September 6, 2022
De parte de Trochando Sin Fronteras
181 puntos de vista

El desarrollo de estas formas de poblamiento territorial se mantiene hasta hoy, con comunidades que fueron campesin谩ndose y posteriormente proletariz谩ndose, cambiando su forma cultural y organizaci贸n social o sosteniendo sus formas econ贸micas, culturales e incluso manteni茅ndose como semi-n贸madas. Todas estas comunidades perviven en sitios con condiciones particulares de importancia ambiental: p谩ramos, serran铆as de litoral, serran铆as amaz贸nicas, bosques, humedales, llamadas por el Estado 脕reas Protegidas y P谩ramos.

La deuda convertida en crisis ambiental y Social

Hist贸ricamente, la acumulaci贸n de capital se ha fortalecido con la sistem谩tica explotaci贸n de la clase trabajadora, el robo de las riquezas naturales y la transferencia de la riqueza producida de las sociedades de la periferia al centro capitalista. As铆, Toneladas de piedras preciosas, oro, petr贸leo, carb贸n y otros minerales son arrancadas de los territorios para alimentar los centros capitalistas. Esta misma din谩mica econ贸mica de explotaci贸n, producci贸n 鈥 consumo y desecho de los bienes impuesta por el capitalismo se hace cada vez m谩s r谩pida, llev谩ndonos a niveles de cat谩strofe ambiental.

Es as铆 que la cat谩strofe ambiental est谩 golpeando a todo el planeta, sin embargo, no es lo mismo aguantar 40鈥癈 de temperatura en un chal茅 suizo que encontrarse en La Guajira, o una inundaci贸n en el sur de Bol铆var a una en los condominios de La Florida, Estados Unidos. Las afectaciones ambientales tienen clase social y amenazan mayormente a los trabajadores y trabaja-doras del mundo, quienes, al fin de cuenta, no somos los grandes responsables de los da帽os ambientales.

Los problemas ambientales del planeta desencadenados por el capitalismo son inocultables, temperaturas extremas, masivas precipitaciones, sequ铆as, huracanes, pandemias, hambre y miseria. Esta realidad podr铆a revertirse al planificar la econom铆a, fortalecer las decisiones colectivas, eliminar el consumismo y las ganancias de quienes se lucran con el sudor de la clase trabajadora. Sin embargo, quienes manejan el mundo, la burgues铆a internacional, han decidido no ceder un mil铆metro de sus privilegios, prefiriendo que el mundo arda o se congele por el cambio clim谩tico, llev谩ndose por delante todas las formas de vida que sean necesarias.

Agenda internacional del capitalismo verde para el despojo

Las empresas y su publicidad, a ra铆z de las reuniones de los gobiernos a nivel internacional, han venido usando las 鈥bienintencionadas鈥 reuniones de la COP[2] para impulsar nuevas formas de acumulaci贸n y maquillar el despojo y la depredaci贸n de 鈥verde鈥, 鈥渃arbono neutro鈥, 鈥emisiones cero鈥. As铆 tenemos petroleras con responsabilidad ambiental o cementeras que son 鈥luz verde鈥.

Otra de las trampas del capitalismo es la venta de bonos de carbono o 鈥pagos por servicios ambientales鈥, que prometen a las comunidades dar dinero por evitar deforestaci贸n, por 鈥capturar鈥 o 鈥secuestrar鈥 o garantizar otros 鈥servicios ecosist茅micos鈥, es decir por vender y comprar procesos que la naturaleza ofrece sin intervenci贸n humana. Esta capitalizaci贸n de la naturaleza parece a simple vista una opci贸n 鈥v谩lida鈥 para quienes defienden el modelo del capital, el libre mercado, la autorregulaci贸n y otros mitos fundantes del liberalismo. Pero veamos:

-Para el caso colombiano, la celebraci贸n de contratos de 鈥pagos por servicios ambientales鈥, mecanismos de reducci贸n de emisiones de carbono por deforestaci贸n, entre otros, representan para las empresas las posibilidades de disminuir el pago del impuesto nacional al carbono, obligatorio para empresas contaminantes y relacionadas con la industria del transporte y los hidrocarburos, lo que supondr铆a un ahorro para estas empresas y una llegada 鈥directa鈥 de recursos para las comunidades, lo cual es enga帽oso. Enga帽oso, porque las entra-das para las comunidades suponen apenas una parte de lo que corresponder铆a al conjunto del pueblo colombiano en impuestos.

