February 17, 2021
De parte de Paco Salud
209 puntos de vista

Biograf铆a de Emilio Garc铆a Garcia  鈥  padre
de Jose Luis Garcia Rua

 Por Boni Ortiz

 Emilio Garc铆a naci贸
en Avil茅s en 1894. All铆 pas贸 su infancia y juventud, inici谩ndose en el oficio
de carpintero, que ejerci贸 durante toda su vida. Muy pronto se vincul贸 a la UGT
y al PSOE, que abandonar铆a, como otros muchos j贸venes revolucionarios de su tiempo,
por el influjo de la Revoluci贸n de Octubre de 1917. 

Emilio fue uno de ellos y,
aunque desconocemos su trayectoria concreta, es de suponer que form贸 parte del
inicial PCE, cuyo grupo fundamental estaba en Gij贸n, realizando un recorrido
pol铆tico y organizativo en paralelo a Jos茅 Mar铆a Loredo Aparicio y otros muchos
que posteriormente formaron parte de la Oposici贸n de Izquierda y m谩s tarde de
la Izquierda Comunista. Pi茅nsese que en 1921 aparece su firma junto a otros
comunistas asturianos como Amaro del Rosal y Jos茅 Trians en un manifiesto con
el t铆tulo de 芦A los comunistas espa帽oles禄, en el que se propon铆a trabajar 芦por
depurar el partido de todos los elementos semirreformistas, arribistas e
inactivos禄. El manifiesto estaba firmado por un numeroso grupo de comunistas de
todo el Estado, lo que demuestra el reconocimiento y representatividad de la
que ya gozaba Emilio al comienzo de la d茅cada de los veinte. Tambi茅n sabemos
que en el Congreso de la CNT de 1919, celebrado en Madrid, donde la delegaci贸n
asturiana propon铆a una declaraci贸n por la 芦Unificaci贸n del Proletariado
Espa帽ol禄, ya forma parte del sindicato confederal en Asturias, que en esos a帽os
miraba con entusiasmo al pa铆s de los soviets.

 El a帽o de aquel
congreso del Teatro de La Comedia de Madrid, Emilio Garc铆a se cas贸 con Pilar
R煤a en Avil茅s y al a帽o siguiente tuvieron a Pilar, su primera hija, y al
segundo hijo en 1921, al que llamaron Emilio. Al comienzo de los a帽os veinte,
Emilio fue movilizado en el servicio militar obligatorio y destinado a Marruecos,
donde participa en las campa帽as contra las tropas guerrilleras de Mohamed
Abd-el-Krim. En un lance del combate, por su valent铆a, se le concedi贸 un 芦Hecho
de Armas禄. De vuelta a Gij贸n, en la ciudadela de Anselmo Solar, en 1923, su
compa帽era Pilar R煤a trae al mundo a su hijo menor: Jos茅 Luis Garc铆a R煤a, que
muchos a帽os despu茅s, y para muchos de nosotros, habr铆a de ser un singular
maestro.

 A Emilio Garc铆a en
Gij贸n se le conoc铆a por Mili贸n el Bomberu, porque adem谩s de ser un buen mozo,
alto y fuerte, pertenec铆a al Cuerpo de Bomberos, por aquel entonces conformado
por voluntarios. Hasta ah铆 llegaba su magn铆fica solidaridad y su disposici贸n
para todo el que lo necesitara, incluso en estas tareas tan arriesgadas. Una
peque帽a ventaja que ten铆an los bomberos y que les proporcionaba una singular
popularidad era su presencia obligada en los espect谩culos p煤blicos. No hab铆a
funci贸n de teatro o sesi贸n de cine que no contara con la presencia de uno de
ellos en los extremos de la primera fila de butaca.

