November 29, 2021
De parte de SAS Madrid
355 puntos de vista


La huelga del sector del metal en C谩diz es un reflejo de los problemas econ贸micos, sociales y demogr谩ficos de fondo que se fueron tejiendo durante los a帽os de nuestra fr谩gil democracia. A lo largo de ellos se tomaron decisiones que han acabado siendo muy negativas para nuestro devenir. La Espa帽a que se fraguo en los 80 ha devenido en una combinaci贸n explosiva que requiere una acci贸n decidida por deshilvanar la pr谩ctica totalidad de las hechuras tejidas por las redes de poder patrias. Sus consecuencias, ya las conocemos: desindustrializaci贸n, deslocalizaci贸n, financiarizaci贸n extrema, rentismo como motor econ贸mico y una Espa帽a vaciada y sin futuro. C谩diz como s铆ntoma y reflejo de todo ello.

El papel que nos 鈥渁signaron鈥 implicaba una desindustrializaci贸n masiva, una tercerizaci贸n de la econom铆a y una bancarizaci贸n excesiva

Para entender los efectos de la desindustrilizaci贸n, desde estas l铆neas siempre me he apoyado en los estudios del economista coreano Ha-Joon Chang, posiblemente el mayor experto mundial en Econom铆a del Desarrollo, y sin duda alguna uno de los economistas heterodoxos m谩s relevantes en el panorama actual. Siguiendo el an谩lisis del economista Ha-Joon Chang, Espa帽a desde mediados de los 80, justo con la entrada en vigor del Tratado de Adhesi贸n a la Comunidad Europea, es un ejemplo de por qu茅 el libre mercado y la globalizaci贸n, tal como se ha dise帽ado no funciona. Se exigi贸 a Espa帽a una reconversi贸n industrial y una liberalizaci贸n y apertura de sus mercados de bienes y servicios, que unidos a la libre movilidad de capitales, acab贸 siendo absolutamente nefasta para nuestro devenir futuro. El papel que nos 鈥渁signaron鈥 implicaba una desindustrializaci贸n masiva, una tercerizaci贸n de la econom铆a y una bancarizaci贸n excesiva.

Ausencia de una pol铆tica industrial activa

Frente al caso espa帽ol, Chang analiza el caso de su pa铆s de origen, y concluye que, a diferencia de Espa帽a, Corea en las 煤ltimas d茅cadas hizo crecer diversas industrias nacientes gracias a aranceles, subsidios y otras formas de apoyo hasta que fuesen lo suficientemente fuertes para soportar la competencia internacional. Todos los bancos estaban en poder del gobierno, por lo que pod铆a dirigir el cr茅dito a los distintos sectores productivos. Algunos grandes proyectos fueron ejecutados directamente por las empresas estatales, aunque el pa铆s ten铆a un enfoque pragm谩tico, m谩s que ideol贸gico, en lo que respecta a la propiedad estatal de los medios de producci贸n. Si las empresas privadas trabajaban bien, perfecto. Pero si no invert铆an en sectores importantes, el gobierno no ten铆a ning煤n reparo en crear empresas estatales. Y si las empresas estaban mal dirigidas, el Gobierno las adquir铆a, las reestructuraba, y por lo general luego las vend铆a.

El Gobierno coreano tambi茅n ten铆a el control absoluto sobre el comercio exterior. Vigilaban fuertemente la inversi贸n extranjera, acogiendo con los brazos abiertos las inversiones en algunas 谩reas y cerrando completamente sus puertas a otras, de acuerdo con los imperativos del plan nacional de desarrollo. Como se帽ala Chang, “el milagro coreano fue el resultado de una mezcla, inteligente, pragm谩tica, entre el aguij贸n del mercado y el dirigismo econ贸mico鈥. Todas estas lecciones b谩sicas fueron olvidadas por nuestros dirigentes.

La desindustrializaci贸n masiva, la tercerizaci贸n de la econom铆a y una bancarizaci贸n excesiva, que aceler贸 e infl贸 la burbuja inmobiliaria, devino en un modelo productivo sustentado o en actividades intensivas en mano de obra o en otras rentistas

La desindustrializaci贸n masiva, la tercerizaci贸n de la econom铆a y una bancarizaci贸n excesiva, que aceler贸 e infl贸 la burbuja inmobiliaria, devino en un modelo productivo sustentado o en actividades intensivas en mano de obra o en otras rentistas 鈥搕urismo, y burbujas diversas-. Ello no era 贸bice para que este modelo conviviera con un sector manufacturero patrio exportador extraordinario 鈥搉uestras exportaciones no dejan de crecer desde 1994- que, ante la inacci贸n de nuestros gobiernos, fue paulatinamente asaltado por capital for谩neo. Como consecuencia, las decisiones de inversi贸n, de plantilla y de salarios de dichas joyas se empezaron a fijar allende nuestras fronteras.

