February 28, 2021
De parte de La Haine
332 puntos de vista


Nuestra democracia que hist贸ricamente ha sido siempre de baja intensidad, ahora, con Bolsonaro y comparsas, vol贸 en pedazos

Es un hecho confesado por el ex jefe supremo de las FFAA, general Villas Bo芒s, que en 2018 el Alto Comando dio un golpe a la democracia brasile帽a, infringiendo el inciso XILV del art铆culo 5潞de la Constituci贸n que dice: 芦constituye delito indecible e imprescriptible la acci贸n de grupos armados, civiles o militares, contra el orden constitucional y el Estado Democr谩tico禄.

El sentido era, presionando al Supremo Tribunal Federal (STF) para mantenerse distante, utilizar al juez S茅rgio Moro (eximio en aplicar el lawfare) para sacar a Lula de las elecciones presidenciales, condenarlo por el delito que fuera -en este caso 鈥減or delito indeterminado鈥- y ponerlo en la c谩rcel donde permaneci贸 m谩s de 500 d铆as. Esto abrir铆a el camino para la elecci贸n del ex capit谩n retirado perentoriamente por mal comportamiento Jair Bolsonaro. Es lo que realmente pas贸.

Conocemos la 鈥渄esolaci贸n de la tribulaci贸n鈥 b铆blica, que sobrevino a nuestro pa铆s con el presidente electo. Ocup贸 militarmente el Estado con 11 mil militares en distintas funciones de mando o de administraci贸n. No supo guardar la dignidad que el m谩s alto cargo de la naci贸n exige y se entreg贸 a difamaciones, a mentiras directas, a las fake news, al uso vergonzoso de palabrotas con desprecio soberano de la prensa.

Mente asesina, prefiri贸 incentivar la compra de m谩s armas por los civiles que elaborar un plan de enfrentamiento a la covid-19, que ha causado ya m谩s de 220 mil v铆ctimas y nos estamos aproximando a 10 millones de infectados. En la evaluaci贸n mundial, Brasil ha quedado en 煤ltimo lugar en las pol铆ticas sanitarias contra la covid-19 as铆 como en vacunar a la poblaci贸n. 

Nuestra democracia que hist贸ricamente ha sido siempre de baja intensidad, ahora, con Bolsonaro y comparsas, vol贸 en pedazos sin ni siquiera llegar a ser de baj铆sima intensidad. Se ha vuelto una farsa y sus principales instituciones un disfraz de legalidad, por m谩s que se diga que 鈥渓as instituciones funcionan鈥. 驴Cabe preguntar para qui茅n? No para la pol铆tica sanitaria m铆nima, no para la justicia necesaria para millones de desempleados, para los ind铆genas y quilombolas, no para el cuidado de la naturaleza en devastaci贸n, no para defensa contra amenazas directas al STF ni contra un prop贸sito declarado de golpe militar. Bajo el disfraz de legalidad se blindan notorios corruptos, se concede f谩cilmente habeas corpus a pol铆ticos acusados de ilegalidades y hasta de cr铆menes y permanecen impunes los centenares de feminicidios y ofensas e incluso asesinatos de los LGBTI.

Me voy a permitir usar las palabras de dos soci贸logos ya que encontr茅 en ellos las mejores maneras de expresar lo que siento y pienso acerca de nuestra pretendida democracia: Thiago Ant么nio de Oliveia S谩, soci贸logo y profesor universitario (cf. O sequestro das institui莽玫es brasileiras, en Carta Maior de 14/02/2021) y Pedro Demo, compa帽ero de estudios en Brasil y en Alemania, profesor de la Universidad de Brasilia, una de las inteligencias m谩s brillantes que conozco, con vasta obra de investigaci贸n cient铆fica. De ellas me sirvo tomando apenas algunos t贸picos significativos del libro Introducci贸n a la Sociolog铆a: Complejidad, Interdisciplinariedad y Desigualdad Social, Editora Atlas, S茫o Paulo 2002 pp, 329-333), donde aborda directamente el tema de la democracia en Brasil.

El general Villas B么as siempre fue un militar muy cercano a Bolsonaro

Comienzo con Oliveira S谩 en el referido art铆culo de Carta Maior: 芦Lo p煤blico es un anexo de lo privado. La pericia cede lugar a la malicia. La corrosi贸n institucional se visualiza f谩cilmente: oscurantistas y mal educados como ministros de Educaci贸n; un ecocida que pasa su boyada sobre el medio ambiente; una ruralista al frente de la agricultura nos envenena con sus m谩s de 500 agrot贸xicos legalizados; una evang茅lica fundamentalista cuida de las mujeres y dem谩s minor铆as con su machismo y su obsesi贸n con la sexualidad ajena. No nos olvidemos del primer ministro de Salud, lobista de los planes privados, extendiendo su mano visible sobre el SUS. Un emisario del mercado financiero dirige el ministerio de econom铆a. Un chiflado, paria orgulloso y antiglobalizador (sea lo que sea eso), hace de Brasil vejamen internacional en las relaciones exteriores. Un racista al frente de la Fundaci贸n Palmares. Polic铆a federal convertida en guardaespaldas particular de la presidencia y de sus hijos. La Procurador铆a General de la Rep煤blica librando la cara del empresario de las rachadinhas. Un militar en la Salud no necesita mayores explicaciones鈥. jueces que toman partido, ver las nuevas filtraciones de los planes nada republicanos de Moro, Dallagnol y sus comparsas. Absurdo, pero no sorprendente: la vieja conversi贸n de las instancias judiciales en arma de grupos dominantes. Para persecuci贸n de adversarios, para inviabilizar sus candidaturas en favor de otros禄.