 Su hijo Jos茅 Luis
recuerda algunas an茅cdotas de su padre, como cuando, en v铆speras de la comuna
asturiana, picaron a la puerta de su casa en la calle Caridad. Su padre, que
estaba escribiendo alg煤n art铆culo o proclama seguramente relacionada con lo que
se estaba organizando, le dice: 隆芦Pep铆n禄, abre t煤!禄. Pep铆n, obediente como un
buen chaval de 11 a帽os, as铆 lo hizo, encontr谩ndose diez fusiles M谩user que le
apuntaban: uno por cada guardia de asalto. 芦隆Padre, est谩n aqu铆 los guardias
preguntando por ti!禄. Pilar, alarmada, acudi贸 a la puerta, y al ver a los
guardias apunt谩ndola, se desmay贸. Se acerc贸 Emilio a la puerta: 芦Esperen, mi
mujer se ha desmayado. Ahora la atiendo y luego voy con ustedes禄. Jos茅 Luis le
oy贸 hacer ruido en el v谩ter, rompiendo y tirando lo escrito, y despu茅s les
acompa帽贸.

 La Alianza Obrera

 Emilio hab铆a sido
fundamental en la defensa de la Alianza Obrera en el seno de la CNT 鈥攃uyos
mayores exponentes ser铆an Jos茅 Mar铆a Mart铆nez, Avelino Gonz谩lez Entrialgo y
Eleuterio Quintanilla鈥, que contaba con la oposici贸n tajante de la FAI, aunque
no de toda. Ya en el seno de la clase trabajadora asturiana iban cuajando esas
ideas unionistas, como la que permiti贸 establecer en enero de 1934 la Alianza
Obrera contra el Paro Forzoso, constituida en Oviedo por una asamblea de 180
delegados obreros de la CNT, UGT, PC y BOC; o con la huelga general convocada
para el 19 de febrero contra la represi贸n del levantamiento socialista en
Viena, secundada por 10.000 mineros; y de forma primordial por los compromisos
establecidos en los diez puntos por la Alianza Sindical de la CNT y la UGT el
mi茅rcoles 28 de marzo de 1934.

 Tres d铆as despu茅s se
constituye la Alianza Obrera, quien publica una declaraci贸n en el diario
socialista Avance al d铆a siguiente, el domingo 1 de abril. El s谩bado 7, en el
Centro de Sociedades Obreras de Oviedo se re煤ne el Comit茅 de la Alianza y,
entre otros temas, como el establecimiento de alianzas por los pueblos
asturianos, se leen las cartas con las peticiones de ingreso del BOC y de la
IC. La carta del BOC 鈥攃on fecha del 4鈥 estaba firmada por Marcelino Magdalena y
Benjam铆n Escobar, facultando a Manuel Grossi Mier como su representante. La
segunda, de la Izquierda Comunista, con fecha del lunes 2, estaba firmada por
Jos茅 Mar铆a Loredo Aparicio, Ignacio Iglesias, Aurelio Solares y Emilio Garc铆a.

 Se acercaba el
Primero de Mayo y la Alianza Obrera aprovech贸 la ocasi贸n para lanzar una
ofensiva. Las huelgas, las manifestaciones y los m铆tines recorrieron Asturias
de punta a cabo. La importancia que la Alianza Obrera y las organizaciones
componentes le dieron a este primero de mayo lo muestra la presencia en los
m铆tines de Matilde de la Torre, diputada asturiana del PSOE, o la del
secretario General del BOC, Joaqu铆n Maur铆n, que d铆as antes recorriera los
ateneos obreros de Mieres, La Pe帽a, Tur贸n, La Felguera, Lada, Sama y Gij贸n,
conferenciando sobre Comunismo y fascismo, La crisis del capitalismo, Causas
econ贸micas de la ca铆da de la monarqu铆a, El problema agrario en Espa帽a y
Leninismo y trotskismo. Maur铆n particip贸 en los m铆tines de Sama y Mieres. De
todos los actos convocados el m谩s numeroso ser铆a el celebrado en la Casa del
Pueblo de la CNT, que reuni贸 a 10.000 obreros y obreras de todas las
tendencias. El diario La Prensa de Gij贸n, al d铆a siguiente, relataba as铆 aquel
multitudinario acto:

