January 5, 2021
De parte de La Haine
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Cuatro a帽os y seis meses de negociaciones con soplos de tragedia y un tratado comercial final de 1.246 p谩ginas sellaron el pasado 24 de diciembre la separaci贸n de Gran Breta帽a de la Uni贸n Europea.

El primero de enero de 2021 se materializ贸 en los hechos la decisi贸n colectiva de los electores brit谩nicos cuando, el 23 de junio de 2016, votaron a favor del 芦leave禄, es decir, el famoso Brexit que puso fin a toda una era de conflictos y encontronazos pero que, pese a todo, mantuvo al Reino Unido dentro de la Uni贸n desde que ingres贸 al c铆rculo luego de la primera ampliaci贸n, en 1973. 

El Brexit ya no es m谩s una met谩fora, un concepto o una palabra maldita sino un trastorno profundo, tanto para Londres como para la Uni贸n Europea. Nada ocurri贸 como se pens贸. Hace cuatro a帽os, para muchos analistas la salida del Reino Unido del grupo comunitario ser铆a el fin de la Uni贸n Europea. Ni fin, ni siquiera el abismo final con el que so帽aron, primero, las extremas derechas europeas y, luego, el presidente de EEUU, Donald Trump. 

En junio de 2016, los eurof贸bicos de Europa saltaban de alegr铆a: Geert Wilders en los Pa铆ses Bajos, Marine Le Pen en Francia o Matteo Salvini en Italia festejaron como propia la decisi贸n brit谩nica porque vieron en ella el principio del fin, la entrada en vigor de una agon铆a que ellos llevaban a帽os prometiendo a sus electores. Luego, el mismo a帽o, el Donald Trump candidato respald贸 a los brextistas brit谩nicos como Nigel Farage y al hoy Primer Ministro Boris Johnson. Y apenas asumi贸 el cargo Trump decor贸 su mandato insultando el multilateralismo de la UE. Michel Barnier, el responsable de las negociaciones de la UE, hace un balance estricto de lo ocurrido: 鈥漧o que cambia es que el pa铆s que nos deja estar谩 solo y nosotros seguiremos juntos鈥.

Ocurri贸, con el Brexit, un relato inverso al del mito griego de Casandra: la sacerdotisa de Apolo vaticin贸 la ca铆da de Troya y nadie le crey贸. Troya cay贸, pero no la UE como lo profetizaron los an谩lisis predictivos apenas gan贸 el 鈥渓eave鈥. El proceso de ruptura se llev贸 a cabo sin que la UE se fracturara bajo el peso de sus disidencias. El s铆ndrome de los puntos cardinales divergentes actu贸 al rev茅s: las constantes divisiones entre norte y sur y este y oeste no tuvieron efecto esta vez. Los 27 le dijeron al adolescente rebelde que, si quer铆a irse de casa, que se fuera, y ello sin que en ning煤n momento se fracturara la posici贸n com煤n. Muy por el contrario, cada vez que Londres subi贸 el tono de sus caprichos o exigencias la Comisi贸n Europea se mostr贸 a煤n m谩s intransigente.

Nadie festeja la perdida de un aliado como el Reino Unido, desde luego: es la segunda econom铆a de Europa (despu茅s de Alemania), el segundo ej茅rcito (detr谩s de Francia) y un pa铆s muy influyente en el campo diplom谩tico (miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas). El acuerdo, no obstante, contiene concesiones importantes. Si bien el Reino Unido sali贸 de la UE este primero de enero de 2021, el pa铆s seguir谩 aplicando las reglas comunitarias hasta finales de a帽o. Con todo, el tratado le regal贸 en bandeja a su ya antiguo socio el acceso a un mercado de 450 millones de consumidores sin obligaci贸n de pagar derecho de aduanas ni cuotas. A煤n quedan varias etapas, la primera de ellas es la validaci贸n del acuerdo por los Estados miembros de la Uni贸n. Bastar铆a con que uno solo se oponga y el tratado volver铆a a la mesa de negociaciones.

驴Qui茅n gan贸 y qui茅n perdi贸?

Desde el continente, la Comisi贸n Europea se siente en el primer escal贸n del podio. Desde Londres, la certeza es al rev茅s. Henri Sterdyniak, economista, investigador y especialista del Brexit en el Observatorio franc茅s de coyunturas econ贸micas (OFCE) opina que 鈥滸ran Breta帽a aparece como la principal ganadora de este acuerdo鈥. 

Boris Johnson es tal vez el m谩s emblem谩tico, confuso y parad贸jico ganador de todo este proceso. En 2016 eligi贸 el campo del Brexit, luego accedi贸 al cargo de Primer Ministro y supo llevar hasta el final el arduo proceso de negociaciones que separ贸 a Londres del Continente. Su 鈥渄eal鈥 exitoso puso en manos de Johnson un incalculable capital pol铆tico. Le queda pendiente un reto: probar que sus promesas post Brexit ser谩n ciertas. 

Por su parte, la UE prob贸 en los 煤ltimos meses que ha renovado su capacidad soberana y su autonom铆a estrat茅gica. En este a帽o tr谩gico pact贸 la campa帽a europea de vacunaci贸n contra el Covid-19, logr贸 negociar un fondo de reconstrucci贸n (750.000 millones de euros) mediante el cual se mutualiza la deuda y, en el tramo final de 2020, plasm贸 un ambicioso acuerdo de inversi贸n con China (incluso antes de que Joe Biden asumiera la presidencia de EEUU). 

En la Europa continental y en la isla resuena la misma consigna: 鈥渘ueva etapa鈥. A ambos les espera un largo camino. Como dec铆a el genial escritor brit谩nico Graham Greene: 鈥渆n el momento de la separaci贸n se sufre poco, la conmoci贸n viene despu茅s鈥. Pascal Lamy, ex Director General de la Organizaci贸n Mundial de Comercio, advierte: 鈥漞l acuerdo que se ha firmado es apenas el principio de un nuevo cap铆tulo dentro de una extensa saga que atraves贸 por muchos episodios y atravesar谩 muchos otros m谩s鈥. 

Londres y la Uni贸n Europea estrenan sus vidas con un certificado de divorcio en la mano. C贸mo ser谩 la separaci贸n efectiva es todav铆a tanto una apuesta en una habitaci贸n oscura como un misterioso enredo burocr谩tico. Quedan nuevas negociaciones por venir, idas y vueltas, adelantos y retrocesos, y, tal vez, alguna reconciliaci贸n. La posici贸n del padre del primer ministro brit谩nico sobre este tema es de una iron铆a llena de significaciones. Stanley Johnson dijo a la radio RTL: 鈥渟iempre ser茅 europeo鈥. El escritor y ex diputado europeo cont贸 luego que estaba haciendo los tr谩mites para solicitar la nacionalidad francesa (su madre era francesa).

efebbro@pagina12.com.ar




Fuente: Lahaine.org