November 17, 2022
De parte de SAS Madrid
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Con una huelga médica indefinida y tras una multitudinaria manifestación en las calles, la Consejería de Sanidad matiza su propuesta para las urgencias extrahospitalarias. Los médicos no serán sustituidos por pantallas, pero siguen sin comprometerse a un aumento de plantilla en los PAC.

El pasado 7 de noviembre, médicos y médicas de los nuevos Puntos de Atención Continuada (PAC) iniciaban una huelga indefinida, convocada por el sindicato médico AMYTS. Lo hacían tras la reapertura, el pasado 27 de octubre, de 80 dispositivos de urgencias con el personal de 40. Ese mismo día, la Consejería de Sanidad presentaba una propuesta para paliar la escasez de plantilla en estos centros: la implantación de videoconsultas para aquellos PAC que funcionaban sin facultativo. A través de una pantalla, el paciente se comunicaría con un médico de otro centro. Tras la presión de los y las profesionales y una gran manifestación que recorría el pasado domingo las principales calles de Madrid, la consejería convocaba al comité de huelga este martes para matizar su propuesta. Así, y tal y como informaba el sindicato médico AMYTS tras la reunión, el gobierno de Ayuso ha eliminado esta tecnología como sustitutivo de médico en las urgencias. Aún así las posturas para desconvocar la huelga siguen muy alejadas, ya que reforzar las plantillas aún no entra en la ecuación de la Consejería de Sanidad.

Rubén Menéndez lleva 20 años trabajando en el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS). Era enfermero en el Servicio de Atención Rural (SAR) de Perales del Río, y con el nuevo plan de reorganización de las urgencias extrahospitalarias, pasó a formar parte del PAC de Federica Montseny, en Vallecas. El pasado domingo se vio obligado a abrir el dispositivo sin médico, solo con un celador. Una apertura que consideró temeraria desde el minuto uno. “Ese día apareció una paciente con una bradicardia severa, su corazón estaba latiendo más despacio de lo normal. Tuve que alertar al 061 para pedir una ambulancia”, explica. Mientras sofocaba como podía la situación, y en ausencia de médico, la sala de espera se iba llenando de pacientes. “Hasta dos horas tardé en atender al siguiente”, explica. Asegura que, la instalación de una videoconsulta no hubiera solucionado la situación. “El médico que está al otro lado de la pantalla está muy limitado. Necesitan auscultar al paciente, palparle”, explica Menéndez, mientras valora que la única solución es que todas las plantillas estén completas.

La reorganización de las urgencias de Atención Primaria ha supuesto la apertura de 80 PAC con el personal de los 40 extintos Servicios de Atención Rural (SAR) y, por tanto, con una plantilla insuficiente. Cada PAC debe de contar con personal de enfermería, medicina y un celador o celadora. Según los datos que recopilan los trabajadores y trabajadoras de estos servicios, este martes 15 de noviembre faltaba personal en el 45,3% de los centros. El 52% se encontraba funcionando sin médico. “Ese era el primer día que estaba solo con el celador. Otro día abrimos con el médico. Y el resto de días ese PAC no ha abierto y a mí me han enviado a otro dispositivo”, explica Menéndez.

Al ritmo en el que se han ido sucediendo dimisiones de altos cargos, abandono de profesionales y huelgas, la Consejería de Sanidad ha ido presentando propuestas alternativas. Hasta el momento, ninguna incluye la contratación de personal. El pasado viernes 11 de noviembre los cinco sindicatos rechazaron la quinta propuesta de reorganización que volvía a incluir esta tecnología. En la sexta propuesta, que se negocia en la actualidad con el sindicato médico AMYTS, ya no habría médicos sustituidos por pantallas. Una tecnología que no es la primera vez que está en la caja de herramientas del gobierno regional y, por tanto, no parezca que vaya a desaparecer tan fácilmente.

