November 16, 2020
De parte de Confoederatio Think Tank
152 puntos de vista

En lugar de basarse en las ideas del desarrollo econ贸mico moderno que requiere la centralizaci贸n y el control r铆gido, Buen Vivir aboga por una comprensi贸n diferente de la econom铆a centrada en las comunidades y un patrimonio com煤n revitalizado. Econom铆as m谩s peque帽as con menos consumo y una mejor comprensi贸n de los costos sociales y ambientales. Esto representa un alejamiento del capitalismo neoliberal, con una comprensi贸n m谩s amplia de las subjetividades humanas en lugar del t铆pico homo economicus, situ谩ndolo en un 谩rea m谩s amplia de relaciones sociales que entiende que la naturaleza est谩 imbuida de conocimiento espiritual, un patrimonio com煤n de informaci贸n compartida, una confederaci贸n de seres y entornos ecol贸gicamente conscientes.

Chris Shaw

Extra铆do de: https://c4ss.org/content/44551

La relaci贸n del capitalismo con las actitudes e ideolog铆as espirituales ha sido hist贸ricamente hostil. El uso de la magia y el mantenimiento de creencias paganas en las comunidades campesinas en la transici贸n del feudalismo al capitalismo fue aplastado sin piedad, ya que se consideraban como un sistema de creencias que quitaba el control a las 茅lites mercantiles e imped铆a el control mecanicista necesario para crear una clase de trabajadores asalariados[1]. Junto con el cercado de los bienes comunes, y la deformaci贸n de las relaciones de g茅nero para ajustar los nuevos roles creados con el prop贸sito de la acumulaci贸n de capital, esto se trata de un intento de engendrar nuevas relaciones en la esfera socio-econ贸mica.

Aunque se considera un proceso hist贸rico, los cercamientos y los procesos de acumulaci贸n han continuado en el mundo en desarrollo, en particular en Am茅rica del Sur, donde durante el giro neoliberal en la gobernanza econ贸mica en los a帽os 80, la represi贸n y el fracaso econ贸mico que le sigui贸 se conoci贸 como la 芦d茅cada perdida禄[2]. Hemos visto la creaci贸n de un proletariado sin tierra y desigualdades masivas en la propiedad de la tierra y la riqueza. Sin embargo, incluso con las dislocaciones y la destrucci贸n que ha seguido a estas privatizaciones, se presentan regularmente como un peque帽o costo que es superado por los grandes beneficios. Se invoca la declaraci贸n de Thatcher de que no hay alternativa.

Esto est谩 lejos de la verdad. En los 谩mbitos del conocimiento y la espiritualidad tribal, y la conexi贸n con la tierra a trav茅s de diferentes concepciones socioecon贸micas, vemos las ra铆ces de un sistema econ贸mico alternativo que puede desafiar el dominio y el discurso del capitalismo. El Buen Vivir representa tal alternativa. Abarca un reino de conocimiento socioecon贸mico que es ignorado o incluso colonizado por los procesos y discursos del capital. En lugar de basarse en las ideas del desarrollo econ贸mico moderno que requiere la centralizaci贸n y el control r铆gido, Buen Vivir aboga por una comprensi贸n diferente de la econom铆a centrada en las comunidades y un patrimonio com煤n revitalizado. Econom铆as m谩s peque帽as con menos consumo y una mejor comprensi贸n de los costos sociales y ambientales. Esto representa un alejamiento del capitalismo neoliberal, con una comprensi贸n m谩s amplia de las subjetividades humanas en lugar del t铆pico homo economicus, situ谩ndolo en un 谩rea m谩s amplia de relaciones sociales que entiende que la naturaleza est谩 imbuida de conocimiento espiritual, un patrimonio com煤n de informaci贸n compartida, una confederaci贸n de seres y entornos ecol贸gicamente conscientes.

