January 7, 2021
De parte de Briega
2,018 puntos de vista

En los 煤ltimos a帽os han aparecido interesantes trabajos sobre la historia pol铆tica de Cantabria en el pasado siglo. Pero destaca la ausencia de estudios sobre la organizaci贸n que m谩s afiliados lleg贸 a tener en todo el Estado: la CNT. La Historia tradicional de Cantabria ha contribuido a asentar la idea de una “regi贸n” claramente conservadora (al fin y al cabo, fue de las pocas circunscripciones en que gan贸 la derecha en 1936) en la que, a priori, no cabr铆a hablar de una historia destacable de las organizaciones revolucionarias, y menos a煤n de las anarquistas. Sin embargo, la historia real es bien distinta, y pese a que es verdad que en Cantabria las ideas libertarias nunca llegaron a tener la implantaci贸n de otras zonas como Catalu帽a o Andaluc铆a, los anarquistas jugaron un papel muy importante en la vida pol铆tica y social de la entonces llamada provincia de Santander. La Historia del anarquismo monta帽茅s est谩 plagada de gestas, violencia, disputas, grandes hombres (y mujeres), y sobre todo, de una incasable lucha por la libertad del hombre.

Or铆genes del anarquismo en Cantabria

 La primera aparici贸n del anarquismo en Cantabria tiene lugar en Santander en los a帽os 70 del siglo XIX, en tiempos de la I Internacional, con el nacimiento de la Federaci贸n Local, creada bajo influencia de ideas federalistas y bakuninistas. No obstante, esta agrupaci贸n acabar谩 por convertirse en una organizaci贸n de corte socialista, debido a la influencia de la UGT[1].

La presencia del anarquismo en la ciudad ser铆a insignificante hasta finales de siglo, cuando surgi贸 un movimiento libertario ligado a la facci贸n m谩s radical del Partido Federal. En 1902 se fund贸 el seminario Adelante en Santander[2]. Bajo el lema 鈥淪olidaridad y ciencia鈥, estuvo dedicado fundamentalmente a la difusi贸n de las ideas anarquistas y a la divulgaci贸n cient铆fica de marcado car谩cter antite铆sta[3]. Adelante estuvo administrado durante su a帽o de duraci贸n por Emilio Carral. Sobre este 煤ltimo cabe destacar que fue una figura de gran importancia en la ciudad, no s贸lo dentro del movimiento anarquista. Aparte de su labor period铆stica, particip贸 en la fundaci贸n del Ateneo Popular de Santander, de los bomberos voluntarios, de la escuela laica, y de los coros monta帽eses 鈥淓l sabor de la tierruca鈥漑4]. Tambi茅n se especula con que pudo haber sido 茅l el creador de la famosa canci贸n La fuente de cacho[5].

   Imagen  de Emilio Carral, l铆der del anarquismo santanderino

Es en este momento cuando comienzan a aparecer grupos anarquistas que desaf铆an el liderazgo socialista de la Federaci贸n Local, criticando el centralismo ugetista y la rigidez de sus m茅todos, al tiempo que se lanzan varias alabanzas a las acciones violentas de la propaganda por el hecho. De este modo dio comienzo una lucha por el control de la Federaci贸n, con numerosas publicaciones que sirvieron para un fuego cruzado entre ambos grupos[6].

Una carta escrita por Pablo Iglesias en 1903 y dirigida a Isidoro Acebedo, presidente de la agrupaci贸n socialista monta帽esa, da muestra de la importancia y repercusi贸n que tuvo el enfrentamiento entre socialistas y anarquistas en Cantabria. 鈥淵a s茅 que tienen ah铆 mucho jaleo con 谩cratas y republicanos, gente que en nada repara con tal de causarnos da帽o, y que precisan mucho valerse de todos los elementos para hacerles frente鈥. Que el padre del socialismo espa帽ol tuviera conocimiento y se preocupara por las acciones de los anarquistas c谩ntabros confirma que el movimiento hab铆a alcanzado ya una fuerza considerable[7].

