January 2, 2023
De parte de Indymedia Argentina
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Brasil

CHICO MENDES, UN D脥A ABRASADOR DE DICIEMBRE

Jorge Montero
22 de diciembre de 2022

鈥淎l principio pensaba que estaba luchando para salvar a los trabajadores del caucho, despu茅s pens茅 que luchaba para salvar la selva amaz贸nica. Ahora percibo que estoy luchando por la humanidad鈥.   Chico Mendes.

鈥淎 Chico le gustaba mucho jugar al domin贸. Llevaba jugando desde las cuatro de la tarde. A las seis y media le ped铆 que parase, para servir la cena -cuenta Ilzamar Gadelha, su compa帽era que entonces ten铆a 24 a帽os-. Entonces se levant贸 de la mesa, dijo que iba a ducharse y me pregunt贸 si pod铆a usar la toalla que le hab铆a regalado por su cumplea帽os. Le dije que s铆, tom贸 la toalla y se dirigi贸 hacia la puerta. Abri贸 una rendija, vio que estaba oscuro y volvi贸. Tom贸 una linterna, abri贸 la puerta y entonces le dispararon鈥.

El 22 de diciembre de 1988, cuando acababa de cumplir 44 a帽os, fue asesinado por pistoleros al servicio de grandes terratenientes brasile帽os, Francisco Alves Mendes Filho -Chico Mendes- hijo y habitante de la selva amaz贸nica, recolector de caucho, forjador de una Coalici贸n de los Pueblos de la Selva, herramienta para batallar por su preservaci贸n y en contra de quienes son sus devastadores.

Chico naci贸 el 15 de diciembre de 1944 en el siringal Porto Rico, en Xapuri en el Estado El Acre, territorio amaz贸nico de Brasil, fronterizo con Bolivia y Per煤. Su padre, Francisco Mendes, inmigrante nordestino, hab铆a llegado a la regi贸n en 1926 para trabajar como cauchero. Realizaba la labor diaria de 鈥渄esangrar鈥 un centenar de 谩rboles de caucho, recoger la savia lechosa y procesarla en su casa a fuego lento hasta convertirla en una bola de caucho. Iraci Lopes Filho, hija y nieta de siringueros, fue la compa帽era de Francisco y madre de Chico Mendes.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial la miseria aument贸 en las zonas productoras de caucho del Brasil, porque se redujo la demanda del l谩tex que tan necesario hab铆a sido durante la confrontaci贸n b茅lica. Como consecuencia cayeron los precios y por fuerza del hambre y la desnutrici贸n murieron unos 25 mil caucheros. En un ambiente de miseria y carencias se cri贸 Chico Mendes. Fue un sobreviviente porque todav铆a en la d茅cada de 1960, de cada 1.000 ni帽os que nac铆an en El Acre 838 mor铆an durante el parto o su primer a帽o de vida.

Igual que su padre, Chico se hizo tambi茅n siringuero desde ni帽o. Como en las plantaciones de caucho no exist铆an escuelas, nunca tuvo contacto con las letras. Que los trabajadores fueran iletrados era un objetivo de los terratenientes para explotarlos y asegurar el control sobre la tierra y la fuerza de trabajo. Su escuela fue la selva, de la que aprendi贸 lo fundamental para sobrevivir, a trav茅s del trabajo cotidiano que empez贸 a realizar acompa帽ando a Francisco en las labores de desangrar los arboles de caucho. Aprendi贸 a distinguir las plantas, los sonidos de los p谩jaros y de los animales, a conocer los ritmos, ruidos y silencios de la jungla, a distinguir las plantas 煤tiles de las nocivas鈥

A los 14 a帽os de edad, Chico Mendes tuvo una experiencia que le cambi贸 la vida, porque aprendi贸 a leer y a escribir y recibi贸 las primeras lecciones de pol铆tica y marxismo. A la regi贸n lleg贸 Euclides Fernando Tavora, un perseguido pol铆tico que se refugi贸 en la selva, cerca del hogar de la familia Mendes, personaje que le proporcion贸 los rudimentos de la alfabetizaci贸n. Tavora contaba con una dilatada trayectoria como luchador revolucionario, ya que hab铆a participado en el levantamiento de Luis Carlos Prestes en 1935, en la Revoluci贸n de Bolivia de 1952 y hab铆a conocido la c谩rcel y el destierro. Esa influencia marxista fue decisiva para que Chico Mendes pudiera discernir las razones sociales y econ贸micas de la desigualdad y la explotaci贸n.