 Mitin en la Casa del
Pueblo. A las seis de la tarde se celebr贸, como estaba anunciado, en el patio
de la Casa del Pueblo, el mitin organizado por la Alianza Obrera para
conmemorar la fiesta del trabajo. El local se hallaba rebosante de obreros de
todas las tendencias que existen en Gij贸n, figurando tambi茅n muchas mujeres.
Presidi贸 脕ngel Mart铆nez, por la Agrupaci贸n Socialista, quien dijo que ven铆an a
hablar en nombre de la Alianza Obrera, que se ha hecho para defender los
principios que son comunes a todos los trabajadores y combatir el fascio, y que
en esta fecha simb贸lica del Primero de Mayo quiere presentarse ante todos sus
fines. Recomienda orden y concede la palabra a Emilio Garc铆a, quien habla en
nombre del Partido de Izquierda Comunista, refiri茅ndose a la significaci贸n del
Primero de Mayo. Dice que la Alianza Obrera hace tiempo que debiera haberse
hecho, y cree que para que sea eficaz hay que estar todos muy compenetrados,
sin pensar en exclusivismos y pensando s贸lo en combatir al enemigo com煤n,
determinando la misi贸n de cada uno. Encarece la necesidad de la disciplina para
conseguir el triunfo que se pretende.

 Despu茅s habl贸 Jos茅
Mar铆a Mart铆nez por la CNT, que seg煤n el redactor de La Prensa record贸:

 [鈥 el Primero da
Mayo de 1885 en que los trabajadores da Chicago se alzaron en protesta contra
la jornada excesiva que entonces imperaba, reclamando la de ocho horas [鈥
fueron ejecutados cuatro obreros y otros encarcelados, y expone que para evitar
posibles males a la clase trabajadora se ha formado en Asturias la Alianza
Obrera, que debiera haberse hecho ya nacionalmente [鈥. Combate a quienes est谩n
contra la Alianza, que ha de crear un r茅gimen en que los trabajadores se
desenvuelvan mucho mejor para vivir en la forma a que tienen derecho.

 Y por 煤ltimo, habl贸
el alcalde socialista de Siero Inocencio Burgos en nombre de la UGT:

 [鈥 se trata de
transformar lo que todos anhelan y que el entusiasmo debe de ser reflexivo,
pues un momento de entusiasmo fue tambi茅n aquel en que lleg贸 la Rep煤blica que
todos contribuyeron a traer, creyendo que servir铆a para preparar el bienestar
del pueblo y ha venido a parar en lo que es actualmente.

 La noticia recog铆a
una serie de reclamaciones y exigencias a los 芦poderes p煤blicos y en las que se
protesta contra la Ley de amnist铆a y se pide su ampliaci贸n; se reclama la
jornada semanal de 40 horas; se protesta contra la vulneraci贸n de las leyes
sociales, el proyecto de pena de muerte, al amparo del Gobierno a las fuerzas
reaccionarias, la pasividad del Gobierno ante los conflictos sociales, y contra
la guerra, y se pide un mejor trato para los presos y el derecho de asilo a
Trotsky禄.

 Ya el 29 de abril se
hab铆a reunido el Comit茅 de la Alianza Obrera en Oviedo, confirmando la
incorporaci贸n del BOC y de la ICE, adem谩s de hablar sobre el armamento
necesario para llevar a cabo la revoluci贸n. El domingo 13 de mayo se formaliza
la presencia del BOC y la ICE, representadas, respectivamente, por Manolo
Grossi y Emilio Garc铆a.