-El gran negocio del mercado del carbono da grandes ganancias para el sistema financiero, ya que las empresas que certifican los bonos de carbono, los bancos nacionales y extranjeros que participan en la transacci贸n, la bolsa de valores y las organizaciones intermediarias, se quedan con grandes cantidades de dinero de esos bonos. Es decir, estos mecanismos son en realidad una forma de fortalecer el sistema financiero, 鈥lavar la cara鈥 de las empresas, y en ning煤n caso disminuir la contaminaci贸n generada, manteniendo los niveles de producci贸n a nivel mundial.

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Existen casos en Colombia, como la Selva Matav茅n en el Vichada, donde se comercializan en el mercado del carbono m谩s bonos (toneladas de carbono supuestamente capturadas), que las reconocidas por los organismos del gobierno. En otras palabras, las empresas pagan un blanqueo por medio de un carbono que no se 鈥captura鈥 o 鈥reduce鈥.

-Las comunidades reciben peque-帽os aportes por el cuidado ambiental, que no sobrepasan los 500.000 pesos por hect谩rea conservada al a帽o, lo que no representa una posibilidad de sostenimiento o mejora en las condiciones de vida para las comunidades campesinas o peque帽os productores; sin embargo, si es un negocio para los terratenientes y rentistas de la tierra.

Para la comunidades fuera de estas din谩micas, la arremetida viene con formas de reordenamiento territorial, para garantizar la 鈥oferta鈥 de los servicios ecosist茅micos. Desde inicios de siglo existe legislaci贸n ambiental orientada a desplazar comunidades de sus territorios con el achaque de la conservaci贸n ambiental, expidiendo as铆 leyes de reserva forestal, parques nacionales, p谩ramos, parques regionales, distritos de manejo, etc., que lejos preservar la riqueza natural y sus habitantes, buscan garantizar mercados de ox铆geno, carbono, turismo, riqueza paisaj铆stica, aguas, suelos y material gen茅tico. As铆 expulsan y empeoran las condiciones de vida de las comunidades que han cuidado y pervivido en los territorios, con especial sa帽a contra el campesinado, llegando a prohibir en la totalidad sus actividades agropecuarias, la construcci贸n de viviendas, la apertura de carreteras o la 鈥ocupaci贸n temporal de las 谩reas鈥.

鈥 As铆 como se garantiza la oferta de los servicios, en Pa铆ses Bajos, Holanda, ya se est谩 imponiendo a granjeros la disminuci贸n de las cabezas de ganado, bajo el argumento de la contaminaci贸n producida por sus gases, lo cual est谩 abriendo m谩s demandantes de bonos de carbono para equilibrar, no ser铆a de extra帽ar que estas medidas se aplicaran tambi茅n a otros pa铆ses.

Cabe anotar que estas medidas de 鈥econom铆as verdes鈥 pueden ser suspendidas con una firma u olvidadas con facilidad cuando las ganancias de las empresas y la econom铆a de las potencias mundiales se encuentran en peligro de recesi贸n. Por ejemplo, Estados Uni-dos es el mayor explotador de petr贸leo del mundo debido al uso indiscriminado de la t茅cnica del Fracking luego de la crisis econ贸mica de 2015; y Alemania reactiva la producci贸n de energ铆a en termo-el茅ctricas de carb贸n al aplicar sanciones contra Rusia en el marco de la guerra con Ucrania siguiendo los designios de Estados Unidos.

La cuesti贸n ambiental se ha convertido en una de las contra-dicciones centrales del capitalismo, la sobreproducci贸n, sobrepesca, degradaci贸n de suelos, el hambre, acaparamiento de tierras, contaminaci贸n del aire y agua y las variaciones en la temperatura son evidentes. Las soluciones que brin-da el capitalismo verde son paliativos y profundizan este modelo de hambre. Para revertir esta crisis se necesita cambiar el modo de producci贸n, teniendo en cuenta que no se trata de la permanencia o no de comunidades en los territorios, sino los usos, presiones y formas de relacionarse con el territorio. Debe-mos construir planes de vida que busquen el equilibrio entre las actividades humanas y el territorio, solo as铆 garantizaremos la vida para las generaciones venideras.




Fuente: Trochandosinfronteras.info