May 2, 2022
De parte de SAS Madrid
236 puntos de vista

Hubo 606 huelgas el pasado a帽o, seg煤n los datos del Ministerio de Trabajo. El 47% se convocaron en la Comunidad Aut贸noma Vasca (224) y Navarra (59). Juntos, estos dos territorios apenas llegan a sumar 2,8 millones de habitantes. Representan el 6% de la poblaci贸n total del Estado. Los n煤meros y porcentajes importan: cu谩ntas huelgas se convocan, cu谩ntos trabajadores las secundan, cu谩ntas jornadas no trabajadas acumulan, qu茅 salario medio tiene dicha poblaci贸n y qu茅 tasa de paro hay.

Los n煤meros arrastran a la siguiente pregunta: 驴por qu茅 Euskadi tiene un ecosistema de conflictividad laboral propio? M谩s all谩 de buscar respuestas sesgadamente ideol贸gicas 鈥斺渉ay sindicatos soberanistas, a m铆 no me interesan鈥濃 y tratar de desprestigiarlos, los sindicatos mayoritarios vascos, ELA y LAB, y tambi茅n uno m谩s peque帽o pero igualmente combativo, ESK, saben que los n煤meros importan, y mucho, cuando toca hablar de dinero y conflictividad laboral. Disponen de las cajas de resistencia m谩s amplias del Estado. Son un espejo donde se miran de reojo otros sindicatos de contrapoder. Su estrategia de resoluci贸n de conflictos es radicalmente distinta a los sindicatos m谩s representativos del Estado, CC OO y UGT.

El sindicato ELA es el mayoritario en el Pa铆s Vasco. Cerr贸 el pasado a帽o con 100.925 trabajadores afiliados y el 41% de delegados, seguidos por LAB (con un  20% de representaci贸n), CC OO (19%) y UGT (10%). Como les gusta decir en ELA, ni el Athletic tiene tantos socios. Su presupuesto anual ascendi贸 a 22 millones, de los cuales el 92% corresponden a las cuotas. La suya es la m谩s elevada del Estado: 23,64 euros la ordinaria. La reducida (11,82 euros) es m谩s alta que la est谩ndar de la mayor铆a de sindicatos, sean grandes, peque帽os, estatales o territoriales. A pesar del precio, las nuevas afiliaciones provienen precisamente de los sectores con salarios m谩s precarios. 

De las cuotas, ELA destina el 25% a la caja de resistencia. Eso implica que de los 20,2 millones de euros de fondos de cuotas, 5.060.000 millones de euros fueron a parar a la caja de resistencia en 2021. 

A cu谩nto asciende la cuenta corriente de la caja de resistencia de ELA es uno de los secretos mejor guardados de Euskal Herria, que solo conocen tres personas. 鈥淧uedes especular todo lo que quieras en el art铆culo, no lo vamos a decir, ni yo mismo lo s茅鈥, se帽ala a El Salto Joseba Villarreal, responsable de elecciones, afiliaci贸n y movilizaciones. Decirlo ser铆a dar ventaja al contrincante, la patronal vasca y navarra.

Lo que s铆 afirma es que tener una cuota alta fue una decisi贸n estrat茅gica que ya consideran hist贸rica: 鈥淐uando Comisiones Obreras puso una cuota de 50 pesetas, nosotros pusimos de 200. Sin cuota, no hay caja. Sin caja, el conflicto necesariamente es de otra manera y, a nuestro entender, no puede haber un sindicato aut贸nomo, independiente y de contrapoder sin caja de resistencia, porque ese punto solo te lo da el dinero鈥, resume Villarreal. 

