March 12, 2021
De parte de SAS Madrid
218 puntos de vista


La gesti贸n sanitaria de la presidenta madrile帽a ha estado marcada por el abandono de los mayores en los geri谩tricos y una incidencia por encima de niveles seguros desde el verano.

– Ayuso ha basado su estrategia en la privatizaci贸n, la confrontaci贸n permanente con S谩nchez y la b煤squeda de s铆mbolos que hablaran de un “milagro” que nunca se produjo.

Este mi茅rcoles 11 de marzo se cumple un a帽o de una decisi贸n tomada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D铆az Ayuso, que marc贸 el principio de la pesadilla. Se adelant贸 al por entonces ministro de Sanidad, Salvador Illa, y decidi贸 cerrar los colegios. Como se comprueba cada dos por tres, todo lo que pasa en la capital tiene repercusi贸n en el resto de Espa帽a, que se estremec铆a ante una medida que parec铆a tornar en real la amenaza de una crisis sanitaria. Y como es evidente tras un a帽o de gesti贸n pand茅mica de Ayuso, la oposici贸n al Gobierno caiga lo que caiga es una de las patas de la estrategia. Con la comunidad sumida en la incertidumbre y una convocatoria de elecciones que probablemente pasar谩 por la justicia, el balance del Gobierno madrile帽o reci茅n roto al frente de la respuesta al covid tiene otros puntos de inter茅s: el desastre y la negligencia de las residencias, la incidencia por las nubes en nombre de la libertad y una alegre tendencia hacia la privatizaci贸n

27 d铆as despu茅s de aquella decisi贸n, el 7 de abril, Madrid registra la muerte de 913 residentes. En solo 24 horas. La pandemia escal贸 r谩pido. Sanidad registr贸 el 9 de marzo los primeros indicios de transmisi贸n comunitaria en la Comunidad. La regi贸n, centro neur谩lgico, comunicativo, econ贸mico y comercial del pa铆s, era la m谩s afectada por la primera ola de covid por su alta movilidad. Previsible. Lo que no era tan previsible era la absoluta inacci贸n del Ejecutivo auton贸mico liderado por Ayuso a la hora de afrontar el impacto de la enfermedad en las residencias de ancianos. Tampoco la toma de decisiones de nulo encaje 茅tico y legal que condenaran a miles de ancianos a la muerte entre toses, ahogados y sin una mano querida para acompa帽arles. 

Se trata del “protocolo de la verg眉enza”.

El 18 de marzo, Ayuso firm贸 un protocolo que imped铆a el traslado al hospital de miles de mayores enfermos, con escasa movilidad o alto grado de demencia. Se les conden贸. Era de obligado cumplimiento para todas las personas que depend铆an jer谩rquicamente de las Consejer铆as de Sanidad y de Pol铆ticas Sociales. Es decir, para los m茅dicos de la red p煤blica de hospitales, para los trabajadores del servicio p煤blico de ambulancias y para los empleados de las residencias de titularidad p煤blica. El Ejecutivo dise帽贸 un sistema basado en “geriatras de enlace” de los centros sanitarios, que eran quienes negaban el derecho a la asistencia sanitaria de estos ancianos. 

“El resultado de la aplicaci贸n del Protocolo fue demoledor para los mayores. Una aut茅ntica condena a muerte para muchos de ellos, que fallecieron en los centros donde viv铆an sin recibir ning煤n tipo de atenci贸n m茅dica”, asegura Manuel Rico, periodista de infoLibre que desvel贸 la orden, en este reportaje. Los datos muestran que, en los d铆as posteriores a la aprobaci贸n del documento, los muertos en residencias aumentaron dram谩ticamente. Adem谩s, el Ejecutivo regional no activ贸 ninguna de las tres alternativas que ten铆a ante el colapso: ni traslad贸 a los mayores enfermos al Ifema, ni us贸 la red hospitalaria privada para atenderlos, ni medicaliz贸 las residencias. De hecho, recurri贸 las sentencias judiciales que les obligaban a dotar de recursos a los geri谩tricos. 

