September 12, 2021
De parte de La Haine
373 puntos de vista


El presidente del pa铆s sigue gobernando seg煤n la l贸gica del factoide, imitando a su 铆dolo, Donald Trump. Parece no haberse dado cuenta de lo que aconteci贸 all谩, en la matriz que tanto ama. La t谩ctica del factoide no dio los resultados esperados. Trump fue derrotado estrepitosamente.

Por aqu铆, los profesionales del marketing que trabajan para el presidente contin煤an promoviendo la misma cantinela, que, visto lo visto, solo sirve para animar a su p煤blico cautivo. Eso fue lo que se vio.

Los llamados a 鈥渓iderar鈥 la anunciada invasi贸n del STF y a cortar la cabeza del magistrado Alexandre Moraes fueron detenidos, por lo que responder谩n ante la justicia y probablemente ser谩n abandonadas para que se salvan como puedan. Miles fueron a Brasilia armados de la esperanza de que los comunistas finalmente ser铆an eliminados 鈥揻铆sica y pol铆ticamente-. Los audios y v铆deos que circulaban por la red bolsonarista, llamando a aprovisionarse de comida, medicinas, agua y a cerrar las ventanas porque la cosa ser铆a estruendosa, eran impresionantes. No fue tal cosa. Lo que se vio fue una pifiada, que apenas sirvi贸 para animar a la hinchada para otro 鈥渕a帽ana鈥. El golpe ser铆a aplazado y todo qued贸 en un susto al magistrado, quien no volver谩 a ser obedecido 鈥渂ajo ninguna circunstancia鈥.

Los seguidores m谩s obstinados volvieron para casa a煤n bajo el efecto de la catarsis, listos para la nueva embestida que vendr谩 cuando el presidente los convoque de nuevo. Otros volvieron desilusionados. Esperaban el apocalipsis, aunque en el momento en que la polic铆a actu贸, muy gentilmente, de hecho, grabaron v铆deos desesperados en medio de la confusi贸n, gritando que era un absurdo que la polic铆a les impidiese llegar al STF. Extra帽a gente 茅sta, que pide dictadura sin llegar a entender lo que eso puede significar.

Brasil esper贸 el desarrollo de los acontecimientos. Unos con miedo, otros comiendo palomitas frente a la televisi贸n y una gran parte en lucha, en los actos de protesta contra la carest铆a de la vida y la falta de un gobierno para enfrentar los grandes dramas nacionales como el hambre y las crisis h铆drica y energ茅tica. Las redes de televisi贸n dieron visibilidad a las manifestaciones de los dos lados y fue posible evaluar con bastante informaci贸n los dos frentes de batalla. Los actos pro-gobierno fueron grandes en S茫o Paulo y Brasilia, pero tambi茅n dejaron claro qui茅n son sus aliados, en su mayor铆a una clase media alta que no es capaz de ver los efectos que las pol铆ticas del gobierno provocan sobre esa misma clase media alta. Por otro lado, en las columnas de las protestas, estaban los trabajadores organizados, la juventud, los estudiantes, los sin-tierra, los sin-techo, en fin, aquellos que siempre estuvieron en la lucha. La lucha de clases bien definida en las calles.

El jefe de gobierno, que tiene m谩s de 100 pedidos de impeachment en el Congreso, hizo lo que sabe hacer. Estir贸 la cuerda un poco m谩s. Hasta ahora ha nadado sin problemas, sin que nada o nadie le pusiese trabas. Las llamadas instituciones democr谩ticas hac铆an o铆dos sordos a sus ataques a la Constituci贸n y permit铆an que la rueda de la econom铆a siguiese girando en favor de la clase dominante. Los trabajadores siguen estando atacados, las privatizaciones siguen, el agronegocio manda y todo parece bien. La judicatura pesca pececillos mientras el l铆der del banco de peces sigue tranquilo. Nada le toca. La fascisitizaci贸n del gobierno es chic en las altas esferas.

El 7 de septiembre fue una fantasmada. Mostr贸 que el gobierno perdi贸 apoyo y solo mantiene su reducto inicial formado por ultraconservadores y reaccionarios de pura cepa, as铆 como otros que ingenuamente creen en las mentiras difundidas hasta la extenuaci贸n sobre el comunismo y blablabl谩. Pero, aun as铆 son un grupo que hace mucho barullo y en sistem谩tico estado de agitaci贸n. Las fuerzas de izquierda, las institucionalizadas, actuaron con timidez. Como siempre, son los trabajadores los que se mueven m谩s all谩 de los l铆deres. Ellos saben que muy poco tienen que perder yendo a la lucha en las calles. Por eso van.

La aprobaci贸n del presidente cae en picado. Pero, todav铆a tiene cartas en la manga, no nos enga帽emos. Mientras la burgues铆a nacional no se desvincule de 茅l, continuar谩 estirando la cuerda para garantizarse un nuevo mandato. El bando de los del piso de arriba a煤n est谩 ganando muchos cuartos y ve como muchas de sus propuestas antitrabajadores siguen su tr谩mite en el Congreso Nacional. Para ellos, todo va como la seda.

La batalla real tendr谩 que darse en las calles. Y los trabajadores organizados deben dar la talla.

Grito de los Excluidos (07/09/2021) en Porto Alegre.




Fuente: Lahaine.org