February 24, 2022
De parte de Acrata Libertario
209 puntos de vista
«¡Muerte a todos los que se interponen en el camino de la libertad para un pueblo trabajador!»

“Por las montañas y por las llanuras,
En la nieve y en el viento
En toda Ucrania,
Nuestros partidarios se pusieron de pie[…]
Contra los rojos y blancos
Que luchan en Ucrania
” Canción Makhnovtchina.

Como no, la coyuntura motiva siempre la excusa para poner posición, volteando la vista hacia el pasado para apuntar los pies hacia el presente:

El Ejército Negro ucraniano fue un contingente militar que impulsó y defendió la revolución libertaria en la Makhnovichina, como se conocería al territorio (especialmente rural) al este de la actual Ucrania entre 1917 y 1921, antes de la colonización rusa hecha en el periodo soviético. Dicha región está precisamente ubicada entre las zonas de Donetsk y Crimea, incluyendo parte de estas, hoy en disputa.

Contrario al mito no solo de Putin, sino de los estalinistas, Ucrania no es un invento de Lenin ni gracias a él existe, por el contrario, el afán y avaricia de este llevó a entregar Ucrania a las potencias del Eje (especialmente Alemania) durante la primera guerra mundial; con tal de tomar el poder no titubeo en entregar todo un pueblo campesino (que ni siquiera tenía injerencia de los bolcheviques más allá de las ciudades) a las masacres y violaciones, negociando tierra ajena en nombre de la toma del poder para la élite partidista. Cuando los alemanes llegaron a reclamar el trofeo regalado por Lenin en 1917, se encontraron con una feroz resistencia, no impulsada por los rojos ni por la burguesía local, sino por los campesinos que formaron una guerra de guerrillas que tuvo la capacidad de detener al poderoso ejército invasor (tal como lo recordaremos 100 años después en Rojava).

Estas noticias llegaron a las ciudades de Moscú. Néstor Makhno, campesino ucraniano detenido por las fuerzas zaristas, sería liberado durante la revolución social rusa, y prontamente se dirigió a su tierra natal. Encuentra campesinos que, aguerridos, han defendido el territorio, pero mal armados e incapaces de terminar de expulsar a los alemanes, concentrándose en una región pequeña y poco conectada con la base social. No solo convirtió los grupos dispersos en un ejército y pasó a la guerra simétrica (en su mejor momento con cerca de 30.000 armados), sino que además fomentó la organización campesina e incluso urbana, que fue capaz de deponer al Estado y conformar una federación de comunas libertarias, llamada “Nabat” (“Campanazo” en Ucraniano) que a su vez funcionó como Confederación de los Grupos Anarquistas Ucranianos en el resto de Ucrania, que durante cerca de 3 años autogestionando la política de cerca de 70.000 km2 y con avanzadas completando casi los 150.000 km2, algo cercano a un cuarto de la actual Ucrania, colectivizando la tierra, fomentando la educación en la región más olvidada por el Zar en la Rusia Europea y garantizando la vida digna para sus cerca de 500.000 habitantes. No solo se pudo expulsar a los invasores alemanes: se repelió al ejército blanco y a los nacionalistas ucranianos, representados en el centralismo de Kiev, ampliando el territorio libre (Pensando y practicando el espacio y el territorio más allá del paradigma estatal).

Extensión del Territorio Libre la Makhnovichina 1918-1920. En rojo oscuro el epicentro de la revolución; en rojo claro las avanzadas. Tomado de Wikipedia.

Néstor era un gran admirador de Lenin y tenía la confianza que luego de la revolución bolchevique, este respetara el proceso propio de Ucrania o se formara una confederación libre de pueblos: graso error; luego de ver los avances del Ejército Negro, Lenin temía que la revolución tomará un ritmo libertario con la misma promulgación de los soviets libres para mediados del 1918, con lo cual acelera un asalto al poder desde arriba, militarizando soviets y asesinando contradictores, no solo zaristas sino dentro del mismo espectro de izquierda. Pronto el Ejército Rojo se lanza sobre Ucrania, asesinando líderes locales y hostigando a la población. A pesar de que el apoyo desde los bolcheviques fue casi nulo durante casi 2 años, e incluso estos mismos fueron los culpables de la entrega en principio de Ucrania a Alemania, el Ejército Negro permitió una alianza para derrotar definitivamente a los zaristas y nacionalistas. Makhno confiaba en qué una alianza con Lenin sería posible una vez liberaran toda Ucrania, dividiéndola confederalmente en dos territorios: uno administrado por los bolcheviques al oeste y otro autoadministrado por la Nabat hacia el sureste.