En los veinte d铆as posteriores a la aprobaci贸n del Protocolo que restring铆a el traslado a los hospitales, 5.343 mayores murieron en sus residencias sin recibir atenci贸n hospitalaria, El 84% de los fallecidos en ese periodo. Un a帽o despu茅s, la justicia determinar谩 si se convocan elecciones anticipadas en la Comunidad de Madrid… y si la gesti贸n de las residencias del Gobierno madrile帽o tiene consecuencias penales. 

Segunda ola: Madrid, epicentro del covid en Europa

La desastrosa gesti贸n de las residencias en la Comunidad de Madrid pas贸 desapercibida durante muchas semanas en una Espa帽a confinada, cuyo Gobierno central acapar贸 la mayor铆a de competencias. Tras la desescalada, el Ejecutivo de S谩nchez decidi贸 volver al escenario habitual bajo el ordenamiento jur铆dico espa帽ol: las comunidades son las que mandan en materia de Sanidad. El Gobierno de Ayuso recuper贸 el pleno control sobre las medidas para contener la pandemia despu茅s de semanas de gresca con Illa para que les dejara pasar de fase a pesar de que la regi贸n no cumpl铆a los requisitos establecidos: entre ellos, el n煤mero de rastreadores. La primera de m煤ltiples batallas cost贸 la dimisi贸n de la directora de Salud P煤blica, Yolanda Fuentes, que asegur贸 que el Ejecutivo madrile帽o no hac铆a prevalecer “los criterios de salud”. No ser铆a la 煤ltima vez. 

Durante un verano relativamente tranquilo, de transmisi贸n controlada, la Comunidad de Madrid no contrat贸 a los rastreadores necesarios para contener un posible rebrote, pese a que lo prometi贸 para que Sanidad les dejara abrir. A finales de agosto, los contagios empezaron a dispararse en la regi贸n mientras el resto de Espa帽a, y de Europa, a煤n disfrutaba de los restos del primer confinamiento. Durante varias semanas, Madrid fue la regi贸n con m谩s incidencia (casos/100.000 habitantes) acumulada a 14 d铆as del pa铆s y del continente. En su pico, se alcanzaron los 784,71 casos de IA, pero algunas poblaciones del sur bordearon los 2.000. 

En plena marejada, el Gobierno de la Comunidad de Madrid anunci贸 restricciones por Zonas B谩sicas de Salud (ZBS). Se impidi贸 la entrada o salida de los barrios m谩s afectados salvo para trabajar o por razones de fuerza mayor. Las restricciones a la hosteler铆a eran algo m谩s severas en estas zonas, pero nunca se lleg贸 a clausurar por completo ni tan siquiera el interior de los establecimientos, una medida que la ciencia considera muy efectiva para reducir la transmisi贸n sin obligar al confinamiento domiciliario total. Los epidemi贸logos consideraron que esta divisi贸n era in煤til y segregadora: una opini贸n compartida por el Gobierno central, que durante semanas mantuvo un pulso con Ayuso para clausurar la ciudad e impedir el efecto contagio de las provincias lim铆trofes. 

Esta cr贸nica de El Pa铆s define bien el caos de aquellos d铆as. Lo que antes hab铆a sido teatralizado como respeto entre instituciones se convirti贸 en guerra abierta. Tras semanas de reproches cruzados y comparecencias que se contraprogramaban, los jefes de gabinete de los presidentes idearon una puesta en escena histri贸nica, de decenas de banderas espa帽olas y madrile帽as, para inaugurar un espacio de colaboraci贸n entre los Ejecutivos de S谩nchez y Ayuso. Y tras unas negociaciones que evidenciaban la p茅rdida de la paciencia de Salvador Illa y las ya incipientes desavenencias entre PP y Cs, se lleg贸 a un acuerdo, en teor铆a para toda Espa帽a, que impon铆a el cierre de fronteras para todas las poblaciones que superaban determinados umbrales. Solo Madrid los superaba

