March 19, 2021
De parte de Acracia
350 puntos de vista


Mija铆l Bakunin fue un h谩bil devastador del pensamiento religioso, y lo hizo en nombre de la libertad, la dignidad y la emancipaci贸n humanas; apartando definitivamente la costumbre, la resignaci贸n y la sumisi贸n, tan propias de la religi贸n, el ser humano debe emplear renovadas energ铆as para, mediante la raz贸n y el conocimiento, llegar a la liberadora revoluci贸n social.

Bakunin consideraba que en toda religi贸n con una teolog铆a suficientemente desarrollada, con la posible excepci贸n del budismo, establecida en parte como una religi贸n atea, Dios aparece como un ser supremo, eterno y predeterminante, el cual contiene en s铆 mismo el pensamiento y la voluntad creadora anteriores a toda existencia. Este supuesto Dios no se encontrar铆a en el universo real, al alcance del conocimiento humano. El anarquista ruso consideraba que, al no poder encontrarle en el exterior, el hombre termin贸 por buscar a Dios en el interior de s铆 mismo; la manera de buscarle fue despreciando todas las cosas reales y vivientes, y todos los mundos visibles y conocidos. Tal y como lo expresaba Bakunin, el hombre al t茅rmino de este viaje solo se descubre a s铆 mismo, despojado de todo contenido y de todo movimiento, convertido en una abstracci贸n, en un ser inm贸vil y vac铆o. Ser铆a un no-ser absoluto, pero la fantas铆a religiosa lo ha denominado el ser supremo, Dios.

El hombre se condujo a esta abstracci贸n debido a la diferencia que estableci贸, e incluso tambi茅n conflicto, entre cuerpo y alma (entendiendo 茅sta en realidad como el pensamiento y la voluntad). Bakunin, por supuesto, entend铆a que el 芦alma禄 era solo el producto o expresi贸n 煤ltima del organismo humano, algo que no comprendi贸 el hombre religioso. 脡ste, quer铆a observar que el cuerpo obedec铆a siempre a las sugestiones del pensamiento y la voluntad, por lo que su facultad de abstracci贸n los convirti贸 en el alma del universo entero (en Dios). As铆, un Dios universal, externo e inmutable, generado por la imaginaci贸n religiosa y por la facultad abstractiva del hombre, se instal贸 por primera vez en la historia. En el siguiente paso, el hombre fue sucesivamente incapaz de reconocerse en su propia creaci贸n y empez贸 a adorar a ese supuesto Dios. As铆, se invirtieron los papeles, la cosa creada se transform贸 en creador, y el hombre ocup贸 su lugar entre las dem谩s criaturas miserables.

Bakunin pensaba que el desarrollo posterior de las teolog铆a, una vez que se instal贸 Dios, se explica como reflejo del desarrollo hist贸rico de la humanidad. Si la idea de un ser sobrenatural y supremo se instala en la imaginaci贸n humana, y toma posesi贸n de ella convirti茅ndose en una convicci贸n hasta el punto de parecerle al hombre m谩s real que las cosas producto de su experiencia, tambi茅n se convierte en algo natural que esta idea sea la base primordial de toda experiencia humana. Enseguida, el 芦ser supremo禄 se convirti贸 en due帽o absoluto, y el pensamiento y la voluntad pasaron a ser la fuente universal. Nada pod铆a ya rivalizar con esta idea y todo se desvanecer铆a ante su presencia (incluido el hombre), ya que la verdad con may煤sculas estaba en Dios. A pesar de todo, Bakunin quer铆a observar la l贸gica en este proceso, para comprender por qu茅 Dios se hab铆a convertido en un ser supremo, omnipotente y absoluto; en caso contrario, Dios no podr铆a existir de modo alguno.

El hombre atribuy贸 a Dios todas las cualidades, potencias y virtudes que acababa descubriendo en s铆 mismo. Como ese ser supremo es solo una abstracci贸n, sin ning煤n contenido real, solo se llena y enriquece con las realidades del mundo existente, apareciendo ante la imaginaci贸n religiosa como el gran se帽or y el gran maestro. En una definici贸n nada delicada, Bakunin defin铆a a la divindad como el saqueador absoluto; lo que defin铆a a la religi贸n era el antropomorfismo, y el cielo solo supon铆a un reflejo, invertido y engrandecido, de la visi贸n del creyente. El cometido de la religi贸n ser铆a entonces arrebatar al mundo terrenal sus riquezas y fuerzas naturales para transferirlas al mundo celestial y transmutarlas en tantos seres o atributos divinos. En este proceso transformador, se cambia tambi茅n la naturaleza de esos poderes y cualidades, se falsifican y se corrompen adquiriendo una direcci贸n opuesta a su tendencia original.

