December 18, 2020
De parte de ANRed
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芦Abran todos los sentidos. Absolutamente todos. Desde el primero al 煤ltimo. Fundamentalmente el olfato. Huelan todo a su alrededor. H谩ganlo por nosotras y nosotros que, sobre las v铆as de la calle Pinz贸n en la Isla Maciel, no podemos hacerlo porque el olor putrefacto nos tap贸 las narices. Nauseabunda realidad, frente a La Boca y costeando el partido de Avellaneda, obligados a soportar el olor a podrido escurri茅ndose por las bolsas de basura, los restos de comida que debemos tirar porque se desperdicia en la heladera por la falta de luz, la yerba h煤meda del mate para camuflar el hambre, las moscas sobrevolando, las ratas paseando, las cucarachas multiplic谩ndose y un foco perfecto para que se cr铆en mosquitos en el barrio que el verano pasado tuvo m谩s de 100 casos de dengue. Ahora, traten de convivir unos minutos con ese hedor. O d铆as. O meses. 驴Pueden? Nosotros tampoco, pero debemos hacerlo porque no tenemos recolecci贸n de residuos a diario. Hay 250 familias que soportamos una cotidianidad tan angustiante como dura. Necesitamos m谩s contenedores, no se puede aguantar, ni sobrevivir, ni gritar entre tanta basura禄. Por La Garganta Poderosa.


驴Qu茅 sentido tiene la indiferencia?

Abran todos los sentidos. Absolutamente todos. Desde el primero al 煤ltimo. Fundamentalmente el olfato. Huelan todo a su alrededor. H谩ganlo por nosotras y nosotros que, sobre las v铆as de la calle Pinz贸n en la Isla Maciel, no podemos hacerlo porque el olor putrefacto nos tap贸 las narices. Nauseabunda realidad, frente a La Boca y costeando el partido de Avellaneda, obligados a soportar el olor a podrido escurri茅ndose por las bolsas de basura, los restos de comida que debemos tirar porque se desperdicia en la heladera por la falta de luz, la yerba h煤meda del mate para camuflar el hambre, las moscas sobrevolando, las ratas paseando, las cucarachas multiplic谩ndose y un foco perfecto para que se cr铆en mosquitos en el barrio que el verano pasado tuvo m谩s de 100 casos de dengue. Ahora, traten de convivir unos minutos con ese hedor. O d铆as. O meses. 驴Pueden? Nosotros tampoco, pero debemos hacerlo porque no tenemos recolecci贸n de residuos a diario.

Ahora, intenten intensificar el tacto. H谩ganlo. Sientan el aire puro que se desvanece entre las bolsas que van corriendo para caminar y la mugre que deben juntar para que no se lastimen los chicos cuando salgan a jugar鈥 Ac谩 no logramos sentir la brisa limpia porque acarrea olores de la basura acumulada y menos podemos palpar los servicios b谩sicos que deber铆an ser tangibles. Nos duelen los pies de tanto caminar hasta alguna de las puntas del barrio donde hay contenedores. Ac谩 dentro s贸lo tenemos dos canastos peque帽os para m谩s de 250 casas que rodean la zona que no dan abasto, porque ya el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable en Argentina dijo que 鈥渃ada habitante produce 1,15 kilogramos de residuos s贸lidos urbanos por d铆a鈥. Ahora multipl铆quenlo por el total. Lo acomodamos como podemos para que no se vuelva un volcadero a cielo abierto por la falta de recolecci贸n. Ya hace m谩s de 2 a帽os que firmamos una petici贸n solicitando m谩s tachos y recolecci贸n de basura al Municipio de Avellaneda y todav铆a no tenemos respuesta.

Ahora, el gusto. 驴A qu茅 sabe el agua limpia? Nos gustar铆a responder que es incolora, inodora e ins铆pida, pero es imposible: sentimos el gusto amargo por el calor y el sabor a tierra que sale de nuestras canillas; degustamos ese trago amargo de vivir cerca de la Cuenca Matanza-Riachuelo hist贸ricamente lleno de contaminaci贸n y afectado por la basura; justito por ah铆 pasa un ca帽o atado con bolsas, que llega hasta la casa de vecinas y vecinos frecuentemente con arenilla y con poca presi贸n. Con la garganta seca organizamos el merendero 鈥淟os Pibes de la Pinz贸n鈥 donde todos los d铆as preparamos viandas para 260 vecinos y vecinas.

Abran los ojos lo m谩s que puedan. 驴Lo ven llegar? All谩, a lo lejos, bien lejos, hay un cami贸n de basura. Pero todav铆a no llega a los canastos que est谩n en el medio del barrio; se llev贸 煤nicamente lo que hab铆a en los contenedores. Ac谩 podemos ver ese vapor que se vuelve marr贸n por la contaminaci贸n, las bolsas negras repletas y reventadas.

No es una cuesti贸n para tocar de o铆do, pero s铆 para escuchar. Hay 250 familias que soportamos una cotidianidad tan angustiante como dura. Necesitamos m谩s contenedores, no se puede aguantar, ni sobrevivir, ni gritar entre tanta basura.

Fuente: https://www.facebook.com/gargantapodero/photos/a.677698732298993/3612480325487471





Fuente: Anred.org