Sabe que hay gente 鈥攅mpresarios, la patronal鈥 que ha especulado sobre cu谩nto debe durar una huelga en Euskadi para que se agote la caja de solidaridad de ELA. Zanja la cuesti贸n advirtiendo de que 鈥渓os 煤nicos que no vamos a sufrir en ese camino somos nosotros鈥. Prueba de ello son los 17 afiliados que est谩n llevando a cabo la huelga m谩s larga actualmente en Europa, en la empresa Novaltia, la distribuidora de medicamentos en las farmacias vizca铆nas. Hoy cumplen 1.013 d铆as en huelga indefinida. Cuando empezaron, no cobraban ni el SMI actual, ten铆an un salario de 950 euros mensuales. Su abogado anunci贸 ayer una sentencia favorable, que multa a Novaltia con 120.000 euros por da帽os morales y perjuicios, al entender que la gerencia ha vulnerado el derecho a huelga 鈥攑remiando econ贸micamente el esquirolaje, entre otras cosas鈥. El letrado, H茅ctor Mata, espera que esta amonestaci贸n suponga un antes y un despu茅s en una empresa cuya gerencia no ha querido sentarse a negociar un convenio de empresa paup茅rrimo. La caja de resistencia sigue sin despeinarse.

La CIG, solidaridad desde 1994

La central gallega CIG surgi贸 de una fusi贸n de dos sindicatos en 1994. Uno ten铆a caja, otro no. Desde entonces, la CIG tiene caja de resistencia, la tercera m谩s antigua del Estado 鈥攍a segunda, de 1985 es de USO鈥. Puede que sea casualidad o puede que no, pero la CIG tambi茅n es el sindicato mayoritario en Galicia (76.801 afiliados, 4.767 delegados, el 30% de representaci贸n, a cierre de diciembre de 2021). Su cuota ordinaria es de 12,60 euros, la reducida son 5,90 euros y la simb贸lica, para gente sin ingresos y jubilados, es de 3,05 euros. Destinan el 10% de las cuotas a la caja de resistencia. Por lo que especulando, el a帽o pasado ingresar铆an unos 800.000 euros destinados a sostener huelgas. 

Su secretaria de organizaci贸n, Susana M茅ndez, considera que la caja 鈥渆s una herramienta fundamental para que la clase trabajadora pueda pelear por sus derechos sin ver mermadas sus condiciones materiales, que la huelga no suponga un freno a esa lucha y que sea una ayuda para fomentar la participaci贸n, m谩s en una situaci贸n de precariedad, salarios bajos e inflaci贸n, en la que quedar unos d铆as, unas semanas o incluso unos meses sin ingresos puede generar una situaci贸n problem谩tica鈥. El pasado a帽o, la huelga de Alcoa en el municipio de San Cibrau acab贸 extendi茅ndose a las empresas auxiliares y a toda la comarca. 鈥淭enemos muchas huelgas, estamos en plena crisis, sobre todo en la zona norte鈥, explica. Sus cuotas, a帽ade, se ajustan a la realidad gallega, 鈥渘o podemos compararnos con Euskadi鈥.

El sindicato ESK, con 6.000 afiliados y una cuota est谩ndar de 45 euros trimestrales, se fund贸 en 1985 y fue la segunda central vasca en establecer un fondo econ贸mico. Desde 2007, destina a la caja el 5% de las cuotas, explica su portavoz, Igor Mera.

El sindicato vasco LAB dispone de caja desde hace diez a帽os. 鈥淓n una d茅cada hemos ayudado a unas 3.000 trabajadoras y trabajadores. En caso de huelga, cubre 30 euros diarios (entre 900 y 930 euros al mes), con dos particularidades: pagamos 30 euros con independencia de si son jornadas parciales o completas y tenemos un tope de 1.500 euros y, l贸gicamente, la ayuda a percibir no puede superar el salario del trabajador鈥, explica su secretario general adjunto, Igor Arroyo. Asimismo, la caja cubre multas y sanciones derivadas de la acci贸n sindical, hasta un m谩ximo de 15.000 euros. 鈥淟e damos importancia a resistir en las huelgas y a que estas sean activas, lo cual implica un riesgo de recibir multas鈥, se帽ala. 