Respecto a Isidoro Acebedo, que pas贸 a la Historia como uno de los fundadores del Partido Comunista de Espa帽a, cabe destacar el debate que mantuvo con el ya mencionado Emilio Carral el 8 de diciembre de 1902. Al debate, que fue resultado de un reto lanzado por parte de los anarquistas al grupo socialista, acudieron m谩s de 3.000 personas y dur贸 unas 5 horas. Se acord贸 el nombramiento de dos presidencias, de tal modo que cuando hablase el anarquista presidiese un socialista y cuando hablase el socialista presidiese un anarquista, y se decret贸 la prohibici贸n de aplaudir, entre otras normas. Tanto Emilio Carral como Isidoro Acebedo fueron elegidos por votaci贸n entre los suyos para defender sus posturas. Al t茅rmino de la pugna verbal los socialistas se consideraron justos vencedores, tal como atestigua un comentario de Pablo Iglesias, que escrib铆a a Acebedo: 鈥渢e felicito por el triunfo que has alcanzado en la controversia, que es tuyo y de la causa socialista鈥漑8]. Por desgracia, no contamos con testimonios del lado anarquista sobre el resultado del debate.

Pero no todo fueron disputas. A comienzos del siglo XX, socialistas y anarquistas se lanzaron al proyecto de crear una escuela laica y racionalista, alejada de los centros de ense帽anza religiosos que exist铆an en aquel momento. El resultado fue el establecimiento en 1903 del Centro de Ense帽anza Integral y Laica de Santander, la tercera escuela laica que hubo en Cantabria. El Centro se destacaba por su anticlericalismo, y en 1908 contaba con 330 ni帽os y 70 ni帽as repartidos en 3 escuelas[9].

Tras un periodo de relativa paz en seno del movimiento obrero c谩ntabro, que sigui贸 estando dominado por la facci贸n ugetista, volvieron a surgir divisiones a partir del retroceso de las condiciones laborales y de vida provocado por la Primera Guerra Mundial, dando pie a un nuevo enfrentamiento entre anarquistas y socialistas que se mantendr谩 vivo hasta el periodo de la Segunda Rep煤blica[10].

En 1919 la influencia anarquista en la Federaci贸n provoc贸 un cambio en la estrategia a seguir, con un gran aumento en el n煤mero de huelgas convocadas, a las que los dirigentes socialistas denominaban despectivamente como 鈥渉uelgas locas鈥, que vinieron acompa帽adas una violencia hasta entonces desconocida en la ciudad. Esta tendencia volvi贸 a poner sobre la mesa el conflicto entre socialistas y anarquistas, ante la falta de definici贸n ideol贸gica de la Federaci贸n. En un congreso extraordinario en 1920 la facci贸n anarquista logr贸 que se aboliese la obligaci贸n de pertenecer a la UGT y que se prohibiese la presencia de organismos pol铆ticos o religiosos, lo que en la pr谩ctica supon铆a la expulsi贸n de la Agrupaci贸n Socialista. El punto culminante se producir铆a con la huelga de la Compa帽铆a Transatl谩ntica, debido a la negativa de los ugetistas a apoyar unas medidas de presi贸n que consideraban abocadas al fracaso. El resultado final fue el abandono por parte de estos de la Federaci贸n local, y la creaci贸n de la Federaci贸n Obrera Monta帽esa (FOM), vinculado a la UGT[11]. De esta manera la Federaci贸n local de Santander quedaba en manos de los anarquistas, y el 2 de junio de 1922 decid铆a integrarse en la CNT, gracias principalmente a los votos del sector de la construcci贸n[12].

 

De la dictadura a la Segunda Rep煤blica

Durante la dictadura de Primo de Rivera, al igual que en el resto del Estado, los socialistas siguieron una pol铆tica de colaboraci贸n con el r茅gimen mientras los anarquistas sufr铆an una dura represi贸n. En este contexto, la FOM ofreci贸 a la Federaci贸n Local la participaci贸n en los comit茅s paritarios de obreros y patronos que hab铆a impuesto el gobierno, pero los anarquistas se negaron aduciendo que eso iba en contra de sus principios de acci贸n directa y de no participaci贸n en 贸rganos de intermediaci贸n pol铆tica[13].

Tras la aparente inoperancia anarquista durante la dictadura, el sindicato reapareci贸 en Cantabria pocos d铆as despu茅s de la ca铆da de Primo de Rivera, publicando un comunicado oficial en el peri贸dico La regi贸n, en el cual se ped铆a recuperar la legalidad de la constituci贸n de 1876[14].

Poco antes de las elecciones municipales del 1931, la Federaci贸n Local de Santander particip贸 junto a otras fuerzas de izquierdas, como el FOM o los partidos republicanos, en las multitudinarias manifestaciones contra la monarqu铆a que se dieron en Santander[15].