El 茅nfasis en los diferentes conceptos de una econom铆a se vincula con ideas de conocimiento y ontolog铆a alternativas. Estas ideas redefinen la econom铆a y la autoridad pol铆tica, distribuy茅ndola y haci茅ndola participativa. La praxis del Buen Vivir muestra la capacidad de las formas variables de conocimiento y poder. Adem谩s, al entender la religiosidad del discurso capitalista, vemos c贸mo las alternativas basadas en la religi贸n pueden combatir por s铆 mismas las objetividades del capitalismo.

Por 煤ltimo, al observar la afirmaci贸n de Federici de que el capitalismo era una regresi贸n para las clases campesinas (en particular las mujeres de clase baja) que les quitaba su agencia y control, vemos paralelos con el Buen Vivir como una alternativa similar a las alternativas que Federici presenta para combatir las relaciones feudales. Los procesos de encierro y los debates sobre el reino de la propiedad comunal est谩n ocurriendo en Am茅rica Latina como lo fueron en Europa desde el siglo XIV. La religiosidad y la mutualidad presentes en las comunidades campesinas de esa 茅poca se ven en las comunidades sin tierra de Am茅rica del Sur. El Buen Vivir est谩 luchando contra la totalidad del capitalismo y su transici贸n hacia su forma neoliberal, presentando un cuadro de una econom铆a alternativa. Pero Buen Vivir no es una totalidad, sino una representaci贸n. 芦Describe un modo de vida y una forma de desarrollo que ve las cuestiones sociales, culturales, ambientales y econ贸micas trabajando juntas y en equilibrio禄[3].

Buen Vivir coloca una perspectiva diferente sobre lo que constituye una econom铆a. En particular, coloca los reinos del conocimiento espiritual en el mismo nivel que el conocimiento econ贸mico y el valor capitalista. Est谩 芦estructurada por una visi贸n espec铆fica de lo que es vivir bien, de lo que es una buena sociedad, y buscan encarnar esa visi贸n en un conjunto espec铆fico de pr谩cticas禄[4] en lugar de una simple mirada utilitaria a las pr谩cticas capitalistas modernas en relaci贸n con el medio ambiente y las comunidades ind铆genas. En este sentido, Buen Vivir se opone a ver la naturaleza y la econom铆a como sistemas individualistas que necesitan ser pose铆dos y apropiados. En lugar de una creencia en el capital natural, una expresi贸n popular que se encuentra en la responsabilidad social de las empresas y en las formas de capitalismo 芦ambientalista禄, existe un deseo de 芦consumo colaborativo y la econom铆a de compartir禄[5]. En lugar de ver una sociedad de individuos, los colectivos son percibidos como la principal variable econ贸mica. Lo importante son las comunidades y los entornos 煤nicos en los que se encuentran los individuos[6]. Esto se resume mejor en la idea de suma qamana, el 芦equilibrio armonioso entre los componentes materiales y espirituales禄[7]. Tal conocimiento s贸lo puede existir dentro de una amplia comunidad de socialidad y ecolog铆a. Esta comunidad se sit煤a dentro del ayllu, la idea de que el bienestar abarca no s贸lo a la humanidad sino tambi茅n a los animales y los cultivos[8].

Esto tiene relaci贸n con la idea de Bennett de que la naturaleza y la sociedad se conforman en confederaciones de seres[9]. Rompe el dualismo de la naturaleza y la sociedad que asume el control de la segunda sobre la primera, encajando el papel capitalista de controlar los recursos en lugar de poseerlos en com煤n. El cultivo de la apertura planteado en la idea de confederaci贸n de la naturaleza act煤a como una forma de bienes comunes modernos en relaci贸n con la esfera espiritual-ambiental. De esto podemos ver un bien com煤n ecol贸gico-espiritual-pol铆tico, donde el trabajo conjunto de diferentes grupos a trav茅s de significados compartidos permite que los comportamientos no rectificadores salgan a la luz. Dentro de este amplio sistema de gobierno, los significados compartidos pueden constituir entendimientos compartidos del 谩mbito espiritual, el de la experiencia religiosa y con ello experiencias pol铆ticas y econ贸micas compartidas. As铆 pues, de esas experiencias puede surgir una alternativa a los modos de capitalismo. Adem谩s, esto no constituye una totalidad de la experiencia sino m谩s bien un campo heterog茅neo de percepci贸n y resistencia. Ideas similares existen en el 谩mbito de la interpretaci贸n del Esp铆ritu Santo como un 芦comunalismo m铆stico禄[10], un com煤n de conocimientos espirituales compartidos. La experiencia religiosa se enfatiza dentro del 芦ethos relacional de los humanos del amor ag谩pico禄[11], de manera similar a como se experimenta la naturaleza y su confederaci贸n a trav茅s de lo comunal y espiritual en el Buen Vivir.