Una vez derrotados los últimos bastiones del nacionalismo para finales de 1920, se propuso adelantar una serie de reuniones con el comité Bolchevique para finiquitar los detalles del futuro de la revolución, en un ambiente de camaradería y solidaridad. Sin embargo, la trampa estaba lista: los rojos convertirían las reuniones en emboscadas donde asesinaban a los principales lideres del Ejército Negro, sin tomar prisioneros y asaltando las comunas libertarias poniendo en práctica la guerra de tierra arrasada, por lo cual se desató la lucha entre rojos y negros, los primeros invadiendo y los segundo pasando a la guerra de guerrillas de nuevo.

Makhno confiaba en que podían resistir hasta obligar una negociación o por lo menos obtener un grado de autonomía para las comunas, creyendo que Lenin no estaba al mando de lo sucedido en Ucrania. Esta ingenuidad llevó a que él mismo fuera herido primero en supuestas reuniones amistosas que se convertían en emboscadas, como después en el combate abierto. Herido de bala y con poca compañía, tiene que romper el cerco Rojo hacia Rumania, mientras el Ejército Rojo terminaba por imponer el terror sobre los campesinos ucranianos. La mayor parte de la comandancia superviviente se trasladó a Polonia y luego a Francia, no sin sufrir diferentes persecuciones.

Una vez en el exilio, se dedican a aportar desde un punto de vista autocrítico sobre el qué hacer libertario, produciendo diferentes tesis y propuestas que se sintetizaron en quizá uno de los documentos más valiosos (y polémicos) de la historia ácrata: La Plataforma organizacional de los Comunistas Libertarios, o simplemente La Plataforma. Los aportes de estos exiliados fueron decisivos para la posterior participación de anarquistas en la resistencia argelina, así como es probable que hayan surgido reflexiones que compartieron con el grupo Los Solidarios de España, mientras se autoorganizaban como grupo Dielo Truda en Francia acompañando al sindicalismo revolucionario local.

Néstor Makhno muere en 1934 en París, terminando su vida como un obrero del sector automotriz y activo en las luchas sindicales. Su familia y anarquistas ucranianos exiliados fueron deportados por Alemania en la segunda guerra mundial, y luego de terminada fueron secuestrados por la Unión Soviética, siendo condenados a trabajos forzados en los gulags soviéticos hasta la muerte de Stalin, incluyendo la hija de Makhno.

Néstor Makhno en el Ejército Negro

Posterior a la invasión del ejército rojo en Ucrania, se impusieron fuertes medidas represivas para evitar el renacimiento de grupos disidentes a los caprichos de Lenin y luego de Stalin. No solo se militarizaron los soviets y comunas como en el resto del país, sino que además las tierras colectivizadas fueron expropiadas por el Estado junto con los bienes de los campesinos; esto, sumado a un desdén desde Moscú hacia Ucrania que realizó políticas locales desastrosas a nivel económico, llevó en un par de años a una de las mayores hambrunas de la historia, que se saldó con millones de muertos por inanición en los otrora territorios que podían dar de todo para todos de manera colectiva. Luego de este genocidio, donde la mayoría de población del este ucraniano tuvo que movilizarse hacia las cercanías de Kiev, el territorio fue repoblado en la época estalinista y posestalinista, especialmente con burócratas del Partido Comunista, que es la razón que explica porque hoy esta parte del país es en su mayoría ruso parlante, lo que asemeja no a otra cosa que a una política de exterminio, guerra y colonización (también puede leer: ¿Cómo legitima la violencia un poder que es ilegitimo para el pueblo?).

Aportes de la Makhnovtchina

El aporte de la Makhnovtchina es invaluable: es probablemente la primera revolución libertaria que logra formar un territorio libre amplio en Europa (en América ya había surgido la experiencia de la liberación de Baja California en 1911, durante la Revolución Mexicana). Ya no se trataba de huelgas insurreccionalistas o barricadas en la calle que anteceden la revolución: fue la hora de poner en práctica la autogestión social para decenas de miles de personas. Esto surgió incluso antes de que los bolcheviques concretarán su poderío, lo que permitió llevar adelante las propuestas que desde hacía 50 años atrás se venían formando en el espectro anarcocomunista y colectivista con relativo éxito. Por ser la primera experiencia revolucionaria libertaria de tal envergadura, surgieron diferentes retos que la teoría no había sorteado, principalmente en el plano organizativo y militar (eje en que casi ningún teórico anarquista se había concentrado), lo que llevó a equivocaciones y excesos, pero también a diferencias con otros sectores anarquistas menos preocupados por la insurrección.