Adem谩s de ense帽arle a leer y a escribir, Tavora le mostr贸 peri贸dicos en los que se hablaba de los problemas de Brasil y del mundo, y en una peque帽a radio escuchaban programas de emisoras de varios lugares del planeta. Su mentor le repet铆a que los caucheros ten铆an derechos como los dem谩s habitantes de Brasil y deb铆an organizarse para defenderlos. Esa lucha no pod铆a ser individual, sino que se necesitaba de una acci贸n colectiva que los llevara a crear sus propias organizaciones. Por primera vez que en este lugar de la selva amaz贸nica del Brasil se pronunci贸 la palabra sindicato.

La teolog铆a de la liberaci贸n fue otra influencia pol铆tica que recibi贸 en su juventud Chico Mendes, por medio de la palabra y acci贸n de sacerdotes que en plena dictadura se convirtieron en un foco de resistencia y oposici贸n, y promovieron la organizaci贸n de la gente pobre en las Comunidades Eclesiales de Base (CEB). Sin mucho entusiasmo religioso, r谩pidamente Chico Mendes se integr贸 a una CEB, desbordante de fervor pol铆tico. Con numerosos sacerdotes, particip贸 en actividades de concientizaci贸n pol铆tica de los habitantes de la selva e inici贸 su lucha como sindicalista, que lo llev贸 a fundar y ser escogido como el primer secretario del Sindicato de Trabajadores Rurales de Brasileia en 1975.

Los habitantes de la selva amaz贸nica se vieron confrontados desde mediados de la d茅cada de 1960 a la destrucci贸n de su h谩bitat natural, de sus condiciones de vida y de trabajo, como resultado de la pol铆tica de colonizaci贸n que impulsaba la dictadura militar (1964-1985) y que signific贸 la expropiaci贸n de seis millones de hect谩reas de tierra a los ind铆genas y siringueros. La deforestaci贸n era alabada como una pol铆tica de poblamiento, bajo el slogan de que la selva era una 鈥渢ierra sin hombres para los hombres sin tierra鈥 que era necesario ocupar, poblar y colonizar para integrar todo el territorio nacional.

Como parte de ese proyecto se plane贸 la construcci贸n de la carretera Transamaz贸nica de 5.000 kil贸metros de extensi贸n, alrededor de la cual se ofrec铆a a los colonos una tierra que se anunciaba como f茅rtil, productiva y deshabitada. Nada de esto era verdad, porque el suelo de la selva es muy fr谩gil y no es adecuado ni para la agricultura intensiva ni para la ganader铆a, y cuando llueve el agua arrastra la delgada capa vegetal dejando al suelo yermo y des茅rtico, y, adem谩s, s铆 que estaba habitado por comunidades ind铆genas y por caucheros. La construcci贸n de la carretera impact贸 en forma directa a 96 grupos tribales, que resultaron completamente diezmados.
La construcci贸n de carreteras ven铆a precedida de la deforestaci贸n y de los incendios, que eran producidos en forma consciente para despejar el terreno y sustituir el bosque milenario por 鈥渕odernas haciendas鈥, en las cuales se criaba ganado vacuno, con el objetivo de producir carne como materia prima para las hamburguesas de McDonald鈥檚. Junto con el fuego, los terratenientes organizaron bandas de asesinos para obligar a los ind铆genas y siringueros a desocupar la tierra. El despojo tambi茅n se cubr铆a con un manto en apariencia legal, puesto que se obligaba a los caucheros a firmar papeles de venta. Chico Mendes los exhortaba a no caer en esta trampa de falsa legalidad cuando les dec铆a: 鈥淣o firm茅is nada Esta tierra es vuestra. Cuando la transform谩is en dinero, perd茅is la posibilidad de sobrevivir. La tierra es la vida鈥.