En su praxis, Buen Vivir muestra c贸mo la falta de una narrativa totalizadora es una fortaleza, ya que no se basa en una colonizaci贸n de ciertas ideolog铆as o conocimientos sino que depende de la vinculaci贸n de diferentes concepciones de la modernidad y la econom铆a en una alternativa. Combina elementos modernos del pensamiento sociol贸gico con el conocimiento tradicional y tribal de las comunidades andinas. Esto se expresa en conceptos de post-desarrollo y ecolog铆a profunda[12]. Dentro de esto, se cuestionan los fundamentos de la modernidad y su racionalidad y 芦las perspectivas cr铆ticas sobre el desarrollo, originadas en diferentes ontolog铆as, se encuentran e interact煤an禄[13]. Las supuestas objetividades de la sociedad, como la econom铆a de mercado y la direcci贸n del crecimiento econ贸mico, son cuestionadas desde m煤ltiples perspectivas. A partir de ello, se debaten las nociones fundamentales de poder y lo que constituye el 谩mbito del conocimiento aceptado. Las objetividades y subjetividades del capitalismo, representadas por sus variables de localizaci贸n y sus discursos generalizados respectivamente[14], son empujadas al dominio de la cuestionabilidad no a trav茅s de una alternativa totalizadora sino a trav茅s de una multitud de discursos, que van desde los 芦sistemas de creencias aut贸ctonos禄 hasta las 芦cr铆ticas occidentales [del capitalismo]禄[15].

Milbank ha se帽alado que debido a la religiosidad de la existencia del capitalismo[16], s贸lo una alternativa que exprese el conocimiento religioso y espiritual puede combatir la totalidad del capitalismo. A partir del an谩lisis de Milbank, vemos la posibilidad de diferentes alternativas en diferentes 谩reas del espacio-tiempo. El capitalismo es 芦te贸ricamente racional e indefinidamente factible禄[17], lo que significa que las verdades universales no pueden combatir simplemente los discursos del capitalismo. M谩s bien se encuentran m煤ltiples opciones, 芦una incesante imaginaci贸n de鈥 posibilidades禄[18], para oponerse al capitalismo. Buen Vivir lo demuestra en su tratamiento de las diferentes formas de conocimiento. No buscando verdades universales, sino subjetividades a partir de las cuales se pueda construir una alternativa multiplicadora, ya sea en el conocimiento tradicional, en las cr铆ticas modernas al capitalismo o en una combinaci贸n de ellas. Milbank hace un comentario an谩logo, afirmando que 芦los procesos de 鈥榯radici贸n鈥, el desarrollo gradual de una perspectiva cultural com煤n, y el prop贸sito colectivo se desarrolla a trav茅s de ver lo que es posible en coyunturas hist贸ricas espec铆ficas禄[19]. Una autoridad o forma de conocimiento universal es m谩s una ilusi贸n de ideolog铆a que una realidad constructiva. La ontolog铆a de Buen Vivir lo demuestra, bas谩ndose en los antecedentes culturales de Am茅rica del Sur y su relaci贸n hist贸rica con el neoliberalismo.

