May 26, 2021
De parte de Avispa Midia
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Un grupo de campesinas va abriendo camino, como si sus pies conocieran a ciegas las veredas de la monta帽a. Se detienen justo en frente de algo que parece una peque帽a cueva. De pronto, un terrible hedor llega al cerebro, se desprende en la entrada, 鈥渆s guano, excremento de los murci茅lagos鈥, dice una de ellas.  M谩s hacia dentro, con un color rojo, est谩n pintadas unas siglas, 鈥淛C Davila, 29-10-17鈥.

Esta cueva, de no m谩s de 2 metros de altura, es la entrada de lo que fue mina 鈥淶avaleta鈥, d贸nde explotaron oro en la 茅poca de la colonizaci贸n espa帽ola. En la tradici贸n oral de los habitantes de los parajes 鈥淓l Rebollero鈥, 鈥淟os Arquitos鈥 y 鈥淩铆o Minas鈥, establecidos dentro del municipio de San Pablo Cuatro Venados, Oaxaca, se sabe que el sistema de explotaci贸n fue con pico y pala. 鈥淧ero nuestros abuelos cuentan que hubo mucho maltrato y explotaci贸n hacia nuestros paisanos, pero tambi茅n hubo contaminaci贸n鈥, cuenta la campesina C谩ndida Paulina Gayt谩n.

Seg煤n el historiador J. R. Southworth, la explotaci贸n de esta mina inici贸 con decenas de otras minas m谩s en el estado de Oaxaca, inmediatamente despu茅s de la conquista y tuvo su mayor rendimiento en el final del siglo XVIII. 鈥淧or lo que el Rey de Espa帽a concedi贸 que en 1777 se formara una audiencia local y que tuvo la facultad de expedir a su nombre los primeros t铆tulos directos de  propiedad minera en este Estado鈥.

Hoy, estas campesinas y los dem谩s vecinos est谩n en alerta, porque se han enterado que en su territorio existen por lo menos tres concesiones mineras vigentes, que explotar谩n principalmente oro y plata, pero a escala industrial, por medio de perforaciones de t煤neles subterr谩neos abarcando m谩s de 3 mil hect谩reas. 鈥淣o hay informaci贸n de los impactos. La poca informaci贸n de los promotores de la mina es que no contamina鈥, dice el campesino Ren茅 L贸pez.

Una de las concesiones perteneci贸 a la extinta empresa canadiense Arco Resources Corp, quien ya ten铆a, en 2012, los permisos para explotar oro y plata en un 谩rea de 3 631 hect谩reas que cubren 5 kil贸metros de longitud de la veta.

Es una suerte de 鈥渦na nueva colonizaci贸n de nuestras tierras, de nuestra forma de vida. Porque la explotaci贸n de esas minas va a traer la muerte. Es falso que vayan a traer empleos como dicen, yo no estoy dispuesto a dejar de ser campesino por unos cuantos pesos que no me van a servir cuando sufra las consecuencias de la miner铆a鈥, reflexiona el campesino L贸pez, que vive a escasos 20 minutos de la vieja entrada de lo que fue la mina Zavaleta.

Mientras el campesino L贸pez muestra sus 谩rboles de manzana, duraznos y aguacate, expresa una preocupaci贸n. 鈥淗ay rumores. La gente de nuestra comunidad dice que los mineros est谩n firmando nuevos convenios para continuar con la explotaci贸n de la mina. Pero nosotros estamos preparado para luchar por nuestro r铆o, nuestros bosques, por la vida pues鈥, comenta el campesino.

Otro campesino, Lorenzo Ram铆rez, comenta que, 鈥渆stamos en alerta porque no queremos miner铆a en nuestro territorio. Estamos defendiendo los bosques y el agua. Las propias autoridades de nuestra comunidad no dan una informaci贸n clara y tienen enga帽ada a nuestra  comunidad, porque es posible que ya les hayan soltado alg煤n dinero, pero se les va acabar y la destrucci贸n va a quedar para nosotros鈥.