La quema de la selva amaz贸nica adquiri贸 un car谩cter dantesco en 1987, cuando se causaron 200 mil incendios. Tal fue la magnitud de la cat谩strofe que las fotograf铆as de los sat茅lites registraban las llamas que consum铆an el bosque tropical. En ese contexto de destrucci贸n de la selva y de persecuci贸n de sus habitantes, Chico Mendes puso en pr谩ctica las lecciones aprendidas a帽os atr谩s sobre organizaci贸n sindical y pol铆tica y junto con otros siringueros, entre ellos Wilson de Souza Pinheiro (tambi茅n asesinado por sicarios) particip贸 en la fundaci贸n del primer sindicato de Trabajadores Rurales en Acre, el primer paso que sigue en los a帽os siguientes con la fundaci贸n de otro sindicato en Xapur铆, el lugar donde viv铆an Chico Mendes y su familia. As铆 mismo, en 1985 particip贸 activamente en la creaci贸n del Conselho Nacional dos Seringueiros (CNS).

Durante este per铆odo de febril actividad pol铆tica y sindical, Chico Mendes milit贸 en diversas organizaciones de izquierda y result贸 elegido como concejal a la C谩mara Municipal de Xapuri en 1977, en representaci贸n del Movimiento Democr谩tico Brasile帽o (MDB), la 煤nica oposici贸n legal tolerada por el r茅gimen militar. En el desempe帽o de ese cargo cumpli贸 un notable papel de denuncia sobre la destrucci贸n de la selva y la persecuci贸n de los ind铆genas y los caucheros y abri贸 ese espacio a la participaci贸n de sindicalistas y sacerdotes. Sin el apoyo del MDB, no ces贸 en su labor de denuncia, en raz贸n de lo cual se le acus贸 de realizar actividades comunistas y subversivas. Fue encarcelado en varias ocasiones y torturado. Durante este per铆odo particip贸 activamente en la fundaci贸n de la Central 脷nica de Trabajadores (CUT) y del Partido de los Trabajadores (PT).

La concepci贸n ecosocialista de Chico, quien desde ni帽o aprendi贸 a respetar la selva, a no destruirla ni contaminarla; en procura de cobijo, alimento y bienestar, se manifest贸 en el programa de lucha que emprendieron los sindicatos de trabajadores rurales en los que particip贸 y orient贸, cuyo objetivo primigenio se centraba en impedir la deforestaci贸n de la selva, porque con ella se asesinaba tambi茅n a sus habitantes. El 鈥渆mpate鈥 (t茅rmino que en portugu茅s significa suspender o estorbar) pas贸 a ser el principal instrumento de lucha de los trabajadores del caucho. Un dispositivo pac铆fico de resistencia con el cual los trabajadores se opon铆an al accionar depredador de terratenientes y empresarios, mediante la ocupaci贸n colectiva del lugar que iba a ser devastado. Los trabajadores se tend铆an en el suelo, abrazaban los 谩rboles de caucho y constru铆an barricadas humanas en los sitios por donde iban a pasar las m谩quinas devoradoras de selva. De esta manera, se enfrentaban a las retroexcavadoras, a las motosierras, y al armamento que portaban los encargados de matar a la selva y a sus habitantes. 鈥淣o hay defensa de la selva sin la defensa de los pueblos de la selva鈥, sosten铆a.

