July 31, 2021
De parte de Briega
300 puntos de vista


Nuestros montes son inembargables, inexpropiables e imprescriptibles, es decir son nuestros, de los pueblos, de modo natural desde siglos. Sin embargo, 煤ltimamente, el poder econ贸mico, el m谩s fuerte de todos los poderes que asolan el mundo, ha ido consiguiendo, con la ayuda del poder pol铆tico, quedarse, poco a poco, con lo que no les pertenece. Con la trampa de un supuesto alquiler por un n煤mero indeterminado de a帽os, expolian cuanto terreno necesiten, aunque sean bienes comunales.

  As铆 ha pasado con las autov铆as, carreteras desproporcionadas, canteras que hollan las pe帽as, el agua que va a servir a otros territorios (nuestros, pero en la costa para el turismo), tendidos el茅ctricos que atraviesan valles y montes qued谩ndose 鈥揷omo robo encubierto y alegal鈥 con lo que es de todos nosotros y, como decimos, con la connivencia y el apoyo de nuestros sabios pol铆ticos por cobard铆a, inter茅s propio o pura ignorancia. Es necesario apelar a que nuestra gente, nuestra sangre, nuestros parientes en la historia de esta tierra se opongan a lo que se nos viene encima inspir谩ndose, por ejemplo, en el Pleito de los Valles contra la poderosa Casa del Marqu茅s de Santillana donde los pueblos y los concejos vencieron tras muchos a帽os de luchas, enfrentamientos y litigios.

  Ahora la posible expropiaci贸n 鈥揳unque no la llamen as铆鈥 viene de lo que podemos llamar humor铆sticamente pero muy real ” el gran poder del capital”, verde, eso s铆, con el que los que un ej茅rcito de gigantes e贸licos amenaza con cubrir los cimbrios de nuestros puertos de altura, los mediajos de los ganados, los soles de sus refugios… y abrir caminos descomunales con los que romper los montes, los pastos, las aguas…, y a los que se unir谩n loas l铆neas de alta tensi贸n y las torres que les sustentan con su contaminaci贸n ac煤stica, visual y electromagn茅tica por las bra帽as, los valles y los bosques para que sus pasillos deforestados sufran el paso de los tendidos como largas culebras de metal.

  Se ha abierto la veda en Cantabria para vender esta tierra, parcela a parcela, a todo tipo de especuladores. Pero varios pueblos, reunidos en Concejo Abierto, se han opuesto a que su territorio sea violado por tama帽os gigantes, Esperan el apoyo de sus Ayuntamientos y el del Gobierno de Cantabria que, de momento, se pronuncia muy t铆midamente. Pero tambi茅n esperan que a ellos se unan el resto de los pueblos y aldeas afectados, ante la miseria de las migajas que caen de la mesa de estas empresas que pueden trastornar a muchas voluntades.

   驴De verdad podr谩 vencer la ruindad del dinero?. Un dinero que servir谩 para encementar por en茅sima vez las callejas, las camberas, los caminos…; para poner cartelitos est煤pidos y rid铆culos; para financiar viajes y comidas porque ya no sabr谩n donde meterlo (El ejemplo de La Muela en Zaragoza resulta muy significativo). Todo ello a cambio de la libertad de saber decir que no, de la dignidad que queda soterrada bajo las enormes zapatas de hormig贸n, en vez de preservar la limpieza de nuestros horizontes, azules, grises o tormentosos, pero limpios; y de preservar el pasto de nuestros ganados o los nemorosos caminos del monte. Invito a leer “La lentitud de los bueyes” de Julio Llamazares, el canto aquel que dice: “yo vengo de una tierra de pastores, que vendi贸 su libertad…”

   El mal llamado Ministerio para la Transici贸n Ecol贸gica debe replantearse esta aberraci贸n que no dispone de la infraestructura para estos generadores de energ铆a e insiste en el despilfarro de materias primas sin futuro. Y esto es todo: cada cual es due帽o de s铆 mismo y tomar谩 la decisi贸n que le dicte su conciencia o su inter茅s. Creo que ya es hora de que se manifiesten los afectados y no quede al albur de unos vendepatrias.




Fuente: Briega.org