Este proceso de cultivar tal verdad dentro del capitalismo es una parte significativa de su historia, tanto en sus subjetividades como en sus objetividades. En t茅rminos de una tendencia ideol贸gica, el capitalismo temprano tom贸 de la mec谩nica cartesiana una comprensi贸n del cuerpo y la naturaleza como conquista de las formas de racionalismo. Tienen leyes fundamentales que pueden ser comprendidas y utilizadas. Las formas de comprensi贸n m谩gica del cuerpo y la naturaleza se eliminan, captur谩ndolas en un 芦sistema de sujeci贸n禄[20]. Lo que se deriva de esto es la teor铆a de un cuerpo individualizado y autogestionado[21]. La humanidad est谩 desconectada de la comunidad m谩s amplia y de las mutualidades de la vida. Es dif铆cil clasificar al humano como puramente individual cuando 芦estamos hechos de lo suyo禄[22], como las comunidades de c茅lulas y componentes biol贸gicos. As铆, para hacer que la mente y el cuerpo humanos sean moldeables al 芦ejercicio de una soberan铆a ilimitada禄[23], vemos una historia de extrema violencia. Los recintos y la caza de brujas representan el epicentro de esta violencia acumulada. Debido a la independencia hist贸rica cultivada por las clases campesinas (que a su vez eran un proletariado temprano) a trav茅s de los altos salarios y el importante control de la artesan铆a y otras industrias en la temprana Edad Media, se present贸 una amenaza al orden establecido de las 茅lites de la 茅poca. La objetividad del capitalismo tom贸 entonces la forma de presentar el trabajo asalariado y la eliminaci贸n de las formas tradicionales de trabajo y vida como consecuencias naturales del pensamiento de la Ilustraci贸n y el tren del progreso. Sin embargo, la realidad fue la transmisi贸n de poder del feudalismo al capitalismo. Esta 茅poca hist贸rica fue una regresi贸n desde la autoridad y el poder de abajo hacia el control mantenido desde arriba. De manera similar, el per铆odo moderno de 芦intensas transformaciones tecno-cient铆ficas禄 muestra confederaciones ecol贸gicas y sistemas de conocimiento espiritual que est谩n siendo destruidos 芦por la gangrena del consumo de los medios de comunicaci贸n禄 y una 芦estandarizaci贸n del comportamiento禄[24]. La ontolog铆a del capitalismo requiere la destrucci贸n de tales medios ya que de otra manera presentan una elecci贸n en un mar de uniformidad.

Sin embargo, debido a la violencia imbuida en tales objetividades, est谩n abiertos a la impugnaci贸n. Debido a la religiosidad que rodea al pensamiento capitalista, con su exigencia de un 芦culto dogm谩tico禄 al utilitarismo y su concreci贸n a trav茅s de la comprensi贸n de su existencia como inmortal e inflexible[25] (como se ve en la mec谩nica cartesiana y en las teor铆as Lockeanas de la propiedad que ofrecen una comprensi贸n rota de la historia y dependiente puramente de la teor铆a), las objetividades que lo componen se sostienen como 芦fuera de los hechos conocidos y de la comprensi贸n subjetiva, un misterio, una cuesti贸n de interpretaci贸n禄[26]. En lugar de que el origen de la propiedad privada se vea en las realidades subjetivas de la experiencia cotidiana durante los encierros, las ideas de Locke proporcionan una m铆stica de origen, con la propiedad siendo voluntariamente quitada y mantenida fuera de los bienes comunes de la tierra. De manera similar, el gobierno hobbesiano se basa en el misterio de un tiempo de todos contra todos, sin base para la confianza y la ley. La religiosidad del capitalismo proviene de su capacidad de moldear las relaciones sociales a partir de su econom铆a. Estas relaciones se forman en t茅rminos de su importancia monetaria a trav茅s del cr茅dito y la deuda. Dentro de esto, la capacidad de una relaci贸n social es la del poder y la culpa. El poder sobre alguien que tiene una deuda y la culpa por el sentimiento de que esta deuda no puede ser pagada. Se cultiva una forma de peonaje psicol贸gico, en el que la 芦reforma del ser禄 ya no es importante, sino su 芦obliteraci贸n禄[27] en el altar de Mammon. La importancia de acumular dinero para mantener la apariencia de autoridad se convierte en la centralidad de la vida. Ahora bien, estas ideas no son verdades conocidas, sino teor铆as. Y como todas las teor铆as, pueden ser desafiadas. As铆, como muestra Blencowe, la base de la autoridad se basa en su interpretaci贸n[28] de lo que constituye los campos de la biolog铆a o la econom铆a. Las ideas de la objetividad anclan 芦puntos comunes espec铆ficos, solidez, de la experiencia禄[29] en un 谩mbito de conocimiento cuestionado. El capitalismo no sostiene el campo de la realidad hegem贸nica. Aunque el discurso capitaloc茅ntrico ha intentado colonizar el campo de la objetividad econ贸mica[30], la realidad es que las formas neoliberales de gobierno se basan en mecanismos de control para mantener el dominio de la realidad y la autoridad, lo que genera desigualdades de poder. Buen Vivir abre este discurso capitaloc茅ntrico al escrutinio, y cultiva nuevas formas de conocimiento y praxis que eliminan sus objetividades como formas de verdad absoluta.