Esta concepci贸n enaltec铆a la vida y labor del siringuero, en la que se reivindicaba no su relaci贸n con la tierra -como en los campesinos y colonos鈥 sino con el monte, con la selva, como fuente de vida y subsistencia. Por esta raz贸n, Chico Mendes y los sindicatos rurales no aspiraban a que se les entregara tierra, ya que ellos luchaban por preservar la selva como medio de trabajo. El empate, como forma de lucha para proteger la selva y el trabajo de los caucheros, no era una ocurrencia retrograda contra el progreso y la modernizaci贸n de la que tanto presum铆an los militares y los terratenientes 鈥搚 junto con ellos las empresas transnacionales y los promotores de los agronegocios鈥 sino un mecanismo de defensa que se sustentaba en el conocimiento de la selva y sus ciclos de vida, as铆 como en la convicci贸n pol铆tica de preservar la fuente de sustento de los trabajadores del caucho. Por eso, dec铆a Chico Mendes: 鈥淟os que amenazan el Amazonas son los grandes terratenientes, la pol铆tica de especulaci贸n territorial y la deforestaci贸n masiva cuyo objetivo es la sustituci贸n del hombre por el ganado鈥.

Su lucha ten铆a un profundo significado porque involucraba cuestiones pol铆ticas, sociales, econ贸micas, laborales y ambientales, con lo que se evidenciaba que la destrucci贸n de la selva afectaba el presente y el futuro no solamente de las comunidades que all铆 habitaban sino de toda la humanidad. Algunos de estas luchas, por supuesto, no alcanzaron sus objetivos de preservaci贸n, y tuvieron un alto costo en vidas, pero el solo hecho de que se llevaran a cabo demostraba que la selva si ten铆a habitantes y que una parte de ellos estaban en disposici贸n de defender su hogar.

En el a帽o 1985 se efectu贸 el primer encuentro nacional de caucheros. All铆 se anunci贸 el objetivo de lograr la expropiaci贸n de la tierra para evitar la colonizaci贸n agr铆cola y la deforestaci贸n, y convertir esa tierra recuperada en reserva, en la que los siringueros e ind铆genas siguieran realizando sus actividades tradicionales. No se trataba de convertirlos en propietarios individuales, como en las cl谩sicas luchas de los campesinos, sino de oponerse al estilo de desarrollo depredador que impulsan los terratenientes y agroindustriales del Brasil. Con las reservas se quer铆a hacer uso de la selva en forma racional, sin destruirla, y 茅stas pertenecer铆an a las comunidades, que tendr铆an el usufructo, pero no la propiedad. En esas 鈥渞eservas鈥 se aprovechar铆a el caucho, los frutos y los saberes relacionados con la medicina silvestre, ya que existen miles de plantas de la selva que contienen propiedades para combatir m煤ltiples enfermedades. En t茅rminos estrictamente econ贸micos y cuantitativos, los impulsores de las 鈥渞eservas鈥 demostraron que una hect谩rea de selva resulta m谩s productiva si se le deja tal y como es que si se destina a la ganader铆a, adem谩s se regenera constantemente, a diferencia de esta 煤ltima actividad que erosiona los suelos.

Chico Mendes explicaba con claridad los fines de su propuesta: 鈥淟os siringueros no estamos interesados ni queremos t铆tulos de propiedad, no queremos ser due帽os de nuestra tierra [鈥 Estamos presentando una alternativa econ贸micamente viable, que da prioridad a los productos de extracci贸n que existen en la Amazon铆a, lo que hoy en d铆a est谩n amenazados y que nunca fueron tenidos en cuenta por el gobierno brasile帽o鈥. Esta propuesta comunitaria naci贸 al calor de la lucha colectiva, y no al margen ni fuera de ella.

