October 19, 2020
De parte de Indymedia Argentina
186 puntos de vista


Arce y Choquehuanca obtuvieron el 52,4% contra el 31,6% del derechista Mesa.

Luis Arce Catacora y David Choquehuanca del Movimiento al Socialismo. Foto: MAS-SPSP.

A pesar de la intervenci贸n desvergonzada de la OEA, del Departamento de estado norteamericano, de una ultraderecha sometida a las 贸rdenes de fuerzas externas. A pesar de ello el MAS y su binomio conformado por Luis Arce Catacora como presidente y David Choquehuanca a la vicepresidencia, lograron una victoria furibunda e indiscutible en las elecciones a la que fueron convocados 7.3 millones de bolivianos.

Un 53% y una diferencia de 20 puntos sobre Carlos Mesa Gisbert (31,2%) y cuarenta puntos sobre Luis Fernando Camacho (14,1%), son cifras extraordinarias, que representan aire fresco para la lucha de los pueblos. Con esto se confirma, tal como se sostuvo, que hubo una operaci贸n destinada a impedir el triunfo del MAS, por parte de la derecha en las elecciones del a帽o 2019. Avalado esto por los gobiernos derechistas latinoamericanos, el silencio c贸mplice de organismos internacionales. Hubo un golpe de estado orquestado por Washington y sus aliados incondicionales y que con el triunfo de este 18 de octubre permite al pueblo boliviano volver a Palacio Quemado y adem谩s controlando las dos c谩maras del parlamento. Una victoria que traer谩 consigo un tremendo impacto regional e internacional, que da nuevos aires al progresismo en Am茅rica Latina y que recupera la democracia para Bolivia y su pueblo, que sabiamente vuelve a confiar en aquellos que lo dignificaron, que le dice no al racismo, al robo, al sometimiento a Washington y le dice no a la corrupci贸n.

Anuncio del triunfo en la madrugada de este lunes 19. Foto: MAS-SPSP.

Mientras m谩s postergaba la derecha golpista el convocar a elecciones, con una estrategia pol铆tica errada del gobierno de facto presidido por Jeanine A帽ez, m谩s debilitaban sus opciones. Esto, pues ante la pol铆tica supremacista, racista, de corte fascista, de insulto al pueblo ind铆gena a sus s铆mbolos y cultura. En ese contexto, m谩s y m谩s la sociedad boliviana, los m谩s humildes, ten铆an m谩s tiempo de comparar lo que hab铆a sido un proceso revolucionario, que durante 14 a帽os le cambio la cara y el organismo entero a esta Bolivia. Una revoluci贸n que nacionaliz贸 los recursos naturales, que llev贸 a los ind铆genas a ocupar Palacio Quemado y decirle al mundo que Bolivia exist铆a, que ten铆a una dignidad que necesitaba aflorar tras cientos de a帽os de sometimiento y abusos. Cada d铆a que pasaba el pueblo m谩s pon铆a en la balanza a los golpistas con el MAS.

El ministro de gobierno de la dictadura, el empresario Arturo Murillo estuvo en la noche del d铆a 18, largas horas presionando a los medios de comunicaci贸n, al Tribunal Supremo Electoral y a las encuestadoras para que no dieran a conocer lo que ya se sab铆a a las 20:00 horas y que demor贸 cuatro horas en visibilizar: el triunfo del MAS era inobjetable triunfando por una mayor铆a abrumadora. Una maniobra que comenz贸 a cocinarse en la vista que hizo Murillo a la sede de la OEA a fines de septiembre y al Departamento de Estado dirigido por Mike Pompeo, que dieron las 贸rdenes y los apoyos necesarios para impedir que el MAS volviera a presidir el gobierno. Un plan que mostr贸 su fracaso absoluto, una derrota del imperio y de los gobiernos derechistas latinoamericanos coordinados por Almagro.

El resultado del recuento fue claro y planeadamente postergado. El propio ex presidente Evo Morales, en conferencia de prensa dada en Argentina sostuvo 鈥淟as empresas encuestadoras se niegan a publicar el resultado en boca de urna. Se sospecha que algo est谩n ocultando鈥. Por su parte, Sebasti谩n Michel, vocero del MAS se帽al贸 que exist铆a una estrategia del gobierno de facto para lograr que no se entregara informaci贸n y as铆 generar un clima de violencia con el objetivo final de anular las elecciones. La enorme amplitud de cifras entre Arce y Mesa ha hecho imposible llevar a cabo lo que el departamento de estado norteamericano, junto a la OEA hab铆an planeado junto al ultraderechista Ministro de Gobierno Arturo Murillo.

