December 7, 2020
De parte de SAS Madrid
356 puntos de vista


Majestad, me veo en la necesidad de dirigirle esta misiva por alusiones porque, con toda seguridad, me cuento entre los 26 millones de ciudadanas y ciudadanos espa帽oles (la expresi贸n es otra y bien soez) a los que el antiguo general de divisi贸n del Ej茅rcito del Aire Francisco Beca Casanova desea fusilar.

Es verdad que este deseo fue manifestado en un grupo de Whatsapp privado, aunque con la participaci贸n de buena parte de esos mismos militares que hace unos d铆as le han enviado no una, sino ya dos cartas acusando al Gobierno de ileg铆timo, de atentar contra la unidad de Espa帽a y la cohesi贸n social. Estas misivas han sido remitidas por elementos de la XXIII promoci贸n de la Academia General Militar (AGM) y por la XIX promoci贸n de la Academia General del Aire, es decir, invocando su condici贸n de exmilitares y han sido dirigidas a usted en su calidad de “Capit谩n general de todos los ej茅rcitos”, de acuerdo con la Constituci贸n. A estas misivas debemos agregar el manifiesto de m谩s de 250 exmilitares en el que “advierten” del “deterioro de la democracia”. Es decir, a todas luces se aprecia una coordinaci贸n de acciones que pretenden conseguir un impacto y efecto pol铆tico en la opini贸n p煤blica espa帽ola.

Es de agradecer que, con ocasi贸n del 42 aniversario de la Constituci贸n Espa帽ola, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Miguel 脕ngel Villarroya, haya proclamado la “neutralidad pol铆tica de nuestras Fuerzas Armadas”, porque “est谩n al servicio de todos los espa帽oles, sin importar d贸nde han nacido o lo que piensan”. Como digo, es de agradecer y espero que de verdad as铆 sea; especialmente porque esta misiva y los chats se producen tras otros tantos a帽os de democracia.

El fascismo, Majestad, tanto ahora como en el siglo pasado, tanto en Espa帽a como en el resto del mundo, opera siempre del mismo modo. Los fascistas se apropian de la bandera, del himno, de las instituciones y de todas las se帽as de identidad nacional o patri贸tica, en particular de las instituciones armadas, dividiendo a la poblaci贸n entre buenos y malos, entre patriotas y traidores, convirtiendo al adversario pol铆tico en enemigo. Una vez que est谩 claro qui茅n es qui茅n, viene el proceso de deshumanizaci贸n del contrincante, tild谩ndolo de rata, escoria, garrapata, piojo o peste. As铆 ocurri贸 no s贸lo con la propaganda de Goebbels de sobra conocida, sino tambi茅n durante el genocidio en Ruanda, cuando desde la radio de las Mil Colinas se difund铆an mensajes de odio alentando a los hutus a que mataran a los tutsis, tratando a estos 煤ltimos de cucarachas. Asimismo, el almirante de la Armada chilena en tiempos de Pinochet lleg贸 a decir que los comunistas no eran seres humanos, sino “humanoides”. O, cuando desde las m谩ximas estructuras de la dictadura c铆vico militar argentina apelaban a la civilizaci贸n occidental y cristiana mientras torturaban, desaparec铆an o autorizaban los “vuelos de la muerte”.

Por tanto, Majestad, las se帽ales est谩n ah铆 y no son pocas. En distintos pa铆ses de Europa, como en la propia Uni贸n Europea, los partidos pol铆ticos del m谩s diverso signo se han puesto de acuerdo para evitar que la ultraderecha llegue a las instituciones y, si lo hace, que su influencia y su espacio de poder sean m铆nimos y provoquen el menor da帽o posible. Tambi茅n ocurri贸 en el pasado. No est谩 de m谩s recordar que el gran estadista brit谩nico que fue Winston Churchill era conservador, es decir, de derechas, pero se puso al frente de la lucha antifascista contra Hitler y el nazismo. Hace poco la vicepresidenta Carmen Calvo ha recordado una famosa frase de Churchill pronunciada en momentos decisivos para Europa: “No es suficiente con hacer lo mejor que podamos. A veces, debemos hacer lo que se requiere”.

Estamos todav铆a a tiempo, pero como la respuesta no ha sido ni contundente ni coherente en Espa帽a, el fascismo ha resurgido y cada d铆a sigue avanzando, usando sus consabidas estrategias basadas en la mentira para sembrar miedo y odio de los unos contra los otros. Estas cartas y expresiones son una muestra m谩s de ello. Yo tambi茅n estoy preocupado por la convivencia.

Creo que no hace falta recordarle, Majestad, que su padre, a pesar de toda la cr铆tica que se le pueda dirigir durante y despu茅s de su reinado y del malestar existente en estos momentos por las conductas presuntamente a 茅l imputables, en un momento tambi茅n decisivo para nuestro pa铆s tuvo a bien desmarcarse de militares golpistas. Ya es parte de nuestro l茅xico com煤n aquella famosa frase pronunciada la misma tarde del d铆a 23F por Sabino Fern谩ndez Campo: “Ni est谩, ni se le espera”. Horas despu茅s, el propio rey pronunciaba un discurso en el que sin ambig眉edades defend铆a la Constituci贸n, el Estado de Derecho y la democracia. Se le critica, eso s铆, que tardara demasiado, lo que a m谩s de alguno ha hecho dudar sobre las causas de esa demora.

No cometa usted, Majestad, el mismo error. Si ha sido interpelado directamente por exmilitares, es porque ellos mismos creen, o algunos les han hecho creer, que usted puede hacer algo por ellos porque es uno de ellos. Si usted quiere que los espa帽oles y espa帽olas le consideremos el rey (jefe del Estado) que Espa帽a se merece, creo que deber铆a desmarcarse, dejar claro una vez m谩s su compromiso personal con la Constituci贸n, la democracia, el Estado de Derecho y la neutralidad pol铆tica de las Fuerzas Armadas, como lo ha hecho ya el JEMAD.

Tras su discurso, Juan Carlos I, adem谩s de frenar el golpe de Estado, se gan贸 el respeto y el afecto de millones de espa帽oles que hasta ese momento ve铆an la monarqu铆a como algo ajeno e impuesto por el franquismo. Se dec铆a en aquellos a帽os que muchos eran m谩s “juancarlistas” que mon谩rquicos. Ahora usted tiene una oportunidad semejante, respecto de quienes le respetan y aprecian como rey y quienes, siendo republicanos, reconocen su val铆a en la Jefatura que representa.

Tal vez un intento de golpe de Estado est茅 todav铆a lejos, pero hacia all谩 se avanza cuando sujetos como estos se permiten actuar con descaro antidemocr谩tico contra un gobierno leg铆timo, m谩s propio de los viejos tiempos en los que la democracia estaba ausente. Y, como acuden a usted, en sus manos est谩 detener esta deriva fascista antes de que siga creciendo. Me cuento entre esos 26 millones de ciudadanas y ciudadanos que hemos sido amenazados y estamos esperando su pronunciamiento. Majestad, dese por aludido.

Baltasar Garz贸n es jurista y presidente de Fibgar.

Enlace relacionado InfoLibre.es 07/12/2020.




Fuente: Sasmadrid.org