Reducir las listas de espera a golpe de pantalla

Así, el uso de videoconsultas está incluido tanto en el programa electoral del PP para las autonómicas de 2019 como para las de 2021. Junto a esta tecnología, otra promesa reincidente: reducir las listas de espera. “Desarrollaremos el Programa de Teleconsulta a domicilio En Madrid@TuMédicoEnCasa. Cada vez son más los hogares madrileños que disponen de conexión a Internet, y ésta es una herramienta que puede permitir que médico y paciente puedan hablar y verse a través del ordenador para determinadas consultas”, decían en 2019.

“Dentro del Plan de Telemedicina, trabajaremos para que la Tarjeta Sanitaria Virtual actúe como único punto de acceso a las funcionalidades actuales y futuras relacionadas con la videoconsulta. Nuestro objetivo es llevar la asistencia sanitaria al lugar donde se encuentre el paciente”, prometían en 2021.

En esta línea, el 18 de enero de este año Ayuso presentaba el sistema de videoconsulta a través de la Tarjeta Sanitaria Virtual, que comenzaría en los hospitales públicos de El Escorial y del Henares, en Coslada. De ahí se instalaría en toda la red, incluidos los centros de salud. La presidenta hablaba de aumentar la seguridad y la comodidad del paciente con esta medida. En septiembre confirmaban la inversión de 20 millones de euros para este fin y prometían que en diciembre ya estaría cubierta toda la red pública.

Para Carmen San José, médica de familia e integrante de la Plataforma de Centros de Salud las pantallas deben de estar acotadas a ciertas circunstancias pero nunca deben de ser usadas para suplir la falta de médicos. “Y menos aún en una urgencia, no tiene ni pies ni cabeza”, asegura. Pero tampoco en una consulta de familia. “Yo puedo mantener una videoconsulta con un paciente conocido, en un momento determinado porque le ahorre a él tiempo. Pero para cumplir el objetivo de disminuir la demanda, no se pueden usar. Esto disminuye mucho la calidad asistencial y repercute en la salud de las personas. Tener peor calidad significa tener menos probabilidades de evitar muertes prematuras”, sentencia.

Para esta facultativa, la estrategia de las videoconsultas, “entronca muy bien con los objetivos que persigue el PP. Persigue un deterioro de manera sibilina de todo el sistema sanitario. Ahora se ha centrado en las urgencias extrahospitalarias pero pretende deteriorar todo el servicio madrileño de salud a base de recortar las plantillas de los profesionales”, expresa. Unas plantillas, denuncia, ya muy recortadas. Según los datos del sindicato médico AMYTS el 20% de las consultas están sin médicos. De hecho, las cifras del Sistema de Información de Atención Primaria (SIAP) indican que Madrid es la cuarta comunidad con menos facultativos por cada 1.000 habitantes, solo por delante de Islas Baleares, Ceuta y Melilla.

Videoconsultas para las urgencias

Y así es como llegamos a las videoconsultas para las urgencias extrahospitalarias. Una idea “totalmente inútil” en palabras de Rubén Menéndez. “La videoconsulta se lleva utilizando años, pero para otras cosas. Un dermatólogo, un neumólogo o un cardiólogo pueden darte un resultado de una analítica, pueden pautarte algo incluso ver algún lunar por pantalla. Pero en una urgencia ahí no podemos estar con una pantalla, lo único que puede hacer es retrasarte la actuación”, insiste.

Y en este punto se encuentran las negociaciones entre el sindicato médico AMYTS y la Comunidad de Madrid. Las posturas, aseguran, continúan muy alejadas pero, al menos, y por el momento se han eliminado las videoconsultas como sustitutivo de médico en las urgencias y se plantean como herramienta de consulta entre profesionales y no como herramienta de emergencias. “Hemos percibido un cambio completo en la aptitud de la dirección de recursos humanos”, aseguraba a la salida del comité de huelga la secretaria general del sindicato, Ángela Hernández Puente. Aún así la nueva propuesta “es bastante insuficiente”. “Donde no estamos de acuerdo ahora mismo es en la dotación”, añadía. El aumento de plantilla sigue pues, sin estar sobre la mesa. Habrá que esperar si las múltiples presiones que agitan a la propuesta de Ayuso hacen efecto.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 17/11/2022.




Fuente: Sasmadrid.org