December 3, 2020
De parte de La Haine
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“Necesito un equipo listo desde el primer d铆a que me ayude a recuperar el lugar de EEUU en la cabecera de la mesa… y promover nuestra seguridad, prosperidad y valores”

El pasado 23 de noviembre, al anunciar sus primeros nombramientos, el virtual presidente electo de EEUU, Joe Biden, asever贸 que no hay tiempo que perder cuando se trata de nuestra seguridad nacional y pol铆tica exterior. En lenguaje orwelliano, Biden expres贸 su decisi贸n de restaurar el papel del hegem贸n del capitalismo mundial como Estado canalla (roguestate); la aplicaci贸n del imperio de la fuerza en los asuntos mundiales que diferentes administraciones dem贸cratas del 煤ltimo medio siglo han practicado con total fruici贸n al margen de la ONU y el derecho internacional.

“Necesito un equipo listo desde el primer d铆a que me ayude a recuperar el lugar de EEUU en la cabecera de la mesa, unir al mundo para enfrentar los mayores desaf铆os que tenemos y promover nuestra seguridad, prosperidad y valores”, indic贸 Biden, recuperando los principales lineamientos de la doctrina de Estado canalla, que en distintos episodios contempor谩neos ha exhibido la alarmante exacerbaci贸n del menosprecio de las obligaciones contractuales de Washington en el concierto internacional.

Seg煤n Noam Chomsky, como muchos otros t茅rminos del discurso pol铆tico, el concepto Estado canalla tiene dos usos: uno propagand铆stico, aplicado a determinados enemigos de EEUU, y un uso literal, que se aplica a los estados que no se consideran obligados a actuar de acuerdo con las normas internacionales, como ha sido el caso de EEUU. Ejemplos sobran.

En 1963, en un informe a la ‘American Society of International Law’ (ASIL, por sus siglas en ingl茅s), el ex secretario de Estado Dean Acheson, consejero de cuatro presidentes de EEUU y principal art铆fice de la diplomacia de guerra de Washington en la 茅poca de la guerra fr铆a, afirm贸 que la conveniencia de una respuesta a un 鈥渄esaf铆o (al) poder, posici贸n y prestigio de EEUU (鈥) no es una cuesti贸n legal鈥. Seg煤n 茅l, el derecho internacional no obliga a EEUU. Acheson se refer铆a al bloqueo a Cuba, uno de los principales blancos de la subversi贸n, el terrorismo de Estado y la guerra econ贸mica de 11 sucesivas administraciones en la Casa Blanca.

En 1993, el presidente Bill Clinton inform贸 a la ONU que EEUU actuar谩 multilateralmente cuando sea posible, pero unilateralmente cuando sea necesario. Y en 1999, durante el segundo mandato del dem贸crata, su secretario de Defensa, el republicano William Cohen 鈥揷on el Congreso dominado por los republicanos Clinton nombr贸 a Cohen jefe del Pent谩gono para enviar la se帽al de trabajar con esp铆ritu bipartidista en temas de Seguridad Nacional鈭, declar贸: No podemos convertirnos en la polic铆a del mundo, pero tampoco debemos convertirnos en los prisioneros de los acontecimientos mundiales. Agreg贸 que EEUU estaba dispuesto a hacer uso unilateral del poder militar para defender intereses vitales, que inclu铆an asegurar el acceso sin obst谩culos a mercados clave, aprovisionamiento de energ铆a y recursos estrat茅gicos y, desde luego, todo lo que Washington pueda decidir que est谩 dentro de su jurisdicci贸n interna.

Ahora, con absoluta fidelidad a los mitos del Destino manifiesto y el excepcionalismo estadunidense, Biden quiere sentar a EEUU en la cabecera de la mesa de las negociaciones internacionales. Para ello, los nombramientos de Antony Blinken como secretario de Estado, y de Avril Haines como directora de la Inteligencia Nacional, env铆an la se帽al de que habr谩 continuidad a la proyecci贸n imperial de Washington.

Descrito como el alter ego de Biden y vendido con fines propagand铆sticos como reputado EEUUrope铆sta y garante del multilateralismo, Blinken, cuya nominaci贸n deber谩 ser confirmada por el Senado, forma parte del partido de la guerra de la era Obama, y desde el gobierno de Clinton se destac贸 por sus posiciones intervencionistas. Como asesor adjunto de Seguridad Nacional (2013-15) bajo la vicepresidencia de Biden, Blinken, cercano al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, desarroll贸 planes de agitaci贸n y desestabilizaci贸n pol铆tica en todo Medio Oriente.

Fue uno de los impulsores de la patra帽a sobre los arsenales de armas qu铆micas de Bashar Al Assad en Siria, que llev贸 a la intervenci贸n militar de EEUU y al patrocinio encubierto, con 500 millones de d贸lares, de las bandas y grupos terroristas como parte de una operaci贸n de cambio de r茅gimen de la administraci贸n Obama. Antes hab铆a apoyado la catastr贸fica invasi贸n a Libia, en 2011. Como operador de la diplomacia de guerra de Washington, intentar谩 ahora reforzar el papel de la OTAN para cercar a Rusia.

Colaboradora de Biden, Avril Haines trabaj贸 en la CIA en el gobierno de Obama, antes de suceder a Blinken como asesora adjunta de Seguridad Nacional. En 2013, como vicedirectora de la CIA defendi贸 el uso de t茅cnicas de interrogatorio mejorado (sic) sobre militantes islamitas, pr谩cticas que una investigaci贸n del Comit茅 de Inteligencia del Senado calific贸 de tortura.

Adem谩s, es responsable del marco legal de la secreta guerra de drones que cost贸 la vida a casi 800 civiles presuntos ‘terroristas’ en Pakist谩n, Somalia y Yemen; ella decid铆a qui茅n deb铆a ser asesinado. Ahora se convertir谩 en la primera mujer al frente de la llamada comunidad de inteligencia, una federaci贸n de 16 agencias que incluye a la inteligencia militar y civil, y oficinas civiles de an谩lisis-estad铆stico que contribuyen a la planificaci贸n de misiones militares y actividades de espionaje en el exterior. Haines responder谩 directamente ante el presidente Biden.

El pr贸ximo asesor de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, es partidario de acentuar las herramientas no militares, en particular la guerra econ贸mica, para intentar separar a China, Rusia y Cuba de Venezuela, a fin de derrocar al presidente Nicol谩s Maduro; sus ideas respecto a c贸mo hacerlo coinciden bastante con la estrategia empleada por Trump.




Fuente: Lahaine.org