La realidad del capitalismo significa una aplicaci贸n desigual, dejando a algunos 芦a una distancia infranqueable de la realidad禄[31], pero con la capacidad de una alternativa que cumpla el papel de mediador de objetividades como la econom铆a y la biolog铆a para los excluidos. Estas exclusiones permiten el crecimiento de nuevas formas de conocimiento, as铆 como el redescubrimiento del conocimiento antiguo. Una versi贸n multitudinaria de conocimiento y valor viene a trav茅s de esto, con la recopilaci贸n de diferentes formas de conocimiento de Buen Vivir. Estas concepciones de conocimiento tradicional cultivadas en localidades que albergan alternativas econ贸micas presentan una cuesti贸n fundamental para el capitalismo. No pueden ser infectadas por el discurso capitaloc茅ntrico. 芦Estas 鈥榠m谩genes primordiales鈥 o 鈥榓rquetipos鈥, como las he llamado, pertenecen al stock b谩sico de la psique inconsciente y no pueden ser explicadas como adquisiciones personales. Juntas forman ese estrato ps铆quico que se ha llamado el inconsciente colectivo禄[32], que proviene de la tradici贸n y la excitaci贸n espiritual, de la misma manera que Buen Vivir desarrolla su conocimiento a partir de fuentes tradicionales y modernas, sin ignorar las concepciones econ贸micas y espirituales. Si entendemos que el capitalismo abarca la f谩brica social, reproduciendo simplemente el acto de consumo masivo, no permite la trascendencia colectiva y denigra la idea de comunidad. El conocimiento se transforma como un proceso individualizado de exploraci贸n y control. Pero lo que hace el Buen Vivir es reincorporar estos productos de la socialidad a sus relaciones sociales constituyentes. Lo que est谩 presente en esto es la construcci贸n de la autoridad, 芦la realidad de una comunidad禄[33]. Mediante esta construcci贸n de autoridad, se codifican nuevas relaciones de poder que desaf铆an el predominio de las capitalistas, creando nuevas relaciones socioecon贸micas a trav茅s del cultivo de diferentes estructuras de conocimiento. La forma en que el Buen Vivir lo hace ahora, a trav茅s de una combinaci贸n de lo moderno y lo aut贸ctono, es similar a las facetas de resistencia que Federici muestra como predominantes en el desarrollo del capitalismo en la Edad Media, actuando como una forma de resistencia contra sus fuerzas regresivas.

