April 9, 2021
De parte de Lobo Suelto
337 puntos de vista


Si hay una perdurabilidad del c铆rculo, una fuerza circular cuya persistencia no puede m谩s que asombrar -a la vez que no asombra a nadie, pues ella misma es 芦la normalidad禄-, es aquella por la cual -y en la cual- la violencia resulta justificable en nombre del derecho, al mismo tiempo que el derecho, el orden jur铆dico en s铆 mismo, se sirve del pretendido monopolio de la violencia, como la condici贸n 煤ltima de su propia preservaci贸n.
A esta doble envoltura, o envoltura redundante entre violencia y derecho, Jacques Derrida, siguiendo de cerca 芦La cr铆tica de la violencia禄 de Walter Benjamin, la llama: 芦fuerza de ley禄. Se trata del poder, en tanto que se resume en esta 芦tautolog铆a禄, en la que la violencia resulta autorizada, mientras la autoridad se sirve de ella como su fundamento material.
El sue帽o de este poder soberano es anular todo resto, todo residuo de justicia, por fuera del mencionado c铆rculo. Toda actitud no autorizada, todo cuesti贸n planteada contra el c铆rculo ser谩 denunciada como amenaza violenta al orden y puesta fuera-de-la-ley. Los ejemplos que ofrece Benjamin de una cierta violencia contra el derecho, de esta violencia que cuestionando al derecho, apunta a crear un nuevo orden, o, en el extremo, a desear la destrucci贸n del Estado, van de la acci贸n del gran delincuente que despiertas simpat铆as por el hecho de atreverse a enfrentar la identidad violencia-derecho; y la huelga general, que en ciertas condiciones deviene revolucionaria.
A la 芦s铆ntesis a priori禄 de la ley y la violencia, de la que se deduce qu茅 cosa es legal y qu茅 no, se oponen estos actos cuyo principal efecto visible en evidenciar la tautolog铆a, desnaturalizar la s铆ntesis, abrir una brecha en el c铆rculo persistente.
En particular, el derecho a huelga -dice Benjamin- presenta la paradoja de un 芦derecho a cuestionar el orden del derecho禄. Es decir, del cuestionamiento del derecho a partir de una violencia que parte de su interior. De hecho, en su intento por absorber la lucha de clases, el estado de derecho reconoce la legalidad del derecho huelga, no en cuanto acto de violencia, sino un acto de abstenci贸n. Lxs obrerxs reaccionan a los abusos de la patronal absteni茅ndose de actuar. Sin embargo, la huelga es en s铆 misma un acto violento, dice Benjamin, en cuanto que impone nuevas condiciones laborales y llevada al extremo -huelga general-, adopta la forma de una violencia ejercida contra otra violencia. Con lo que la huelga general es, desde dentro del derecho, un cuestionamiento abierto el orden. Y la situaci贸n revolucionaria, entendida como disputa por el entero entramado entre derecho y violencia, surge cuando el Estado -que lleva mal esta situaci贸n-, pretende ilegalizar dicho derecho obrero.
La violencia, comenta Derrida, amenaza al derecho desde interior del derecho. El Estado mismo no es, desde esta perspectiva, sino el conjunto de operaciones que re-establecen -las veces que sea necesario- el c铆rculo que reenv铆a rec铆procamente los t茅rminos violencia y derecho, uno al otro. Y lo 煤nico que teme, es el surgimiento de una violencia fundadora, pretendiente a un nuevo derecho.
Pero Benjamin no desea un nuevo c铆rculo, sin su cr铆tica o quiz谩s su ruptura. Y puesto que toda violencia revolucionaria es interior al derecho, ya que el acto por el cual se destruye el orden jur铆dico, tiende a proyectar al futuro un orden jur铆dico capaz de justificar retroactivamente el acto de ruptura en una nueva ley, hay algo a煤n m谩s revolucionario que la fundaci贸n de un nuevo estado.
El momento de la ruptura es fr谩gil, propiamente paradojal, m铆tico. Puesto que al suspender la vigencia de la ley, parece sostenerse en s铆 mismo, a煤n si desde el comienzo, apunta a la ley por venir, en la que hallar谩 contenci贸n y legitimidad. Se trata, por tanto, de un momento 鈥渋ninterpretable鈥 (Derrida), excepcional, en el que el derecho se sostiene en el tenue hilo del no derecho del derecho, sobre la que se apoya toda la historia del derecho. M铆tico es aquello que que siempre tiene lugar sin jam谩s hacerse presente. As铆 se refiere Derrida al 鈥渟ujeto鈥 de este momento puramente 鈥渞ealizativo鈥, ante la ley aun no creada, ley por venir. Paradoja kafkiana seg煤n la cual la ley depende de aquel que est谩 frente a la ley.
De modo que, si por un lado, lo propio de toda revoluci贸n es el establecimiento de los par谩metros de interpretaci贸n que legitiman retroactivamente la violencia fundadora, reproponiendo el c铆rculo en cuesti贸n, de otro, se muestra hasta qu茅 punto hay, dentro de todo c铆rculo, una posibilidad de 鈥渉uelga general鈥, o de un derecho a discutir el derecho, cuyo momento m谩s denso es el propio Estado.
Se plantea por tanto, la posibilidad de una situaci贸n revolucionaria en toda lectura instauradora de una legibilidad imposible en la actualidad del Estado.
A los ojos de Derrida (sus comentarios fueron publicados en el 90), la huelga puede realizarse bajo la forma de la interrupci贸n de la energ铆a que anima las comunicaciones; la introducci贸n de un virus en la red de ordenadores, o bien introducir alg煤n equivalente al sida en la propia transmisi贸n del sentido. 驴Puede un virus participar de una huelga?
La cr铆tica benjaminiana de la violencia, como medio que se legitima de acuerdo a fines, apunta a destruir el c铆rculo por el cual lo propio de la violencia ser铆a el referirse exclusivamente a crear o bien a conservar el derecho. Para alcanzar dicho prop贸sito, se acude a la distinci贸n entre violencia 鈥渕铆stica鈥 (fundadora, de origen griego) y divina (puramente destructora, de origen jud铆o). La primera, funda derecho absoluto a partir de un acto incalculable -la 鈥渃贸lera鈥 de los dioses-, por el cual se enlaza la vida humana a la falta, al castigo y al derecho a derramar sangre. La segunda, lo destruye todo, a excepci贸n del alma humana. No derrama sangre. Prioriza la vida, en tanto que la vida incluye un potencial de justicia. La destrucci贸n de derecho, no se confunde, por tanto con el asesinato, y m谩s que realizarse por la v铆a de un nuevo derecho positivo, produce sus efectos en la desvinculaci贸n entre derecho y poder de matar.




Fuente: Lobosuelto.com