December 21, 2020
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
441 puntos de vista

Boris Johnson ha encontrado la forma de levantar el 谩nimo a los parlamentarios tories y a las bases del partido. Las encuestas colocan a los conservadores bastante igualados con los laboristas 鈥揳lgunas con el partido de Keir Starmer por delante鈥, lo que supone una gran ca铆da desde las elecciones de diciembre de 2019, que los tories ganaron por 11,5 puntos de diferencia. Decenas de diputados tories no ocultan su malestar por las promesas no cumplidas que hizo el primer ministro al final del verano. Por entonces, el Gobierno preve铆a una vuelta inminente a la normalidad econ贸mica. La segunda oleada del coronavirus ha exigido la vuelta de las medidas m谩s dr谩sticas, de momento sin resultados muy positivos.

Todo es deprimente para los tories a pocas fechas de que se produzca la culminaci贸n definitiva del Brexit. La alternativa que presenta Johnson, el caramelo con el que pretende que su partido y la poblaci贸n olviden las penurias del presente, consiste en volver al pasado y las glorias navales del imperio. Toca abrillantar el car谩cter de gran potencia del Reino Unido con un gran aumento del gasto militar.

La llegada de Joe Biden a la Casa Blanca en enero deja a Londres sin un aliado fiable en Washington, por m谩s que el car谩cter err谩tico de Donald Trump y su desinter茅s por los pa铆ses europeos tampoco fueran una garant铆a para la pol铆tica exterior brit谩nica. Pero Biden es un pragm谩tico que intentar谩 reconstruir las relaciones con Europa y la importancia de la OTAN, y ah铆 Reino Unido puede jugar un papel relevante. Lo malo para Londres es que una Gran Breta帽a postBrexit es menos interesante como intermediario en el di谩logo con los europeos para EEUU. Adem谩s, Biden ha dejado ya claro que el futuro del Ulster es un asunto que le interesa especialmente.

Para remediarlo, Johnson ha optado por el rearme. Un gasto extra de 16.000 millones de libras en los pr贸ximos cuatro a帽os. El mayor incremento en t茅rminos reales desde los tiempos de Margaret Thatcher. Exist铆a un compromiso previo de aumentar el gasto en Defensa en 0,5 puntos sobre la inflaci贸n, por lo que la cifra final podr铆a estar en torno a los 21.500 millones.

“Es nuestra oportunidad para poner fin a la era de la retirada, transformar nuestras Fuerzas Armadas, reforzar nuestra influencia global, unir a nuestro pa铆s, apostar por las nuevas tecnolog铆as y defender a nuestro pueblo y su modo de vida”, dijo Boris Johnson.

El Ministerio de Hacienda se hab铆a resistido a las peticiones de Defensa hasta ahora. Fue la intervenci贸n personal de Johnson la que cerr贸 el debate. El aumento del gasto p煤blico durante la pandemia obligar谩 al canciller Rishi Sunak a revisar por completo el presupuesto que se present贸 en marzo. La pr贸xima semana, Sunak presentar谩 al Parlamento los nuevos datos. Se espera que confirme que las finanzas brit谩nicas han recibido el golpe m谩s fuerte desde la Segunda Guerra Mundial.

En las condiciones actuales, los analistas no ven otra alternativa que el aumento de impuestos 鈥搖n trago muy dif铆cil de aceptar para los conservadores鈥, aunque no se espera ninguna decisi贸n en ese sentido hasta 2021 cuando se conozca el impacto econ贸mico final de la pandemia.

El Banco de Inglaterra ha previsto que la ca铆da del PIB ser谩 del 11% este a帽o, el mayor descenso registrado en los 煤ltimos tres siglos.

Siempre dispuesto a estar a la altura de las glorias imperiales o de emular a Winston Churchill para quien la fuerza naval era el mejor estandarte de la influencia brit谩nica, Johnson tiene la intenci贸n de prestar una atenci贸n especial a la Armada como s铆mbolo de la pol铆tica exterior y de la fuerza global del pa铆s. El dinero extra servir谩 para completar el grupo de ataque de los dos nuevos portaaviones ya entregados a la Marina, pero a煤n pendientes de su despliegue definitivo (el primero de ellos lo har谩 el pr贸ximo a帽o). Las fragatas, buques de apoyo y aviones que necesitan a煤n estaban en el aire por problemas presupuestarios. “M谩s barcos de guerra para la Armada Real” es el objetivo que ha anunciado Johnson.

El Partido Verde ha comparado el incremento de gasto con los 4.000 millones de libras a帽adidos para la lucha contra el cambio clim谩tico. “Estamos caminando a ciegas hacia un videojuego dist贸pico sin un debate p煤blico” sobre las prioridades del pa铆s, ha dicho su n煤mero dos, Amelia Womack. Las ONG pacifistas han sido m谩s agresivas en las cr铆ticas. “Tanques y aviones de guerra no nos mantendr谩n seguros ante las amenazas m谩s graves que afrontamos: pandemia, pobreza y la emergencia clim谩tica. La Covid-19 ha revelado la superficialidad de las opiniones ingenuas que sostienen que el armamento nos da seguridad. No puedes atacar a un virus con armas nucleares”, ha denunciado Symon Hill, de la organizaci贸n Peace Pledge Union.

La construcci贸n de los dos portaaviones fue encargada por el Gobierno de Gordon Brown hace una d茅cada. Despu茅s de llegar al poder y en el inicio de la era de la austeridad, David Cameron se plante贸 seriamente vender uno de ellos, a煤n en construcci贸n, pero el alto precio hizo que no hubiera candidatos. Los contratos realizados hac铆an que fuera m谩s caro cancelar la orden que llevarla hasta el final, a pesar de que los despliegues en Irak y Afganist谩n demostraron que quien m谩s necesitaba el dinero era el Ej茅rcito de Tierra.

Como s铆mbolo del poder militar del pa铆s, los portaaviones pertenecen a una 茅poca ya anterior. Estos gigantes del mar son ahora mucho m谩s vulnerables a causa del avance en la tecnolog铆a de misiles. El misil antibuque chino Dong-Feng 21 es su adversario m谩s reconocido desde su puesta en acci贸n a principios de los a帽os 90. Montado en una plataforma m贸vil desde tierra, tiene un alcance operativo de unos 1.700 kil贸metros. Est谩 pensado para atacar grandes buques, en especial portaaviones. Puede caer sobre su objetivo a una velocidad m谩xima de Mach 10.

No es que China haya mantenido en secreto su capacidad de convertir en obsoletos a los portaaviones. En desfiles militares, ha presentado versiones posteriores del Dong-Feng con un alcance de 3.000 kil贸metros.

La realidad es que Boris Johnson no est谩 interesado en declarar la guerra a China. Le basta con calentar los 谩nimos patri贸ticos de los diputados tories que no se explican c贸mo el primer ministro ha podido perder con tanta rapidez el apoyo que obtuvo en las urnas hace menos de un a帽o.


El Diario




Fuente: Grupotortuga.com