July 21, 2021
De parte de Nodo50
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Apenas nueve días después del asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, Canadá y el Core Group consideraron que era su prerrogativa designar al próximo jefe de Estado. Este acto es una manifestación elocuente de sus falsas interpretaciones de la democracia y del estado de derecho. Izquierda Verde condena este acto perjudicial y exige que el Gobierno de Canadá se retire del Core Group (Estados Unidos, Canadá, Francia, la ONU y algunos otros que dictan las opciones políticas de Haití y seleccionan sus gobiernos). La Izquierda Verde[1] también exige que Canadá no vuelva a enviar sus tropas y su policía bajo el disfraz engañoso y colonialista de “reconstruir la democracia”.

El presidente Jean-Bertrand Aristide, el primer jefe de Estado elegido tras 30 años de dictaduras de los Duvalier, tomó sus decisiones basándose en las necesidades y deseos de los ciudadanos haitianos, en lugar de ejecutarse siguiendo las prescripciones económica y políticamente devastadoras del Core Group (Grupo Central). Canadá y sus socios del Core Group decidieron que Aristide tenía que irse. La “Iniciativa de Ottawa sobre Haití” nació en reuniones secretas organizadas por el gobierno de Canadá. Se trazaron planes y se asignaron funciones a varios miembros del Grupo Central sin cuyo consentimiento no puede tomarse ninguna decisión de importancia ni incumplirse ninguna orden colonialista.

El 29 de febrero de 2004, las fuerzas especiales canadienses invadieron el aeropuerto de Haití. El presidente Aristide, derrocado por este golpe de Estado urdido en Canadá, fue secuestrado y sacado de su país en un avión estadounidense. Más tarde se desplegaron cientos de soldados canadienses, la RCMP y otros agentes de policía. La policía haitiana a la que entrenaron arrestó y/o asesinó a miles de personas en los barrios más pobres, especialmente a los líderes comunitarios que buscaban la equidad económica y la justicia. Estas bandas de la policía arrasaron barrios indigentes e hicieron la vida insufrible. Canadá construyó cárceles (repletas de disidentes políticos) y erigió estructuras de estado policial que rápidamente degeneraron en redes de acoso, empobrecimiento, castigos colectivos y crímenes contra la humanidad.

Las imposiciones diseñadas por Canadá e impulsadas por Estados Unidos y sus consecuencias para el pueblo haitiano son implacables. El Core Group ungió a una sucesión de presidentes, incluidos los dos últimos (Michel Martelly en 2011 y Jovenel Moïse en 2017), que han robado a su pueblo y matado con absoluta impunidad. Sólo el 29 de junio 2021, el periodista Diego Charles, la conocida activista Antoinette Duclair y otros 13 líderes fueron asesinados a tiros.

La Izquierda Verde apoya las voces haitianas que piden que Canadá se vaya de Haití y se quede fuera. “Solidarité Québec-Haïti está con el pueblo haitiano que lucha por recuperar el control de su territorio y elegir líderes verdaderamente representativos, sin interferencia de las fuerzas neocoloniales. Haití está bajo control extranjero desde 2004”. El haitiano-canadiense Jean Saint-Vil declaró: “Los mismos actores, incluido Canadá, que destruyeron el Estado haitiano no pueden volver para salvar ese Estado. Necesitamos un diálogo nacional de haitiano a haitiano sin que los extranjeros blancos les digan a los haitianos negros lo que tienen que hacer”.

19 de julio de 2021 –

– Pierre LeBlanc, Izquierda Verde.

 


[1] La Izquierda Verde de Canadá propone empoderar a las voces y organizaciones políticas y sociales para desarrollar sistemas económicos, políticos y sociales que apoyen los medios de vida de todas las personas, especialmente de los grupos que buscan la equidad, respetando al mismo tiempo los límites de la capacidad de carga de la Tierra y protegiendo la diversidad ecológica de nuestro planeta.




Fuente: Alainet.org