August 5, 2021
De parte de Indymedia Argentina
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El presidente de la Federaci贸n de Comunidades del Pueblo Pilag谩 falleci贸 por coronavirus el 18 de julio pasado, como ocurri贸 con otros dirigentes originarios en los 煤ltimos dos meses. Tuvo que ser trasladado a la capital de Formosa por la falta de respiradores y terapistas en el hospital de Las Lomitas. Quienes pelearon junto a 茅l por el reconocimiento del genocidio contra su pueblo lo recuerdan y siguen reclamando el territorio que el Estado a煤n no les restituye.

Foto: Sof铆a Loviscek

03/08/2021

El 18 de julio pasado, en Formosa, la pandemia de Covid-19 se llev贸 la vida de Bartolo Fern谩ndez, presidente de la Federaci贸n de Comunidades del Pueblo Pilag谩. Lo conoc铆 en 2005, a帽o que marc贸 el inicio de un proceso judicial por el reconocimiento del genocidio pilag谩 de 1947, conocido como la Masacre de Rinc贸n Bomba. Su trabajo como presidente de la Federaci贸n, fundada por los sobrevivientes de aquella masacre, y su papel como comunicador fueron fundamentales para lograr una sentencia in茅dita en primera instancia y otra de C谩mara en 2020. Sus inicios como dirigente se remontan a los a帽os ochenta, con dos hitos relevantes en los a帽os siguientes: en 1994 particip贸 en la reforma del art铆culo 67 de la Constituci贸n Nacional, que reconoci贸 la preexistencia de los pueblos originarios. En 2009 fue parte del equipo que trabaj贸 en la redacci贸n de la Ley de Servicios de Comunicaci贸n Audiovisual, que incluy贸 el derecho a la comunicaci贸n ind铆gena.

鈥淰amos a iniciar un juicio鈥, me dijo cuando lo vi por primera vez en aquel 2005. 鈥淗ay ancianos que quieren hablar pero otros tienen miedo y no se animan. Grabar los testimonios es muy importante para nosotros porque son muy ancianos y algunos se est谩n muriendo鈥, advert铆a entonces. Un par de a帽os despu茅s, supe a qu茅 se deb铆a el miedo: nunca hubo castigo para los perpetradores de la masacre. Los escuadrones de Gendarmer铆a siguen activos y las v铆ctimas se cruzaron miles de veces con los asesinos de sus familiares, que circulaban impunemente por el territorio desde que la masacre ocurri贸. En 2006, ante la desaparici贸n de Jorge Julio L贸pez, un d铆a despu茅s de haber declarado contra el torturador Miguel Etchecolatz, el anciano Setkoki麓en (Melit贸n Dom铆nguez) 鈥攓ue de ni帽o hab铆a trabajado en la cocina del escuadr贸n 18 de Gendarmer铆a Nacional鈥 tem铆a correr la misma suerte que el 鈥渁lba帽il de La Plata鈥.

Si Bartolo Fern谩ndez alguna vez sinti贸 miedo, no lo dijo. Si alguna vez sinti贸 dolor, lo combati贸 con aspirinas. Cuando tradujo las primeras cuarenta horas de testimonios filmados para el documental Octubre Pilag谩 conoc铆a de memoria lo que le hab铆a relatado su madre, sus t铆os y tres de sus vecinos. Pero por primera vez vio a m谩s de veinte personas recordando el horror de la masacre. No solo el impacto de lo que conoci贸 esos d铆as, sino el esfuerzo por encontrar las palabras justas que pudieran describirlo en castellano, le provocaban fuertes de dolores de cabeza.

Diana Della Bruna, del Comit茅 contra la Tortura de Chaco, cuenta que Naketo 鈥攎adre de Bartolo鈥 era una sobreviviente, pero 茅l dec铆a que todo el pueblo Pueblo Pilag谩 lo era, porque los fusilamientos y persecuciones de octubre de 1947, que se extendieron durante veinte d铆as y terminaron con el cautiverio en las reducciones ind铆genas, fueron devastadores. Ernesto Luberriaga, que trabaj贸 muchos a帽os junto a 茅l en la ONG Centro de Capacitaci贸n Zonal (Cecazo), recuerda que 鈥渟iempre insist铆a en que los pilag谩 no eran malones, que no hab铆an atacado a nadie鈥. Esa forma de criminalizaci贸n se us贸 para justificar la represi贸n de 1947. Derribarla llev贸 a Bartolo Fern谩ndez a recorrer el pa铆s relatando una verdad silenciada por m谩s de setenta a帽os.

脡l encabez贸 la Red de Comunicadores Ind铆genas. 鈥淯n a帽o 茅l era el presidente y otro a帽o era Milc铆ades Mansilla, y se llevaban b谩rbaro鈥, dice Marcelo Musante, integrante de la Red de Investigadores en Genocidio y Pol铆tica Ind铆gena. Los recuerdos afloran: 鈥淏artolo Fern谩ndez parec铆a que te arropaba con sus palabras, con su ritmo bajo pero que impactaba much铆simo. Andaba por todos lados, eso me llamaba mucho la atenci贸n. Lo vimos en la Facultad de Derecho y en la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Buenos Aires; tambi茅n en un encuentro de tierras en General San Mart铆n, en Pampa del Indio, en Rosario. En todos lados hablaba con esa claridad, esas palabras como pu帽ales, para decir lo que ten铆a que decir sin vueltas鈥.

