March 20, 2022
De parte de La Haine
966 puntos de vista

Hablemos de los vouchers educativos o de los bonos educativos. Voy a tomar como base un texto m铆o del a帽o 2000, 鈥淟a educaci贸n para todos. Un paradigma neoliberal鈥.

No vamos a realizar una explicaci贸n desde sus or铆genes, pues demasiado se ha dicho hasta ahora. En Argentina los ha impulsado, hacia fines del siglo pasado, el economista Juan Jos茅 Llach, como Ministro de Educaci贸n del entonces gobierno de la Alianza (su presidente, Fernando de la R煤a), desde fines de noviembre de 1999 hasta fines del a帽o 2000. Ahora se reitera su instalaci贸n a trav茅s de la comunicaci贸n masiva. Importa la publicidad en los medios de difusi贸n, ya que vale su incorporaci贸n en las mentes de los argentinos, como tantas otras cuestiones relativas a las concepciones del mercado en materia educativa, como si 茅ste lo resolviera todo. El Estado no debiera intervenir en las decisiones de los particulares. En tanto as铆 se diera, se autorregular铆a el sistema escuela, como si en el trasfondo existieran 鈥渓eyes鈥 que 鈥渁 futuro鈥 condujeran a la riqueza de las naciones. Aqu铆 radica una especie de determinismo econ贸mico.
Conste que dicho art铆culo period铆stico no tiene ning煤n valor acad茅mico, ni de ideas novedosas que se transmitan, sirviendo solamente de difusi贸n pol铆tico-partidaria y que revisa ideas ya establecidas y remanidas.

Originalmente han sido propuestas por Milton Friedman, Escuela de Econom铆a de Chicago, en su ensayo 鈥淓l papel del gobierno en la educaci贸n鈥, a帽o 1955. Es por ello por lo que me voy a detener solamente en una publicaci贸n, Diario La Naci贸n de la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires, regida por un gobierno de derecha, 驴Podr铆a el sistema de voucher fortalecer la educaci贸n p煤blica?, cuya autora es Marina Kienast, diputada de esa Ciudad por Republicanos Unidos, abogada, traductora p煤blica en ingl茅s, Master en Econom铆a y en Derecho, quien afirma que su af谩n es el problema de las 鈥渄esigualdades鈥. En realidad, la autora considera que habr铆a una 鈥渋gualdad鈥 hipot茅tica, o una igualdad natural, que solo se da en un discurso matem谩tico formal.[1] Idea tal que ni el mismo Karl Marx avala, quien, literalmente, se burla de la noci贸n de 鈥渋gualdad social鈥漑2]. Y menciono a Marx, por cuanto actualmente a煤n es frecuentada por las llamadas izquierdas.

Dentro de la tem谩tica, la autora no es nada creativa, simplemente, desde el poder del gobierno que dirige Horacio Larreta, reitera la propuesta.

Seg煤n ella lo entiende, parte en sus afirmaciones del deterioro de la escuela p煤blica que atenta contra el principio de la 鈥渋gualdad de oportunidades鈥.

Al respecto de la igualdad de oportunidades, por motivos de brevedad en raz贸n que podr铆a escribirse todo un libro referido a las cr铆ticas de aquel concepto, invitamos a ver un video con la alocuci贸n de Michael Sandel, quien es profesor de filosof铆a en la Universidad de Harvard, donde comenta las ideas fundamentales de su libro 鈥淟a tiran铆a del m茅rito鈥. Ha sido orador principal en materia de filosof铆a en el Foro Econ贸mico Mundial de Davos 2021.[3]

Por lo visto recientemente, no es acertada la afirmaci贸n de Marina Kienlast: 鈥淯na de las alternativas que emergi贸 en la arena pol铆tica recientemente y que gener贸 mucha controversia, es el modelo del voucher educativo como uno de los instrumentos del financiamiento de la demanda en la educaci贸n.鈥 Es que la misma no es reciente. S铆 es reciente la propaganda pol铆tica, la lucha pol铆tica para instalar dichas ideas, que son las del Partido Pol铆tico PRO 鈥 Propuesta Republicana-.

Reiterando, pido disculpas, valga la redundancia, por la reiteraci贸n. Es que el art铆culo del diario La Naci贸n, nada original es. Lo 煤nico que pretende es promover nuevamente una idea desde la arena pol铆tico/partidaria. Dado el antecedente se帽alado, transcribo solo alguno de sus p谩rrafos:

鈥淎 trav茅s de este sistema, el alumno tiene a su disposici贸n un vale que asegura su derecho a recibir educaci贸n. Los padres, junto a sus hijos, deciden a trav茅s de qu茅 instituci贸n hacen uso de ese vale.
Es decir, qu茅 instituci贸n eligen para llevar adelante la escolarizaci贸n de sus hijos. Es importante aclarar que el voucher en cuesti贸n no equivale a dinero. De ning煤n modo alguien podr铆a sacar provecho de ese vale m谩s que el mismo chico, ya que s贸lo se canjea por educaci贸n. Asimismo, el voucher no tiene un valor fijo, sino que se actualiza en base del costo que supone que cada chico asista a una escuela p煤blica. No requiere mayor gasto p煤blico; simplemente cambia el modo en el que se aplica ese gasto. La educaci贸n p煤blica es una de las inversiones m谩s importantes que realiza el Estado.

