April 17, 2021
De parte de El Libertario
190 puntos de vista


Alex Buselli, peri贸dico Umanit脿 Nova (Italia)
 
Lu铆s In谩cio Lula da Silva, desde su primer intento de convertirse en presidente de Brasil en las elecciones de 1989, se ha enfrentado a una fuerte oposici贸n de la 茅lite conservadora y burguesa brasile帽a. Hasta entonces, el Partido de los Trabajadores (PT) a煤n manten铆a algunos puntos program谩ticos progresistas, con algunas corrientes internas impulsando la construcci贸n de una sociedad socialista. El pa铆s estaba saliendo de la dictadura militar (1964-1985) y hab铆a luchas apoyadas por movimientos sociales y sindicatos. No permitir la elecci贸n del representante de los sectores obreros era el objetivo fundamental de la burgues铆a brasile帽a. Fue en esta coyuntura que el mayor conglomerado televisivo del pa铆s, Rede Globo, hab铆a manipulado el 煤ltimo debate presidencial, acusando no demasiado encubiertamente al PT de haber participado en el secuestro de Abilio Diniz, uno de los m谩s grandes empresarios brasile帽os.

Con los a帽os, el PT hab铆a perdido su apariencia socialista, mostr谩ndose cada vez m谩s abierto al mercado capitalista. Cuando finalmente Lula fue elegido, anunci贸 un gran proyecto de reconciliaci贸n de clases en su “Carta al pueblo brasile帽o”, eligiendo al empresario Jos茅 Alencar como su vicepresidente.

Los grandes problemas del proyecto de conciliaci贸n de clases del PT depend铆an del crecimiento econ贸mico ininterrumpido y de la mitigaci贸n de todas las formas de conflicto social. El crecimiento econ贸mico se bas贸 en la dependencia de las exportaciones de materias primas con m谩s tecnolog铆a y el apoyo estatal a la agroindustria, manteniendo el rol del pa铆s en la divisi贸n internacional de la producci贸n. Este mecanismo de dependencia de las exportaciones exist铆a desde la 茅poca colonial portuguesa, que se mantuvo incluso despu茅s de la independencia de la naci贸n (1822).

La incidencia de las exportaciones de productos b谩sicos en la econom铆a casi se hab铆a duplicado con los gobiernos del PT. Esto hab铆a sido posible gracias a la demanda de China que estimul贸 la econom铆a brasile帽a y el pa铆s asi谩tico a su vez depend铆a de la capacidad de los pa铆ses occidentales para absorber productos manufacturados.

Al mismo tiempo, el gobierno busc贸 el apoyo de una parte de la industria brasile帽a en sectores como la construcci贸n civil (impulsada por inversiones estatales, generando un boom inmobiliario) y de la manufactura, financiando obras de infraestructura para lograr consensos pol铆ticos y restaurar un m铆nimo del consumo interno de los hogares. El crecimiento econ贸mico, sin embargo, depend铆a de variables externas incontrolables. El sue帽o de Lula era fortalecer los BRICS (grupo de pa铆ses con Brasil, Rusia, India, China y Sud谩frica) y su propio banco para tener una pol铆tica exterior menos dependiente de Estados Unidos.

En esencia, el proyecto del PT y el antiguo proyecto del PC brasile帽o fueron el desarrollo de una econom铆a capitalista aut贸noma. Pa铆ses como Brasil, Rusia y China, sin embargo, tienen una inserci贸n particular en el capitalismo mundial: la de exportar productos elaborados por industrias de baja tecnolog铆a o materias primas.

Cuando estall贸 la crisis, las exportaciones y el cr茅dito cayeron, poniendo fin al sue帽o de consumo de millones de brasile帽os que se cre铆an parte de la “clase media”. Era claro que la pol铆tica de “redistribuci贸n del ingreso” no era m谩s que el aumento del consumo a trav茅s del cr茅dito, una tendencia contrac铆clica muy utilizada en la crisis de 2008. El consenso social hab铆a terminado y el descontento aumentaba cada vez m谩s: los m谩s pobres quer铆an seguir consumiendo y hacer realidad sus sue帽os de ascenso social, mientras los m谩s ricos ya no aceptaban ninguna pol铆tica, aunque sea m铆nima, de redistribuci贸n de la renta.

