January 26, 2021
De parte de La Haine
222 puntos de vista

El r茅gimen de Biden deber铆a reconocer abiertamente a Israel como principal Estado patrocinador de la proliferaci贸n nuclear en Oriente Medio

Todas las administraciones norteamericanas recientes han llevado a cabo un perverso ritual al llegar al poder. Todas se han avenido a firmar misivas secretas estipulando que no reconocer谩n algo que todo el mundo sabe: que Israel dispone de un arsenal de armas nucleares.

En parte, la raz贸n de ello consiste en evitar que la gente se centre en detener la capacidad de Israel de reducir a polvo decenas de ciudades. Esta incapacidad de arrostrar la amenaza que plantea el horrendo arsenal de Israel le otorga a su primer ministro, Benjamin Netanyahu una sensaci贸n de poder e impunidad, permiti茅ndole a Israel dictar sus condiciones a otros.

Pero otro efecto del enfoque de avestruz de la administraci贸n norteamericana es que evita invocar las propias leyes norteamericanas, que reclaman que se ponga fin a la largueza de los contribuyentes con los proliferadores de armas nucleares.

Israel es, de hecho, un proliferador m煤ltiple de armas nucleares. Existen abrumadoras evidencias de que se ofreci贸 a venderle armas nucleares al r茅gimen del apartheid sud谩fricano en los a帽os 70, e incluso de que llevaron a cabo una prueba nuclear conjunta. El gobierno norteamericano trat贸 de encubrir estos hechos. Por a帽adidura, Israel no ha firmado jam谩s el Tatado de No Proliferaci贸n Nuclear (TNP).

Sin embargo, los gobiernos norteamericano e israel铆 presionaron a favor de la invasi贸n de Irak bas谩ndose en mentiras acerca de inminentes hongos nucleare. Tal como afirm贸 Mordejai Vanunu, desvelador de los secretos nucleares israel铆es: las armas nucleares no estaban en Irak, est谩n en Israel.

Las enmiendas de los ex-senadores Stuart Symington y John Glenn a la Ley de Ayuda Exterior (Foreign Assistance Act) norteamericana prohiben la ayuda econ贸mica y militar a los proliferadores nucleares y a aquellos pa铆ses que adquieran armas nucleares. Durante su mandato presidencial, Jimmy Carter invoc贸 dichas disposiciones en el caso de India y Pakist谩n.

Pero ning煤n presidente ha actuado as铆 en relaci贸n a Israel. Muy al contrario. Ha habido un acuerdo verbal desde el presidente Richard Nixon para aceptar la 鈥渁mbig眉edad nuclear鈥, otorg谩ndole a Israel en efecto el poder que dan las armas nucleares, sin la responsabilidad que conlleva. Y desde el presidente Bill Clinton, seg煤n la revista New Yorker, han existido esa cartas secretas.

Los presidentes y pol铆ticos norteamericanos se han negado a reconocer que Israel posee armas, aun cuando la ley ofrece una excepci贸n que permitir铆a continuar la financiaci贸n si el presidente certifica ante el Congreso que la ayuda a un proliferador es de vital inter茅s para los EEUU.

El producto interior bruto per c谩pita de Israel es comparable al de Gran Breta帽a. Sin embargo, el contribuyente norteamericano financia a Israel muy por encima de cualquier otro pa铆s. Ajustada a la inflaci贸n, la cantidad conocida p煤blicamente durante a帽os se aproxima hoy a los 300.000 millones de d贸lares.

Esta farsa deber铆a acabar. El gobierno norteamericano deber铆a respetar sus leyes e interrumpir su financiaci贸n de Israel a causa de su adquisici贸n y proliferaci贸n de armas nucleares.

La administraci贸n entrante de Biden deber铆a reconocer abiertamente a Israel como principal Estado patrocinador de la proliferaci贸n nuclear en Oriente Medio y aplicar adecuadamente la ley norteamericana. Otros gobiernos 鈥 sobre todo el de 脕frica del Sur 鈥 deber铆an insistir en el imperio de la ley y en favorecer un desarme significativo, e urgir de inmediato a actuar al gobierno de los EE.UU. en los t茅rminos m谩s contundentes posibles.

El apartheid fue horrible en Sud谩frica, y es horrible cuando Israel practica su propia forma de apartheid contra los palestinos, con sus puestos de control y un sistema de medidas pol铆ticas opresivas. Por ende, otra ley norteamericana, La Ley Leahy, prohibe la ayuda militar norteamericana a gobiernos que violen sistem茅ticamente los derechos humanos.

Es bastante posible que una de las razones por las que la versi贸n israel铆 del apartheid ha sobrevivido a la de 脕frica del Sur es que Israel ha logrado su opresivo sistema recurriendo no s贸lo a los fusiles de sus soldados sino a apuntar con su fusil nuclear a la cabeza de millones de personas. La soluci贸n a esto no consiste en que los palestinos y los dem谩s 谩rabes traten de hacerse con esas armas. La soluci贸n consiste en la paz, la justicia y el desarme.

Sud谩frica aprendi贸 que s贸lo podr铆a gozar de paz y justicia verdaderas recurriendo a una verdad que llevara a la reconciliaci贸n. Pero nada de esto acontecer谩 a menos que se encare la verdad de frente, y pocas verdades hay m谩s cruciales que enfrentarse a un arsenal de armas nucleares en manos de un gobierno de apartheid.

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* Desmond Tutu galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1984, es arzobispo em茅rito de Ciudad del Cabo y fue entre 1996 y 2003 presidente de la Comisi贸n para la Verdad y la Reconciliaci贸n en 脕frica del Sur.
The Guardian. Traducci贸n: Lucas Ant贸n para Sinpermiso. Extractado por La Haine.




Fuente: Lahaine.org