Hist贸ricamente, las comunidades campesinas ten铆an una profunda conexi贸n con las formas espirituales de conocimiento. En esta 茅poca de la Edad Media, 芦la base de la magia era una concepci贸n animista de la naturaleza que no admit铆a ninguna separaci贸n entre la materia y el esp铆ritu, y por lo tanto imaginaba el cosmos como un organismo vivo禄[34]. Todos los elementos de la vida, todos los organismos, representaban una comunidad de la naturaleza, cada componente con poderes especiales dentro de ella. El Buen Vivir, con su idea de una comunidad de vida y conocimiento de todos los seres es una reiteraci贸n moderna de tales tradiciones. Cosas como la tierra y el cuerpo eran vistas como encarnaciones espirituales. La vida religiosa en s铆 misma era algo as铆 como una mutualidad pastoral entre la iglesia y la comunidad. La iglesia actuaba como un centro comunitario. Pero en lugar de un pastoralismo estatista (de registro, recolecci贸n y coerci贸n) la conexi贸n era en cierto modo rec铆proca, reflejando mutualidades arraigadas. De manera similar, en el 谩mbito de la ontolog铆a el Buen Vivir intenta mantener las mismas mutualidades entre la tradici贸n colectiva y las condiciones de la modernidad, que una mantiene a la otra en estructuras no capitalistas. Sin embargo, en lugar de celebrar esto como una panacea ahist贸rica, lo que s铆 veo es la capacidad de la religi贸n para proporcionar un poder pastoral descentralizado a trav茅s de una estructura pol铆tica que comparta los bienes comunes de la vida y la pol铆tica con aquellos en esa sociedad. Tales concepciones pueden ser pensadas de nuevo como una alternativa al moderno capitalismo neoliberal. Otros elementos como este se ven en la forma en que la naturaleza fue vista por las comunidades campesinas. Sus puntos de vista constitu铆an 芦una concepci贸n cualitativa del espacio y el tiempo禄[35] que no encajaba con los conceptos capitalistas de trabajo asalariado.

Por lo tanto, la necesidad de formas de organizaci贸n capitalista para poner fin a estas percepciones alternativas se hizo importante, como se ve en los cercamientos de tierra, los cercamientos sociales (lo que signific贸 la criminalizaci贸n de los foros y protestas de las comunidades campesinas, como el sabbat) y la caza de brujas. Sin embargo, la resistencia social que se opuso a estas fuerzas muestra la capacidad de las alternativas religiosas para desarrollarse y sostenerse. El movimiento her茅tico dio paso a nuevas ideas de control obrero de la industria y la artesan铆a[36], as铆 como a nuevas relaciones sexuales m谩s en el sentido del igualitarismo que del dominio. Muchos de estos estaban envueltos en ideas de reformas de la iglesia que quer铆an eliminar las jerarqu铆as cat贸licas y hacer una iglesia que trabajara con el pueblo, algo que ya estaba en la idea de la iglesia como centro comunitario. Incluso a finales de la era Tudoriana las protestas continuaron, luchando contra la disoluci贸n de los monasterios y la oposici贸n a los impuestos sobre los bautismos y los matrimonios[37]. Lo que se puede ver es la capacidad de la religi贸n para ayudar a construir nuevas narrativas de la econom铆a y la sociedad. S贸lo fueron derrotados a trav茅s de formas extremas de violencia encapsuladas en la legalizaci贸n de la violaci贸n contra las mujeres campesinas[38] y las cazas de brujas que rehicieron la pol铆tica y las relaciones sexuales desde la Edad Media.

Como las alternativas que se desarrollaron y que permitieron formas tempranas de pr谩cticas pol铆ticas y econ贸micas no capitalistas y anticapitalistas, Buen Vivir mantiene una posici贸n de elaboraci贸n de alternativas de una manera multiplicadora y multifac茅tica. Toma posiciones contra el moderno consumismo de masas, que engendra la producci贸n en masa y la mercantilizaci贸n del trabajador[39]. Busca la distribuci贸n del poder y del conocimiento a los organismos de participaci贸n e instituciones de gobierno y comunidad, como algunas de las ideas socialistas cristianas de 芦un cl茅rigo de todos los ciudadanos禄[40] con jerarqu铆as sociales constitutivas y mutualidades. El conocimiento y el poder est谩n informados por la ciudadan铆a activa en la confederaci贸n ecol贸gica.