El Impeachment de Dilma Roussef

Con la llegada de la crisis econ贸mica y el descontento tanto de los pobres como de los ricos del pa铆s, el PT a煤n tuvo tiempo de dar un 煤ltimo suspiro y probar su 煤ltima carta para mantenerse en el poder. En la campa帽a presidencial de 2014, el PT utiliz贸 los 煤ltimos recursos a su alcance para persuadir al electorado. En particular, el partido de Lula y Roussef declar贸 que si ganaba la oposici贸n se perder铆an todos los logros sociales de los 煤ltimos 12 a帽os, especialmente el “Programa Bolsa Fam铆lia”. Los logros no fueron muchos, pero en un pa铆s tan desigual como Brasil ese progreso era vital. Estas palabras del PT hab铆an llegado a buena parte del electorado, haci茅ndolo ganar las elecciones presidenciales de 2014.

Al asumir el poder en 2015, el gobierno de Rousseff dej贸 en claro que el objetivo era recuperar la base de apoyo de la burgues铆a. Esto se vio cuando el banquero Joaquim Levy fue colocado en el Ministerio de Hacienda, iniciando de facto una serie de peque帽as reformas que atentaban contra los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

Para los mercados internos y externos estas reformas no fueron suficientes: para ellos era necesario poner personas capaces de llevar a cabo medidas incisivas y no blandas en el poder del gobierno. Medidas deseadas por el capital financiero e imperialista.

Con el golpe judicial de 2016 (conocido como Operaci贸n Lava Jato, dirigido por Estados Unidos) Dilma Roussef hab铆a sido destituida del poder, y algunos de los pol铆ticos y empresas cercanas al proyecto del PT fueron diezmados o adaptados a la nueva realidad. El vicepresidente Michel Temer se hab铆a convertido en presidente. A partir de ese momento, las reformas atentaron contra los derechos de los trabajadores y trabajadoras: aumento de la jornada laboral diaria y semanal, contratos de trabajo de duraci贸n determinada, despidos sin previo aviso, permiso para hacer trabajar a mujeres embarazadas. La aprobaci贸n de estas medidas no encontr贸 mucha oposici贸n, incluida la de los sectores de movimientos sociales y sindicales vinculados al PT, desmovilizados durante los a帽os del proyecto PT de reconciliaci贸n de clases.

Lula y la mayor铆a de los l铆deres del PT han sido investigados. El poder judicial proces贸 sistem谩tica y selectivamente a los miembros del PT. La 茅lite que hab铆a tolerado a Lula cuando hab铆a crecimiento econ贸mico se veng贸. El ex trabajador en el poder era algo que la 茅lite no quer铆a y desde el primer mandato de Lula ha habido intentos pol铆tico-legales de sacarlo del poder, siempre infructuosos porque el crecimiento econ贸mico ha apoyado al gobierno. Antes de las elecciones de 2018, Lula fue arrestado. El camino para profundizar el ataque a los derechos de los trabajadores y trabajadoras segu铆a abierto. Hab铆a pasado el tiempo de la conciliaci贸n.

Elecciones 2018: el idiota 煤til y el regreso de los militares

En las elecciones de 2018 Lula estuvo preso pero a煤n pod铆a ser candidato, Bolsonaro fue el candidato que se erigi贸 como la voz de la derecha m谩s radical (siempre con su 15% de los votos) y Geraldo Alckmin, exgobernador del estado de S茫o. Paulo, era candidato del establishment capitalista y burocr谩tico. Lula era el favorito. El apoyo electoral de Alckmin no aument贸 y Bolsonaro se mantuvo con su p煤blico fiel. El Poder Judicial, en la figura del juez S茅rgio Moro (encargado del operativo Lava Jato), arm贸 un procedimiento para inhabilitar a Lula. Cuando se implement贸 este proceso, el PT eligi贸 al profesor Fernando Haddad, ex alcalde de S茫o Paulo, como candidato presidencial del partido. Sin Lula, el PT hab铆a perdido apoyo; Bolsonaro, como representante de la pol铆tica antisistema, comenzaba a ganar apoyos, mientras que el candidato del gran capital, Geraldo Alckmin, era incluso superado por candidatos de menor expresi贸n.