M谩s all谩 del funcionamiento de la caja, Arroyo pone marco te贸rico a la decisi贸n de implementarla: 鈥淓l proceso de precarizaci贸n empez贸 en los a帽os 90 con la aprobaci贸n de las ETT y se est谩 acelerando con las plataformas digitales y la ofensiva de 2008 de pauperizaci贸n de la clase trabajadora鈥. Adem谩s, en 2017 realizaron un proceso de reflexi贸n para pensar c贸mo sindicalizar a las trabajadoras m谩s precarias. De dicho proceso surgieron alianzas con la plataforma estatal de riders y con trabajadoras del hogar. El pasado a帽o tuvieron por primera vez m谩s afiliadas que afiliados y en febrero anunciaron un nuevo sistema de cuotas, por cinco tramos de ingresos, que van desde los 21,33 euros para sueldos superiores a 2.001 euros a 5 euros para ingresos inferiores a 705 euros. 

Dos sindicatos territoriales se encuentran en proceso de implementar cajas de resistencia. La Intersindical catalana y los aragoneses Osta. Sergi Perell贸 explica que la Intersindical ha pasado en cuatro a帽os de mil a 6.000 afiliados, debido al empuj贸n pol铆tico de 2017 鈥擟atalunya tiene una mayor铆a sindical espa帽olista y un sindicato de contrapoder asentado como es la CGT, entroncado en el anarcosindicalismo hist贸rico de este territorio y que este a帽o ha alcanzado las 20.000 afiliaciones鈥. La cuota de la Intersindical es de 10 euros y en enero de 2020 aprobaron empezar a preparar la caja, donde ya han depositado una cantidad importante que han doblado este a帽o 鈥擡l Salto la conoce y se reserva la informaci贸n鈥. 鈥淓stamos preparando el m煤sculo para que cuando el 贸rgano nacional apruebe el reglamento de funcionamiento de la caja de resistencia ya haya un remanente鈥, destaca Perell贸.

El secretario general de Osta, David L谩zaro, explica que son la tercera fuerza en Araz贸n, con el 10% de delegados. Este sindicato chiquit铆n 鈥4.500 afiliados鈥 tiene una cuota de 11,90 euros mensuales y decidi贸 en noviembre destinar el 5% al fondo de resistencia.  鈥淟lega un momento en las plantillas de las grandes empresas en que el modo de operar de Comisiones y UGT es agotar y amenzar con la huelga, pero no llevarla a cabo casi nunca, por lo que los trabajadores se ven abocados a firmar la propuesta sin otra alternativa. Creemos que las cajas de resistencia son un apoyo a los afiliados para que puedan mantener la presi贸n, movilizarse m谩s y conseguir mejores acuerdos, porque la patronal sabe que sin caja de resistencia detr谩s es dif铆cil mantener una huelga鈥, explica. Llevan cuatro a帽os haciendo m煤sculo; han optado por no decir la cifra.

Competencia virtuosa, debate en el congreso

El economista Endika Alabort, de CNT Bilbao, utiliza el concepto de 鈥渃ompetencia virtuosa鈥 para describir el ecosistema vasco, ese en el que hay un mont贸n de sindicatos y much铆simos m谩s afiliados que en cualquier otro lugar, adem谩s de las 283 huelgas. 鈥淓s un t茅rmino bonito que explica de forma adecuada que si el resto de sindicatos funcionan y utilizan la huelga, o la utilizas t煤 tambi茅n, o te quedas atr谩s鈥, se帽ala. A m谩s conflictividad, m谩s conflictividad. Y mejores logros. 

CNT en el Pa铆s Vasco no dispone de caja, pero cubre todos los gastos jur铆dicos derivados de conflictos laborales y observa c贸mo la afiliaci贸n crece 鈥測 se complejiza鈥. 鈥淗ace 15 a帽os gestion谩bamos reclamaciones de cantidades; ahora ERTE, concursos y convenios colectivos e incluso pactos de fin de huelga, sobre todo, en Bizkaia鈥, a帽ade. Coincide en su an谩lisis con 脪scar Murciano, de CGT Catalunya: 鈥淗ay un efecto muy interesante en Euskal Herria y Catalunya, la conflictividad no espanta, al contrario, cuanto menos se edulcora el lenguaje y las formas en el mundo laboral, aumenta la conflictividad y mejora la organizaci贸n de los trabajadores. La prueba es Euskadi鈥, asegura. En Catalunya se convocaron 98 huelgas en 2021; 48 en Galicia a pesar de tener solo 2,6 millones de habitantes; 62 huelgas en la Comunidad de Madrid.