El Ejército Negro y Nabbat inauguraron la etapa de las revoluciones libertarias de entreguerras, probablemente un momento de quiebre donde el anarcosindicalismo estaba en caída en la mayoría de los países (Excepto en España y Francia) mientras surgían iniciativas comunistas libertarias más enfocadas en la estrategia de los territorios libres, como surgió en la Manchuria Coreana, la resistencia en Hungría o el consejismo de Bennio Rosso en el norte italiano. Finalmente, sería la CNT y FAI en España quienes llevarían a cabo la mejor experiencia que lograra conectar el anarcosindicalismo proletario con la tradición colectivista anclada en el campesinado europeo, lo que llevó a una síntesis que tuvo el éxito más conocido de esta época, ya con una teoría organizativa mucho más desarrollada y sobre todo una práctica militar más concreta por parte de los Comités de Defensa.

Además de ello, el aporte de la Plataforma del grupo Dielo Truda (formado por los anarquistas exiliados en Ucrania luego de la creación de la URSS) es quizá el aporte que se siente más vivo, no solo porque es profundamente autocrítico: ya su punto de partida es buscar por qué la revolución libertaria no sobrevivió en Ucrania o Rusia sin achacar toda la culpa a los enemigos (Blancos, Verdes y Rojos), sino asumiendo el grado de descoordinación de los anarquistas; unos porque vivían la revolución rusa de manera romántica, lejos de los soviets y en un profundo nihilismo; y otros porque eran reacios a la organización, lo que hizo que sean los bolcheviques quienes tomaran la ventaja (para 1916, era mucho mayor el número de anarquistas en Rusia, cerca de medio millón afiliados a alguna organización, a los bolcheviques que no superan los 20 mil militantes, pero mucho más disciplinados y organizados).

Sin lugar a duda, las propuestas para superar estas autocríticas fueron polémicas en la época: para derrotar la desorganización dentro del anarquismo, se proponían organizaciones libertarias fuertemente caracterizadas, que, sin llegar a ser un partido fuerte, si se podía hablar de una vinculación militante más cercana al concepto de cuadro, en retrospectiva, muy cercano a las tesis del Especifismo 40 años después (Anarquismo ¡Claro!, Pero… ¿Social y organizado?). Esta organización fuerte no solo era para llevar a cabo la revolución, sino para defenderse de los traidores rojos, que como veían los ucranianos luego del ascenso de Stalin, eran el principal obstáculo de la revolución libertaria junto a la llegada del fascismo, con lo cual se buscaba convertirse en la principal alternativa para los pueblos fuera de los ejes estalinistas.

Esta autocrítica era supremamente pragmática: se daba un papel preponderante a la militancia sobre la especulación, es decir, se buscaba la acción anarquista en pos de la insurrección y no una teorización basada en supuestos futuros, entre otras cosas, porque para Dielo Truda fue la lucha en Ucrania la misma que ponía los límites y alcances de la acción; esto, que parece abstracto, nos diría algo para quienes hoy citamos la makhnovtchina en medio de esta guerra, y es no hablar de ella de manera romántica, como un horizonte en el pasado que nos nubla la vista y solo sirve como postal en la pared, sino como un referente que nos debe aportar para dar una posición con lo que pasa hoy en día, con diferentes actores, fuerzas y bases sobre las que construir, lo que implica entre otras cosas, conocer las posiciones más revolucionarias hoy presentes en Ucrania y estudiarlas para entender las posibilidades.

Militantes en «Rev Dia» (Acción Revolucionaria) entrenando en Ucrania. Inspirados en el anarquismo makhnovista, enfrentan a los grupos neonazis que se han organizado militarmente en el país desde el 2014. Foto tomada de: https://www.martynaim.com/ukrainesanarchists

Una de estas posibilidades fue el conocido Batallón Makhno, formado en 2014 en la actual guerra del Donetsk. A pesar de las limitaciones de idioma y de las noticias, se tuvo información de que estaba integrado por unas docenas de militantes armados que se enfocaron en atacar a los grupos neonazis y la guardia nacional pro-Maidan en la misma región del Territorio Libre. Desde cerca del 2019 no se ha obtenido nueva información aunque tampoco se ha hablado de su desarticulación, con lo cual se sospecha que siguen activos en el conflicto, bien en la clandestinidad o como parte de otra agrupación, como lo puede ser Rev Dia, activa desde el 2018 y que combate contra grupos neonazis en las principales ciudades del sureste Ucraniano. También en las ciudades del resto del país hay núcleos anarquistas en las movilizaciones, así como compañeras libertarias resisten a la dictadura de Putin desde Rusia, además del en auge movimiento anarcosindicalista en países de la región.

Queda claro que el mito de la “lenificación” de Ucrania es no solo un invento de Putin, sino una defensa absurda desde el estalinismo: no solo Ucrania tenía la capacidad por sí misma de definirse como nación, sino, sobre todo, tenía la posibilidad de hacerlo de manera autónoma y revolucionaria, que quizá, es la mejor apreciación que hoy debemos mantener en medio de la nueva guerra desatada.

Steven Crux

Febrero 2022




Fuente: Acratalibertario.wordpress.com