Con este escenario, Jair Bolsonaro el idiota se hab铆a convertido en el 煤nico candidato verdaderamente viable para vencer al PT. A partir de ese momento, lo que vimos fue el verdadero circo de los horrores de la pol铆tica brasile帽a: el apoyo de la gran burgues铆a internacional a Bolsonaro, la presencia de los militares, verdaderos l铆deres pensantes de la pol铆tica “bolsonaria” y sedientos de poder, la violencia de las milicias y sectores religiosos evang茅licos. Sin embargo, era necesario resolver un problema final que podr铆a impedir la elecci贸n de Bolsonaro el idiota: 茅l mismo. La “pu帽alada” que recibi贸 durante la campa帽a electoral fue la excusa perfecta para mantenerlo fuera de la campa帽a, los debates p煤blicos y la televisi贸n, adem谩s de darle al candidato una especie de aura heroica y martirizada contra la izquierda “comunista” y los “corruptos”del Partido de los Trabajadores鈥. Juego jugado, juego ganado.

El inicio del gobierno de Bolsonaro y la guerra de la comunicaci贸n h铆brida

Con la llegada del Coronavirus a Brasil en marzo del a帽o pasado, Bolsonaro ha decidido hacer una apuesta alta pero consciente. Mantuvo la guerra h铆brida pero se posicion贸 contra el aislamiento social y las medidas de prevenci贸n del contagio. Sab铆a que Brasil estaba y est谩 en crisis econ贸mica, y la crisis de salud solo agrava el escenario. El coronavirus le dio la oportunidad que necesitaba para no asumir la responsabilidad de la conducci贸n de la econom铆a del pa铆s, trasladando la responsabilidad a gobernadores y alcaldes que pueden implementar de manera aut贸noma medidas de aislamiento social.

Dado que Brasil es un pa铆s con muchos problemas estructurales (falta de saneamiento b谩sico, expansi贸n urbana indiscriminada, falta de recursos econ贸micos, etc.), cualquier medida de aislamiento social ser铆a limitada y los efectos de la pandemia ser铆an enormes. Sabiendo esto, Bolsonaro pronunci贸 un discurso en el que dijo que si la econom铆a cerraba, muchas m谩s personas morir铆an de hambre que con COVID-19.

Los muertos se amontonaban, los hospitales estaban llenos, las medidas de contenci贸n y aislamiento social de los gobernadores no funcionaban y la econom铆a se hab铆a derrumbado. Los parlamentarios brasile帽os, sin el apoyo del gobierno de Bolsonaro, aprobaron una ayuda de emergencia de 600 reales que lleg贸 a m谩s de 50 millones de personas, casi el 40% de la poblaci贸n activa. Incluso en este escenario ca贸tico, la popularidad del presidente ha aumentado. Su apuesta de poner los muertos de la pandemia sobre los hombros de los gobernadores y la crisis econ贸mica generada por las medidas de aislamiento social estaba funcionando.

A pesar de las investigaciones contra 茅l y su familia que generaron m谩s de 60 solicitudes de juicio pol铆tico (todas ignoradas celosamente por los legisladores y el poder judicial), el gobierno continu贸 promulgando leyes en beneficio del capital.