En esta 茅poca el movimiento anarquista c谩ntabro estaba limitado casi en exclusiva al 谩rea de la capital. Seg煤n los datos recogidos en el congreso nacional de la CNT en 1931, en este a帽o hab铆a nueve sindicatos c谩ntabros adheridos a la CNT, todos ellos de Santander, con un total de 893 afiliados. Para 1936,  el n煤mero de sindicatos ya era de 10 (ocho de Santander, uno de Reinosa, y otro de Mataporquera), para un total de 2.384 afiliados, la mayor parte del sector de la construcci贸n[16].

Tras el triunfo del Frente Popular en febrero del 36, se produjo una importante expansi贸n geogr谩fica y organizativa, que permiti贸 la presencia del sindicato en territorios y 谩reas profesionales donde hasta entonces no hab铆a tenido, a pesar de lo cual el anarquismo c谩ntabro nunca pudo competir en el 谩mbito sindical con su rival socialista, la UGT. Concretamente se dio la aparici贸n de por lo menos 22 sindicatos, la mayor铆a de ellos en la capital, pero tambi茅n en Reinosa (con dos sindicatos) Santo帽a, Laredo, Cabez贸n de la Sal, y Mataporquera[17].

Es posible que esta escasa implantaci贸n tuviera su causa en el mantenimiento de unos postulados fuertemente revolucionarios, lo que se puede apreciar en las aportaciones de los delegados c谩ntabros en los congresos nacionales de la CNT. Juli谩n Roig, representante del Sindicato de la Construcci贸n de Santander en 1931, emiti贸 un voto negativo a la propuesta de creaci贸n de Federaciones de industria, pues consideraba que el sindicato deb铆a mantener su estrategia basada en la existencia de sindicatos, federaciones locales, confederaciones regionales y la propia CNT. La postura de Roig le hizo destacar como uno de los m谩s fervientes defensores de esta postura en todo el Estado, apostando por un sistema de organizaci贸n marcadamente local y aut贸nomo[18].

En cuanto a la relaci贸n de la CNT con otras fuerzas de car谩cter obrerista, se sigui贸 en gran medida una l铆nea de acci贸n m谩s pragm谩tica, estrechando relaciones con la FOM, con la que se alcanz贸 un acuerdo de colaboraci贸n que durar铆a hasta la Guerra Civil[19]. Por otra parte, las organizaciones anarquistas decidieron no incorporarse al Frente Antifascista que hab铆a propulsado el PCE en Cantabria[20].

Durante los tiempos de la Segunda Rep煤blica la Federaci贸n particip贸 en numerosas manifestaciones y huelgas, como la del 9 de mayo de 1933, en la que los piquetes obligaron a muchos trabajadores a secundarla, y que concluy贸 con la detenci贸n de varios dirigentes del sindicato[21]. Ese mismo a帽o, ante las constantes acciones llevadas a cabo por los anarquistas a causa de la mala situaci贸n econ贸mica, se cerr贸 la sede de la Federaci贸n Local, se clausur贸 el diario La lucha, y se detuvo a muchos sindicalistas de forma 鈥減reventiva鈥漑22]. En 1932 fueron detenidos en Santander tres anarquistas que portaban bombas de mano, que supuestamente iban a utilizar para una insurrecci贸n en la ciudad, detonando edificios p煤blicos desocupados[23].

Tambi茅n destacaba la presencia de militantes libertarios en importantes peri贸dicos como La Regi贸n o La voz de Cantabria. En el primero de ellos trabajaba como corresponsal Fernando G贸mez Pel谩ez, quien dirigi贸 varias publicaciones anarquistas a lo largo de su vida, y public贸 art铆culos tanto en peri贸dicos del exilio como franceses, adem谩s de ser amigo de importantes intelectuales y artistas como Picasso y Albert Camus[24].

En esta 茅poca hay que se帽alar la aparici贸n de organizaciones anarquistas que van m谩s all谩 de la acci贸n sindical. Estas son la Federaci贸n Anarquista Ib茅rica (FAI), fundada en 1927 y que contaba en Cantabria con poco m谩s de 100 militantes en febrero de 1936, y las Juventudes Libertarias, que tampoco tuvieron una gran afiliaci贸n, si bien probablemente contar铆a con varios centenares de miembros[25]. Adem谩s, ante la aparici贸n de sindicatos en nuevas zonas, se forma la Federaci贸n Comarcal Monta帽esa como agrupaci贸n de la CNT en Cantabria.