Por esto mismo resulta fundamental estudiar a fondo c贸mo maximizar su rendimiento para que sea lo m谩s beneficioso para los alumnos. De esta manera, los recursos llegan directamente al chico, quien lo acredita a una instituci贸n, subsidiando as铆 la demanda educativa en lugar de la oferta. Y ac谩 es donde ocurre lo interesante. El sustento de la instituci贸n depende entonces de su capacidad de desarrollar incentivos para atraer alumnos. Este incentivo no es otro que el de ofrecer educaci贸n de calidad y gestionar adecuadamente los ingresos para ofrecer a los alumnos un espacio motivador y pr贸spero para su escolarizaci贸n. Parte del financiamiento de cada escuela pasa a depender de cu谩ntas familias la elijan. Es por esto que se genera un espacio competitivo entre las instituciones educativas para posicionarse como la opci贸n destacada entre los alumnos.鈥

Aqu铆 subyace fuertemente el principio sustentado en la demanda, pues el Estado ser铆a un p茅simo oferente, y no corresponde que decida por los padres.

Visi贸n cr铆tica.

  • Si el Estado es un p茅simo oferente, 驴por qu茅 hasta los a帽os setenta, las mejores escuelas se hallaban en el 谩mbito de lo p煤blico? Sobre esta problem谩tica no haremos referencia en el presente texto.
  • 驴C贸mo har铆an los padres para elegir las mejores escuelas? Hay que determinar 鈥渜u茅 significa lo mejor鈥. 驴La eficiencia y eficacia exigida por el mercado? Si fuese as铆, 驴qu茅 hacemos con la mayor parte de la humanidad excluida del aprendizaje de la lectoescritura, no apta desde los par谩metros del mercado?
  • Precisemos. El modelo establece certificar la calidad desde los 鈥渞esultados鈥 obtenidos en las pruebas estandarizadas de evaluaci贸n a los alumnos, y desde ah铆 鈥渟e medir铆a鈥 la calidad de los docentes. Los resultados, que se reducen a 鈥渕ediciones鈥, pueden compararse a nivel internacional. Es decir, se podr铆a comparar una escuela de nuestras 鈥渧illas miserias鈥 o 鈥渇avelas鈥, entre otras, con las ubicadas en los sectores sociales favorecidos por el sistema.
  • Adem谩s, tengamos en cuenta las tan mentadas trayectorias individuales del aprendizaje, o sea, el recorrido que realiza cada estudiante dentro del sistema educativo, desde donde percibir que las necesidades y posibilidades de aprendizaje de los alumnos son diferentes, como para que cada uno de ellos 鈥渆ncaje鈥 dentro de moldes prefijados. As铆, por ejemplo, yo puedo ser docente en dos escuelas distintas, y a煤n en dos cursos distintos, pero las condiciones iniciales para el aprendizaje son diferentes, por lo que mi ense帽anza tambi茅n ser谩 diferente, salvo que la escuela dedique su af谩n solo a responder 铆tems evaluativos para acreditar y certificar.
  • La conflictiva, adem谩s, se manifiesta con los criterios de quienes elaboran las pruebas, mientras que tambi茅n las mismas eval煤an los objetivos logrados y no los procesos educativos. Valga dejar sentado cr铆ticamente que el t茅rmino 鈥減roceso鈥 es multidimensional, ya que implica tanto las did谩cticas, como las relaciones de clase social, los contextos culturales, pol铆ticos, econ贸micos, territoriales, etc.. Ese proceso es obviado en las pruebas estandarizadas.
  • Conste que, en situaciones de pobreza estructural, los alumnos realizan el 鈥渁prendizaje social de la pobreza鈥, un aprendizaje no teorizado, pero s铆, vivencial. Es que la ausencia de expectativas sociales incide en el aprendizaje social de la pobreza. La fuerte pregnancia de la escuela-contenedora-asistencialista, implica el aprendizaje de los alumnos de la invalidez de sus padres, por cuanto no podr铆an valerse por s铆 mismos, dependiendo paternalmente del Estado. La alimentaci贸n, donde lo que interesa es consumir para subsistir, sin otra consideraci贸n, debilita la comunicaci贸n interpares (鈥渟e consume como animalitos鈥). La ausencia de pensamiento cr铆tico no favorece entrever qui茅n gana y qui茅n pierde, y por qu茅. En principio pierden quienes se alimentan con valores nutritivos inhumanos (dejamos para otro cap铆tulo la cuesti贸n de 鈥渜ui茅n gana鈥).