Sin embargo, con la existencia de la vacuna, la situaci贸n ha cambiado. La poblaci贸n est谩 cansada, hambrienta y asustada; Ve en la vacuna la posibilidad de salir del infierno en que se ha convertido el pa铆s. No hay brasile帽o que no conozca a alguien que muri贸 con el Coronavirus. El pacto entre el ej茅rcito, la Corte Suprema y el parlamento, que le permiti贸 a Bolsonaro decir lo que quer铆a mientras el gobierno era ejercido por otros, se fractur贸. La negaci贸n de Bolsonaro comenzaba a generar descontento con las grandes empresas debido al agravamiento de la crisis. La falta de perspectivas de recuperaci贸n econ贸mica no se compens贸 con la aprobaci贸n de reformas legislativas.

Tanto la poblaci贸n como el Capital pueden resistir desastres, siempre que exista la perspectiva de una recuperaci贸n futura. El grave fallo en la producci贸n, compra y log铆stica de vacunas, concreta las previsiones del colapso. Esto socava la recuperaci贸n de la normalidad econ贸mica y crea peligrosos riesgos de inestabilidad pol铆tica y social. La anulaci贸n del juicio contra Lula puso una pieza extra en el tablero. Lula act煤a como el salvador del pa铆s, llamando a los jefes de Estado a comprar vacunas para los gobernadores que las compran sin esperar la aprobaci贸n del gobierno nacional.

Es en ese contexto que el gobierno de Bolsonaro: a) deja espacio para el “centr茫o”, un grupo de operadores pol铆ticos que apoyan a todos los gobiernos brasile帽os siempre que reciban dinero; b) defiende el distanciamiento social, el uso de m谩scaras y la vacunaci贸n despu茅s de un a帽o de dura oposici贸n; c) simula una ruptura con sectores de las fuerzas armadas que abandonaron el gobierno en bloque a fines de marzo de este a帽o. Una ruptura que deja abiertas dos posibilidades: la primera es alimentar, con el visto bueno del gran capital, la posibilidad de un autogolpe para sus seguidores m谩s fan谩ticos (sectores de las Fuerzas Armadas, Polic铆a Militar y milicias) mientras que la segunda es dejar la puerta abierta al juicio pol铆tico si la situaci贸n pol铆tica no cambia y la gran burgues铆a ya no conf铆a en Bolsonaro (abriendo as铆 el camino al general Mour茫o, vicepresidente de Bolsonaro, que asume el poder y recompone el apoyo pol铆tico del gobierno).

Llegados a este punto, las piezas en juego nos muestran que hay dos posibilidades: 1) la gesti贸n de la pandemia cambia radicalmente; 2) el gobierno de Bolsonaro terminar谩, a trav茅s de un juicio pol铆tico (una soluci贸n que satisfar铆a a parte de la 茅lite y burgues铆a brasile帽a) o mediante una elecci贸n, como lo desea la izquierda institucional (en particular el PT). Dejar actuar al gobierno un a帽o y medio antes de las pr贸ximas elecciones (con todo lo que a煤n pueden morir cientos de miles de personas) parece ser el deseo de parte de esa sedicente izquierda del PT.

Al poner la situaci贸n actual del gobierno de Bolsonaro en una perspectiva hist贸rica, hemos logrado separar lo esencial de lo que es un drama en el escenario. Al final, Bolsonaro sigue siendo el idiota 煤til y el genocidio no lo provoca solo 茅l, sino una 茅lite con mentalidad esclavista aliada con el capital monopolista internacional, un parlamento que juega el juego de la burgues铆a y un poder judicial corrupto y funcional a los intereses de los que est谩n en el poder. Mientras tanto, la poblaci贸n es masacrada, la izquierda real diezmada y el pa铆s destruido.

NOTA

[1] La exclusividad social, econ贸mica, de g茅nero y racial de estos grupos se puede ver en las relaciones que mantienen con el personal dom茅stico que emplean. Las trabajadoras dom茅sticas, adem谩s de ser sobreexplotadas a nivel econ贸mico, viven una condici贸n de real sometimiento social y cultural hacia sus jefes (como “dormir en la habitaci贸n de la criada”), dejando anonadados a los extranjeros que vienen a Brasil.

[TPublicado originalmente en italiano en https://umanitanova.org/?p=13939. Traducido por la Redacci贸n de El Libertario.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com