La violencia como recurso

Las empresas avanzan promoviendo la fragmentaci贸n de las comunidades y el choque entre ellas. 鈥淣uestra comunidad est谩 dividida en dos partes. Una de ellas es formada principalmente por las autoridades, quienes est谩n a favor de la miner铆a, quienes se han vinculado a pol铆ticos y grupos delictivos que nos han atacado. Nosotros somos la otra parte, la que resiste a la miner铆a, al despojo y a la destrucci贸n de nuestros bienes comunes. Luchamos por la vida鈥, dice el campesino Ram铆rez.

El 25 de mayo estos campesinos zapotecas han lanzado un comunicado d贸nde rememoran un ataque armado que sufrieron dos a帽os atr谩s, el 31 de mayo del 2019. 鈥淢谩s de 500 personas entraron con dos trascabos derribando nuestras viviendas. Por fuentes extraoficiales nos enteramos que la mayor铆a fue pagada por pol铆ticos de la regi贸n, los mismos que les dieron las armas y los cartuchos. Estos personajes tienen inter茅s en nuestras tierras, el bosque y el agua que nace de nuestras monta帽as, pero, sobre todo, porque en nuestro territorio se han expedido, sin nuestro consentimiento, por lo menos tres concesiones mineras para explotar oro y plata鈥, advierten.

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Estos campesinos han sufrido el intento de sofoque de su lucha, incluso, desde las propias autoridades del municipio de San Pablo Cuatro Venados. 鈥淎 quienes est谩n en resistencia, les cortan el agua, no les dan continuidad a sus tr谩mites en el municipio. Hasta les cobran un impuesto. Todo lo que entra al municipio solo lo distribuyen si apoyas a la autoridad y sus decisiones. Ni las vacunas para covid se han distribuido para nuestros mayores鈥, puntualiza el campesino Galdino Reyes. 

En los 煤ltimos d铆as, las autoridades de este municipio han intentado provocar a estos campesinos entrando a las tierras que han defendido. 鈥淗emos visto que han comenzado a meter el tractor y han tra铆do a diversas personas para comenzar a sembrar. No tenemos problema con que siembren, pero, si lo que buscan es tener presencia para dar paso a la miner铆a, ah铆 si va haber problemas鈥, advierte Reyes.

Estos campesinos en resistencia se mantienen atentos sobre el avance de estos proyectos mineros. 鈥淣os mantenemos en alerta y reafirmamos nuestra postura de que no queremos ning煤n proyecto extractivo en nuestra regi贸n. Porque sabemos bien que los proyectos que ya est谩n en fase de explotaci贸n en Oaxaca vienen acumulando denuncias sobre la contaminaci贸n de mantos fre谩ticos y del aire y, adem谩s, han fragmentado el tejido comunitario鈥, puntualizan en su comunicado.

Floriberto L贸pez denuncia, 鈥渆stamos en alerta m谩xima por el avance de estas minas. Queremos comunicar no solo a nuestra propia comunidad, sino a las comunidades vecinas que, si damos paso a estos proyectos, son varias las comunidades que ser谩n afectas, mucho m谩s las que se encuentran r铆o abajo, como la comunidad de Cuilap谩m y Zaachila鈥.

En el comunicado se responsabiliza a los tres niveles de gobierno por cualquier agresi贸n que pueda sufrir cualquier miembro de esta comunidad, ya que, en los 煤ltimos d铆as, como parte de las provocaciones, han escuchado detonaciones de rifles de alto poder en las 谩reas que est谩n defendiendo.

Juan Carlos Luis, un campesino joven, se muestra preocupado. 鈥淭engo dos hijos y me preocupa su futuro de ellos. La informaci贸n que tenemos, por experiencias que han vivido otros pueblos, es que deja muchas enfermedades y contaminaci贸n del ambiente. Por eso lo que nos queda es organizarnos, informarnos m谩s y unirnos con otros pueblos en resistencia鈥, dice el campesino que siembra ma铆z, frijol y calabaza. 

La campesina Hilaria V谩zquez reflexiona mientras se sienta al lado del arroyo y contempla como mirando dentro de s铆, 鈥渢enemos que organizarnos, si no luchamos ahora, ma帽ana puede ser tarde, este r铆o es parte de nuestra vida y tenemos que defenderlo鈥.




Fuente: Avispa.org