March 18, 2023
De parte de Acracia
1,794 puntos de vista

Sin duda, la agitada vida de Laureano Cerrada hubiese podido inspirar una fascinante pel铆cula de cine negro ambientada en un convulso trasfondo pol铆tico. Nada como los juegos de sombras y los claroscuros de ese g茅nero cinematogr谩fico se adecua mejor a la personalidad y a la historia de vida de ese hombre que fue, en palabras del autor de este libro, inc贸modo, complejo, contradictorio鈥 y que siempre se movi贸 al margen de la ley.

Quiz谩s sea por eso por lo que cada vez que compulso Caf茅 Combat irrumpe en mi mente la pel铆cula El tercer hombre y me asalta con fuerza, sin que pueda remediarlo, la misteriosa sonrisa de Harry Lime (Orson Welles) alumbrada un instante por la luz de una ventana en la m谩s impenetrable oscuridad.

Puede que la intensidad de esa asociaci贸n cinematogr谩fica responda a la semejanza entre la afanosa b煤squeda de informaci贸n llevada a cabo por el amigo de Harry Lime, para esclarecer su supuesta y misteriosa pseudo-muerte, y la incansable y encomiable labor de investigaci贸n de m谩s de quince a帽os de duraci贸n en la que se embarc贸 Mutis para adentrarse en los subterr谩neos y exhumar las huellas de alguien cuya supervivencia depend铆a, precisamente, de su habilidad para borrar sistem谩ticamente sus propias huellas.

Tambi茅n pudiera ser que esa asociaci贸n se deba a que me consta la labor iconogr谩fica y cinematogr谩fica del autor del libro y a que lo imagino elaborando guiones capaces de dar cuenta mediante una c谩mara de las sombras y los claroscuros que salpican toda la trayectoria de Cerrada.

O que la constelaci贸n de simpat铆as y de animadversiones que rodeaba a Harry Lime encontrase alg煤n reflejo en los encontrados comportamientos de repulsa y denigraci贸n que le manifestaban ciertos sectores del movimiento libertario, y los de respaldo y admiraci贸n que le prodigaban otros sectores de ese mismo movimiento.

Pero ah铆 se acaban las similitudes y las posibles razones por las que al adentrarme en el libro siempre me invade la evocaci贸n de El tercer hombre, porque es obvio que la agitada vida de Laureano Cerrada nada tiene que ver con esa fascinante pel铆cula. Su muerte no fue simulada, como la de Harry Lime, sino que lo asesinaron con certeros disparos delante de su caf茅 predilecto, y si bien traficaba en el mercado negro al igual que Lime, no lo hac铆a con 谩nimo de lucro y peligrosos antibi贸ticos adulterados, sino que fabricaba y proporcionaba falsos bonos de racionamiento, salvoconductos y documentos de identidad, dedicando buena parte del dinero que recaudaba a sufragar las actividades y las luchas del movimiento libertario.

Como no pod铆a ser de otra manera, dadas las caracter铆sticas del personaje, Caf茅 Combat nos arrastra por un trepidante relato de actividades ilegales, pero sin descuidar los detalles que nos permiten acercarnos al car谩cter, a la personalidad, y hasta a la vida sentimental del protagonista. Eso ya ser铆a suficiente para dejarnos intuir que la lectura de este libro cautivar谩 nuestro inter茅s, pero hay m谩s. Como lo dec铆a al principio, esa trama de cine negro se desarrolla en el marco de un convulso trasfondo pol铆tico. Y no es el menor m茅rito del libro arrojar a trav茅s de la trayectoria de Cerrada cierta luz sobre las interioridades de la CNT en el exilio (Mutis dixit).

Una luz que, hasta donde yo alcanzo, ilumina certeramente esas interioridades, y muestra, aqu铆 tambi茅n, las sombras y los claroscuros del movimiento libertario. En el lado claro los ideales, la 茅tica, la solidaridad, la rebeld铆a contra la dominaci贸n, la entrega apasionada de hombres y mujeres a una lucha por la libertad, y en el lado oscuro, los personalismos, el af谩n de poder, las estructuras burocr谩ticas y el dogmatismo.

Cerrada no era, ciertamente, ning煤n santo, y bien merec铆a parte de las cr铆ticas que recibi贸, sin embargo el hecho de que se expulsara de la CNT en 1950 a alguien que tras participar en el asalto al cuartel de Atarazanas en 1936, hab铆a sido secretario de la regional norte de la CNT en el exilio, ya en 1942, es decir en plena ocupaci贸n alemana, hab铆a financiado el primer congreso de la CNT en Francia en 1945 y organizado el primer atentado contra Franco en 1948, dice muy poco de la catadura libertaria de los y las dirigentes de aquella CNT, tanto m谩s cuanto que el motivo de la expulsi贸n era el de las actividades ilegales protagonizadas por Cerrada, unas actividades generadoras de unas ingentes sumas de dinero que la organizaci贸n hab铆a aceptado hasta entonces sin el menor escr煤pulo.

Quiero dejar bien claro que no conoc铆 a Laureano Cerrada y que nunca nos cruzamos, sin embargo, debido sin duda a que nos mov铆amos en un mismo entorno pol铆tico, el exilio libertario espa帽ol en Par铆s y la lucha contra la dictadura franquista, lo sent铆a, y sigo sinti茅ndolo, como alguien que no me era desconocido, e incluso como alguien bastante pr贸ximo. Puede que la explicaci贸n de ese sentimiento de proximidad se deba a mi estrecha relaci贸n en los a帽os sesenta y setenta con quienes fueron sus herederos a partir de 1974, es decir, el compa帽ero Silvio Mateucci y ese misterioso segundo amigo cuyo nombre permanece inc贸gnito por respetable decisi贸n propia.

Y ya, por 煤ltimo, el hecho de que el t铆tulo del libro haga referencia a un famoso caf茅 que al decir del autor nunca existi贸 me ha encantado por todo lo que la elecci贸n de dicho t铆tulo revela como capacidad de esa fina iron铆a que caracteriza a Miguel Sarr贸 Mutis.

Tom谩s Ib谩帽ez

Pr贸logo a Caf茅 Combat, de Acracia ediciones




Fuente: Acracia.org