La CNT ante la guerra

El estallido de la Guerra Civil espa帽ola en julio de 1936 supone un cambio radical de la situaci贸n del sindicato anarquista. Inmediatamente despu茅s de conocer la insurrecci贸n armada contra la Rep煤blica, la Federaci贸n Local de Sindicatos pas贸 a jugar un papel importante, integr谩ndose junto a la FOM a efectos pr谩cticos en el Frente Popular de forma permanente el mismo 17 de julio[26].

Tras el fracaso del golpe de Estado en la provincia de Santander, las autoridades republicanas aprobaron la creaci贸n del Comit茅 Ejecutivo del Frente Popular, un organismo creado con la intenci贸n de coordinar el resto de comit茅s locales. El Comit茅 cont贸 con la participaci贸n de todas las fuerzas de izquierdas, incluida la CNT a trav茅s de Teodoro Quijano Arbizu[27]. Esta colaboraci贸n de la CNT con las fuerzas del Frente Popular resultar铆a premonitoria de la posterior entrada de ministros anarquistas en el gobierno de Largo Caballero.

Cartel de propaganda realizado por la CNT del norte al comienzo de la guerra 

M谩s tarde se estableci贸 la Junta de Defensa de la Provincia de Santander, en la cual los anarquistas ocuparon dos direcciones generales de las 13 que hab铆a (una para la CNT y otra para la FAI)[28]. Teodoro Quijano ocupar铆a la Direcci贸n General de Justicia por la FAI, siendo el encargado de coordinar los informes de 鈥渆nemigos pol铆ticos鈥 para garantizar su ingreso en prisi贸n, eliminando as铆 la autoridad en este campo de las milicias[29]. Jenaro de la Colina ocup贸 la Direcci贸n General de Instrucci贸n P煤blica, lo que le llev贸 a estar a cargo de la ense帽anza en todos los niveles y de la conservaci贸n del patrimonio de toda la provincia[30]. Este 煤ltimo, destacado militante local, tambi茅n form贸 parte del Comit茅 de Guerra[31], y ocup贸 brevemente una concejal铆a en el ayuntamiento de Santander[32].

Respecto al ayuntamiento de la capital, los anarquistas ocuparon 6 concejal铆as, pero lo realmente importante es que Consuelo Traba, en representaci贸n de la CNT, se convirti贸 en la primera mujer en entrar en el ayuntamiento de Santander. Adem谩s, el sindicato anarquista lleg贸 a hacerse con el control de una alcald铆a en Cantabria, la de Argo帽os[33].

Pero el organismo pol铆tico m谩s importante (y el que m谩s problemas trajo) fue el Consejo Interprovincial de Santander-Palencia-Burgos, en el que la presencia anarquista fue mayor. Vicente del Solar (CNT) ocup贸 la vicesecretar铆a segunda y la consejer铆a de cr茅dito popular, Timoteo Chapero (CNT) ocup贸 la consejer铆a de sanidad e higiene, y Teodoro Quijano (FAI) ocup贸 la consejer铆a de propaganda[34].

Durante el transcurso de la guerra se hicieron patentes las diferencias existentes entre la CNT-FAI y el resto del Frente Popular en torno a la organizaci贸n de los 贸rganos de direcci贸n. Los mayores problemas se dieron a cuenta de la instauraci贸n de este Consejo Interprovincial de Santander-Palencia-Burgos, puesto que la central anarquista defendi贸 en todo momento un organismo fundamentalmente sindical, con un reparto de puestos equitativo entre los dos grandes sindicatos (CNT y UGT). Sin embargo, el resto de fuerzas se negaron en todo momento a esta opci贸n, apostando por un reparto proporcional a la fuerza de cada una de las agrupaciones (tanto partidos como sindicatos). Esto llev贸 a los anarquistas a romper negociaciones, retrasando el acuerdo definitivo y la puesta en marcha del Consejo[35]. Finalmente se vieron obligados a recular y aceptar el acuerdo, aunque pronto volvieron a enfrentarse al resto de fuerzas al plantear la necesidad de aumentar las competencias que el gobierno central hab铆a dado al Consejo[36].

