April 1, 2021
De parte de La Haine
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Todo los movimientos pol铆ticos se dan en la semana en que se cumplen 57 a帽os del golpe militar de 1964, que vuelve a ser un divisor de aguas en la pol铆tica brasile帽a

Jair Bolsonaro se vali贸 de la crisis generada por el cambio de los ministros de Salud y de Relaciones Exteriores para cambiar al ministro de Defensa y, a la vez, hacer reemplazos menores, moviendo a personas para otros cargos, sin mayor trascendencia. La crisis se volvi贸 militar. 

Bolsonaro concedi贸 espacios importantes para el Centr茫o, acerc谩ndose al Congreso, buscando protegerse as铆 de riesgos de un ‘impeachment’, que hab铆a vuelto a amenazarlo. La Secretar铆a General de Gobierno y el Ministerio de Justicia fueron entregados a ese espacio pol铆tico, que tambi茅n sale victorioso, ya que comand贸 la ofensiva por la salida del canciller. 

Por otra parte, Bolsonaro se ve distanciado de las Fuerzas Armadas. Queda claro que el ministro de Defensa fue despedido por no tomar las posiciones que Bolsonaro exig铆a, entre ellas, manifestarse en contra del Poder Judicial tras la decisi贸n favorable a Lula, as铆 como aceptar la declaraci贸n del Estado de Sitio. 

El saliente ministro de Defensa se reuni贸 con los comandantes del Ej茅rcito, la Fuerza A茅rea y la Marina: recibi贸 el apoyo de ellos, los cuales entregaron sus cargos al gobierno, en solidaridad con Fernando Azevedo e Silva, aunque Bolsonaro y los corifeos del r茅gimen se pasaron diciendo que el presidente los hab铆a defenestrado.

La crisis de la salida de los dos ministros civiles abri贸 una crisis del gobierno con las FF.AA. Bolsonaro no encontr贸 un militar en actividad para el Ministerio de Defensa, tuvo que nombrar uno de la reserva, que ya estaba en el gobierno. El general Walter Braga Netto tendr谩 que encontrar militares que acepten asumir las comandancias de las tres armas en esas condiciones.

Existe un consenso al interpretar que esta crisis del gobierno de Bolsonaro se da en el momento de menor apoyo, acrecido por la reaparici贸n pol铆tica de Lula, contra quien pierde en todas las encuestas. Se considera que Bolsonaro sale todav铆a m谩s debilitado de esta crisis y de estos cambios. 脡l puede contar con que un ‘impeachment’ est谩 m谩s alejado, pero a la vez, cualquier intento de Golpe de su parte tambi茅n est谩 m谩s alejado, por el deterioro de sus relaciones con las FFAA.

A la salida del Palacio del Planalto el hombre fuerte afirm贸 que lo que mata a las personas es el confinamiento y no la pandemia. Es decir, la otra cara del proyecto golpista de Bolsonaro es su negacionismo. 脡l alega que necesita un estado de alerta para combatIr a los confinamientos decretados por los gobernadores.

La crisis del r茅gimen no ha terminado. El gobierno tiene todav铆a que encontrar militares que acepten asumir la comandancia de las tres armas. A primera hora de la ma帽ana, el ministro general Braga Netto inform贸 a los comandantes de las Fuerzas Armada, el general Edson Pujol (Ej茅rcito), el almirante Ilques Barbosa (Marina) y el brigadier Antonio Carlos Berm煤dez (Fuerza A茅rea), que hab铆an sido destituidos por orden del comandante en jefe, el presidente Bolsonaro. El tr铆o ya estaba dispuesto a entregar sus cargos en apoyo al exministro Fernando Azevedo.

Este movimiento en los mandos obligar谩 a Bolsonaro a cambiar el orden de los ascensos en el Ej茅rcito. Por lo general, el oficial de mayor rango es ascendido a comandante. Pero la intenci贸n del presidente es ascender al quinto general con m谩s antig眉edad, el actual jefe de la regi贸n Nordeste, Marco Ant么nio Freire Gomes. De este modo, cuatro generales con m谩s antig眉edad que Freire Gomes pasar谩n a retiro obligatoriamente. Todos ellos est谩n vinculados al ahora destituido general Pujol, con quien Bolsonaro ya estaba distanciado, o han ocupado cargos de relevancia en otros Gobiernos.