La raz贸n, el organo que tiene el ser humano para discernir lo correcto, se convierte en raz贸n divina, deja de ser inteligible y se impone a los creyentes apelando a lo absurdo. El respeto al cielo y la divinidad se convierten en desprecio al hombre y al mundo terrenal. El amor humano, la gran solidaridad universal que tiene que vincular a todos los pueblos del mundo, se transforma en amor divino y caridad religiosa, convirti茅ndose en una tremenda aflicci贸n para la humanidad. Como ejemplo, la religi贸n es uno de los m谩ximos responsables del enfrentamiento entre los seres humanos y de la gran cantidad de sangre derramada a lo largo de la historia. La justicia, que deber铆a ser la que garantice la igualdad, al ser transportada en tiempos de la fantas铆a religiosa hacia terrenos celestiales, regresa a la tierra en forma de gracia divina, la cual suele ser c贸mplice del m谩s fuerte y asegura los privilegios. Por supuesto, Bakunin no era simplista, hablaba de cierta necesidad hist贸rica de la religi贸n y no la consideraba un mal absoluto dentro de la historia. Habr铆a sido un primer despertar de la raz贸n humana como sinraz贸n divina, un primer destello de la verdad humana a trav茅s del velo divino de la falsedad. En la l铆nea de lo que consideran pensadores ateos actuales, como Gonzalo Puente Ojea, el nacimiento de la religiosidad habr铆a sido producto hist贸rico de una distorsi贸n de la raz贸n.

La religi贸n habr铆a sido tambi茅n el primer paso de la humanidad para emerger desde la bestialidad, aunque deber谩 desprenderse de ella para potenciar lo humano y conquistar la raz贸n y la libertad. El cristianismo es considerado la religi贸n por excelencia, ya que muestra claramente la esclavitud y degradaci贸n de la humanidad en beneficio de la divinidad. Esto era lo que Bakunin consideraba el principio supremo de toda religi贸n, y tambi茅n de toda escuela metaf铆sica, de铆sta o pante铆sta. Adem谩s, al ser el hombre incapaz por s铆 solo de encontrar el camino hacia la verdad y la justicia, se recibe como una revelaci贸n del m谩s all谩 y se genera una clase intermediaria elegida y enviada supuestamente por la gracia divina. Se produce, por lo tanto, tambi茅n una jerarqu铆a terrenal y los hombres, adem谩s de esclavos de Dios, pasan a ser esclavos de la Iglesia y del Estado. El ep铆tome de toda esta visi贸n es la Iglesia Cat贸lica Romana, la cual la ha extendido y proclamado con vehemencia absoluta.

No habr铆a que hace la m谩s m铆nima concesi贸n a la teolog铆a, si de verdad amamos la libertad; para Bakunin, amar a Dios es renunciar a la libertad y a la dignidad humana. Adem谩s, la religi贸n se ha mostrado hist贸ricamente, siempre, al lado de la tiran铆a; incluso, aquellos sacerdotes perseguidos que se enfrentaban al poder establecido, no tardaban demasiado en imponer una nueva obediencia y en establecer los fundamentos de una nueva tiran铆a. La religi贸n, como proclamadora de la costumbre, de la paciencia, la resignaci贸n y la sumisi贸n, es habitual aliada de todo Estado, incluso aunque sus gobernantes aseguren no ser metaf铆sicos, te贸logos o de铆stas, ni tampoco ser creyentes. Bakunin cre铆a f铆rmemente que la influencia religiosa era un obst谩culo para la emancipaci贸n humana y social; las energ铆as laborales y la raz贸n, instrumentos esenciales para la liberaci贸n, son mitigados por causa de la religi贸n. El trabajo, en el que hab铆a que volcar todo esfuerzo liberador, se convierte as铆 en una maldici贸n o en un castigo merecido, mientras el ocio queda reservado a la divinidad. Para el anarquista ruso, la manera de combatir la religi贸n, y preservar as铆 la libertad, ser铆a mediante la raz贸n, la ciencia y el socialismo. Por s铆 sola, la propaganda del librepensamiento, aunque muy 煤til, no podr谩 acabar con la superstici贸n religiosa; es necesario que las personas adquieran una existencia digna, para evitar que tengan la necesidad de entrar en una iglesia (o en una taberna, con la cual Bakunin realizaba cierta analog铆a). La revoluci贸n social puede y debe otorgar esa existencia a la humanidad.

http://reflexionesdesdeanarres.blogspot.com.es/2016/03/bakunin-y-la-emancipacion-de-la-religion.html




Fuente: Acracia.org