December 7, 2022
De parte de Nodo50
221 puntos de vista

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Sabemos que muchos acontecimientos actuales est谩n amenazando la democracia, que, si permitimos que avancen, en pocos a帽os acabaran con el mundo que conocemos. Y lo malo es que es a peor. Y no, no es que padezca de nostalgia porque muchas cosas deber铆an quedar atr谩s. Uno de esos acontecimientos o tendencias a las que me refiero es a la miserable tendencia hacia la 鈥渃ancelaci贸n鈥. Primero fue el fen贸meno woke, que proviene del verbo wake, despertar, y que comenz贸 a utilizarse en la d茅cada de los 40 en Estados Unidos por parte del movimiento sindicalista negro, que luchaba por sus derechos y propon铆a 鈥渆star despiertos鈥 o 鈥渆star alerta鈥 ante la quiebra de tales derechos. M谩s tarde se retom贸 en 2013 con el movimiento Black lives matter  tras la brutal muerte de Trayvon Martin a manos de la polic铆a de Florida. Fue el despertar de los despiertos. Este movimiento se hizo viral en temas como el MeToo, el transctivismo, el colonialismo  y otros movimientos interseccionales, que multiplican los 鈥渄elitos de odio鈥 de cualquier tipo hasta el punto de extenderse hacia todo lo 鈥減ol铆ticamente incorrecto鈥.  Salvo de todo esto al MeToo, que se refer铆a a delitos judicialmente probados, pero acuso a todas aquellas presunciones de culpabilidad contra quienes intentan poner en cuesti贸n ciertos mandatos pol铆ticos que perjudican a la ciudadan铆a.

Hemos salpicado el tejido social de innumerables tab煤es que aparecen cada d铆a, condenando a priori cualquier actitud o teor铆a cr铆ticas respecto a la posici贸n oficial de cierta izquierda que se presenta con los ropajes de una supuesta justicia social. En cada despertar aparece un nuevo 鈥漜hivo expiatorio鈥 al que hay que destruir. 驴C贸mo? Con la muerte civil, que engendra la 鈥渃ultura de la cancelaci贸n鈥.  Muy recientemente, durante la pandemia, han sido los 鈥渘egacionistas鈥 los condenados a la hoguera del silenciamiento profesional por la venganza solapada de la industria farmac茅utica. Y actualmente, los cancelados son aquellos que niegan que el origen del cambio clim谩tico tenga causa humana, entre ellos eminentes ge贸logos de diversos pa铆ses. Es un dogma que no se discute. Cuidado: hay muchos intereses detr谩s.

El tema que en realidad me ocupa y pre-ocupa es la cancelaci贸n de muchas feministas por haberse manifestado cr铆ticas respecto a determinados aspectos de la propuesta Ley Trans que nos amenaza con ser aprobada antes de finalizar el a帽o. Puede arruinar la vida a cualquiera que ose opinar profesional o te贸ricamente de un modo cr铆tico en relaci贸n a dicha Ley, los cuales ser谩n acusados inmediatamente de 鈥渄elito de odio鈥, que conlleva multas administrativas de hasta 150.000鈧, ninguna broma. Se est谩 creando un clima tan enrarecido como en los siglos XVI y XVII con el Tribunal del Santo Oficio o Inquisici贸n. Me recuerda mucho a la pol铆tica eclesi谩stica que se vierte en el libro de inquisidores 鈥淓l martillo de las brujas鈥 o Malleus maleficarum en el que podemos leer: 鈥淧ara iniciar una causa basta la acusaci贸n de un particular o la denuncia, sin pruebas, hecha por persona celosa鈥. Y ahora existen muchas 鈥減ersonas celosas鈥 o con gran celo por su causa. Ya sabemos que existe un tel茅fono del Ministerio de Igualdad al que se puede llamar con cualquier acusaci贸n de delito de odio, como decir que en la especie humana existen dos sexos: mujer y var贸n como hemos visto en el caso de JKRowling. O tambi茅n en nuestro pa铆s, la denuncia que se formul贸 contra Lidia Falc贸n por un art铆culo. A m谩s abundamiento, por lo visto y le铆do, el ministro Marlaska ha creado toda una red de 鈥渃hivatos鈥 que vayan atisbando alguna herej铆a similar. Lo que en la Inquisici贸n se llamaban los 鈥渇amiliares鈥 de los reos o denunciantes de los culpables de brujer铆a y que los acompa帽ar铆an hasta el cadalso o pira mostrando sus trofeos se est谩n creando de nuevo. Muy similar tambi茅n a los grandes procesos, cuya procesi贸n de acusados era rematada por la aparici贸n solemne de sus reverencias los inquisidores, ha sido el caso de Juana Gallego, profesora de la UAB (Barcelona) en el que oficiaron de tales la Coordinadora del M谩ster (del cual fue despose铆da) la Secretaria General de la UAB, as铆 como la Vicerrectora de Comunicaci贸n y hasta el Decano de la Facultad de Comunicaci贸n  que en juicio sumar铆simo y sin la presencia de la parte contraria ni imparcial impartieron justicia. Juana se qued贸 sin el m谩ster que ella hab铆a fundado siete a帽os antes sin que existieran problemas de esta 铆ndole hasta que se ha puesto de moda la cultura de la cancelaci贸n en la que han crecido como las setas esos celosos vigilantes de lo pol铆ticamente incorrecto. Ellos son los 鈥渄espiertos鈥 y los dem谩s, una panda de borregos e indocumentados.