Liliana Zavala, m茅dica neumon贸loga del Instituto Torn煤, visit贸 varias veces las comunidades de Formosa y lo acompa帽贸 en Buenos Aires para reclamar por los sueldos de agentes sanitarios que se perd铆an m谩gicamente antes de llegar a la provincia, para exigir medicamentos o asistencia social. 鈥淣o s茅 si detenerme en los recuerdos luminosos de muchos a帽os de encuentros, conversaciones, viajes, eventos, festejos familiares, gestiones y m谩s gestiones, pasillos y sillas eternas esperando en los ministerios, hospitales, pensiones, el patio del fondo de mi casa, donde s茅 que le gustaba amanecer tranqui, s贸lo con un termo y el mate鈥 O detenerme en lo no visible de los silencios, las ausencias y las carencias鈥, lo recuerda Zavala a Bartolo y su lucha.

En uno de esos tantos viajes de Bartolo Fern谩ndez, la asociaci贸n civil que nuclea a los m茅dicos del Torn煤 lo invit贸 a disertar sobre 鈥渃ambio clim谩tico鈥 y el encuentro termin贸 en una ovaci贸n. Desde entonces, los m茅dicos apoyaron la lucha de la Federaci贸n Pilag谩 para conseguir la renovaci贸n de su personer铆a jur铆dica que el Instituto Nacional de Asuntos Ind铆genas (INAI) demor贸 durante a帽os, con la intenci贸n de bloquear su impulso como demandantes en el juicio contra el Estado argentino.

Sof铆a Loviscek

La muerte de Bartolo y la pandemia de falta de acceso a la salud

En 2019, Bartolo supo que ten铆a chagas, el mal end茅mico alojado en los corazones de los hombres y las mujeres de las comunidades originarias del norte. El 18 de julio pasado, el Covid-19 lo encontr贸 sin inmunizaci贸n. Pas贸 varios d铆as internado pero fue trasladado a la capital de Formosa por falta de respiradores y terapistas en el hospital de Las Lomitas, cuando ya estaba muy grave.

鈥淣o tenemos tiempo para llorar鈥, me dijo un joven de su comunidad, que prefiere que no escriba su nombre. 鈥淟as comunidades est谩n aisladas, bajo vigilancia policial y hay muchos enfermos para cuidar. Las iglesias evang茅licas convencieron a la gente de que no se vacune. Y ahora que llegaron las vacunas, los tenemos que ir a buscar casa por casa. Hay diabetes en nuestra comunidad. Nos dejaron sin tierra para cazar, no hay buen alimento. Muchos chicos no conocen la leche y desayunan con agua y az煤car鈥, relata la joven la cr铆tica situaci贸n que se vive en Las Lomitas.

El amigo de Bartolo, Israel Alegre, quien lleg贸 hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para reclamar por la represi贸n en la comunidad de Namqom en 2002; Luc铆a Perez, coodinadora de los talleres de costureras de Vaca Perdida en Formosa, y Juan Chico, el historiador que promovi贸 un juicio por la verdad por la masacre de Napalp铆, de 1924, tambi茅n fueron v铆ctimas del virus. Bartolo, Israel, Luc铆a y Juan fallecieron en menos de dos meses.

La lucha por el territorio pilag谩 contin煤a

鈥淏artolo vivi贸 luchando鈥, lo recuerda Noole Palomo, representante de las mujeres en el Triunvirato de la Federaci贸n Pilag谩. Y agrega: 鈥淟o hizo con un alto costo para su familia porque viajaba mucho, para volver, la mayor铆a de las veces, con las manos vac铆as. Pero era muy paciente y por eso hay gente que no lo comprend铆a. Sab铆a que los tiempos de la lucha por la justicia son muy largos, y ten铆a raz贸n. Ahora hay que hacer el duelo. Cuando esto pase, volver a hablar de 茅l para no olvidarlo, porque 茅l abri贸 un sendero por donde los m谩s j贸venes tienen que seguir andando鈥.

Bartolo Fern谩ndez vivi贸 lo suficiente para ver que los hechos de 1947 fueran reconocidos como un genocidio por los tres jueces de la C谩mara de Apelaciones de Resistencia. Sin embargo, aunque fue probado el desalojo violento del pueblo Pilag谩 de sus tierras, los territorios quedaron bajo el control de Gendarmer铆a. El Estado argentino a煤n no los restituy贸.

El 10 de octubre 2016, Bartolo brind贸 un discurso en Las Lomitas, donde ocurri贸 la masacre. All铆 pronunci贸 las siguientes palabras: 鈥淧ara nosotros es un dolor como hijos de sobrevivientes recordar el sufrimiento de nuestros ancianos, de nuestras mam谩s y nuestros pap谩s. Ac谩 han derramado su sangre y ac谩 quedaron sus cad谩veres. Justamente estamos reclamando esa sangre, y ese es tambi茅n un dolor para nosotros. Lamentablemente en nuestro pa铆s, Argentina, muy pocos han conocido estos hechos, por eso seguimos luchando. En el a帽o 94 se reform贸 la Constituci贸n Nacional y entonces el Estado Nacional reconoci贸 la preexistencia de los pueblos ind铆genas. Hoy estamos recordando lo que sucedi贸 en el a帽o 1947 y lo que est谩 diciendo la Carta Magna de Argentina: que somos due帽os de la tierra芦.

* Autora del libro 芦Octubre Pilag谩, memorias y archivos de la masacre de La Bomba禄 (2015).

Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/bartolo-fernandez-la-vida-por-la-memoria-del-genocidio-pilaga/




Fuente: Argentina.indymedia.org