April 22, 2021
De parte de Rojo Y Negro
295 puntos de vista


Es lo que tiene sembrar el precedente. Lo que mal empieza suele seguir de aquella manera. Hace unos d铆as, con ocasi贸n del noventa aniversario del 14 de abril de 1931, hemos visto reivindicar el legado de la Segunda Rep煤blica a la misma izquierda de la revoluci贸n pendiente que en la transici贸n abraz贸 la monarqu铆a franquista y vet贸 que los partidos republicanos pudieran participar en las primeras elecciones democr谩ticas. Braguetazo pol铆tico que los implicados excusan ampar谩ndose en el <<ceteris paribus>> (si lo dem谩s no var铆a) con que se solventan los continuos vaivenes de la econom铆a realmente existente.

Y sin embargo, se mueve. Ahora en el terreno del empleo y las grandes corporaciones financieras, la misma r煤brica que est谩 en el origen de la crisis del 2008, aquella que trajo el austericidio de arriba-abajo. Entonces la consigna era que los grandes no pod铆an caer porque nos aplastar铆an a los que est谩bamos a su reclamo. De tal guisa el Gobierno socialista de Rodr铆guez Zapatero, siguiendo el dictum de Bruselas, salv贸 a los grandes de la banca privada y liquid贸 las semip煤blicas cajas de ahorro, dejando ese mercado excedente a sus privilegiados competidores. El rescate fue especialmente oneroso para las arcas p煤blicas en lo referente al caso de Bankia. Estaban en peligro muchos empleos y el dinero de los ahorradores, fue el argumento diana utilizado por las autoridades para justificar la operaci贸n Arca de No茅, que sacrificaba a los m谩s (las cajas en general) en provecho de los menos (la antigua CajaMadrid y dem谩s ases de la baraja).

Pero no hay mal que por bien no venga. La inversi贸n realizada para mantener a flote la entidad significaba en la pr谩ctica su nacionalizaci贸n. El multimillonario manguerazo de dinero de todos se traduc铆a en control accionarial de Bankia por el Estado, con lo que tanto usuarios como trabajadores quedaban protegidos. Hasta que lleg贸 la opa de La Caixa, con la consiguiente diluci贸n de esa participaci贸n en el conjunto de la corporaci贸n nacida de la fusi贸n. El 60% del Estado en la antigua Bankia se reduc铆a al 16% en CaixaBank. As铆 y todo, una cifra determinante en cualquier negocio cuando queda en manos de un solo propietario (la familia Bot铆n controla el Santander con un paquete del entorno del 5%). Pero verdes las han segado.

En plena segunda crisis pand茅mica, econ贸mica y social, la noticia bomba es que CaixaBank va a poner en marcha el mayor despido colectivo de la historia. Alrededor de 8.500 trabajadores comprometidos y 1.534 sucursales cerradas con el aval del Estado y para mayor obsolescencia de la Espa帽a vaciada. Todo ello con la aquiescencia del Gobierno de coalici贸n de izquierda progresista que tutela la parte del le贸n accionarial, y unas cifras de paro que duplican la media de la Uni贸n Europea (UE) y nos sit煤an como l铆deres absolutos en desocupaci贸n juvenil con un 41% en la cohorte de edad comprendida entre 18 y 25 a帽os. Hemos pasado de la cruzada de los ERTE como escudo social (3 de cada 4 euros son dinero p煤blico) a la magnificencia de una masiva destrucci贸n de empleo a manos de los promotores de aquella Gran Depresi贸n de hace una d茅cada que a煤n colea. Porque vista la aton铆a general, ya son varias las entidades financieras (Santander, BBVA, etc.) que se han apuntado en la ventanilla de los ERE sobrevenidos.

Este panorama, vista la valoraci贸n que se ha hecho desde el Ejecutivo y la patronal bancaria, nos devuelve al viejo esquema de <<socializar las p茅rdidas y privatizar las ganancias>> de triste recuerdo. Por un lado, la ministra de Econom铆a, Nadia Calvi帽o, que el pasado nueve de octubre afirmaba su fidelidad a la tesis de la <<destrucci贸n creadora>> de Schumpeter, expon铆a: <<el gobierno maximizar谩 el valor de la participaci贸n estatal de Bankia en la fusi贸n con CaixaBank>>. Y de otro, lo dicho por el presidente de la AEB (Asociaci贸n Espa帽ola de Banca), Jos茅 Mar铆a Rold谩n, quien tras justificar los <<ajustes de plantilla>> en curso por la necesidad de adaptarse a la nuevas tecnolog铆as, dec铆a que se trataba de <<adaptar los cambios a las demandas de los clientes>>. Y por encima de todo est谩 la base legal que permite el tremendo descalabro laboral. La contrarreforma laboral de 2010 (Real Decreto-Ley de 16 de junio), de la que nadie ahora quiere hablar porque lleva la firma del gobierno socialista de Rodr铆guez Zapatero. La que permite despidos a mansalva por <<cuestiones productivas y organizativas>> aunque las empresas tengan abultados beneficios en sus 煤ltimos ejercicios. Por cierto, la actual ministra de Trabajo y flamante vicepresidenta tercera del Gobierno, Yolanda D铆az, no sabe ni contesta al respecto. Y nadie en los m铆tines a que asiste en Madrid para apoyar a Pablo Iglesias ha osado preguntarle c贸mo casa el que <<nadie se queda atr谩s>> con la sarracina que preparan los junkers de la banca.

Pero si faltara algo para completar la monumental pifia, ah铆 est谩n los <<sindicatos representativos>> del r茅gimen del 78. M谩s atentos a la oportunidad de negocio que se les ofrece como gestores de los ERE (remember Andaluc铆a) en marcha que al estropicio social que causan. Porque los despidos, dicen sus mentores, se har谩n de forma pactada. Ergo, la paz social est谩 asegurada. Aunque nadie en CCOO y UGT, siguiendo el <<nihil obstat>> de la ministra D铆az, haya exigido al menos la contrapartida de una alta cuota de trabajadores reemplazados (compensar salidas con parados) en ese descomunal ERE con aval del Estado.

Rafael Cid




Fuente: Rojoynegro.info