Fundamentalmente, Buen Vivir no resume una narrativa totalizadora del socialismo ut贸pico como la de Fourier, sino m谩s bien una reconceptualizaci贸n de la sociedad a lo largo de diferentes l铆neas econ贸micas y morales. Se aleja de la individualizaci贸n y la responsabilizaci贸n de la sociedad. En lugar de una visi贸n mercantilizada de lo que habita en la econom铆a, considera cosas como los costos sociales y econ贸micos, y la felicidad y la cohesi贸n de las comunidades en lugar del nivel de productividad de un trabajador.

Al comprender la religiosidad del capitalismo, canalizada a trav茅s de la culpa basada en la deuda y la servidumbre a Mammon, al dinero y a los bienes de consumo que puede comprar, vemos que las objetividades que encarnan el capitalismo no son simplemente racionales y guiadas por leyes puras. Aunque contienen algunas de las mec谩nicas cartesianas, su implementaci贸n real es mucho m谩s desordenada y violenta. Las objetividades que gu铆an, como la l贸gica del mercado y la propiedad privada, son simplemente teor铆as de condiciones perfectas m谩s que descripciones. El origen real de esos conceptos est谩 envuelto en ideas de un comienzo m铆tico, ya sea de una sociedad an谩rquica y guerrera de todos contra todos o de una sociedad en la que los bienes comunes pasaron lentamente a la propiedad privada por medios voluntarios.

Pero, por supuesto, debido a que son tan discutibles como las teor铆as, pueden desarrollarse f谩cilmente alternativas que pueden cambiar las narrativas socioecon贸micas fundamentales y, por lo tanto, las realidades. La autoridad puede ser reconstituida hacia el nivel de lo comunal. Esto es lo que intenta hacer el Buen Vivir. En Sudam茅rica, la d茅cada perdida implic贸 la destrucci贸n de la propiedad campesina y el emplazamiento de las haciendas. Buen Vivir presenta una alternativa realista que se basa en el conocimiento y la pr谩ctica tradicionales y se combina con nuevas ideas en los 谩mbitos de los bienes comunes econ贸micos y sociales. Supone la recomposici贸n de la vida de las comunidades campesinas y un nuevo discurso de las partes fundamentales de lo que es el desarrollo econ贸mico que avanza hacia la comprensi贸n de la humanidad y la naturaleza como un todo armonioso y espiritual, una confederaci贸n de experiencia e ideolog铆a religiosa que abarca el 谩mbito de lo tangible y lo espiritual.

[1] Federici, S. 2004, 173-174

[2] Rowland, C. 1999, 23

[3] Balch, O. 2013

[4] Deneulin, S. 2012, 6

[5] Balch, O. 2013

[6] Balch, O. 2013

[7] Gudynas, E. 2011, 444

[8] Gudynas, E. 2011, 444

[9] Bennett, J. 2010, 99

[10] Scott, P. & Cavanaugh, W. 2004, 379

[11] Scott, P. & Cavanaugh, W. 2004, 380

[12] Gudynas, E. 2011, 444

[13] Gudynas, E. 2011, 447

[14] Shaw, C. 2016

[15] Balch, O. 2013

[16] Milbank, J. 1988, 15

[17] Milbank, J. 1988, 15

[18] Milbank, J. 1988, 15

[19] Milbank, J. 1988, 15

[20] Federici, S. 2004, 140

[21] Federici, S. 2004, 148

[22] Bennett, J. 2010, 113

[23] Federici, S. 2004, 148

[24] Bennett, J. 2010, 113

[25] Benjamin, W. 1921

[26] Blencowe, C. 2013, 23

[27] Benjamin, W. 1921

[28] Blencowe, C. 2013, 23

[29] Blencowe, C. 2013, 16

[30] Gibson-Graham, J.K. 2006, 55

[31] Blencowe, C. 2013, 24

[32] Jung, C. 1960, 229-230

[33] Blencowe, C. 2013, 13

[34] Federici, S. 2004, 141

[35] Federici, S. 2004, 142

[36] Federici, S. 2004, 21-61

[37] Wood, A. 2002, 50

[38] Federici, S. 2004, 48

[39] Balch, O. 2013

[40] Milbank, J. 1988, 6

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Fuente: Confoederatio.noblogs.org