October 26, 2021
De parte de Asociacion Germinal
150 puntos de vista


BIENVENIDA LA GIRA ZAPATISTA

Vayan por delante mis m谩s sinceros saludos a la comitiva de los zapatistas y el Congreso nacional Ind铆gena de M茅xico en su gira por la vida iniciada en Europa.

Sed conscientes de que entr谩is en un basti贸n de la econom铆a global, la misma que con sus grandes proyectos extractivos pisotea los derechos de los pueblos ind铆genas, destruye sus tierras y las empapa de sangre m谩rtir. La misma que acepta nominalmente, en tanto que marchamo de la mercanc铆a humana, la igualdad de razas, la emancipaci贸n de las mujeres, la libre opci贸n sexual o las aspiraciones de los trans, para mejor animar el patriarcalismo y el racismo, practicar la intolerancia y ejercer la discriminaci贸n. Tras el 煤ltimo ensayo general de domesticaci贸n debido a la pandemia no vais a encontrar a muchos resistentes aut茅nticos por estos lugares, puesto que la mayor铆a de la poblaci贸n permanece adormecida, desganada, sin voluntad de vivir fuera de la l贸gica del capital, ya que el miedo a quedar excluidos es superior al deseo a escapar a sus reglas. Con un consumo deleznable suficientemente asegurado por la industria, una abundancia garantizada de objetos pobres y un espect谩culo sin interrupciones, la sumisi贸n a un poder estatal cada vez m谩s concentrado y la renuncia a la propia autonom铆a se obtienen  sin necesidad de violencia; los megaproyectos in煤tiles aqu铆 se consienten casi sin presi贸n.

Por desgracia, cuando la apat铆a y la resignaci贸n son el precio que se paga por el paraguas protector del  Estado, el beneficio privado sigue siendo la medida de todas las cosas. Capital y Estado son las dos caras de la misma moneda. Salirse del uno y apartarse del otro vendr铆an a ser lo mismo. Rechazar la dictadura de la econom铆a mundializada implica necesariamente repudiar el sistema pol铆tico parlamentario con que esta se muestra y trata de legitimarse. El sistema no representa nada, ni a la democracia que proclama, ni al pueblo cuya delegaci贸n usurpa. Los hilos de la globalizaci贸n mueven las marionetas del espect谩culo pol铆tico con el que se hipnotizan los pasivos ciudadanos. Precisamente vuestro anticapitalismo y vuestro autogobierno vienen a demostrarlo: son el mejor ejemplo que pod茅is darnos.

Si bien el panorama social es deprimente y las perspectivas no son boyantes, no todo en el monte son espinos. La servidumbre no es tan voluntaria como parece. La guerrilla de la vida se oculta, pero solo para resurgir con m谩s fuerza. Lenta pero inexorablemente, los j贸venes desobedecen, las mujeres se liberan, pu帽ados de resistentes se agrupan y ponen en marcha proyectos de cooperaci贸n y de vida desindustrializada, algunos grupos de excluidos y desahuciados ocupan viviendas para gestionarlas colectivamente, y bueno, otros pocos pugnan por una sanidad y una ense帽anza alternativas autogestionadas. Las tentativas de revitalizaci贸n ciudadanistas de la pol铆tica partitocr谩tica tropiezan ante una abstenci贸n creciente, mientras que el ropaje ecol贸gico de las falsas soluciones de recambio se cae a pedazos. El plumero de las multinacionales que os y nos acosan sobresale tras los circos organizadfos con la excusa del cambio clim谩tico, y los c谩nticos al progreso y a la tecnolog铆a no consiguen esconder la desolaci贸n que aquellas corporaciones siembran a su paso.  La dominaci贸n tambi茅n tiene sus puntos d茅biles y por encima del pensamiento esclavo vuela la peligrosa novedad del libre discurrir de las conciencias.

Como bien dec铆s, es imposible reformar el capitalismo, hacerlo menos inhumano: hay que destruirlo. El aparato estatal con el que reconfigura es inservible, hay que dejarlo desmoronarse. La vida no puede fertilizar la tierra con plusval铆as, ni la sociedad fomentar la autonom铆a de sus miembros con decretos gubernamentales o subvenciones. Esto es un asunto que nos concierne a todos, pues cada acto de rebeld铆a, cada gesto de insumisi贸n de aqu铆 o de all谩, forma parte de una lucha que la voluntad de vivir seg煤n reglas propias libra en todas partes contra el instinto de muerte, contra la marginaci贸n y el despojo, o si se quiere, contra las fuerzas del orden y la acumulaci贸n de capitales.

Por un encadenamiento l贸gico de consecuencias, vuestra defensa de la tierra, de los modos de vida que posibilita, de las comunidades que alberga, de las tradiciones que alimenta y de la historia que posee, tiene un alcance universal. El combate por la autodeterminaci贸n de los pueblos ind铆genas coloca la cuesti贸n del equilibrio con la naturaleza, la resistencia a la mercantilizaci贸n del territorio y a la exclusi贸n y, en fin, la reivindicaci贸n de una vida cotidiana ajena a los apremios econ贸micos, en el centro de la cuesti贸n social. Un nuevo sujeto hist贸rico, o dicho de otra manera, una nueva comunidad universalista, puede articularse en torno a la defensa del territorio, al antidesarrollismo y a la vida en com煤n, tal y como ha sucedido en Am茅rica Latina, y m谩s concretamente, en vuestras comunidades. All谩, dicha comunidad se conforma a plena luz, en lucha por la supervivencia de los pueblos fuera del capitalismo; en Europa, la sociedad civil teje su entramado aut贸nomo casi clandestinamente, a trav茅s de colectivos ef铆meros, de experiencias fracasadas, de luchas asamblearias parciales, de zigzags existenciales y balances m谩s o menos acertados. Los lazos comunitarios no sobrevivieron a un capitalismo que enterr贸 la menor costumbre solidaria y coloniz贸 hasta los 煤ltimos rincones de la sociedad, por lo que aquellos han de reconstruirse pr谩cticamente desde cero con el primer material que se tenga a mano. Sin duda, las enormes contradicciones del capitalismo posmoderno, su gran potencial autodestructivo, contribuir谩n lo suyo a la conciencia de una liberaci贸n posible. Pero por encima de todo, la mayor esperanza proviene del mensaje zapatista y del ejemplo del buen gobierno de los pueblos.

MIQUEL AMOR脫S

Publicado en la Revista Al Margen n潞 119 Oto帽o 2021




Fuente: Asociaciongerminal.org