La parte m谩s dif铆cil viene ahora para recuperar una vida trastornada por una dictadura que ha violado los derechos humanos en todos los 谩mbitos en que pueden ser violados; sanitarios, integridad f铆sica, en el acceso al trabajo, a la educaci贸n, en derechos c铆vicos y pol铆ticos. Ahora viene justicia por los muertos, por los humillados sanar las heridas propiciadas por un gobierno de facto que cometi贸 atropello a los derechos de millones de bolivianos y bolivianas.

En un interesante an谩lisis de Mario Rodr铆guez, periodista y educador popular boliviano con especialidad en interculturalidad, los resultados de estas elecciones el 18 de octubre 鈥渉an sido una victoria en el territorio del enemigo, en un campo conservador donde se aglutin贸 lo m谩s fascista que puede tener la pol铆tica. Articulado en los sectores m谩s retr贸grados que puede tener un pa铆s. Un triunfo sobre el dinero, el poder medi谩tico, los poderes hegem贸nicos. Dicho marco permite evidenciar que en primer lugar es evidente que se trata de una victoria del pueblo boliviano, que supera la conformaci贸n partidaria y sumerge a la sociedad en la b煤squeda de su futuro.

En segundo lugar, para el an谩lisis interno de lo que ha sido una fortaleza en el masismo, se conform贸 el sujeto de lo plurinacional, con un abanico amplio de posibilidades, que hay que fortalecer. Un triunfo que se da contra viento y marea, que permite pensar en transformaciones profundas. Un tercer elemento es que se necesita una profunda reflexi贸n y una cr铆tica respecto a lo que fueron los gobiernos del MAS para recomponer elementos que fueron erosionados y que necesitan ser reconstituidos en la capacidad de participaci贸n popular. Y en cuarto lugar este triunfo es un tremendo impulso para las luchas populares en Latinoam茅rica, de la Patria Grande.

Claramente este es un laurel obtenido por el MAS, una conquista enorme, que representa la justeza de tres lustros de gobierno transformador en Bolivia, que cal贸 hondo, que a la hora de la comparaci贸n le gan贸 por cientos de miles de votos a esa derecha recalcitrante. Una derrota del fascismo que le va a doler a la derecha, al grupo de Lima, al converso Luis Almagro que deber谩 responder de esta derrota ante sus amos estadounidenses, que gast贸 cientos de millones de d贸lares para tratar de consolidar un gobierno de facto y darle posibilidades a la derecha boliviana, para tratar de volver a ejercer sus gobiernos nefastos, fracasando estrepitosamente en esta misi贸n que los visibiliza como lo que son: oportunistas, racistas, soberbios y escasos de visi贸n, para calar en plenitud el pensamiento y los anhelos de un pueblo que aprendi贸 a defender su dignidad.

Para el triunfador de estas elecciones del 18 de octubre Luis Arce Catacora, el desaf铆o es claro: 鈥淗emos recuperado la democracia y la esperanza, como tambi茅n estamos recuperando la certidumbre para beneficiar a la peque帽a, mediana, gran empresa, al sector p煤blico y a las familias bolivianas. Gobernar茅 para todos los bolivianos y trabajar茅 para reencaminar, sobre todo, la estabilidad econ贸mica del pa铆s鈥. Luis Arce agradeci贸 la confianza del pueblo boliviano, de los militantes del MAS, de la comunidad internacional y a los observadores que llegaron para supervigilar las elecciones.

El MAS logr贸 una victoria inapelable, a pesar del Covid 19, las amenazas del gobierno y los intentos de impedir que se votara. El MAS arras贸 en las grandes ciudades y en el mundo rural. No hubo lugar en Bolivia, donde el mundo masista no haya logrado hacer morder el polvo de la derrota a Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho y los suyos. El MAS triunf贸 a pesar de la labor de desestabilizaci贸n de la OEA y el t铆tere Luis Almagro secretario general de esta organizaci贸n, definida como el Ministerio de colonias de Estados Unidos. El MAS triunf贸 a pesar de fuerzas poderosas en su contra, porque la marcha justa no tiene freno posible.

El MAS triunf贸 porque el pueblo sabio de Bolivia entendi贸, que a pesar de todas las cr铆ticas que a su movimiento se le pod铆an hacer, hizo un trabajo que ten铆a como centro a los m谩s postergados de Bolivia, por la defensa de sus derechos y la construcci贸n de aquellos negados, a los que por cientos de a帽os fueron humillados, denigrados y que con el MAS comenzaron a andar con su marcha de gigantes. No hay freno posible cuando un pueblo defiende lo suyo.


Fuente: https://rebelion.org/el-mas-y-un-triunfo-arrollador/




Fuente: Argentina.indymedia.org