March 7, 2021
De parte de El Libertario
274 puntos de vista


Federaci贸n
Anarquista de Gran Canaria
(FAGC)

 

La ubicaci贸n geogr谩fica de Canarias la coloca
de forma natural en las rutas migratorias
habituales para salir del continente. Su situaci贸n en el Atl谩ntico la ha
convertido tambi茅n en un punto de conexi贸n tricontinental,
un lugar de paso
hist贸rico en
la traves铆a de Europa a Am茅rica. El volumen de emigraci贸n canaria
fue enorme desde el siglo XVI hasta el XX y
a煤n hoy mantiene di谩sporas desta
cables en pa铆ses como Cuba, Puerto Rico
o Venezuela (llamada durante mucho tiempo
en Canarias 鈥渓a octava isla鈥). La afirmaci贸n de que hab铆an m谩s canarios
viviendo fuera de las islas que en ellas fue
un lugar com煤n a principios del siglo
pasado.

 

Lo expuesto podr铆a darnos a entender que en
Canarias se entiende el fen贸meno migratorio con naturalidad, pero
desgraciadamente, y al menos actualmente, no
es as铆.

En las islas se vive una situaci贸n de disociaci贸n colectiva de la propia realidad
geogr谩fica, social y pol铆tica. La educaci贸n
estatal, el bombardeo medi谩
tico, la propaganda cotidiana, las pol铆ticas
gubernamentales, han hecho que un alto
porcentaje de la poblaci贸n canaria
desarrolle
un fuerte identitarismo euro
peo. En Canarias vivimos de espaldas al continente africano, aun estando a s贸lo 95 kms del mismo. La idea de ser una de las 煤ltimas colonias de Europa no es algo que se confronte. Que el archipi茅lago
sea uno de los territorios de la 鈥淓uropa pol铆tica鈥 m谩s empobrecidos, con
mayor ratio de desempleo,
desahucios,
exclusi贸n social y
pobreza infantil no
ha
evitado, parad贸jicamente, que impe
re el eurocentrismo, la mentalidad pro-colonial, el nacionalismo espa帽ol o el chovinismo insular y la xenofobia. Nos han educado, desde la escuela, para estar orgullosos de ser 鈥渆uropeos de segunda鈥 y para se帽alar, ante cualquier crisis econ贸mica
o social, a los extranjeros pobres.

 

El fen贸meno migratorio no se estudia en profundidad, ni interesa a los poderes p煤blicos que se comprendan sus causas. Se habla hasta la saciedad de 鈥渕afias鈥 y de 鈥渢r谩ficos de personas鈥, pero nunca
de refugiados de conflictos armados, de
trabajadores que huyen de la pobre
za extrema, de personas que escapan de
la persecuci贸n pol铆tica o
religiosa. Se
omite
interesadamente que el tr谩fico de
personas
es un efecto de la migraci贸n
y
no su causa, y que 茅sta debe encon
trarse en situaciones que han
fomentado o directamente
provocado las potencias
europeas
como son las guerras, la
desertizaci贸n
o el expolio de los recursos naturales de los pa铆ses de origen.

 

Los datos reales de la inmigraci贸n arrojan a煤n m谩s luz. Se calcula que entre
este 2020 y el inicio de 2021 han llegado
a las islas unos 25.000 migrantes
provenientes
del continente africano. El
Gobierno
local tiene bajo su 鈥渃ustodia鈥
s贸lo
a unos 10.000 de ellos. Cerca de
2.000
pudieron llegar a la pen铆nsula (el
objetivo
de la gran mayor铆a) y entre
500-600
han sido directamente depor
tados. Aproximadamente 12.000 est谩n fuera de la supuesta 鈥渞ed de acogida oficial鈥. Los medios han mostrado hasta la saciedad im谩genes de migrantes retozando
en los hoteles de la isla, pero de lo
que se ha hablado menos es de que
muchos
de ellos han pasado hasta 3 se
manas abandonados en el puerto de Arguinegu铆n
(en el sur de Gran Canaria), sin
ning煤n tipo de condici贸n higi茅nica,
maldurmiendo
y malcomiendo, sin otra
cobertura
que una simple lona sobre sus
cabezas.
Tampoco se ha hablado de que
muchas
de ellas ya han sido expulsadas
de
los hoteles y que ahora subsisten en
condiciones
infrahumanas, en la pr谩cti
ca intemperie, en los barrancos grancanarios.
A煤n interesa menos saber d贸nde est谩n
y en qu茅 condiciones algunas de
las
12.000 personas que no han ca铆do
en
manos del Estado. Se da por senta
do que muchas pudieron escapar a la pen铆nsula, pero sabemos perfectamente
que la supervivencia de algunas de ellas
(ciertamente una minor铆a dentro
del
c贸mputo global) se est谩 garantizan
do en redes de apoyo mutuo ajenas a las instituciones. Proyectos de realojo
y autosuficiencia alimentaria como los
iniciados por la FAGC (que alber
gan actualmente a m谩s de 200 personas migrantes en situaci贸n de persecuci贸n gubernamental) demuestran la ineptitud
de las instituciones y su desastrosa gesti贸n
de unos recursos, comparativa
mente, descomunales.