Tras un tiempo de relativa calma, estas diferencias se recrudecieron como consecuencia de la ca铆da de Vizcaya. A partir de entonces los anarquistas trataron de que se aprobase un plan de cinco propuestas para organizar la resistencia, pero estas cayeron en saco roto de forma constante y un谩nime. El continuo rechazo hacia los anarquistas por parte de sus compa帽eros de gobierno acab贸 propiciando la salida de estos del Frente Popular, si bien esto no signific贸 que abandonasen sus puestos en el Consejo Interprovincial[37]. En general, las acciones de los anarquistas dificultaron enormemente la gobernabilidad, provocando una inestabilidad que contribuir铆a en buena medida a la derrota republicana en Cantabria.

Cartel propagand铆stico realizado por la UGT y la CNT de Cantabria para silenciar las disputas

Otro aspecto que llev贸 a los anarquistas enfrentarse al gobierno de Olazar谩n, el l铆der socialista, fue la exigencia de un mayor n煤mero de colectivizaciones[38]. Pese a que en Cantabria estas no destacaron por su proliferaci贸n, s铆 que hubo una serie de ellas, como el establecimiento de un taller colectivo en Santander, o la colectivizaci贸n de la industria del calzado de Torrelavega y Santander. Pero las experiencias m谩s importantes tuvieron lugar en el 谩mbito pesquero. En Laredo se colectiviz贸 toda esta industria, de tal modo que, despu茅s de deducir los gastos,  un 45% de  la producci贸n se destinaba a mejorar la industria, y el resto se repart铆a de forma igualitaria entre los trabajadores[39].

A pesar de la escasa militancia libertaria en Cantabria, al comienzo de la contienda los anarquistas formaron dos batallones de 600 hombres cada uno, que se dirigieron al escudo con intenci贸n de detener a las fuerzas golpistas. Uno de estos fue el batall贸n Libertad, que combati贸 en La Lora contra la columna Sagard铆a[40].

En noviembre de 1936, dentro de la reorganizaci贸n militar que se llev贸 a cabo en toda la zona republicana, estos batallones se integraron en las brigadas mixtas. Las brigadas 12 y 13 estuvieron comandadas por cenetistas, la primera por Paco Fervenza y la segunda por Eduardo Camons[41].

Paco Fervenza destac贸 especialmente como l铆der militar, luchando despu茅s de la ca铆da de Santander en la batalla de Arag贸n, bajo las 贸rdenes del general Vicente Rojo. Nada m谩s conocerse el golpe de Estado, Paco particip贸 activamente en varios enfrentamientos con la guardia civil, destacando el culatazo que asest贸 con su naranjero a Justo Sanjurjo, hijo del general. En Reinosa, despu茅s de una matanza de guardias civiles, Fervenza logr贸 salvar la vida de los cinco que permanec铆an en el cuartel, arriesgando su vida al ponerse frente a la muchedumbre[42].

Los anarquistas c谩ntabros, al igual que las dem谩s fuerzas pol铆ticas, dedicaron parte de sus esfuerzos a la publicaci贸n de un peri贸dico propio que sirviese como medio de propaganda, tan necesario en tiempos de guerra. Tras el rechazo de los socialistas a la idea de sacar una publicaci贸n conjunta, se dieron algunas tentativas propias. En febrero de 1937 las juventudes libertarias sacaban el seminario adelante!, que cont贸 con la colaboraci贸n de importantes anarquistas como Urano Macho o Jenaro de la Colina, e incluso ten铆a como colaborador al escritor Manuel Llano[43].

Portada del primer n煤mero de adelante!

