremos movilizar a la opini贸n p煤blica, tambi茅n a nivel internacional, movilizar a la poblaci贸n obrera de nuestros barrios y, si nos obligan a ello, convocar un piquete antidesahucio para oponernos a la posibilidad de lanzamiento. Detengan esta locura ahora que estamos a tiempo.鈥

En conclusi贸n, la correlaci贸n de fuerzas es infinitamente desigual en esta lucha por una vivienda digna para todas si analizamos los grandes medios propagand铆sticos, econ贸micos y represivos. Sin embargo, la articulaci贸n de los movimientos vecinales en torno a la defensa de un techo donde habitar, la ruptura de peque帽as diferencias de status dentro de estas, y la <a href="http://”>relativa desaparici贸n de ciertas barreras entre las l贸gicas activistas y otras formas de vida que habitan los barrios, son peque帽os puntos fuertes que observar y alimentar all铆 donde sea posible. Toda idealizaci贸n ser铆a un error, pero es necesario valorar las cosas que est谩n pasando, no s贸lo en torno a los golpes recibidos, sino tambi茅n a las capacidades colectivas adquiridas.




Fuente: Briega.org