El modelo productivo, clave para entender las relaciones de trabajo

El modelo por el que se opt贸 en los 80, unido al asalto a nuestras joyas de la corona, ha afectado a las relaciones de trabajo, y al factor trabajo en s铆, y mucho. O son actividades de bajo valor a帽adido, o somos meros ensambladores, y en aquello que realmente somos muy competitivos, empieza el capital extranjero a controlarlo y las decisiones se fijan fuera, con la amenaza continua de deslocalizaci贸n de la producci贸n que ello implica.

Por eso la respuesta de las 茅lites patrias siempre ha sido la misma, la b煤squeda de mercados laborales flexibles con la disrupci贸n de sindicatos y trabajadores, a trav茅s de las en茅simas reformas laborales. El problema es que no ha supuesto ninguna mejora de competitividad sino simplemente una ca铆da de la participaci贸n de los trabajadores en la renta nacional en beneficio del capital y de los m谩s acaudalados. Para entender est谩 idea recomiendo el 煤ltimo libro de Michael Pettis, el otrora economista jefe de Credit Swiss First Boston y en la actualidad profesor de finanzas en la Universidad de Pekin: 鈥淭rade Wars Are Class Wars: How Rising Inequality Distorts the Global Economy and Threatens International Peace.鈥

La Espa帽a vaciada como reflejo

Perm铆tanme introducir un tercer elemento, el dise帽o geogr谩fico del poder econ贸mico y pol铆tico de nuestra querida Espa帽a, que se ha traducido en una profunda ineficiencia. En la capital del Reino se fragua todo aquello que permite vivir a las 茅lites econ贸micas patrias, b谩sicamente rentistas, a costa de sus conciudadanos. Son las mismas que anta帽o, en la 1陋 Restauraci贸n Borb贸nica, dise帽aron una red ferroviaria o de carreteras que convergiera, a煤n sigue convergiendo, en Madrid. Les basta con acudir a Madrid para, moviendo las fichas adecuadas, en ministerios, organismos, o consultoras y lobbies diversos, lograr sus objetivos. Es un dise帽o cuasi-煤nico que adem谩s de servir a los intereses de las redes de poder, despuebla y empobrece al resto del pa铆s. Como ya defendimos desde estas l铆neas, si queremos promover un cambio de modelo productivo, hacer frente a la Espa帽a vaciada, promocionar una sociedad abierta, y mejorar las condiciones de vida de nuestros ciudadanos, una condici贸n necesaria, aunque no suficiente, es la descentralizaci贸n de los ministerios, organismos e institutos p煤blicos m谩s all谩 de Madrid, especialmente aquellos relacionados con la pasta.

El dise帽o econ贸mico, sectorial, y geogr谩fico del modelo productivo patrio ha supuesto, en definitiva, y como corolario, que el sector privado sea incapaz de generar empleo suficiente

El dise帽o econ贸mico, sectorial, y geogr谩fico del modelo productivo patrio ha supuesto, en definitiva, y como corolario, que el sector privado sea incapaz de generar empleo suficiente, mientras las autoridades econ贸micas abandonaban, a su vez, salvo en el Pa铆s Vasco, el uso de la pol铆tica industrial activa 鈥揺s obvio que no se han le铆do el libro Mariana Mazzucato El estado emprendedor: Mitos del sector p煤blico frente al privado (

鈥淭he Entrepreneural State Debunking Public Vs Public Sector Myths鈥-. Y todos estos frentes, desde la desindustrializaci贸n, hasta la Espa帽a vaciada, pasando por la financiarizaci贸n de casi todo, se reflejan en un descontento social cada d铆a m谩s evidente y creciente. Por eso, lo de C谩diz ha sido otro aviso m谩s, un s铆ntoma que solo puede atajarse deshilvanado las hechuras tejidas por nuestras redes de poder, y donde el Estado sin duda debe de optar por directamente ser el motor industrial de nuestro pa铆s. Todo lo dem谩s, apa帽os.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.co (28/11/2021).




Fuente: Sasmadrid.org