Es forzoso mencionar tambi茅n el papel jugado por la CNT y los anarquistas en la represi贸n que se desat贸 en la Cantabria republicana al comienzo de la guerra. Entre los episodios m谩s oscuros destaca un tal 脕ngel, conocido como 鈥淓l Neno鈥, quien sali贸 de la c谩rcel (en la que estaba por el asesinato de un hombre al que rob贸 la cartera) al estallar la contienda, y se convirti贸 en jefe del comit茅 de la CNT en Cabez贸n de la Sal. Con 茅l se desat贸 una gran represi贸n, ejecutando gente bajo la acusaci贸n de no colaborar con la causa antifascista, y aceptando dinero para pasar a otros a la zona sublevada. Un miliciano asturiano, conocedor de sus actos, acab贸 con la vida de 鈥淓l Neno鈥 poco antes de la llegada de los franquistas[44]. Otro anarquista, el 鈥淩ojo de la mata鈥, miembro de la CNT de San Vicente de la Barquera, realiz贸 numerosos 鈥減aseos鈥 a derechistas, pensando que tras la guerra no le pasar铆a nada a causa de los carnets de la CNT que suministr贸 a la gente rica de la zona. Sin embargo tras la llegada de los sublevados fue capturado, apalizado y fusilado[45]. Hubo tambi茅n una implicaci贸n directa de varios militantes anarquistas en la matanza del buque prisi贸n Alfonso P茅rez, en la murieron entre 163 y 179 presos[46]. Teodoro Quijano, director general de justicia, estuvo presente durante los hechos sin realizar intentos de evitarlos[47]. Adem谩s de todo esto, fueron numerosas durante toda la contienda las acusaciones lanzadas contra los anarquistas de estar detr谩s de las acciones de los llamados 鈥渋ncontrolados鈥. No obstante, tambi茅n est谩 documentada la intenci贸n de la CNT de acabar con estos sucesos mediante la expulsi贸n de los milicianos implicados[48].

 

Barco-prisi贸n Alfonso P茅rez, donde perdieron la vida m谩s de cien presos

La guerra sirvi贸 para que muchas organizaciones, con especial relevancia del PCE, crecieran significativamente. En el caso de la CNT, los n煤meros de afiliaci贸n en la Federaci贸n Comarcal Monta帽esa eran en febrero de 1937 de 19.845 afiliados[49], si bien es necesario tener en cuenta que poco antes, el 2 enero, UGT y CNT llegaron a un acuerdo para establecer la obligatoriedad de la afiliaci贸n sindical[50]. Respecto a la distribuci贸n geogr谩fica de esta afiliaci贸n, hay que decir que la inmensa mayor铆a sigue estando en Santander. El sindicato consigui贸 tambi茅n una destacable presencia en la zona lebaniega, en Cabu茅rniga y en la zona sur, si bien fue incapaz de establecer organizaciones en zonas a priori propicias como lo centros mineros de Reoc铆n o Penagos, o el 谩rea industrial de Corrales de Buelna. Destaca tambi茅n la ausencia de implantaci贸n anarquista en la mayor parte de los valles pasiegos[51]. En 1937, ante el predominio urbano de los anarquistas, apareci贸 la Federaci贸n Regional de Campesinos, dirigida por Manuel Casuso,  que lleg贸 a contar con 83 sindicatos y 5.000 afiliados[52].

Posguerra y declive

Tras el fin de Guerra Civil tuvo lugar la represi贸n franquista, y la CNT fue de las organizaciones que m谩s la sufri贸. En algunos casos la represi贸n fue dirigida contra los responsables de cr铆menes durante la primera fase de la guerra, pero tambi茅n se desat贸 un periodo de terror indiscriminado contra todo aquel que se hubiese opuesto a la sublevaci贸n.  Eugenio Ortega, comandante de un batall贸n cenetista, fue condenado a muerte acusado de provocar el incendio de Potes, a pesar de que ya hab铆a una persona condenada por ello (y habr铆a bastantes m谩s despu茅s)[54]. Otro militante, Manuel Caballero, fue fusilado por su presunta participaci贸n en una checa (algo dif铆cilmente cierto) despu茅s de ser sometido a largas torturas[55].Mar铆a Infante, maestra en Beranga, fue condenada a 12 a帽os de inhabilitaci贸n bajo la acusaci贸n de ser anarquista[53]. Tambi茅n debi贸 haber muchos militantes libertarios entre los internados en los campos de concentraci贸n, como el de la Magdalena o el de los campos de Sport del Sardinero , y posteriormente en las c谩rceles franquistas.

Tras la ca铆da de Santander, los integrantes del batall贸n Libertad continuaron luchando junto a fuerzas asturianas en los Picos de Europa, enfrent谩ndose entre otros a la Legi贸n C贸ndor. Tras su derrota definitiva regresaron a Cantabria, siendo muchos capturados y ejecutados. Algunos trataron de volver a su vida normal, entre ellos Jos茅 Lav铆n Cobo, m谩s conocido como Pin el cari帽oso. Tras ser capturado por la guardia civil y llevado al local de Falange en Li茅rganes, Pin logr贸 fugarse y se ech贸 al monte. All铆 organiz贸 un grupo de guerrilleros que se enfrentaron activamente a la dictadura, la mayor铆a compa帽eros de la CNT. Este personaje, cubierto en gran medida por el mito, aunque desgraciadamente poco conocido en la actualidad, particip贸 en numerosas acciones contra el r茅gimen franquista hasta que fue finalmente asesinado en la calle Santa Luc铆a de Santander por un grupo guardias civiles en 1941[56].