 

El Gobierno de Canarias (cuatripartito
de izquierdas) no habla de 鈥渆mergencia humanitaria鈥, sino de 鈥渞iesgo sanitario鈥 y deshumaniza a las migrantes que pasan de ser personas a ser 鈥渦n problema鈥.
La pandemia, ese comod铆n con el
que desde hace un a帽o se justifica cual
quier medida represiva, sirve
para limitar a煤n m谩s el
movimiento de los migrantes
y
prescribir la mayor铆a de interacciones
sociales.
Mientras, la obligatoriedad de
producir
y consumir se mantiene intac
ta, y permite que lugares de trabajo, centros
comerciales y aulas sigan abiertos sin que
nadie establezca una relaci贸n entre
capitalismo
y contagio. Cuestionar el
sistema
y sus contradicciones se vuelve
complejo
e innecesario cuando dispones
de
un chivo expiatorio. Todas las fuerzas
pol铆ticas
parlamentarias de Canarias han
hecho
frente 煤nico contra la migraci贸n
y
d铆a s铆 d铆a tambi茅n asoman por medios
y
redes, bien a reclamar al gobierno cen
tral que se haga cargo de la crisis
o bien
a aplaudir sus
pol铆ticas. Ninguno igno
ra que vincular Covid y migraci贸n es una falacia y un ejercicio de odio, pero es mucho m谩s rentable electoralmente establecer esta interesada conexi贸n que reconocer que la principal v铆a de transmisi贸n
internacional del virus ha sido el turismo
(el primer caso del Estado espa
帽ol fue precisamente un turista en la
isla de La Gomera).

 

El racismo no surge espont谩nea-mente de la nada. Se aprende. Los ni帽os
no son innatamente racistas. Lo son cuando
se les ense帽a a serlo. Y en este
caso
el pueblo canario est谩 recibiendo
un
curso acelerado de racismo y xe
nofobia por parte de las instituciones. Las manifestaciones de racismo callejero
son un reflejo de las manifestaciones de
racismo institucional. Es un proceso
que
corre de los despachos a los barrios.
Cuando
la polic铆a disuelve violenta
mente cualquier evento p煤blico no autorizado pero se muestra tolerante, e incluso c贸mplice, con las protestas racistas,
el mensaje para la poblaci贸n es claro:
la xenofobia es cosa de 鈥渂uenos
ciudadanos鈥.

 

Muchos medios de comunicaci贸n han sido esenciales para el 茅xito de esta guerra sucia desinformativa. Los c谩lculos
pol铆ticos han podido m谩s que la responsabilidad y el rigor y se ha
lanzado una campa帽a antimigratoria que puede acabar en una escalada de violencia racista
de proporciones y consecuencias invalorables.
Nutren sus columnas e
informativos
con bulos sacados direc
tamente de las redes sociales y distorsionan
cualquier conflicto cotidiano entre
migrantes hasta convertirlo en
una
prefabricada 鈥渘oticia鈥. Se habla, sin
verg眉enza
alguna, de 鈥渁valancha鈥 o di
rectamente de 鈥渋nvasi贸n鈥 para referirse a unas 25.000 personas; ning煤n t茅rmino similar se ha usado nunca para referirse a los m谩s de 15.000.000 de turistas que hemos llegado a recibir anualmente. Se silencia, interesadamente, que gran parte de esos migrantes son en realidad
prisioneros del Estado. Se silencia que
muchos de ellos no han podido
usar
ni sus pasaportes ni sus billetes para
su
verdadero objetivo: llegar a Europa.

 

Se silencia que la causa de todo ello es que el gobierno central (esa coalici贸n tan 鈥渋zquierdista鈥 entre PSOE y UP) ha convertido Canarias en una enorme c谩rcel para impedir que seres humanos, demasiado oscuros para su gusto, deambulen
por su blanca Europa. Se silencia que
la misma Europa que ha decidido
prescindir
de las fronteras entre los pa铆
ses miembros, con fines puramente comerciales,
es la que presiona para que no
caiga el muro invisible que han le
vantado ante el continente africano.
Se silencia que en esta Europa
los merca
dos son infinitamente m谩s libres que las personas. Y se silencia que el llamado 鈥済obierno m谩s progresista de la historia鈥
es el mismo que ha levantado en Canarias
el 鈥渃ampo de concentraci贸n
m谩s
grande de la historia鈥
.

