October 16, 2021
De parte de Acracia
345 puntos de vista


Uno posee una profunda aversi贸n por las banderas, los himnos y toda suerte de s铆mbolos de identidad colectiva; soy consciente de que exagero, pero es m谩s fuerte que yo, y creo que nunca mejor dicho. Esto es extensible, ya que uno es coherente hasta la extenuaci贸n en sus man铆as, a la cuesti贸n 谩crata. Es m谩s, hace muchos a帽os, cuando el que suscribe era joven e ingenuo (sigo siendo ambas cosas, por supuesto), particip贸 en la creaci贸n de una publicaci贸n libertaria y no se me ocurri贸 otra cosa que proponer el bonito nombre Sin bandera. El caso es que la revista dur贸 unos cuantos n煤meros, con esa misma denominaci贸n de cabecera, pero el asunto no estuvo exento de pol茅mica, ya que hay qui茅n afirm贸 con rotundidad que, por supuesto, los anarquistas tambi茅n tienen bandera. Leo un art铆culo reciente, en la imprescindible publicaci贸n libertaria actual Todo por hacer, en el que se sostiene que es un pensamiento err贸neo muy extendido creer que los 谩cratas no entienden de banderas ni estandartes, ya que sencillamente son s铆mbolos que representan a una comunidad de personas organizadas con unos intereses comunes, pero no necesariamente a Estados-naci贸n ni a ning煤n tipo de idea autoritaria o grupo basado en alienantes identidades colectivas. Para exponer su argumentaci贸n, el texto abunda en dispares ejemplos m谩s o menos libertarios y no solo en la bandera negra o rojinegra: la Comuna de Par铆s, la Makhnovia en Ucrania, Rojava en el Kurdist谩n, comunidades zapatistas en M茅xico o las mism铆simas colectividades espa帽olas de 1936.

Como uno es contumaz en sus actitudes, pero no dogm谩tico, hay que decir que el interesante y did谩ctico texto est谩 cargado de raz贸n; las banderas pueden representar sencillamente un ideal, una comunidad del tipo que fuere o ser simplemente un s铆mbolo de resistencia. Es m谩s, seguramente uno mismo los ha empleado en alguna ocasi贸n, ya que resulta casi inevitable hacerlo para exponerse a la vida social. Sin embargo, y ahora voy a ponerme moderadamente sesudo, si uno ha elegido el anarquismo frente a otras filosof铆as vitales, e incluso propuestas pol铆ticas, es porque cree fundamentalmente en el desarrollo de la identidad personal frente a todo intento de hegemon铆a por parte de una identidad colectiva. Claro que, los reaccionarios habituales sostendr谩n que el individuo necesariamente debe abrazar unos rasgos identitatarios, normalmente referidos a esa abstracci贸n que tantas vidas ha costado llamada naci贸n, lo mismo que tiene que creer en algo que le trasciende, normalmente referidos a todo tipo de disparatadas creencias religiosas. Bien, frente a semejantes aseveraciones, que sumen al individuo en la alienaci贸n m谩s lastimosa y que justifican todo tipo de jerarquizaci贸n social, uno se permite de entrada dudar. Y uno est谩 convencido de que la duda es la base de eso, por otra parte, tan cuestionable que es el progreso.

Pero, claro, tal vez es necesario matizar que no se trata de un simple escepticismo o actitud negativa, en el sentido de eso tan necesario que es decir 芦no禄 a todo aquello que imposibilita una libertad con tintes (tambi茅n) positivos. Como dijo el cl谩sico, 芦la pasi贸n destructora es tambi茅n la pasi贸n creadora禄; m谩xima, seg煤n la entiendo, en absoluto de intenciones violentas, que creo que define muy bien la intenci贸n moral 谩crata-nihilista del que suscribe. Uno cree y conf铆a en la libertad individual y en el desarrollo personal, efectivamente; y como no lo hace a costa de la del pr贸jimo, no abraza sin m谩s un liberalismo que, habitualmente, supone sumir al otro en poco menos que en la subordinaci贸n. Tal vez, de modo parad贸jico, podemos ser ferozmente individualistas y creer firmemente en la solidaridad, en que nuestra identidad personal no se ve enajenada por alg煤n colectivismo ni se construye necesariamente aplastando la del pr贸jimo. Como dijo otro cl谩sico, no recuerdo ahora si el mismo del caso anterior, 芦Nuestra libertad no se limita con la de los dem谩s, sino que se enriquece y completa禄. En definitiva, que uno apuesta por el permanente movimiento, por una constante interacci贸n con los dem谩s producida en contextos sociales plurales, por lo que a la fuerza hay que mostrarse cr铆tico con lo instituido. Y, las banderas, sigo sintiendo eso, no puedo evitarlo, me producen sensaci贸n de algo instituido. 驴Cu谩l puede ser la ense帽a de lo que uno propone, un anarquismo con tintes nihilistas? Ni idea, pero no me desagrada el trapo negro. Tal vez, con un par de tibias y una calavera.

Juan C谩spar




Fuente: Acracia.org