La de Chico Mendes era una muerte anunciada, porque estaba claro que los terratenientes no iban a tolerar que prosperara la lucha en la que 茅l participaba y de la cual era un ejemplo y un s铆mbolo. Chico Mendes era consciente de ese hecho, como lo manifest贸 el 6 de diciembre de 1988 鈥揹os semanas antes de caer asesinado鈥 cuando en la Universidad de San Pablo manifest贸: 鈥淣o quiero flores en mi tumba porque s茅 que ir谩n a arrancarlas a la selva. S贸lo quiero que mi muerte sirva para acabar con la impunidad de los matones que cuentan con la protecci贸n de la polic铆a de Acre y que desde 1975 han matado en la zona rural a m谩s de 50 personas como yo, l铆deres siringueros empe帽ados en salvar la selva amaz贸nica y en demostrar que el progreso sin destrucci贸n es posible鈥.

En efecto, los latifundistas, los promotores de los agronegocios, los empresarios de la madera, los ganaderos eran declarados enemigos de Chico Mendes y de los trabajadores organizados, a cuyos principales activistas y dirigentes persiguieron y asesinaron desde el mismo momento en que empezaron a luchar. Organizados en la Uni贸n Democr谩tica Ruralista, esta fracci贸n pol铆tica de extrema derecha, contin煤a activamente auspiciando y financiando la formaci贸n de grupos de sicarios para asesinar a los que considera 鈥榦puestos al progreso鈥, 鈥榲oceros del comunismo internacional鈥 y 鈥榚nemigos de Brasil鈥. Con un peso decisivo en la reciente elecci贸n brasile帽a y en la consagraci贸n del fascista Jair Bolsonaro como mandatario, desde la llamada 鈥渂ancada del buey鈥 sus mandantes se postulan para ponerse al frente de los ministerios de Agricultura y Medio Ambiente, profundizando una pol铆tica depredadora que anualmente destruye 20 mil kil贸metros cuadrados de selva. Amenazando con un apocalipsis medioambiental en la Amazonia y en el resto del planeta.

Chico Mendes fue a la vez socialista y ecologista. Ni un tecn贸crata ambiental al servicio del capitalismo, ni un bur贸crata sindical que reduce su accionar a las operaciones puramente reivindicativas, ni un pol铆tico socialista que se desentiende de la destrucci贸n de la naturaleza, como si esa no fuera una disputa pol铆tica. La radicalidad anticapitalista de su lucha, algo que se esconde y tergiversa, amalgam贸 lo local y lo global, lo rojo y lo verde, lo social y lo ecol贸gico. Para ello construy贸 un frente de lucha y resistencia contra los terratenientes y la agroindustria, como fue la Coalici贸n de Pueblos en defensa de la Amazonia. Y un d铆a abrasador de diciembre, hace justo treinta a帽os, fue asesinado.

Simult谩neamente, a m谩s de 7.000 kil贸metros de distancia e ignominia, en Oviedo, atravesada por una fr铆a ventisca, el autor chileno Luis Sep煤lveda escrib铆a: 鈥淓sta novela ya nunca llegar谩 a tus manos, Chico Mendes, querido amigo de pocas palabras y muchas acciones鈥︹. Acababa de recibir el Premio Tigre Juan, por su novela 鈥淯n viejo que le铆a novelas de amor鈥, y se la dedicaba.

Ambientada en El Idilio, un pueblo remoto en la regi贸n amaz贸nica, remataba: 鈥溾ntonio Jos茅 Bol铆var Proa帽o se quit贸 la dentadura postiza, la guard贸 envuelta en el pa帽uelo y, sin dejar de maldecir al gringo inaugurador de la tragedia, al alcalde, a los buscadores de oro, a todos los que emputec铆an la virginidad de su amazonia, cort贸 de un machetazo una gruesa rama, y apoyado en ella se ech贸 a andar en pos de El Idilio, de su choza, y de sus novelas que hablaban del amor con palabras tan hermosas que a veces le hac铆an olvidar la barbarie humana鈥.

fuentes: https://www.facebook.com/cecilia.arte.35
                  https://www.facebook.com/jorge.montero.524381

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tambi茅n editado en https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2023/01/01/brasil-chico-mendes-un-dia-abrasador-de-diciembre/

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Fuente: Argentina.indymedia.org