Por lo tanto, la elecci贸n de los nuevos comandantes estar谩 marcada tambi茅n por sus posturas pol铆ticas pasadas, seg煤n se帽al贸 un oficial. 鈥淓l da帽o que est谩 haciendo Bolsonaro con la politizaci贸n de las Fuerzas Armadas es tremendo. Deber铆an dejar la pol铆tica fuera de los cuarteles, pero no es as铆鈥, evalu贸 Alexandre Fuccille.

Existi贸 la posibilidad de que el nuevo comandante fuera anunciado este mismo mi茅rcoles [por ayer], cuando otros dos generales sean ascendidos y los cuarteles celebren el golpe militar de 1964. 鈥淟as Fuerzas Armadas terminaron asumiendo la responsabilidad de pacificar el pa铆s, enfrentando el desgaste para reorganizarlo y garantizar las libertades democr谩ticas que hoy disfrutamos鈥, dice un fragmento de la carta conmemorativa firmada por el ministro Braga Netto. El texto niega que el golpe militar rompiera el orden institucional. Por 煤ltimo, el nuevo ministro se帽ala: 鈥淓l movimiento de 1964 forma parte de la trayectoria hist贸rica de Brasil. As铆, los acontecimientos de aquel 31 de marzo deben ser comprendidos y celebrados鈥.

Mientras tanto, el pa铆s sigue contando sus muertos, los que mueren en las Unidades de Terapia Intensiva de los hospitales y los que mueren en las colas, en sus casas, esperando para intentar entrar en los hospitales. Ninguna palabra de Bolsonaro, ni de sus ministros, civiles o militares. Los gobernadores, junto a los presidentes del Senado y de la C谩mara de Diputados, buscan desesperadamente m谩s vacunas y un ritmo m谩s acelerado de la vacunaci贸n.

Brasil sigue viviendo el auge de la pandemia, con m谩s de 300 mil muertos, con poco m谩s del siete por ciento de la poblaci贸n vacunada y con los hospitales desbordados. Lo 煤nico positivo es que los centros p煤blicos brasile帽os han comenzado a entregar semanalmente millones de vacunas producidas en el pa铆s.

El Congreso y la Polic铆a Militar

Mientras tanto, en el Congreso Nacional, el diputado Vitor Hugo intent贸 en vano que se sometiera a votaci贸n un proyecto de ley para declarar el 鈥渆stado de movilizaci贸n nacional鈥. La medida buscaba agitar la pol铆tica con la posibilidad de que presidente tuviese durante una pandemia los mismos poderes que tendr铆a en caso de invasi贸n extranjera. Es una especie de versi贸n moderada del estado de defensa, algo que precede al estado de sitio, cuando se restringen las libertades individuales y pol铆ticas, con un a帽adido estrat茅gico: pondr铆a bajo el mando del presidente a la polic铆a militar, un grupo cultivado por los bolsonaristas. La maniobra fue vista por los opositores y la mayor铆a de los dirigentes del partido como un intento de golpe de Estado por parte de Bolsonaro. El proyecto no lleg贸 a votarse.

El texto presentado por Vitor Hugo establece que, en este caso, el jefe del Ejecutivo puede tomar medidas que incluyen la intervenci贸n en los factores de producci贸n p煤blicos y privados; la requisa y ocupaci贸n de bienes y servicios; y la convocatoria de civiles y militares para las acciones que determine el Gobierno Federal. 鈥淓sta ley da margen para que el presidente adelante cualquier proceso golpista鈥, dijo el l铆der de Ciudadanos, Alex Manente.

Adem谩s de prohibir este intento autoritario, tanto la C谩mara como el Senado votar谩n las solicitudes de comparecencia del nuevo ministro Braga Netto, de su antecesor, Fernando Azevedo, y de los tres mandos militares cesados el martes. Ya hay solicitudes en tr谩mite en ambas c谩maras. El martes por la noche, ya frustrada la embestida en el Congreso, Bolsonaro sigui贸 enviando mensajes a sus bases y predicando contra el aislamiento social como m茅todo para contener la pandemia. Dijo que ten铆a las manos atadas para revertir las restricciones.




Fuente: Lahaine.org