June 24, 2022
De parte de Nodo50
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La reuni贸n del Club Bilderberg se ha celebrado este a帽o en Watford, Reino Unido. REUTERS

La claustrofobia ideol贸gica acelerada por los confinamientos y las restricciones que poco a poco van dej谩ndose atr谩s ha hecho recientemente m谩s atractivas las teor铆as de la conspiraci贸n. Pese a su a veces irresistible reclamo para explicar una realidad cada vez m谩s cambiante y compleja, no est谩 de m谩s recordar la brillante por sucinta sentencia de uno de los mejores analistas del poder, Charles Wright Mills, en los a帽os cincuenta del siglo pasado: 芦Hay muchas conspiraciones a lo largo de la historia, pero la historia no es una conspiraci贸n芦. 

Pero los mitos resisten, y no sin falta de razones. Uno de estos es el extremadamente discreto Club Bilderberg, una cumbre anual en la que jefes de Estado, poderes ejecutivos, empresariales y medi谩ticos mayoritariamente de Occidente se re煤nen a puerta cerrada en torno a una serie de temas considerados candentes. Todo un gobierno mundial informal unificado por sus distintas clases dirigentes, como representaci贸n de la jerarquizaci贸n de un mundo actual, en realidad, muy peque帽o en su cumbre.  

Bilderberg toma su nombre del hotel holand茅s en el que se celebr贸, en 1954, la primera reuni贸n entre este tipo de mandatarios p煤blicos y privados. Aquel encuentro reflej贸 la preocupaci贸n por la guerra fr铆a m谩s incandescente, con una Uni贸n Sovi茅tica que viv铆a la sucesi贸n del dictador Stalin y con una China que comenzaba el largo reinado del Partido Comunista de Mao Tse-Tung.

Una guerra descongelada ha marcado tambi茅n el encuentro de 2022, en el que estas dos potencias nucleares y alternativas al orden occidental m谩s o menos liberal figuran entre las preferencias de los asistentes, unos 130 elegidos para dialogar y conspirar durante apenas cuatro d铆as. La ausencia de documentos gr谩ficos subraya la supuesta importancia exclusiva de lo que una sociedad tan acostumbrada al espect谩culo no puede fotografiar y repetir hasta la n谩usea. Se trata del estruendo de un silencio que, sin embargo, cada vez llama menos la atenci贸n.   

Representantes y directivos de la CIA, de la OTAN, del servicio secreto brit谩nico, de las grandes multinacionales Google-Alphabet, Goldman Sachs, Deutsche Bank, AXA, Pfizer, y de medios como The Economist, Financial Times o PRISA, junto con la presencia del eterno Henry Kissinger (99 a帽os), han hecho de este evento m谩s una caricatura en declive que una cita capaz de decidir los designios del mundo en el futuro. Algo as铆 como la manifestaci贸n del primero de mayo en Espa帽a, pero con una mayor capacidad de decisi贸n e influencia.  

Hubo un tiempo en el que documentos como el informe sobre La crisis de la democracia, editado por la prima hermana de Bilderberg, la a帽eja y polvorienta Comisi贸n Trilateral, condicionaron el ambiente de agitaci贸n mundial, al subrayar la necesidad de reducir o de, al menos, poner coto a los crecientes niveles de educaci贸n en el mundo, que se estimaban relacionados con el incremento de la conflictividad social en los a帽os sesenta del siglo pasado. El giro de las pol铆ticas p煤blicas en los a帽os ochenta, lo que algunos han denominado difusamente neoliberalismo o revoluci贸n conservadora, podr铆a haberse derivado de algunos de los acuerdos all铆 adoptados, pero de ello no ha quedado constancia escrita alguna. 

Pablo Casado, el convidado sin partido a Bilderberg 

Entre las figuras mundiales seleccionadas para este encuentro destaca parad贸jicamente el expresidente del Partido Popular Pablo Casado; para este, dicha cita quiz谩 haya supuesto un 煤ltimo evento de post铆n antes de comenzar su carrera necesariamente circunscrita ya al sector privado. Casado coincidi贸 en Washington con otros dos espa帽oles: Jos茅 Manuel Albares, ministro de Exteriores del Gobierno de Espa帽a, y Carlos N煤帽ez, presidente ejecutivo del Grupo PRISA, editor del primer diario del mundo en espa帽ol. Este a帽o estuvo ausente Ana Patricia Bot铆n, la presidenta del Banco Santander, y miembro del comit茅 directivo de Bilderberg, a instancia del cual todos los a帽os son invitados representantes o l铆deres del PP, del PSOE e incluso del ya casi extinto Ciudadanos.  

Solo 25 d铆as antes de la cumbre de la OTAN en Madrid, Bilderberg reproduce, al menos en sus temas principales, el pesimismo del recientemente concluido Foro de Davos, otro de los lugares clave para la reuni贸n de las 茅lites mundiales. Desigualdades, migraciones y problemas derivados del cambio clim谩tico parecen ocupar un segundo lugar entre las causas de la inestabilidad global a partir de los temas principales que figuran en la web oficial. La guerra y las tensiones mundiales latentes han vuelto al primer plano. Como en los viejos tiempos

Estos puntos del d铆a son diversos y, al mismo tiempo, los mismos: la ampliaci贸n de la OTAN, los problemas pol铆ticos y econ贸micos de Turqu铆a, un miembro clave de la alianza atl谩ntica, y China, cada vez m谩s central en los 谩mbitos tecnol贸gicos y geopol铆ticos, con un acuerdo internacional a punto de firmarse que abarca a las naciones del pac铆fico y que contrasta con la par谩lisis econ贸mica y pol铆tica de la dependiente Uni贸n Europea. 

Las 茅lites conspiran y Bilderberg es un fiel y ya casi folcl贸rico testigo de ello. No obstante, el silencio creciente en torno a este club podr铆a favorecer su car谩cter estrat茅gico: menos misterio y m谩s espacio para llegar a acuerdos a favor de una 茅lite global que siempre ha dejado la teor铆a de la libre concurrencia para los libros de texto.  




Fuente: Lamarea.com