July 10, 2021
De parte de Asociacion Germinal
267 puntos de vista


En los 煤ltimos meses se han descubierto sepulturas y fosas comunes de cientos de ni帽as y ni帽os ind铆genas en los terrenos de antiguos internados canadienses. En un brutal intento de asimilaci贸n forzosa y aniquilaci贸n de los pueblos ind铆genas, llamados indios, sucesivos gobiernos obligaron a ingresar a las y los menores ind铆genas en esos internados, donde eran objeto de toda clase de vejaciones y agresiones, con el fin de privarles de su identidad, su cultura y sus lazos con sus comunidades

Las autoridades ocultaron los cad谩veres. Desde los tiempos de John A. Macdonald, no hacen ning煤n esfuerzo por ocultar sus intenciones. Escuche a Duncan Campbell Scott, uno de los arquitectos de la pol铆tica de internados, en 1920: 鈥淨uiero deshacerme del problema indio. No creo que este pa铆s deba seguir protegiendo a una clase de personas que son incapaces de ser aut贸nomas鈥 Nuestro prop贸sito es continuar hasta que ya no quede ni un solo indio en Canad谩 que no se haya asimilado a nuestra sociedad, que no haya ya ninguna cuesti贸n india ni ning煤n ministerio de Asuntos Indios.鈥

Los internados no son un mero error, un fallo del sistema o un momento de desconcierto en la gloriosa historia de Canad谩. Los internados son el sistema que funcionaba seg煤n lo previsto, un sistema que ten铆a el prop贸sito declarado de hacer desaparecer a los pueblos ind铆genas. Llam茅moslo por su nombre: hubo un genocidio. Un genocidio planificado por el gobierno, formalizado por leyes y ejecutado por congregaciones religiosas de este a oeste del pa铆s. Un genocidio que mat贸 a ni帽as y ni帽os, destruy贸 comunidades y priv贸 a pueblos enteros de su identidad, de su lengua y de su cultura milenaria.

Cuando se entierra peque帽os cad谩veres en una fosa com煤n sin ni siquiera recordar sus nombres, sin ni siquiera advertir a sus progenitores, se borra su existencia. No se les trata como a seres humanos, sino como a bestias. Los menores que sobrevivieron quedaron marcados con hierro candente por los maltratos f铆sicos, sexuales y psicol贸gicos que sufrieron en los internados. Desde hace tres a帽os visito las comunidades ind铆genas de Quebec. De una generaci贸n a otra, bastante despu茅s del cierre de la 煤ltima escuela, la sombra de los internados est谩 en todas partes. La c贸lera tambi茅n.

Hace algunos d铆as, una mujer anishnabe dijo todo lo que pensaba de las palabras vac铆as que se han escuchado estas 煤ltimas semanas: 鈥淓spero que los oblatos dejen de negar que han quebrado a nuestro pueblo. Los antiguos gobiernos sab铆an muy bien c贸mo nos han tratado, y cerraron los ojos. Quer铆an matar al pueblo indio en nuestras personas, y encargaron la misi贸n a los oblatos; 隆ambos son responsables!鈥

Tiene raz贸n. Las declaraciones defensivas de las congregaciones religiosas no alteran para nada el hecho de que el papa se niegue a pedir perd贸n. Las l谩grimas de cocodrilo de Justin Trudeau no nos har谩n olvidar que el Estado canadiense acaba de gastar m谩s de 3 millones de d贸lares en combatir a las y los supervivientes del internado de Sainte-Anne, en Ontario, ante los tribunales. Las patrullas armadas de la Gendarmer铆a Real de Canad谩 (GRC) en territorio wet鈥檚uwet鈥檈n nos recuerdan que Canad谩 jam谩s ha rendido verdaderamente las armas.

Mientras los gobiernos y las iglesias no asuman su responsabilidad, la reconciliaci贸n es una falacia. Asumir su responsabilidad es tratar los lugares de los internados como potenciales escenarios de cr铆menes. Protegerlos. Cooperar con las comunidades, no solo las familias, para efectuar registros r谩pidamente en todos los escenarios del territorio. El gobierno de Quebec no tiene ning煤n motivo v谩lido para retrasarlos.

Hay que mostrar en nuestras escuelas las leyes de asimilaci贸n, el infierno de los internados, as铆 como el traumatismo intergeneracional creado por el colonialismo. Hay que formar a nuestras y nuestros ense帽antes a mantener conversaciones a veces dif铆ciles con su alumnado sobre los horrores que se han producido en nuestro pa铆s, no en la otra punta del mundo. Las cosas han cambiado desde la 茅poca en que contaban a mis padres la historia de gentiles misioneros frente a los crueles indios, pero todav铆a queda camino por recorrer.

Hay que reconocer que los pueblos ind铆genas tienen raz贸n cuando hablan de racismo sist茅mico en Quebec y en Canad谩. Lamentar el pasado sangriento de Canad谩, como hace [el primer ministro quebequ茅s] Fran莽ois Legault, es f谩cil. M谩s dif铆cil, pero mucho m谩s importante, es admitir que el pasado invade el presente. Cuando un polic铆a asesina a una joven madre de 26 a帽os a la que se supone que ten铆a que ayudar en Nuevo Brunswick, cuando Joyce Echaquan muere en uno de nuestros hospitales bajo una lluvia de insultos racistas, el c谩ncer del colonialismo sigue matando.

Dicen que la verdad siempre vuelve a la superficie. Los registros realizados en los lugares de los internados no solo han hallado tumbas an贸nimas, fosas comunes, cientos de cad谩veres de ni帽os y ni帽as. Han desenterrado las ra铆ces genocidas de Canad谩.

Soy independentista. Nunca he celebrado la fiesta nacional de Canad谩. El 1潞 de julio, para m铆, es sin贸nimo de cajas de mudanza, no de orgullo canadiense. Este a帽o, es un d铆a de verg眉enza para Canad谩. Os invito a insistir en ello marchando codo con codo con nuestros hermanos y hermanas ind铆genas. Para honrar la memoria de las v铆ctimas, luchar por la verdad, reclamar, nosotros y nosotras tambi茅n, que se haga justicia.

Manon Mass茅 es activista quebequesa, militante del partido Qu茅bec solidaire.

https://www.journaldemontreal.com/2021/06/30/le-jour-de-la-honte

Traducci贸n: viento sur

vientosur.info/el-dia-de-la-verguenza/




Fuente: Asociaciongerminal.org