June 30, 2022
De parte de Nodo50
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El multimillonario estadounidense Warren Buffett. FORTUNE LIVE MEDIA / Licencia CC BY-NC-ND 2.0

Una noticia pas贸 desapercibida para el gran p煤blico en las 煤ltimas semanas. Warren Buffett, el nonagenario multimillonario estadounidense que en a帽os recientes declar贸 que exist铆a la lucha de clases y, por supuesto, era su clase la que la iba ganando, bati贸 un encomiable r茅cord de donaci贸n caritativa. Cumpliendo con su 鈥渞egalo anual de verano鈥, Buffett ha donado 4.000 millones de d贸lares en acciones de su empresa, Berkshire Hathaway, a diversas fundaciones, principalmente la Fundaci贸n Gates y otras creadas por sus tres hijos.

Esta cifra, sumada a las donaciones acumuladas en los 煤ltimos diecisiete a帽os, dan un total de 48.000 millones de d贸lares, lo que sit煤a al quinto hombre m谩s rico del mundo como el fil谩ntropo n煤mero uno. Si se cumplen sus promesas de desprenderse del 99% de su fortuna, pasar谩 a la historia como una de las mayores almas caritativas que ha pisado el planeta. 

Pero, para poder donar una fortuna, primero hay que crearla. Hacer dinero no est谩 al alcance de todos los mortales, ya sabemos que hay gente que se empe帽a en ser pobre, a pesar de las muchas oportunidades para convertirnos en Warren Buffett que nos ofrece el capitalismo. Como nos dir铆an los gur煤s del coaching neoliberal, este 鈥渆mprendedor鈥 tuvo desde su tierna infancia gran olfato para las finanzas (y una posici贸n privilegiada de partida, todo hay que decirlo), lo que le permiti贸 invertir de manera exitosa y construir un imperio.

Este 2022, Berkshire Hathaway se convirti贸, adem谩s, en la primera compa帽铆a de la lista Forbes Global 2000 que clasifica a las mayores empresas del mundo bas谩ndose en sus ventas, ganancias, activos y valor de mercado. Se trata de un movimiento tect贸nico de magnitud geopol铆tica pues, por primera vez en muchos a帽os, una empresa estadounidense desplaz贸 al Banco Industrial y Comercial de China, que encabez贸 la lista de manera ininterrumpida durante los 煤ltimos nueve a帽os. El incremento del 53% en sus ganancias respecto al a帽o anterior, unos 90 mil millones de d贸lares, est谩 detr谩s del 茅xito. Ya saben, dinero llama a dinero. Eso s铆, nadie puede negar a Buffett su voluntad de moverlo, como cantaba el Fary.

Es f谩cil ser generoso cuando tienes tanto dinero que ni mil vidas te alcanzar铆an para gastarlo. Es m谩s, podr铆amos cuestionarnos hasta qu茅 punto se puede tildar de generosidad la donaci贸n de una riqueza no ganada con el sudor de tu frente sino con el trabajo de otros o por la mera especulaci贸n financiera. Se debe reconocer a Buffett su capacidad de desprendimiento, una cualidad que no caracteriza a millonarios y multimillonarios, mucho m谩s conocidos por su apego a la riqueza. Es l贸gico, sin este af谩n por acumular millones seguramente no habr铆an amasado fortunas exorbitantes. Pero con igual claridad se debe denunciar lo perverso de un sistema que loa la caridad mientras impide la justicia. Y la justicia pasa siempre por la igualdad de oportunidades y derechos.

Quienes defienden este sistema nos recuerdan la 鈥渓ibertad para enriquecerse鈥, de hecho, la 煤nica libertad que no puede ser tocada en el capitalismo cuando llega la izquierda al poder, so pena de que te den un golpe de Estado. La legalidad que se esgrime para defender el enriquecimiento desmedido y a cualquier precio implica dejar de lado las consideraciones morales que deber铆an llevar a escandalizarnos ante el enriquecimiento obsceno de unos y el empobrecimiento descarnado de otros. Conviene tener presente que la riqueza no es un compartimento estanco sino el resultado de unas relaciones sociales determinadas que, bajo el sistema capitalista, suponen robar a la clase trabajadora el fruto de su trabajo, aunque sea de manera legal. 

Precisamente, esa legalidad permite que te paguen menos de lo que produces para que quienes te contratan tengan su margen de ganancia y, as铆, generen su riqueza. Los mismos que, no contentos con eso, te roban tambi茅n en el recibo de la luz o a la hora de hacer la compra escud谩ndose en la inflaci贸n o la guerra. Todo desde la m谩s absoluta legalidad capitalista que debe respetarse, e incluso aplaudirse, asumiendo una moral de esclavo que acepta cambiar derechos por la caridad que tenga a bien darnos el multimillonario de turno. Multimillonarios 鈥渂uenos鈥 -nada que ver con los oligarcas rusos鈥 porque han decidido donar parte de su fortuna en lugar de qued谩rsela toda para ellos, y que son puestos de ejemplo sin cuestionar el sistema econ贸mico que genera tama帽as desigualdades entre seres humanos. 

Si algo debemos agradecerle a Warren Buffett no son sus gestos caritativos, que no le han impedido vivir su longeva vida como un privilegiado ni dejar a sus hijos desamparados, sino su contribuci贸n para desmentir, con palabras y hechos, a los negacionistas de la lucha de clases. Ojal谩 su ejemplo nos llevara a pensar en la necesidad de construir un sistema econ贸mico distinto, basado en la justicia y el bienestar colectivo por encima del derecho al enriquecimiento desaforado de unos individuos que redimen su culpa 鈥搒i la tienen鈥 a base de filantrop铆a.




Fuente: Lamarea.com