Tumba de Pin el cari帽oso y otros tres compa帽eros en Ciriego

 

Muchos militantes marcharon al exilio, mientras la CNT en el interior, tras su ilegalizaci贸n, fue perdiendo toda la fuerza que hab铆a llegado a tener. En los a帽os 60 y 70 se da una cierta reconstrucci贸n, de forma que tras la legalizaci贸n de la CNT durante la llamada Transici贸n, el sindicato contaba en Cantabria con federaciones locales y grupos importantes no federados en varios lugares. Tambi茅n se sacaba el peri贸dico 鈥淐onstrucci贸n鈥, perteneciente al sindicato[57]. La Historia de la CNT c谩ntabra a partir de entonces, al igual que en el conjunto del estado, destaca por la escasa relevancia del sindicato, que nunca pudo recuperar la fuerza que hab铆a llegado a tener en los a帽os 30.

 

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[1] BARR脫N, Jos茅 Ignacio. Historia del socialismo en Cantabria (Los or铆genes, 1887-1905), Partido Socialista de Cantabria, Santander, 1987, p.170

[2] DE LA CUEVA MERINO, Julio. Clericales y anticlericales. El conflicto entre confesionalidad y secularizaci贸n en Cantabria (1875-1923), Universidad de Cantabria, Santander, 1994, pp. 178-179

[3] MADRID SANTOS, Francisco. La prensa anarquista y anarcosindicalista en Espa帽a desde la I Internacional hasta el final de la Guerra Civil, Universidad de Barcelona, Barcelona, 1989,  p.189

[4] Escritores c谩ntabros.com. Carral Arce, Emilio. Disponible en:

http://www.escritorescantabros.com/escritor/carral-arce-emilio.html

[5] El diario monta帽茅s. 驴De qui茅n es?  Disponible en:

http://www.eldiariomontanes.es/20080227/deportes/racing/quien-20080227.html

[6] BARR脫N, Jos茅 Ignacio. Historia del socialismo en Cantabria鈥 op cit., 1987, pp. 171-174

[7] Ib铆dem, p.239

[8] Ib铆dem, pp. 227-228

[9] DE LA CUEVA MERINO, Julio. Clericales y anticlericales鈥 op cit., pp. 254-255

[10] REVUELTA P脡REZ, 脕ngel. La reconversi贸n industrial en Cantabria y su reflejo en la evoluci贸n electoral de la izquierda, Universidad de Cantabria, Santander, 2013,  pp. 50-51

[11] GUTIERREZ L脕ZARO, Cecilia y SANTOVE脩A SETI脡N, Antonio. UGT en Cantabria (1888-1937), Universidad de Cantabria, Santander, 2000, pp.143-148

[12] Ib铆dem, p.151

[13] Ib铆dem, p.168

[14] OBREG脫N G脫MEZ, Javier. Santander, 1931. De la dictadura a la rep煤blica, Instituci贸n cultural de Cantabria, Santander, 1978, pp. 63-64

[15] Ib铆dem, p.144

[16] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La sublevaci贸n frustrada. Los inicios de la Guerra Civil en Cantabria, Universidad de Cantabria, Santander, 2005, pp. 61-62

[17] Ib铆dem, p.62

[18] BARRIO ALONSO, 脕ngeles. Anarquismo en Asturias 1890-1936, Universidad de Cantabria, Santander, 1986, p. 412

[19] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La sublevaci贸n frustrada鈥 op cit., p.63

[20] PUENTE FERN脕NDEZ, Jos茅 Manuel. El guardi谩n de la revoluci贸n. Historia del Partido Comunista en Cantabria (1921-1937), Librucos, Santander, 2015, pp. 125-126

[21] GUTIERREZ L脕ZARO, Cecilia y SANTOVE脩A SETI脡N, Antonio. UGT en Cantabria鈥 op cit., p.211