 

Y mientras todo esto pasa, gran parte del pueblo pone en pr谩ctica la lecci贸n imperialista que le han grabado a fuego
durante siglos: en tiempos de incertidumbre y crisis siempre es m谩s f谩cil
golpear al de abajo que al de
arriba.

 

El gran 茅xito del capitalismo, el Estado
y sus fuerzas coercitivas, es que una
poblaci贸n empobrecida y esquil
mada busque a los responsables en su misma clase y no entre quienes los gobiernan
y explotan. La pobreza canaria no
la ha provocado la migraci贸n. La
ha
provocado una econom铆a que est谩
completamente
colonizada desde an
tes de que los ingleses nos impusieran el cultivo del tomate. La ha provocado el actual 鈥渕onocultivo鈥 tur铆stico, que s贸lo enriquece al lobby
hotelero y a los
especuladores
de la Vivienda Vacacional,
mientras
la clase trabajadora s贸lo reci
be precariedad y desempleo cr贸nico. La ha provocado una econom铆a completamente
terciarizada, que nos obliga a servir
y no nos permite crear nada. La
ha
provocado una clase pol铆tica que ha
entregado
todos nuestros recursos a las
multinacionales,
que ha permitido que
el suelo
rural lleve siglos en manos de
unas
pocas familias arist贸cratas y que
el
suelo urbano, barrios incluidos, haya
pasado
la 煤ltima d茅cada a manos de los
bancos
y de 茅stos a los fondos buitres.
La
pobreza tiene nombre y cara, y tam
bi茅n quienes la generan.

 

Por otro lado, el avance de las posturas racistas y fascistas no se ha sabido contrarrestar
por parte de unos movimientos sociales
canarios que en muchas ocasio
nes est谩n desconectados de su realidad inmediata. Algunos no guardan ninguna relaci贸n directa con la clase obrera a la que se dirigen o no conocen m谩s f贸rmulas
de interacci贸n que las del folclore. Muchos
pueden entender la urgencia de
tumbar
la 鈥淟ey Mordaza鈥 que reprime
a
la gente por su ideolog铆a, pero muy
pocos
la urgencia de cargarse la 鈥淟ey
de
Extranjer铆a鈥 que reprime a la gente
por
su lugar de nacimiento. Otros han
renunciado
desde hace a帽os a entablar
ning煤n
enfrentamiento directo con la
administraci贸n
y no tienen otro hori
zonte reivindicativo que la pr贸xima subvenci贸n.
Nos dicen que el racismo y el fascismo
se combaten en las urnas o dia
logando con el enemigo. Hay quienes, incluso, han acabado haciendo suyos los argumentos fascistas y lanzan soflamas xen贸fobas envueltas en parafernalia roja.

 

Nosotr@s creemos que a nuestra gente,
la de nuestra clase, y eso incluye a las
que no han nacido aqu铆 ni hablan
nuestra
jodida lengua, se la defiende d铆a
a
d铆a, en los tajos, en la calle, compar
tiendo con ellas las herramientas
que les permitan seguir vivas
y libres. No que
remos establecer ning煤n di谩logo con el fascismo, ni persuadirlo, ni convencerlo, ni derrotarlo en el terreno de las ideas. Creemos que al fascismo no se le discute;
se le revienta. Por eso, para no dejarle una
micra de terreno, seguimos creando
espacios
libres y autogestionados. Se
guimos impulsando refugios que acojan a seres humanos que hoy est谩n siendo perseguidos por su color de piel, etnia o lugar de procedencia. Seguimos socializando
tierras abandonadas para que estas
familias, entre las que hay un im
portante porcentaje de menores, puedan cultivar y alimentarse. Seguimos reciclando
y reparando electrodom茅sticos para
que dispongan de un agua caliente
y
una ropa limpia que no se le ha po
dido garantizar en los 鈥渃ampamentos de
la verg眉enza鈥 levantados por
el Estado.
Seguimos, tambi茅n,
aprendiendo y acu
mulando conocimientos, como nuevas formas de cultivo, pasos a seguir para fabricar hornos caseros, recetas con las que hacer pan para cientos de personas, nuevos m茅todos para aislar inmuebles y un largo etc茅tera. Pero, sobre todo, seguimos
convencidos de que la tierra no tiene
nombre, de que las fronteras son
un
crimen por el que alg煤n d铆a nuestros
nietos
nos juzgar谩n y que no existe pa
tria, bandera o identidad colectiva que valga una jodida mierda en comparaci贸n
con cualquier vida.

 

[Tomado de https://anarquistasgc.noblogs.org/post/2021/02/05/canarias-la-carcel-mas-grande-del-estado.]

 

 




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com