Convendr铆a recordar que en diciembre de 1933 Asturias ten铆a
una poblaci贸n ligeramente superior a los 800.000 habitantes, de los cuales
110.000 era trabajadores. Pues bien, casi el 70 % (aproximadamente 75.000)
estaban sindicados: el 58 % lo estaban en la UGT, en la CNT el 35 %, en la CGTU
el 5 % y un 2 %, de 芦amarillos禄. El Sindicato Obrero Minero Asturiano (el
SOMA), que representaba m谩s de la mitad de los 40.000 afiliados de la UGT, era
toda una potencia econ贸mica, con propiedades como La Mina San Vicente, el
diario Avance, once casas del pueblo en las cuencas mineras, adem谩s de la
monumental Casa del Pueblo de Mieres, el Teatro Llaneza, un par de edificios de
Sama y el Orfanato Minero en el Naranco.

 Otro momento decisivo
para la Alianza obrera, para su continuidad y afianzamiento en el seno de la
clase trabajadora asturiana, ser铆a el Pleno Regional que la CNT celebr贸 en
Gij贸n en septiembre de 1934. En 茅l, junto a la voz siempre unitaria de Jos茅
Mar铆a Mart铆nez, se alzaron otras tambi茅n imprescindibles, como la de Aurelio
Solares y la de Emilio Garc铆a, los dos de la ICE.

 En aquel Pleno
Regional estuvieron representados 21.556 afiliados, siendo Gij贸n el que llevaba
el mayor peso: 12.467, de los que 3.298 pertenec铆an al Sindicato 脷nico de la
Construcci贸n y Madera. Emilio Garc铆a Garc铆a era el secretario local de ese
sindicato que, tras una heroica lucha, hab铆a logrado la jornada de 44 horas
semanales en el sector gijon茅s, haci茅ndola despu茅s extensiva a toda Asturias. A
pesar de conocerse su militancia pol铆tica en la Izquierda Comunista y de la
imposibilidad de responsabilidades sindicales que ello le supon铆a, era elegido
por sus compa帽eros para representarlos, no s贸lo en acciones y negociaciones
sindicales o de empresa, sino tambi茅n como delegado por el Sindicato 脷nico de
la Construcci贸n en el III Congreso de la CNT de 1931, celebrado en el Teatro
Conservatorio (Mar铆a Guerrero), y en el IV Congreso celebrado en mayo de 1936,
en el Teatro Iris de Zaragoza.

 La guerra civil

 A pocos metros de su
casa en la calle Caridad estaba la magn铆fica sede del Ateneo Obrero de Gij贸n,
con sus tres pisos, que poco tiempo despu茅s ser铆a incendiada por los fascistas,
tras asaltarla y saquearla, rematando la tarea destructiva iniciada desde la
costa gijonesa por el buque Libertad en sus tareas de represi贸n de la Comuna,
cuando tir贸 unos pepinazos, alcanzando la Sala de Exposiciones del Ateneo
Obrero, en la que colgaban cuadros de Guti茅rrez Solana que, milagrosamente, no
sufrieron ning煤n da帽o.

 Aquella estupenda
vecindad con el Ateneo Obrero de Gij贸n permit铆a a su hijo Jos茅 Luis sacar
libros de la Secci贸n Infantil de su Biblioteca Circulante, de la que ten铆a el
carn茅, o participar en las clases de franc茅s que Eleuterio Quintanilla daba en
el Ateneo. Justo enfrente estaba (y est谩) el Colegio de San Vicente, y en plena
campa帽a de las elecciones de febrero de 1936, desde el balc贸n de casa, Jos茅
Luis y Emilio vieron a una colegiala de las monjas pintando 芦el yugo y las
flechas禄 falangistas. Emilio, que nunca hablaba de pol铆tica en casa, le
pregunt贸 a su hijo: 芦驴Qu茅 te parece Pep铆n?禄. 芦Mal禄. 芦A mi tambi茅n禄. Ca铆da la
tarde, el chaval y unos amigos embadurnaron como pudieron aquella imagen del
fascismo que pronto habr铆a de llenar las tierras de Espa帽a de dolor y muerte.
De todos modos, a Pep铆n y a su hermano otros emblemas s铆 que les gustaban, como
la 芦foceta y el martiellu禄 del sello del POUM que ten铆a su padre en un caj贸n de
la casa, con el que se marcaban los brazos para salir a la calle e impresionar
a los g眉ajes del barrio.