[22] Ib铆dem, p.213

[23] GUD脥N DE LAMA, Enrique y GUTIERREZ FLORES, Jes煤s. 鈥淐uatro derroteros militares de la guerra civil en Cantabria鈥 en Monte Buciero N潞11, 2005, p.208

[24] GUTIERREZ GO脩I, Jes煤s Francisco y SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La prensa de Cantabria durante la Guerra Civil, Asociaci贸n de la prensa de Cantabria, Santander, 2010, p. 38

[25] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La rep煤blica sitiada. Trece meses de Guerra Civil en Cantabria (julio de 1936-agosto de 1937), Universidad de Cantabria, Santander, 2010, p.136

[26] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La sublevaci贸n frustrada鈥 op cit., p.92

[27] Ib铆dem, p.126

[28] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. Una ef铆mera autonom铆a (El consejo interprovincial de Santander, Palencia y Burgos), Centro de Estudios Monta帽eses, Santander, 2011, p.21

[29] GUTIERREZ FLORES, Jes煤s. Guerra Civil en Cantabria y pueblos de Castilla, Libros en red, 2006, p.35

[30] CNT Puerto Real. Jenaro de la Colina Blanco: Propagandista anarquista. Disponible en: http://puertoreal.cnt.es/bilbiografias-anarquistas/4542-jenaro-de-la-colina-blanco-propagandista-anarquista.html

[31] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La sublevaci贸n frustrada鈥 cop cit., p. 197

[32] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. Una ef铆mera autonom铆a鈥 op cit., p.87

[33] Ib铆dem, pp.87-88

[34] Ib铆dem, pp.49-52

[35]Ib铆dem, pp.31-48

[36] Ib铆dem, pp.65-67

[37] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La rep煤blica sitiada鈥 op cit., pp.305-307

[38] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La sublevaci贸n frustrada鈥 op cit., p.159

[39] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La rep煤blica sitiada鈥 op cit., pp.42-41

[40] GUTIERREZ FLORES, Jes煤s. Guerra Civil en Cantabria y pueblos de Castilla鈥 op cit., p.332

[41] GUD脥N DE LAMA, Enrique y GUTIERREZ FLORES, Jes煤s. 鈥淐uatro derroteros militares鈥 op cit., p.57

[42] Ib铆dem, pp.210-212

[43] GUTIERREZ GO脩I, Jes煤s Francisco y SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La prensa de Cantabria鈥 op cit., pp.70-73

[44] GUTIERREZ FLORES, Jes煤s. Guerra Civil en Cantabria y pueblos de Castilla鈥 op cit., pp.36-37

[45] Ib铆dem, p.484

[46] PUENTE FERN脕NDEZ, Jos茅 Manuel. Una ciudad bajo las bombas. Bombardeos y refugios antia茅reos en el Santander republicano (julio1936-agosto 1937), Librucos, Santander, 2011, pp.144-150

[47] Ib铆dem, 154

[48] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La rep煤blica sitiada鈥 op cit., p.134

[49] Ib铆dem, pp. 131-132

[50] GUTIERREZ FLORES, Jes煤s. Guerra Civil en Cantabria y pueblos de Castilla鈥 op cit., p.73

[51] SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La rep煤blica sitiada鈥 op cit., pp.132-133

[52] GUTIERREZ GO脩I, Jes煤s Francisco y SOLLA GUTIERREZ, Miguel 脕ngel. La prensa de Cantabria鈥 op cit., p.75

[53] GUD脥N DE LA LAMA, Enrique. 鈥淢aestros c谩ntabros en la Guerra Civil: La represi贸n en cascada鈥 en Cab谩s N潞9, 2013, p.11

[54] GUTIERREZ FLORES, Jes煤s. Guerra Civil en Cantabria y pueblos de Castilla鈥 op cit., p.164

[55] Ib铆dem, p.225

[56] MANRIQUE GARRIDO, Fidel. 鈥淕uerrilleros libertarios en Cantabria鈥 en Peri贸dico CNT, N潞 273, 2001

[57] VADILLO MU脩OZ, Juli谩n. 鈥淓l anarquismo y el anarcosindicalismo en la Espa帽a de la transici贸n鈥 en La transici贸n a la democracia en Espa帽a, Asociaci贸n de amigos del archivo hist贸rico provincial, Guadalajara, 2004, p.6

Extra铆do del blog  ADELANTE  13 Febrero de 2017




Fuente: Briega.org