El secretario general de CNT, Antonio D铆az, adelanta que el pr贸ximo diciembre en Granollers celebrar谩n su congreso anual, donde una de las ponencias ser谩 abordar la creaci贸n, o no, de un fondo econ贸mico solidario y confederal.

En junio, CGT tratar谩 el mismo asunto en Zaragoza en su congreso. Murciano defender谩 la creaci贸n de un mecanismo estructural y seguramente recordar谩 que la huelga del tel茅fono 112, en la que particip贸 CGT Catalunya, supuso un aumento salarial del 22%. 

Hasta ahora, tal y como recuerda Pepe Aranda, secretario de organizaci贸n de esta organizaci贸n, las cajas existen de forma sectorial, como en el ferroviario y la banca. 脡l mismo pertenece al sector ferroviario y abona euro y medio al mes para ese fondo, que no sale de la cuota obligatoria confederal. Previsiblemente el debate versar谩 sobre si ser铆a positivo aumentar la cuota obligatoria para crear un fondo estructural. De momento, la cuota ordinaria asciende a 11,78 euros.

El mito de los sindicatos grandes

Comisiones Obreras ha facilitado sus datos de afiliaci贸n a El Salto: de 920.870 en 2017 ha pasado a 970.025 en 2021. Tienen seis tipos de cuotas en funci贸n de los ingresos, desde los cuatro euros y medio de la s煤per reducida (23.000 personas) a los 14,05 euros de la ordinaria (660.333 afiliados). En total, el pasado a帽o ingresaron con cuotas 140 millones que se reparten entre la estructura jur铆dica, las distintas organizaciones, 17 territoriales y seis federaciones sectoriales. 

Hay organizaciones territoriales, como CC OO Euskadi, que tiene caja de resistencia, pero no disponen de un fondo estructural. Su secretario de organizaci贸n y extensi贸n sindical, Agust铆n Mart铆n, desea aclarar que 鈥渆se mantra de sindicatos subvencionados poco tiene que ver con la realidad鈥. El BOE establece los criterios por representaci贸n que el Estado debe otorgar a los sindicatos. El pasado a帽o fueron 17 millones a repartir, de manera proporcional. 鈥淣os tocaron 6,9 millones鈥, indica. 

Considera que es poco y que 鈥渘o tiene correlaci贸n con lo que recibe el sindicalismo europeo, lo de Espa帽a no tiene nombre, pensamos que el sindicalismo deber铆a de estar m谩s reconocido debido a que hacemos un trabajo que redunda en beneficio de la poblaci贸n鈥. Lanza un dardo a las organizaciones profesionales agrarias, que no solo est谩n totalmente subvencionadas, sino dopadas de recursos p煤blicos鈥. Defiende una ley de participaci贸n institucional que aclare su labor en el marco de la Constituci贸n.

Funcionamiento de la caja de resistencia de ELA

La caja de resistencia se considera un derecho objetivo de los afiliados. Tiene estatuto propio, que establece que a partir del tercer d铆a de huelga cobras lo que te corresponde desde el primer d铆a. Hay tres tipos de pago: ordinario (1.243,59 euros), reforzado (1.430,13 euros; se abona cuando m谩s del 30% de los huelguistas son afiliados a ELA) y extraordinario, utilizado para conflictos estrat茅gicos para la direcci贸n del sindicato. La 煤ltima vez que se aprob贸 fue para la huelga del mantenimiento de limpiezas en carretera de Gipuzkoa (2.488,26 euros). ELA tiene caja de resistencia desde 1996, cuando se legaliz贸 el sindicato. Cuenta con reglamento propio desde 2001. Nadie puede ganar m谩s estando en huelga que trabajando.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com (30/04/2022)




Fuente: Sasmadrid.org