驴C贸mo hemos llegado a este ambiente pol铆tico enrarecido? Tengo mi teor铆a: la generaci贸n m谩s joven actual o 鈥済eneraci贸n de cristal鈥 ha dado el salto desde el complejo de Edipo al complejo de Narciso. Muchos de ellos, como 鈥渕asa social enardecida鈥, se posicionan respecto a determinadas causas sin un criterio filos贸fico o cient铆fico serios, sino desde el sentimiento de lo que son 鈥渄erechos鈥 o lo pol铆ticamente correcto, despreciando lo que otras y otros, antes que ellos, han trabajado, estudiado y argumentado. La Ley-del-Padre (propia de Edipo) ya no existe porque el Padre es ahora una figura desprestigiada, ya no ejerce como figura de autoridad. Lo 煤nico que existe es su creencia, su ideolog铆a y su partidismo, es decir, su narcisismo. Las l铆neas rojas que no pueden ser traspasadas son aquellas que delimitan su identidad, su nacionalismo, sus creencias, sus proclamas, su yo sobrevalorado. Si las cruzas, eres un hereje destinado a arder en esa hoguera de las trivialidades. Se consideran con autoridad suficiente como para echar a profesoras de la Universidad, como ha sucedido en la de Granada con Tasia Aranguez, o de la presentaci贸n de libros, como acaba de pasar con Alicia Miyares o con Laura Lecuona en M茅xico, por ejemplo. No digo que volvamos a la r铆gida y patriarcal Ley-del-Padre 鈥搎ue ya combatimos -, pero que profesores de universidades se presten a semejantes juegos narcisistas me parece escandaloso. Las fr谩giles mentes de la generaci贸n narcisa, alimentadas por las Redes Sociales,  est谩n siempre dispuestas a aliarse con causas de las que se hacen abanderados y representantes. Esas que financian los fondos europeos de la Next Generation entre otros. Es un modo de considerarse sujetos de la historia, pero como pollos sin cabeza.

Con la censura aparejada a ciertas leyes terminamos con la democracia, nos cargamos los valores m谩s consolidados y dejamos en manos de los m谩s ignorantes y oportunistas el futuro de nuestras libertades. Ah铆 es nada. Llegaron al Gobierno prometiendo derogar la 鈥渓ey mordaza鈥 y resulta que preparan otras peores. La cancel cultura o cancelling tiene su origen en las primeras fases de la Alemania Nazi hacia los jud铆os y quienes no participaban del nacional-socialismo. Dentro de poco nos pondr谩n el brazalete con la estrella amarilla. Al tiempo.    

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Fuente: Tribunafeminista.org