Aquella campa帽a electoral se estaba celebrando mientras continuaban
en Gij贸n los consejos de guerra contra los revolucionarios de Octubre, o se
esperaba con impaciencia el traslado a Gij贸n de los 210 presos en el fuerte de
San Cristobal de Pamplona, y Emilio Garc铆a, que particip贸 en algunos m铆tines
del Frente Popular, ten铆a que referirse a ello. El domingo 2 de febrero 鈥攗na
semana despu茅s de que la Casa del Pueblo de Gij贸n, sede de los sindicatos de
industria de la CNT, hubiera sido abierta tras una clausura gubernativa de casi
16 meses como represalia a la Comuna Asturiana鈥 se realiz贸 un gran mitin en el
cine Los Campos El铆seos por la ma帽ana, ya que por la tarde 芦en todas las
secciones禄, se ofrec铆a el 芦regocijante sainee (sic), joya de la L铆rica
Espa帽ola: Los claveles禄. El diario republicano El Noroeste lo recog铆a as铆:

 En Gij贸n. El mitin
del domingo en Los Campos. Organizado por el Frente Popular de Izquierdas, y en
cine Los Campos El铆seos, se celebr贸 el pasado domingo por la ma帽ana un mitin de
propaganda electoral. Dio apertura al acto el presidente del Comit茅 Local de
Izquierda Republicana, don Jos茅 Vald茅s, y, seguidamente comenz贸 la intervenci贸n
de los oradores. Emilio Garc铆a, de la Unificaci贸n Marxista, dedic贸 un recuerdo
a los muertos de la revoluci贸n y a los presos por el mismo motivo. Hizo un
llamamiento a los sindicalistas para que no se abstengan en la pr贸xima lucha.

 La amplia nota de El
Noroeste continuaba resumiendo las intervenciones de 芦Don Carlos Mart铆nez, de
Izquierda Republicana禄, adem谩s de la de Inocencio Burgos, que cerraba el acto
recordando a los ca铆dos como 芦Jos茅 Mar铆a Mart铆nez y Baldomero del Val, que
aunque no muri贸 en la lucha, s铆 a consecuencia de ella禄. Antes hablaba Dolores
Ibarruri haciendo 芦alusi贸n a la acogida que tuvo 煤ltimamente en Gij贸n, donde
fue duramente atacada por los sindicalistas, y dice que entre aquella ocasi贸n y
esta, est谩 la gesta heroica de la revoluci贸n proletaria. Propugna por que se
olviden las peque帽as diferencias ante la lucha que se avecina, uni茅ndose todos
para emprender el camino de la revoluci贸n proletaria禄.

 Precisamente en
aquella campa帽a electoral, Emilio Garc铆a particip贸 junto a Joaqu铆n Maur铆n en un
acto pol铆tico del POUM celebrado en el Cine Los Campos El铆seos. No era la
primera vez que Maur铆n estaba en Gij贸n y en todas las ocasiones, com铆a en casa
de Emilio.

 Ni Emilio, ni Jos茅
Luis sab铆an que aquel colegio de las monjas que ten铆an en frente de casa, poco
despu茅s de empezada la guerra civil, habr铆a de convertirse en el Orfanato
Miliciano Alfredo Coto, dirigido por la Asociaci贸n de Trabajadores de la
Ense帽anza de Asturias (ATEA), ni tampoco que Jos茅 Luis pasar铆a all铆 varios
meses de internado antes de su evacuaci贸n a Catalu帽a en septiembre de 1937, ni
que all铆 habr铆an de ense帽arle el gusto por los libros, la lectura, la poes铆a y
por el teatro, participando en un homenaje infantil a Federico Garc铆a Lorca.