No pierde en contundencia Pedro Demo. Lo que escribi贸 en 2002 vale mucho m谩s para 2021: 芦Nuestra democracia es escenificaci贸n nacional de refinada hipocres铆a, llena de leyes 鈥渂onitas鈥, pero hecha siempre en 煤ltima instancia por la 茅lite gobernante para que le sirva de principio a fin. Nuestra democracia refleja crudamente la 鈥渓ucha por el poder鈥 en el sentido m谩s maquiav茅lico de lucha por los privilegios. Los pol铆ticos sin privilegios son figuras espurias en nuestro escenario; de entrada son personas que se caracterizan por ganar mucho, trabajar poco (mi comentario: v茅ase al ex diputado Jair Bolsonaro en sucesivos mandatos), hacer negocios poco claros, emplear a familiares y asociados, enriquecerse a costa de las arcas p煤blicas, entrar en el mercado por arriba. Pero hay excepciones que confirman la regla. La propia Constituci贸n de 1988 no alberga propiamente un proyecto nacional colectivo, afinado bajo la batuta de la justicia y la igualdad de oportunidades, sino una propuesta corporativista tallada por medio de la presi贸n particular: los magistrados hicieron su cap铆tulo, as铆 como la polic铆a, las universidades, el legislativo, el judicial, el ejecutivo y la iniciativa privada鈥 Y la tan ponderada por Ulysses Guimar茫es como 鈥淐onstituci贸n Ciudadana鈥, pero con una concepci贸n corporativista extrema, pero sin ninguna conexi贸n con una base financiera e institucional 鈥 Al final hicimos otra imitaci贸n barata del estado de bienestar. Pero hay cosas buenas como la ley de responsabilidad fiscal para evitar gastar lo que no se recauda鈥l legislativo lejos de defender ideas, propuestas, equidad, defiende fondos, tajadas de poder, privilegios exclusivos. Es el principal lugar de negociaci贸n, de aqu铆 y de all谩鈥 No es, pues, dif铆cil demostrar que nuestra democracia es s贸lo formal, farsante, que convive solemnemente con la miseria de las grandes mayor铆as. Si aun谩ramosdemocracia con justicia social, nuestra democracia ser铆a su propia negaci贸n. En la clase pol铆tica dominante en general, no hay rastro de un gesto dirigido a superar males hist贸ricos enraizados en privilegios absurdos para unos pocos鈥 Nuestra pobre pol铆tica lancinante se traduce en la miseria de nuestra democracia. Por eso es tan importante mantener la ignorancia pol铆tica de las masas禄(333).

La realidad pol铆tica de Bolsonaro es mucho peor que la delineada arriba. Su objetivo es devolver el pa铆s a la fase anterior a la Ilustraci贸n, a la universalizaci贸n del saber, los derechos y la democracia en direcci贸n regresiva a tiempos oscuros de lo peor de la Baja Edad Media; no de la dorada Edad Media con sus inmensas catedrales, con la creaci贸n de universidades, con sus sumas teol贸gicas, con sus sabios, m铆sticos y santos. Todo lo que se cre贸 en los gobiernos de Lula-Dilma con sabor popular o inserci贸n de los empobrecidos en la sociedad ha sido literalmente desmantelado de manera criminal, pues ha implicado sufrimiento para quienes siempre han sufrido hist贸ricamente.

Nos causa horror e indignaci贸n constatar que aquellas autoridades judiciales y pol铆ticas que podr铆an promover acciones jur铆dicamente fundadas contra la irresponsabilidad jur铆dica y delitos sociales comunes del presidente no se muevan, ya sea porque se sienten c贸mplices o por ausencia de esp铆ritu patri贸tico y faltos de sentido de justicia social. Como viven a kil贸metros luz del drama del pueblo y ven sus derechos adquiridos y sus privilegios garantizados, no les mueve la noble compasi贸n para usar los instrumentos jur铆dicos de que disponen para librar a la naci贸n de aquel que la est谩 destruyendo y sigue m谩s aferrado a煤n a este mismo intento perverso. 

Raz贸n tienen los que dicen a los movimientos sociales mundiales, aquellos que quieren otro mundo porque este les es un infierno o un purgatorio: no esperen nada de arriba, pues siempre viene m谩s de lo mismo o peor. Empiecen por ustedes mismos, es decir, las multitudes deben salir a las calles y las plazas y luchar para echar a los que les secuestran las oportunidades de ser gente y de sentirse con un m铆nimo de dignidad y alegr铆a de vivir.

Esperamos que suceda eso. S贸lo despu茅s de sentirse amenazados, los dominantes se adhieren. Si no tenemos cuidado, se apropian de la energ铆a emergente para sus propios fines privados. Pero aquello que debe ser tiene fuerza: la destituci贸n de quien conduce una pol铆tica necr贸fila y enemiga del propio pa铆s.

Ante la oscuridad del horizonte, y con mucho coste, manteniendo la esperanza contra toda esperanza, hago m铆as las palabras del Maestro, transido tambi茅n de profundo pesar: tristis est anima mea usque ad mortem [Mi alma est谩 muy triste, hasta la muerte].

leonardoboff.org. Traducci贸n: M.陋 Jos茅 Gavito Milano




Fuente: Lahaine.org