February 15, 2021
De parte de El Topo
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En el primer envite migratorio desde el inicio de la pandemia ha ganado el caos a pesar de los esfuerzos. El Gobierno de Espa帽a ha llegado tarde, mal y con un enfoque distorsionado a la situaci贸n migratoria de Canarias por la lejan铆a y la ausencia de una respuesta integral y temprana a un fen贸meno que implica coordinaci贸n, disposici贸n, m煤sculo administrativo, capacidad diplom谩tica, pedagog铆a y prevenci贸n de la xenofobia, y humanidad. Y han fallado, al menos, estas seis columnas capitales.

El repunte migratorio que ven铆a viviendo Canarias se inici贸 en septiembre de 2019 y la red de acogida humanitaria se est谩 levantando un a帽o y cuatro meses despu茅s. Mientras tanto, se vivi贸 de angustias y noches sin dormir por no tener capacidad de acogida, del uso de espacios p煤blicos durante el confinamiento y de la utilizaci贸n de hoteles como espacios de acogida humanitaria de emergencia.

La descoordinaci贸n entre administraciones hasta el mes de noviembre fue preocupante, especialmente entre los diferentes ministerios del Gobierno de Espa帽a que est谩n implicados en la gesti贸n (Interior y Migraciones, con Defensa como invitado especial). Es inexplicable la tardanza en habilitar un Centro de Atenci贸n Temporal a Extranjeros que desahogara Arguinegu铆n, tanto como el retraso en la cesi贸n de espacios militares en desuso para gestionar la acogida humanitaria ante la ausencia de recursos disponibles. Todo esto ha ido desembocando en una suerte de decisiones arriesgadas en las que cada error u ocultaci贸n ha sido un tiro en el pie para los gestores y unos metros m谩s en el trampol铆n del racismo para las personas migrantes, completamente expuestas. Y ha tenido como consecuencia revestir la realidad migratoria de una situaci贸n de crisis que conceptualiza el fen贸meno como un problema y no como una situaci贸n estructural a gestionar.

El muelle de Arguinegu铆n fue el c茅nit de la exposici贸n de algo evidentemente evitable. Se llenan la boca algunos representantes p煤blicos para acusar de racista a la poblaci贸n civil que ha vociferado contra las migraciones cuando el mayor grito racista ha sido el muelle de Arguinegu铆n y la violaci贸n de derechos sistematizada que se produjo en aquella explanada durante semanas. Centenares de personas vieron sus derechos violentados en aquel espacio, sin que se preservara siquiera la salud en tiempos de pandemia. Carencia de higiene, de asistencia letrada, poca comida, sin servicios adecuados y durmiendo en el suelo, muchas de ellas a la intemperie. Una innecesaria crueldad que se pod铆a haber evitado y no se hizo. Esa pesadilla no quita que las protestas contra personas vulnerables con evidentes tintes racistas sean intolerables.

La situaci贸n migratoria en Canarias y las decisiones del Gobierno de Espa帽a se han solapado con una grave crisis del principal motor de la econom铆a de las Islas: el turismo. En 2019 el 35% del PIB local depend铆a de forma directa de este sector al que le ha estallado las restricciones de movilidad impuestas a consecuencia de la pandemia. En la 煤ltima d茅cada, a pesar de r茅cords encadenados de llegadas de turistas, hasta los 16 millones de personas anuales, la poblaci贸n de las Islas ha soportado tasas de riesgo de pobreza y exclusi贸n social muy por encima de la media estatal. Alrededor del 35% de la poblaci贸n en riesgo de pobreza y exclusi贸n social, seg煤n el 煤ltimo informe Arope presentado por EAPN; m谩s del 27% de la poblaci贸n en edad de trabajar est谩 en paro, casi 270 mil personas; adem谩s, a finales de octubre hab铆a, adem谩s, casi 85 mil personas con un ERTE.

Esta situaci贸n de dependencia econ贸mica de un sector que ha quedado destruido por las restricciones derivadas de la pandemia, la cronificaci贸n de una pobreza que se ha convertido en estructural, el potente incremento de las personas desempleadas y la incertidumbre de aquellas que tienen un ERTE hacen que las pol铆ticas migratorias deban de tener en cuenta el contexto social. Se ha producido un tremendo desajuste en el contexto con la crisis tur铆stica, la pandemia y el fen贸meno migratorio. Las decisiones puestas en marcha no poseen un car谩cter integral, que hayan comprendido este desajuste y sus consecuencias.

Este caldo de cultivo se ha visto convenientemente regado por la ola aventada por c铆rculos pr贸ximos a la extrema derecha que tiene la intenci贸n de pescar en el caladero del miedo utilizando mentiras difundidas de forma organizada en momentos determinados: desde anunciar que las migraciones forman parte de una invasi贸n, que son personas con complexi贸n y en edad militar, o incluso sostener que la crisis tur铆stica es derivada del repunte migratorio. Se trata de una pr谩ctica deshonesta, una trampa antidemocr谩tica y un se帽alamiento y hostigamiento de la poblaci贸n vulnerable que inflama la reacci贸n de rechazo.

De lo acontecido hasta ahora se espera que se depuren responsabilidades, pero tambi茅n que sirva como gu铆a de aprendizaje para no volver a errar en las mismas curvas. La comprensi贸n del desajuste del contexto invita a pensar que conceptualizar a las Islas Canarias como un lugar de retenci贸n, identificaci贸n y expulsi贸n es un error hist贸rico. Se deber铆a profundizar en el refuerzo de los servicios sociales comunitarios de los municipios de acogida de los nuevos campamentos y tambi茅n trabajar de forma m谩s coordinada entre administraciones. Convendr铆a no homogeneizar al colectivo migratorio en un momento especialmente complejo, con una pandemia que galopa los meses y hace a帽icos previsiones y formas de vida.

El cambio clim谩tico que asoma no puede ser olvidado, nos lo ha dicho esta ruta migratoria en forma de j贸venes que han visto el cambio dr谩stico del clima y su radicalizaci贸n ya sea en forma de lluvias torrenciales o de sequ铆as prolongadas. La falta de expectativas de vida, la crisis de los sistemas educativos de los pa铆ses de origen, las situaciones de persecuci贸n y la amarga desigualdad que separa a dos mundos vecinos hacen que la ruta migratoria siga siendo una oportunidad de cambio 26 a帽os despu茅s de la llegada de la primera patera. Los miles de personas que han muerto o desaparecido durante estos a帽os no han sido obst谩culo para que se siga utilizando. Es una ruta a cara o cruz.

Las costuras de la acogida en Canarias han saltado por los aires y el archipi茅lago ha lanzado un SOS. La respuesta es comedida: SOS escuchado, pero no comprendido. 2020 fue el a帽o en el que entendimos que vamos a ser una c谩rcel a cielo abierto contra nuestra voluntad.

Por

Txema Santana

Periodista y t茅cnico de Incidencia y Participaci贸n Social de CEAR en Canarias




Fuente: Eltopo.org