October 24, 2021
De parte de Arrezafe
227 puntos de vista


                        Alex Gross

Mi optimismo est谩
basado en la certeza de que esta civilizaci贸n est谩 por derrumbarse.
Mi pesimismo, en todo lo que hace por arrastrarnos en su ca铆da.

La servidumbre moderna es
una esclavitud voluntaria, consentida por la muchedumbre de esclavos
que se arrastran por la faz de la tierra. Ellos mismos compran las
mercanc铆as que los esclavizan cada vez m谩s. Ellos mismos procuran
un trabajo cada vez m谩s alienante que se les otorga si demuestran
estar suficientemente amansados. Ellos mismos eligen los amos a
quienes deber谩n servir. Para que esta tragedia absurda pueda tener
lugar, ha sido necesario despojar a esa clase de la conciencia de
su explotaci贸n y de su alienaci贸n

[…]

Al igual que los esclavos de la
antig眉edad, que los siervos de la Edad Media y que los obreros de
las primeras revoluciones industriales, estamos hoy en d铆a frente a
una clase totalmente esclavizada, solo que no lo sabe o m谩s bien, no
lo quiere saber. Ellos ignoran la rebeli贸n, que deber铆a ser la
煤nica reacci贸n legitima de los explotados. Aceptan sin discutir la
vida lamentable que se plane贸 para ellos. La renuncia y la
resignaci贸n son la fuente de su desgracia.

He ah铆 la pesadilla de
los esclavos modernos que no aspiran sino a ser llevados por la danza
macabra del sistema de la alienaci贸n.

La opresi贸n se moderniza
expandiendo por todas partes las formas de mistificaci贸n que
permiten ocultar nuestra condici贸n
de esclavos.

Mostrar la realidad tal
como es y no tal como la presenta el poder, constituye la subversi贸n
m谩s genuina. S贸lo la verdad es revolucionaria.

[…]

A medida que el sistema
de producci贸n coloniza todos los sectores de la vida, el esclavo
moderno, no conforme con su servidumbre en el trabajo, sigue
desperdiciando su tiempo en las actividades de esparcimiento y las
vacaciones planificadas. Ning煤n momento de su vida escapa al dominio
del sistema. Cada instante de su vida ha sido invadido. Es un esclavo
de tiempo completo.

[…]

La medicina occidental no
conoce sino un remedio contra los males que sufren los esclavos
modernos: la mutilaci贸n. Es a base de cirug铆as, de antibi贸ticos o
de quimioterapia que se trata a los pacientes de la medicina
mercantil. Nunca se ataca el origen del mal sino sus consecuencias,
porque la b煤squeda de las causas nos conducir铆a inevitablemente a
la condenaci贸n implacable de la organizaci贸n social en su
totalidad
.

[…]

Justificamos nuestra
cobard铆a al enfrentamiento leg铆timo contra las fuerzas que nos
oprimen con un discurso lleno de humanismo moralizador. El rechazo a
la violencia revolucionaria est谩 anclado en los esp铆ritus de
aquellos que se oponen al sistema defendiendo unos valores que el
mismo sistema les ha ense帽ado. Pero cuando se trata de conservar su
hegemon铆a, el poder no vacila nunca en utilizar la violencia.

[…]

El control de las
conciencias es el resultado de la utilizaci贸n viciada del lenguaje
por la clase econ贸mica y socialmente dominante. Siendo el due帽o de
todos los medios de comunicaci贸n, el poder difunde la ideolog铆a
mercantil a trav茅s de la definici贸n fija, parcial y ama帽ada que le
atribuye a las palabras.

Las palabras son
presentadas como si fueran neutras y su definici贸n como evidente.
Controladas por el poder, designan siempre una cosa muy distinta a la
vida real.

Es ante todo un lenguaje
de la resignaci贸n y de la impotencia, el lenguaje de la aceptaci贸n
pasiva de las cosas tal como son y tal como deben permanecer. Las
palabras act煤an por cuenta de la organizaci贸n dominante de la vida
y el hecho mismo de utilizar el lenguaje del poder, nos condena a la
impotencia.

El problema del lenguaje
es el punto esencial de la lucha por la emancipaci贸n humana. No es
una forma de dominaci贸n que se a帽ada a otra sino que es el centro
mismo del proyecto de sometimiento del sistema mercantil totalitario.

Es a trav茅s de la
reapropiaci贸n del lenguaje y, por tanto, de la comunicaci贸n real
entre las personas, que surge de nuevo la posibilidad de un cambio
radical. 

[…]

…驴creen ustedes que
existe una diferencia fundamental, entre la socialdemocracia y la
derecha populista en Francia, entre dem贸cratas y republicanos en
Estados Unidos y entre laboristas y conservadores en el Reino Unido?
No existe ninguna oposici贸n, puesto que los partidos pol铆ticos
dominantes est谩n de acuerdo en lo esencial: la conservaci贸n de la
presente sociedad mercantil. Ninguno de los partidos pol铆ticos que
pueden acceder al poder pone en entre dicho el dogma del mercado. Y
son esos mismos partidos los que, con la complicidad medi谩tica,
acaparan las pantallas; ri帽en por peque帽os detalles con la
esperanza de que todo siga igual; se disputan por saber qui茅n
ocupara los puestos que les ofrece el parlamentarismo mercantil. Esas
pobres querellas son difundidas por todos los medios de comunicaci贸n
con el fin de ocultar un verdadero debate sobre la elecci贸n de la
sociedad en la que queremos vivir. La apariencia y la futilidad
dominan sobre el profundo enfrentamiento de ideas. Todo esto no se
parece en nada, ni de lejos, a una democracia. La democracia real se
define en primer lugar y ante todo por la participaci贸n masiva de
los ciudadanos en la gesti贸n de los asuntos de la ciudad. Es directa
y participativa. Encuentra su expresi贸n m谩s autentica en la
asamblea popular y en el dialogo permanente sobre la organizaci贸n de
la vida en com煤n
. La forma representativa y parlamentaria que usurpa
el nombre de democracia limita el poder de los ciudadanos al simple
derecho de votar; es decir, a nada.

[…]

Las sillas parlamentarias
son ocupadas en su inmensa mayor铆a por la clase econ贸micamente
dominante, ya sea de derecha o de la pretend铆a izquierda social
dem贸crata.

De la servidumbre
moderna
(2009), Jean-Fran莽ois Brient




Fuente: Arrezafe.blogspot.com