October 26, 2020
De parte de La Haine
112 puntos de vista


Es evidente que las 茅lites econ贸micas de Bolivia y el r茅gimen de EEUU no se resignar谩n a aceptar que el pueblo boliviano tome en sus manos su futuro

En las elecciones del 18 de octubre en el Estado Plurinacional de Bolivia los sectores populares realizaron una demostraci贸n de fuerza, organizaci贸n y movilizaci贸n que hizo pr谩cticamente imposible un fraude electoral que condujese a una segunda vuelta donde la derecha concentrase los votos en un 煤nico candidato. No s贸lo se gan贸, si no que se gan贸 de calle, con mayor铆a absoluta (55%, igualando los resultados obtenidos cuando lleg贸 el MAS al poder pol铆tico en 2005) y obteniendo la mayor铆a en las c谩maras de diputados/as y senadores/as.

Esta incontestable victoria ha puesto de manifiesto varios aspectos.

La movilizaci贸n popular ha sido clave. El gobierno golpista que, en principio, iba a permanecer en el poder 3 meses, encontr贸 en la pandemia la excusa para retrasar las elecciones hasta en 3 ocasiones. Hasta que el pueblo organizado dijo basta y bloque贸 en agosto las v铆as de comunicaci贸n de todo el pa铆s consiguiendo que se fijara por ley la fecha de las mismas. Miles de personas, organizados en torno a organizaciones sindicales, campesinas, populares obligaron a celebrar ya las elecciones. Y consiguieron derrotar en las urnas la maquiav茅lica maniobra que un a帽o antes les hurt贸 la presidencia. Esto confirma una lecci贸n importante para la izquierda: los triunfos electorales solamente son posibles si primero se derrota a las fuerzas reaccionarias en la calle y con la movilizaci贸n.

El MAS-IPSP sigue muy vivo. Si bien con un mensaje electoral m谩s centrado en la recuperaci贸n econ贸mica y con la vista puesta en atraer a algunos sectores de la denominada clase media, el MAS-IPSP ha demostrado seguir siendo la fuerza que representa a la mayor铆a del pueblo boliviano. 隆Qu茅 imagen tan distinta de la que nos mostraba hace un a帽o la propaganda golpista de un MAS denostado por amplios sectores sociales! El montaje sobre el supuesto fraude en aquellas elecciones ha terminado de caer por su propio peso. Lo que no se les ha ca铆do a algunos ha sido la cara de verg眉enza tras aquella patra帽a. D铆gase Luis Almagro (OEA) y varios l铆deres de derecha que alentaron y participaron del golpe y ahora, ante una derrota irrefutable, felicitan a Arce y Choquehuanca.

La victoria trasciende fronteras. La recuperaci贸n del gobierno por el MAS supone un varapalo para la estrategia imperial y autoritaria auspiciada por la OEA, el Grupo de Lima y la Administraci贸n estadounidense, a la vez que constituye un triunfo tambi茅n para los dem谩s pueblos de Abya-Yala/Latinoam茅rica y del mundo. Una nueva pieza de este tablero que insufla aire fresco al proceso de integraci贸n latinoamericana y que juega a favor de los intereses de los pueblos y las clases populares en su permanente lucha contra el imperialismo y la explotaci贸n de personas y naturaleza.

El contenido decolonial de esta victoria. No cabe duda que la violencia f铆sica y simb贸lica contra los pueblos originarios materializada en las masacres de Sacaba y Senkata, la quema de wiphalas, el calificar de “salvajes” a quienes protestaban exigiendo elecciones, la imposici贸n de la Biblia y discursos “evangelizadores” negando la cosmovisi贸n de los diversos pueblos ind铆genas que conforman Bolivia han influido en la enorme movilizaci贸n de amplios sectores, fundamentalmente aymaras y quechuas, que han dejado claro que no est谩n dispuestos a consentir el retorno al Estado colonial que pretenden las 茅lites golpistas.

La necesidad del relevo

M谩s all谩 de las indudables cualidades como l铆deres pol铆ticos y sociales de Evo y Alvaro Garc铆a Linera, su postulaci贸n para un cuarto mandato probablemente no fue la mejor opci贸n. Un nuevo t谩ndem presidencial, en unas condiciones excepcionales, ha logrado recuperar una gran parte del voto perdido en los anteriores comicios. La formaci贸n y promoci贸n de nuevos l铆deres y, especialmente, de dirigencias colectivas sin figuras imprescindibles, es una garant铆a para los procesos de cambio. En Bolivia y en cualquier otra parte. El pueblo boliviano ha dejado claro que no apoya a una persona sino un proyecto pol铆tico de emancipaci贸n de las clases populares y los pueblos originarios.

La fluctuante “clase media”. Es muy probable que una parte de la denominada clase media que no vot贸 al MAS en 2019 lo haya hecho ahora. 驴Las razones? Probablemente una mezcla de diferente actitud frente al relevo al medi谩ticamente desgastado binomio Evo-Garc铆a Linera, cierta toma de conciencia sobre qu茅 es realmente la derecha y los poderes f谩cticos y de qu茅 son capaces, y una mejor percepci贸n de la gesti贸n de gobierno del MAS frente a la desastrosa gesti贸n y corrupci贸n del gobierno de A帽ez. La permanente contradicci贸n entre lo que se es y a lo que se aspira, la falta de conciencia de clase y su mentalidad colonizada hace de estos sectores un sujeto titubeante que, sin embargo, puede ser clave en determinados momentos.

Asimismo, el nuevo escenario que se abre ahora plantea varias dudas y retos, que van mucho m谩s all谩 de c贸mo hacer frente a la pandemia y a la crisis econ贸mica.