  • Regresando a un interrogante que nos qued贸 en el tintero. Subyace a tal postura la 鈥渢eor铆a de la elecci贸n racional鈥. No haremos, aqu铆, la historia de la misma y la menci贸n de sus detentores. Solamente diremos que los individuos elegir铆an las mejores alternativas a partir de 鈥渄ecisiones racionales鈥. Mas, tajantemente, esto no es cierto. Esta teor铆a olvida a Friedrich Nietzsche, quien sostiene que no hay hechos, sino interpretaciones. Olvida a Sigmund Freud, quien ense帽贸 que la conciencia es el 贸rgano sustentado por el inconsciente. Olvida a Karl Heinrich Marx, para quien la ideolog铆a es una imagen invertida de la realidad (falsa conciencia). Nietzsche, Freud y Marx llamados los 鈥渕aestros de la sospecha鈥.
  • No solo ello. Cuando los padres de los sectores populares eligen a una escuela, lo hacen desde sus propios criterios sociales y culturales. Se preguntan expl铆cita o impl铆citamente: 驴Qui茅nes ser谩n los compa帽eros de mis hijos?, 驴dan en la escuela alimentaci贸n?, 驴el edificio escolar est谩 cerca de mi casa o no?, 驴gastar茅 mucho o no en uniforme, 煤tiles, etc.? Consideremos que los vouchers o bonos o cheques educativos sirven tanto para escuelas p煤blicas como para escuelas privadas. Estas 煤ltimas cobran un 鈥減lus鈥 a los padres. Los de los sectores populares dif铆cilmente estar铆an en condiciones para asumir dicho 鈥減lus鈥. Adem谩s, los de los sectores sociales favorecidos dif铆cilmente aceptar铆an convivir con aquellos, en virtud de la discriminaci贸n existente (茅tnica, racial, cultural, social).
  • Que tanto docentes como escuelas compitan entre s铆 para que queden las mejores, olvida el concepto 鈥渕ejor鈥 como valorativamente ideol贸gico, lo cual resulta complicado en un sistema sin incentivos, que no reconoce el valor del magisterio, y uno de sus indicadores es el salario, empero no el 煤nico. Es decir, hay que establecer un sistema educativo que atraiga a la ense帽anza a los mejores. 隆Claro!, nos encontramos con una problem谩tica similar, 驴cu谩l es el criterio desde el que se determina lo mejor?
  • Otro tema, que requerir铆a de una profunda y extensa consideraci贸n, es el relativo a la actual percepci贸n social infravalorada de los docentes, adem谩s de todas las variables desde las cuales interpretar su situaci贸n laboral. La competencia entre docentes y escuelas, donde quien no tiene criterios de calidad ser铆a barrido del mercado, har铆a que maestros y escuelas luchasen en el campo de la competencia para subsistir y no perder sus fuentes laborales. Aqu铆 se da una flagrante e inhumana contradicci贸n, pues por un lado se desmerece el accionar docente, aunque por el otro se lo somete a una dura competencia, como si estuviera al alcance de todos lo que se denomina supuestamente lo eficiente y eficaz.
  • Sin embargo, haciendo un juego de imaginaci贸n, 鈥渏uguemos鈥 a que las cr铆ticas que anteceden al presente trabajo no existieran. Entonces, digamos que s铆, es v谩lida la competencia entre docentes y entre escuelas, para que sobrevivan las mejores, puesto que los padres las elegir铆an. Aqu铆, nos encontrar铆amos con el naufragio de una hipot茅tica racionalidad. 驴Por qu茅? Durante las 煤ltimas d茅cadas la formaci贸n docente ha tenido sus 鈥渁gujeros negros鈥. As铆, en el tren de la competencia, quedar铆an fuera del sistema educativo una camada de docentes inimaginable. Y la escuela, que se ha convertido tendencialmente en 鈥渃ontenedora鈥, se hallar铆a sin personal titulado. Seg煤n la experiencia hist贸rica, en variadas oportunidades, ante la falta de docentes, se convoc贸 para suplirlos a personal no titulado. Conste que en la docencia no existe, como en la medicina, 鈥渆l ejercicio ilegal de鈥︹.

M谩s all谩 de los planteos recientemente formulados, la actual grieta pol铆tica conduce a la imposibilidad del di谩logo. No es 茅sta la mejor plataforma para la instituci贸n de los bonos educativos que se pretenden imponer desde la propaganda pol铆tico/partidaria. Es que cualquier cambio significativo debe hacerse con los docentes y no sobre los docentes.

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Notas:

[1] https://www.lanacion.com.ar/opinion/podria-el-sistema-de-voucher-fortalecer-la-educacion-publica-nid12032022/

[2] Marx, Carlos. 鈥淐r铆tica al Programa de Gotha.鈥 http://190.186.233.212/filebiblioteca/Ciencias%20Sociales/Karl%20Marx%20-%20Critica%20del%20programa%20de%20Gotha.pdf

[3] https://www.ted.com/talks/michael_sandel_the_tyranny_of_merit/transcript?language=es#t-118060 Importa ver el video mencionado.

La Haine




Fuente: Lahaine.org