September 14, 2022
De parte de SAS Madrid
230 puntos de vista

La gente est谩 muy preocupada por sus cosas en Espa帽a, la inflaci贸n sobre todo, pero deber铆a ser consciente de que en China hay 54 millones de personas con “depresi贸n y trastornos de personalidad” a causa de la pandemia y las restricciones que impone su Gobierno. Lo coment贸 Isabel D铆az Ayuso el martes en la segunda jornada del debate del estado de la regi贸n. 驴C贸mo acab贸 China en la Asamblea de Vallecas? Hacerse esa pregunta supone no conocer a Ayuso.

La presidenta madrile帽a afirm贸 que esa situaci贸n terrible de China era lo que buscaba el Gobierno espa帽ol en su gesti贸n de la pandemia. En la hip茅rbole permanente en que se mueve la Asamblea de Madrid, fundamentalmente por el estilo de Ayuso y los nervios que causa en la izquierda, todo es posible, como que se describa a un Gobierno europeo como si estuviera inspirado por la misma ideolog铆a del Partido Comunista Chino. O que se diga que Pedro S谩nchez confiaba en que los ciudadanos se hundieran en la depresi贸n, porque hay que suponer que eso le vendr铆a genial en unas elecciones. 

Como en el Congreso y Senado, las reglas del debate favorec铆an a la presidenta. Los portavoces de la oposici贸n deben atenerse a un tiempo cerrado 鈥搎ue no es poco, 30 minutos en la primera intervenci贸n鈥 y la presidenta contaba con barra libre para consumir los minutos que quisiera. Y realmente se aprovech贸 de la barra libre. No hubo un tema que no tocara, excepto uno. 

Curiosamente, no mencion贸 el Hospital Zendal, del que siempre ha estado enamorada. A煤n no le ha encontrado utilidad una vez finalizada la pandemia.

Divag贸 tanto, que en dos ocasiones hizo afirmaciones sobre el cambio clim谩tico que al menos en un caso estaban entre lo negacionista o lo simplemente absurdo. Dijo que “el cambio clim谩tico ha sucedido y sucede siempre, esto es eterno”. 驴Estaba intentando negar que se trata de un problema urgente, actual y causado por la intervenci贸n del ser humano y la era industrial que pone en riesgo la supervivencia del planeta o de millones de seres humanos?

Qui茅n sabe, pero lo parec铆a, porque luego se refiri贸 a los acueductos romanos construidos en Hispania hace dos mil a帽os, aparentemente como ejemplo de que siempre ha habido problemas de suministro de agua, as铆 que tampoco hay que ponerse tan nerviosos.

Una frase posterior hace pensar que ese era el caso, que D铆az Ayuso cree que todo esto del cambio clim谩tico se est谩 sobredimensionando. Como m铆nimo, la izquierda lo emplea para tratar de inocular sus perniciosas ideas en la sociedad. “Confunden el cambio clim谩tico con una emergencia que quieren imponernos”. Por tanto, no se tratar铆a de una emergencia, en su opini贸n. S贸lo una excusa.

Varios pa铆ses 鈥揷omo Reino Unido, Italia, Francia, Jap贸n y Espa帽a鈥 han aprobado leyes o declaraciones reconociendo la existencia de una emergencia clim谩tica, as铆 como el Parlamento Europeo. El secretario general de la ONU y el Papa se han manifestado en el mismo sentido.

Los debates de la Asamblea suelen estar cargados de dinamita. Hay un fuego cruzado que parte desde todos los lados. Es habitual que Ayuso lance ataques personales muy directos contra las portavoces de la oposici贸n y que luego lamente la virulencia de las acusaciones que recibe. “No debemos confundir la cr铆tica y el disenso con insultar y atacar”, dijo en su intervenci贸n final mientras guardaba el hacha ensangrentada.

Es innegable que sus rivales pegan duro tambi茅n y que disfrutan haci茅ndolo. Aqu铆 no se corta nadie.

M贸nica Garc铆a destac贸 que Ayuso “se ha quedado sola” en Europa. En la respuesta de los gobiernos y de la Comisi贸n Europea contra la inflaci贸n y el alto precio de la energ铆a, hay numerosos ejemplos de intervencionismo gubernamental que provocan miradas de desprecio en el PP de Madrid. “Lleva meses manifest谩ndose contra el consenso europeo, que marca que ahora toca la intervenci贸n de los gobiernos”, dijo la portavoz de M谩s Madrid. Eg贸latra, narcisista y negacionista fueron algunos de los adjetivos que le dedic贸.

Garc铆a ense帽贸 copias de citas con el m茅dico de cabecera en Madrid: nueve d铆as de espera, diez, catorce, diecis茅is, veintiocho. Ejemplos del estado de la Atenci贸n Primaria en la capital. Y les a帽adi贸 800.000 personas en listas de espera, “una cuarta parte m谩s que cuando lleg贸 a la presidencia”. Juan Lobato, del PSOE, reclam贸 que los madrile帽os tengan derecho a ser atendidos en tres d铆as.

Ayuso les respondi贸 con el argumento de que la de Madrid es “una de las mejores sanidades p煤blicas de Europa”. Por presumir, que no quede. Sobre la falta de m茅dicos, sostuvo que “no hay facultades de Medicina” en Espa帽a. No s贸lo es falso, sino que ni siquiera es cierto si le a帽adimos la palabra ‘suficientes’.

Hay 46 facultades de Medicina en Espa帽a, el segundo pa铆s del mundo en ese ranking por detr谩s de Corea del Sur. El problema es el opuesto. Quiz谩 haya demasiadas facultades y falten profesores y plazas MIR.

La l铆der de M谩s Madrid dio varios ejemplos del contraste entre la realidad y los numerosos anuncios del Gobierno de Ayuso. La diferencia entre “lo que dice” y “lo que hace”. Ejemplo: “Lo que dice: encabezamos el plan de natalidad m谩s ambicioso de Europa. Lo que hace: de las ochenta medidas, ha puesto en marcha una”.

Quien no critic贸 a Ayuso y como mucho le suplic贸 fue Roc铆o Monasterio, que confirm贸 el rol de Vox como Pagafantas del Gobierno en la C谩mara. En la r茅plica, a la portavoz de su partido s贸lo le falt贸 derramar unas l谩grimas de despecho: “Se帽ora Ayuso, no s茅 por qu茅 me ataca”. M谩s lamentos: “Usted no est谩 sola. No nos ataque a nosotros, que la estamos apoyando”. Es lo que tiene votar siempre a favor del PP. Al final, no te respetan.

El ambiente del pleno estaba muy caliente. S贸lo en la ret贸rica. La temperatura del hemiciclo y otras dependencias de la Asamblea era muy baja, como si no hubiera crisis energ茅tica ni guerra de Ucrania. Garc铆a se lo reproch贸 a la presidenta de la C谩mara: “No nos tenga aqu铆 congel谩ndonos a 22 grados. Y de paso cumpla la ley”. El grupo de M谩s Madrid baj贸 un term贸metro al hemiciclo, que marc贸 21,8 grados. El aire acondicionado tambi茅n estaba a tope en la sala donde los periodistas segu铆an el pleno.

El PP hab铆a apostado por la insumisi贸n. Claro que si su presidenta monta en c贸lera cada vez que escucha hablar de emergencia clim谩tica, c贸mo se puede pretender que la Asamblea respete el decreto ratificado por el Congreso y los 27 grados m谩ximos. Ser铆a como concederle una victoria a la ONU, el Papa y el comunismo.

Enlace relacionado ElDiario.es (13/09/2022).




Fuente: Sasmadrid.org