No se ha recuperado la democracia. A pesar de que esta expresi贸n se ha repetido profusamente estos d铆as, lo que se ha recuperado (a falta todav铆a de la investidura…) es el poder pol铆tico. Ello dista mucho de ser sin贸nimo de democracia. El poder econ贸mico va a seguir en gran medida en manos de una oligarqu铆a golpista y, sin control popular sobre los medios de producci贸n, el Estado es d茅bil y vulnerable frente a un previsible sabotaje econ贸mico. En este sentido, el MAS tendr谩 que dar prioridad a las vertientes de econom铆a comunitaria y al control estatal de los sectores claves planteada en la Constituci贸n y olvidarse de pactos con la oligarqu铆a agroindustrial, actor importante del golpe de Estado.

Los medios de difusi贸n principales, aquellos que resultaron claves para que se fraguara el golpe y para legitimar al gobierno de facto, siguen en manos privadas. Sin una verdadera democratizaci贸n de la informaci贸n resulta dif铆cil avanzar hacia una verdadera democracia.

隆Y qu茅 decir de la violencia organizada del Estado! Las armas, la fuerza bruta y mort铆fera, sigue en manos de aquellos polic铆as que se sublevaron contra el gobierno y de aquellos militares que “invitaron” a Evo a renunciar. Hace un a帽o qued贸 patente que detentar el poder pol铆tico y controlar el Estado son cosas muy diferentes. 驴C贸mo intentar cambiar la correlaci贸n de fuerzas dentro de unas instituciones armadas imbuidas de mentalidad colonial, racista, valedora del poder olig谩rquico local y sumisa al imperialismo yanqui, cuando en la d茅cada y media previa no se consigui贸? Tal vez ese sea el principal reto del nuevo gobierno. En este sentido, la creaci贸n de milicias populares podr铆a ejercer cierto contrapeso.

驴Habr谩 justicia y reparaci贸n? 驴Se procesar谩 a los/as responsables del golpe? 驴y a quienes tomaron decisiones que no correspond铆an a un gobierno provisional, como privatizar empresas p煤blicas, cambiar embajadores, expulsar al personal m茅dico cubano…? 驴y a los responsables de las masacres de Sacaba y Senkata, y de otras tantas personas asesinadas, encarceladas, perseguidas…? Los llamados a la unidad y a la reconciliaci贸n no pueden servir para sellar la impunidad. Se trata de una cuesti贸n de justicia, de dignidad y de credibilidad para el propio nuevo gobierno ante su pueblo.

驴Aceptar谩n su derrota? Si bien el golpe electoral recibido les ha podido dejar desconcertados y debilitados, es evidente que las 茅lites econ贸micas de Bolivia y la administraci贸n de EEUU no se resignar谩n a aceptar que el pueblo boliviano tome en sus manos su futuro. Aunque formalmente lo reconozcan, intentaran desde hoy mismo desgastarlo, probablemente utilizando una guerra h铆brida que puede combinar agresiones econ贸micas, medi谩ticas, psicol贸gicas, as铆 como la utilizaci贸n de grupos dentro de la polic铆a y fuerzas armadas para desestabilizar al gobierno. De forma similar a como llevan a帽os haciendo en Venezuela. Si dieron un golpe para descarrilar el proceso de cambios y apoderarse de Bolivia es ingenuo pensar que ahora aceptar谩n democr谩ticamente el resultado. No hay m谩s que estudiar un poco la historia de los pueblos.

Autocr铆tica y tensi贸n imprescindibles

Lo sucedido en Bolivia este 煤ltimo a帽o indudablemente condicionar谩 el accionar del nuevo gobierno del MAS. Ser谩 necesario esperar un tiempo para ver el grado de radicalidad de las medidas que se tomen desde el gobierno y si se buscar谩 acelerar el proceso de cambio o si, simplemente, se intentar谩 restaurar un Estado asistencialista que asegure unos servicios b谩sicos a toda la poblaci贸n y que promueva derechos de los pueblos originarios y colectivos sociales pero sin avanzar notablemente en cambios estructurales, evitando el choque frontal con la burgues铆a boliviana y los dem谩s poderes ligados a ella, eludiendo traspasar ciertas l铆neas rojas (procesamiento de pol铆ticos y funcionarios implicados en el golpe, intervenci贸n contra determinados intereses econ贸micos y medios de comunicaci贸n, remoci贸n sustancial de mandos policiales y militares…).

Ciertamente, la amenaza velada del ej茅rcito y la polic铆a, conjuntamente con las 茅lites econ贸micas y sus grupos de choque paramilitares, puede condicionar en gran medida las decisiones del nuevo gobierno, llev谩ndolo a una versi贸n “light” de los a帽os de Evo y Garc铆a Linera. En este sentido, es imprescindible un ejercicio de autocr铆tica permanente, as铆 como de mantenimiento de la tensi贸n dentro de las bases y las estructuras del MAS, para que no haya desviaciones respecto al proyecto original y se responda a las necesidades de los sectores que representa y de los cuales es el instrumento pol铆tico. Es evidente que no ocurrir谩 como en Ecuador con Moreno (el MAS-IPSP no es, ni de lejos, Alianza Pa铆s), pero ser谩 necesario mantenerse siempre alerta y sin rehuir la inevitable lucha entre el poder burgu茅s y el imperialismo contra la clase trabajadora y los pueblos.

Un a帽o despu茅s, 驴volvemos al mismo punto? S铆 y no. De la respuesta que se vaya dando a estas cuestiones depender谩 el afianzamiento de un cambio necesario para el pueblo boliviano, para los pueblos del Abya Yala y del mundo.

* I帽aki Etaio y Ren茅 Behoteguy, Militantes de Askapena, Euskal Herria – Pueblo vasco
La Haine




Fuente: Lahaine.org