 El 18 de julio de
1936, y despu茅s de que el general Aranda prometiese lealtad a la Rep煤blica,
Emilio Garc铆a form贸 parte de la Columna Minera que se propon铆a llegar a Madrid
e impedir all铆 la sublevaci贸n militar. Era tan grande su ascendente dentro del
campo anarquista, que parti贸 como responsable de uno de los autocares de las
JJ. LL. Parti贸, como la mayor铆a, armado solamente con la voluntad de vencer al
fascismo. Pararon en Le贸n, donde consiguieron armas el 19 de madrugada, y por
la noche, ya en Benavente, el diputado socialista Jos茅 Andr茅s Manso (que ser铆a
fusilado poco despu茅s en Valladolid por los fascistas) les comunic贸 una mala
noticia: en Le贸n y Oviedo se hab铆a sublevado el Ej茅rcito. Decidieron regresar, pero
ya no pudieron pasar por Le贸n. Emilio trajo el primer fusil que empu帽贸 en la
guerra civil y que en esta ocasi贸n serv铆a para avanzar y defender las
conquistas proletarias. Tuvieron que hacerlo en autocares por carreteras
secundarias, pasando el Puerto de Somiedo, hasta llegar el 21 de julio a las
afueras del frente del Oviedo sublevado. Emilio Garc铆a particip贸 con valent铆a y
empe帽o en el cerco de los focos sublevados de Gij贸n: los cuarteles de Zapadores
y de Simancas.

 En algunos de sus
descansos del frente, como miliciano de las Milicias Antifascistas Obreras y
Campesinas (MAOC), sus compa帽eros del Secretariado de la Construcci贸n le ped铆an
encarecidamente que se quedara en Gij贸n en tareas organizativas. Emilio, una y
otra vez, les dec铆a que el lugar de los revolucionarios en aquellas horas
estaba en el Frente鈥 En todo caso, a lo que s铆 se hab铆a comprometido era a que,
una vez tomado Oviedo, se quedar铆a en Gij贸n en las numerosas tareas sindicales.
A primeros de octubre se intensifica el frente de Oviedo. En la primera
ofensiva miliciana contra el Oviedo de Aranda, al lado de la llamada Casa
Negra, y al frente de la compa帽铆a que iba a su mando, Emilio Garc铆a cay贸 muerto
en la tarde del domingo 4 de octubre de 1936, justo un d铆a antes del segundo
aniversario de la Comuna Asturiana. El disparo que acab贸 con la honrada vida de
Emilio sali贸 de un puesto frente a la Casa Negra defendido por la Guardia
Civil. En su cartera llevaba, como 煤nicos documentos, el carn茅 de la CNT y
aquel 芦Hecho de Armas禄 que le concedieran en Marruecos.

Dolor y despedidas

 El Comercio del lunes
5 daba cuenta de la muerte y el diario La Prensa del martes 6 de octubre de
1936 recog铆a su entierro de este modo:

 El entierro del
compa帽ero Emilio Garc铆a. A las diez da la ma帽ana de ayer se verific贸 el
entierro de este inolvidable compa帽ero, que el d铆a anterior encontrara la
muerte en uno de los frentes de Oviedo, despu茅s de una brillant铆sima jornada
durante la que hab铆a peleado con el encendido entusiasmo que puso siempre en la
lucha por la causa del proletariado. Fue este acto de conducir los restos del
compa帽ero Emilio Garc铆a desde la Secretar铆a de la Construcci贸n hasta el
cementerio de Ceares una imponent铆sima manifestaci贸n de pesar, en la que qued贸
patentizado el gran dolor que su desaparici贸n hubo de producir en los medios
sociales gijoneses, donde tanto y tanto se estimaba a tan inolvidable
compa帽ero. Con motivo de este acto, se recordaba la actuaci贸n de Emilio Garc铆a
en la organizaci贸n obrera por la que sent铆a verdadera pasi贸n, luchando sin descanso
en pro del proletariado, primero en Avil茅s y m谩s tarde en Gij贸n, donde
intervino con entusiasmo en diferentes momentos de gravedad en que peligraban
las reivindicaciones obreras, y tambi茅n en la lucha constante que el ramo de la
construcci贸n a que pertenec铆a tuvo que sostener con la clase patronal para
arrancar mejoras de 铆ndole moral y material para sus afiliados, que confiaban
tales misiones al compa帽ero Emilio, por no desconocer cu谩nto fuego y pasi贸n
pon铆a siempre en la defensa de los intereses de los que, como 茅l, ven铆an siendo
explotados por la burgues铆a. Y sobre todo esto, se hac铆a resaltar tambi茅n la
bondad de sus sentimientos y el trato afabil铆simo, as铆 como su af谩n de ser 煤til
en todo momento, haciendo que estas cualidades le granjearan el aprecio y
estimaci贸n de todos. Nosotros, que vimos siempre en Emilio Garc铆a al compa帽ero
entra帽able, hemos sentido hondamente su muerte, que le priv贸 de saborear el
triunfo de los trabajadores pr贸ximo a conquistar y por el cual vino luchando
siempre y luchaba ahora con todo su ardor, y, al rendirle desde aqu铆 el postrer
tributo de admiraci贸n a tan querido compa帽ero, reiteramos a su apenada
compa帽era e hijos la expresi贸n m谩s sincera de nuestro dolor.

 As铆 mismo, en La
Batalla (贸rgano central del POUM) del mi茅rcoles 14 de octubre se recog铆a la
dolorosa noticia en primera plana escrita por Armando Alonso, del POUM de
Gij贸n, con el siguiente titular: 芦El POUM en el asalto de Oviedo. Ha muerto
Emilio Garc铆a禄. La nota segu铆a as铆:

 En la tarde del
domingo 4 de octubre, cay贸 para siempre v铆ctima de las balas fascistas nuestro
querido camarada Emilio Garc铆a, cuyo prestigio en los medios confederados era
verdaderamente indiscutible. En el Sindicato de la Construcci贸n, al cual
pertenec铆a, desempe帽贸 los puestos de m谩s responsabilidad. Su heroica muerte fue
el sublime colof贸n de toda una vida dedicada al triunfo revolucionario de los
trabajadores. Por su reconocido prestigio, por su inteligencia, por su audacia,
se le encomend贸 el mando de una compa帽铆a de milicianos que actuaba con
admirable arrojo y acierto en el Frente del Naranco. Ya anteriormente, Emilio
hab铆a dado pruebas concluyentes de sus dotes combativas en la toma de los
cuarteles de Zapadores y Simancas, y como buen revolucionario, en el campo de
batalla, al frente de sus hombres, entreg贸 Emilio su vida en holocausto a la
causa de la Revoluci贸n Social. Con su muerte pierde el POUM un magn铆fico
camarada y el proletariado gijon茅s uno de sus valores m谩s representativos. La
sangre derramada por Emilio Garc铆a y por tantos camaradas del POUM no ser谩
est茅ril: sobre sus tumbas comienza a alborear la revoluci贸n socialista que
todos los trabajadores anhelamos. Armando Alonso. Asturias, octubre de 1936.

 Tambi茅n en La
Batalla, del domingo 18 de octubre, Eugenio Granell firmaba una sentida
芦Cr贸nica de Madrid禄 bajo el t铆tulo de 芦Emilio Garc铆a ha muerto en Oviedo禄 y que
reproducimos a continuaci贸n por el gran inter茅s que tiene la descripci贸n hecha
por quien fuera gran pintor surrealista y dirigente del POUM:

 Un h茅roe m谩s de la revoluci贸n
socialista. Emilio Garc铆a. L铆der destacado de los trabajadores asturianos. Ha
ca铆do en Oviedo luchando por la revoluci贸n social. De Asturias nos llegan dos
noticias desiguales: Oviedo, de una parte, es conquistado heroicamente por las
milicias rojas de la revoluci贸n proletaria. Pero esta conquista, como todas las
conquistas del proletariado, no pod铆a obtenerse sin sangre, sin sacrificios. Y
esta es la otra noticia: nuestro camarada Emilio Garc铆a, dirigente del POUM en
Asturias la roja, sucumbi贸 como s贸lo los caudillos revolucionarios sucumben. Ha
sucumbido en el momento de lograr una victoria para las fuerzas obreras, en el
momento de lograr una victoria para la causa a la cual hab铆a entregado toda su
vida. No es solamente el POUM quien pierde un gran camarada. Los compa帽eros
anarquistas pierden tambi茅n un luchador ejemplar. Emilio Garc铆a hab铆a
desempe帽ado cargos de responsabilidad en el Sindicato de la Construcci贸n de la
CNT de Gij贸n. Ya cuando el movimiento de octubre, Emilio Garc铆a hab铆a dado pruebas
de lo que era: un revolucionario cien por cien. En el mes de septiembre de 1934
tuvo lugar en Gij贸n uno de los comicios obreros que pasar谩n a la historia de
nuestra revoluci贸n: fue el pleno regional de la CNT, en el cual deb铆a de
inclinarse dicha organizaci贸n sindical a favor de la Alianza Obrera
revolucionaria. En las jornadas hist贸ricas que fueron las sesiones de dicho
pleno, destacaron sobre todo tres intervenciones decisivas. Fueron las de los
camaradas Jos茅 Mar铆a Mart铆nez, s铆mbolo del sacrificio de la revoluci贸n obrera
en Asturias en 1934; Aurelio Solares, militante del POUM y de la CNT en Gij贸n;
y, finalmente, la de Emilio Garc铆a. Y fue precisamente merced a la decisi贸n de
la CNT y del POUM en Asturias que la Alianza Obrera qued贸 constituida. Y la Alianza
Obrera fue tambi茅n quien hizo posible que en octubre de 1934 ondease en
Asturias la bandera roja de la revoluci贸n socialista triunfante durante quince
d铆as. Ahora esa bandera se levanta de nuevo. Ni Jos茅 Mar铆a Mart铆nez, ni Emilio
Garc铆a est谩n ya a nuestro lado. Ambos han ca铆do por la revoluci贸n. Pero la
revoluci贸n triunf贸 precisamente por ellos. No importa que mientras tanto haya
gentes que dediquen sus mejores cuidados a propalar la calumnia, la insidia, el
insulto y la mentira contra los mejores luchadores de la revoluci贸n obrera.
Porque la revoluci贸n que triunfa sobre todo, triunfa tambi茅n sobre el insulto y
la calumnia, sobre la insidia y la mentira. Jos茅 Mar铆a Mart铆nez y Emilio
Garc铆a, h茅roes supremos de la emancipaci贸n proletaria, proclaman bien alto, con
la elocuencia de sus vidas sacrificadas en la revoluci贸n, esta gran verdad. Que
los escisionistas sempiternos chismorreen a su antojo. Las ranas nada tienen
que ver con la revoluci贸n socialista. Su puesto est谩 en la cloaca infesta de la
podredumbre burguesa.

 Sus compa帽eros
llevaron su cuerpo al local del Sindicato 脷nico de la Construcci贸n de la CNT
del que era secretario local: el chalet incautado al constructor Posada. All铆
estuvo expuesto para recibir el 煤ltimo adi贸s del pueblo de Gij贸n, hasta que el
lunes fue conducido al cementerio de Ceares, acompa帽ado por una enorme
comitiva, a pesar de las recomendaciones del Comit茅 de Guerra, relativas a no
hacer concentraciones por seguridad y por los insistentes bombardeos por aire y
mar, de la que fue objeto Gij贸n durante los 15 meses de Revoluci贸n Social y
Poder Obrero, hasta la entrada de las tropas fascistas el 21 de octubre de 1937
y con ello la ca铆da del Frente Norte.

Fuente: http://www.fan-asturies.org/?q=node/15




Fuente: Pacosalud.blogspot.com