Ayuso se dio cuenta de la trampa en la que hab铆a ca铆do su vicepresidente, Ignacio Aguado. Y rechaz贸 el acuerdo en el Consejo Interterritorial. Pero el Ministerio de Sanidad consideraba, en base a un informe de la Abogac铆a del Estado, que solo una mayor铆a de comunidades bastaba para imponer una decisi贸n sanitaria en el conjunto del territorio. Y as铆 se hizo, desmontando las restricciones por Zonas B谩sicas de Salud y poniendo fin a la batalla. 

Tercera ola: el ‘milagro Ayuso’ no existe

Desde determinadas tribunas se empez贸, una vez pas贸 la tormenta, a hablar de “milagro” para calificar la gesti贸n de un Gobierno que lograba aplanar la segunda curva sin tomar medidas duras que coartaran la econom铆a. La incidencia baj贸 desde mediados de septiembre hasta principios de diciembre, a un ritmo muy lento, y nunca se logr贸 situar por debajo de los 150 casos por cada 100.000 habitantes a 14 d铆as que los especialistas consideran el baremo para empezar a controlar la transmisi贸n. Sobre este suelo, Madrid edific贸 una tercera ola postnavidades que, sin llegar a ser la m谩s dura del pa铆s, se mantuvo en el top 5 bordeando los 1.000 casos. Fue la 煤nica de entre las m谩s afectadas que no cerr贸 el interior de la hosteler铆a: el descenso, m谩s lento que el de muchas otras comunidades, la hace ahora liderar el ranking de las comunidades con m谩s incidencia, solo superada por Ceuta y Melilla. 

“Socialismo o libertad”, asegur贸 D铆az Ayuso este mi茅rcoles como reclamo de campa帽a ante unas elecciones que a煤n no se sabe si se celebrar谩n. La defensa de la libertad 鈥搃ndividual, econ贸mica鈥 como prioritaria por encima del derecho a la salud ha marcado la gesti贸n pand茅mica de la presidenta. En un PP dividido desde hace a帽os entre conservadurismo y reacci贸n, entre socioliberalismo y thatcherismo, la l铆der de la Comunidad de Madrid escogi贸 siempre el camino del f茅rreo neoliberalismo de su antecesora, Esperanza Aguirre. Privatiz贸 鈥揳 dedo鈥 como nadie: la alimentaci贸n de menores vulnerables a Telepizza, los rastreadores al grupo Quir贸n, las vacunaciones a cruz Roja. 

Asesorada por el renacido Miguel 脕ngel Rodr铆guez, Ayuso despleg贸 una estrategia basada en el s铆mbolo. Adem谩s de buscar la pelea constante con el Gobierno 鈥揳unque no tenga a ni una comunidad a su lado, como en el caso del cierre de Semana Santa鈥, levant贸 infraestructuras que hablaran de su supuesto 茅xito. Como el “hospital milagro” de Ifema, con el que sac贸 pecho de su bajo porcentaje de muertes, aunque no se derivaran all铆 casos graves 鈥搉i, por supuesto, a ancianos de residencias鈥. O como el Hospital “de pandemias” Enfermera Isabel Zendal, edificado en meses por m谩s de 100 millones, donde faltan equipamientos b谩sicos y a donde los sanitarios no quieren ir. 

En los pr贸ximos d铆as se vislumbrar谩 el futuro de la presidenta: si es desbancada por la izquierda, con el apoyo de Cs, o si utiliza su gesti贸n pand茅mica, sus mantras y sus s铆mbolos, para intentar ganar las elecciones. El eje est谩 claro: libertad, libertad y m谩s libertad, entendida exclusivamente desde su marco individualista. Est谩 por ver si logra desembarazarse de sus fracasos: transmisi贸n descontrolada desde verano y negligencia en las residencias de ancianos

Enlace relacionado InfoLibre.es 11/03/2021.




Fuente: Sasmadrid.org