August 26, 2021
De parte de Memoria Libertaria
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Soy nieto de dos represaliados del franquismo. Ninguno de ellos fue combatiente en la guerra, raz贸n por la cual no entran en la mayor parte de colectivos que su departamento considera ya reparados. Fueron dos trabajadores, padres de familia, de ideas progresistas y defensores del r茅gimen republicano democr谩tico.

Estimado Sr. D. F茅lix Bola帽os Garc铆a, ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democr谩tica de Espa帽a:

Perm铆tame que me presente. Pertenezco a esa extensa y difusa categor铆a que un ilustre exiliado espa帽ol, el profesor Juan David Garc铆a Bacca, llamaba “unitantismo”. Soy uno de tantos familiares de represaliados del franquismo que los guarismos de las leyes de memoria democr谩tica han dejado y dejan fuera de sus registros. Mis abuelos son unos de tantos de los que han quedado excluidos de la memoria de la democracia en este pa铆s. El Gobierno, y su alternativa, hablan estas semanas de m谩s de 21.000 millones de euros ejecutados por la administraci贸n general del Estado en concepto de reparaci贸n a las v铆ctimas del franquismo. Sin duda es mucho dinero. Espero que tenga usted constancia de a d贸nde ha ido a parar, porque mis abuelos son una de tantas v铆ctimas del fascismo que no han recibido a煤n reparaci贸n econ贸mica, moral o pol铆tica.

Soy nieto de dos represaliados del franquismo. Ninguno de ellos fue combatiente en la guerra, raz贸n por la cual no entran en la mayor parte de colectivos que su departamento considera ya reparados. Fueron dos trabajadores, padres de familia, de ideas progresistas y defensores del r茅gimen republicano democr谩tico.

Texto pie de foto: 

Eugenio Villa Santiago. Gij贸n. CNT

Mi abuelo materno, Eugenio Villa Santiago, natural de Gij贸n, era camarero y estaba afiliado a la CNT. Cuando las tropas sublevadas entraron en la ciudad en octubre de 1937, tuvo que esconderse para evitar los fusilamientos indiscriminados de la represi贸n fascista. Pasados unos meses, acab贸 por entregarse. Fue juzgado en consejo de guerra el 10 de septiembre de 1938 por ser representante sindical donde trabajaba y haber colaborado con las autoridades republicanas. Fue condenado a 12 a帽os y un d铆a de prisi贸n. M谩s tarde se le conmutar铆a la pena, previo ruego y testimonios favorables, a 2 a帽os y 2 meses. Muri贸 en 1968. Mi abuela Luz, ateni茅ndose a la Ley 46/1977 de Amnist铆a y a la 4/1990 de Presupuestos Generales, solicit贸 en su d铆a indemnizaci贸n al Estado por esa prisi贸n. En diciembre de 1992, las autoridades competentes a煤n le solicitaban que aportase m谩s documentaci贸n justificativa para conceder la reparaci贸n. Al parecer no eran suficientes los documentos del registro del centro penitenciario de El Coto en Gij贸n, y de la sentencia y su conmutaci贸n del archivo militar de Guadalajara. Por si fuera poco, su caso no cumpl铆a las condiciones de reparaci贸n por ser el encierro de mi abuelo inferior en 10 meses a los 3 a帽os requeridos. 驴No fue para tanto? Tendr铆a usted, Sr. Bola帽os, que haberle preguntado a mi abuela. A menudo la recuerdo quejarse amargamente de que, tras la prisi贸n, su marido nunca hab铆a vuelto a ser el mismo: se torn贸 hura帽o, desconfiado. Luz muri贸 en agosto de 1993 sin percibir un solo euro de reparaci贸n; y lo que es peor, con su moral mancillada y sin haber recibido justicia de la democracia del 78.

Santos Valent铆n Francisco D铆az

Santos Valent铆n Francisco D铆az

Mi padre ten铆a nueve meses cuando mi abuelo Santos Valent铆n Francisco D铆az fue detenido en septiembre de 1936 y conducido al presidio de San Marcos en Le贸n. 脡l era un herrador del pueblo leon茅s de Mansilla de las Mulas, afiliado a la UGT y miembro del C铆rculo Obrero. San Marcos fue un presidio improvisado, controlado por paramilitares fascistas, en el que miles de represaliados llegaron a pasar encerrados incluso a帽os sin que conste a los efectos oportunos de reparaci贸n. Santos, acusado de rebeli贸n, nunca lleg贸 a ser procesado. Su nombre desaparece repentinamente como por arte de magia en la mara帽a del auto de la instrucci贸n llevada a cabo contra 茅l y otros vecinos del lugar por los supuestos hechos de rebeld铆a. Nunca fue condenado, pero fue asesinado en octubre de 1936 en alg煤n lugar de los alrededores de Villadangos del P谩ramo (Le贸n). Como una de tantas v铆ctimas en ese t茅rmino municipal, hoy a煤n est谩 desaparecido; pero no en combate, por lo que no forma parte de dicho colectivo para reparaciones del Estado. Los familiares seguimos busc谩ndolos a todos. Mi abuela Eulogia, su esposa, que tuvo que sacar sola adelante a siete hijos, muri贸 en 1987 sin ver reconocimiento ni reparaci贸n alguna del Estado. Y, no nos llamemos a enga帽o, su pensi贸n de viudedad, conseguida muchos a帽os despu茅s tras no poco esfuerzo burocr谩tico, no fue una reparaci贸n como v铆ctima de un crimen de lesa humanidad, sino un derecho pasivo laboral de todo ciudadano en un estado social y de derecho.

Apoyando a familiares, hijos, nietos y biznietos de represaliados, la Asociaci贸n por la Recuperaci贸n de la Memoria Hist贸rica (ARMH) ha presentado recientemente un proyecto de intervenci贸n en el cementerio de Villadangos para buscar sus restos, el cual ha sido visado y autorizado por la Junta de Castilla y Le贸n. Pero el Ayuntamiento, autoridad local sobre la que la Ley de Memoria hace recaer la responsabilidad de atender y permitir este tipo de actuaciones, lejos de colaborar, no ha hecho m谩s que plantear nuevas exigencias de informes t茅cnicos a la Diputaci贸n, adem谩s de una votaci贸n favorable de la Junta Vecinal. Sr. Bola帽os, 驴puede depender el cumplimiento de una ley estatal para reparar la vulneraci贸n de derechos humanos de la votaci贸n de una comunidad de vecinos?

El fil贸sofo Paul Ricoeur dec铆a que la imputabilidad y la responsabilidad de los actos humanos son fundamento de toda moral; la atribuci贸n de las acciones, y la respuesta por ellas y sus consecuencias ante la comunidad cimientan la 茅tica. La justicia navega en el mar de la moral; y una democracia, para ser justa, ha de tener calado moral. La investigaci贸n y la reparaci贸n de los cr铆menes del franquismo son mandatos morales de la justicia. No han de ser cap铆tulos pol铆ticos que se cierren en falso. Eso ser铆a un error 茅tico que har铆a zozobrar definitivamente la nave de la justicia en esta democracia. Y recuerde que los casos de mis abuelos solo son uno de tantos a los que a煤n no ha llegado la verdad, la justicia y la reparaci贸n en este pa铆s. Sea ministro de memoria democr谩tica y no se olvide de ellos.

https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carta-abierta-ministro-m…




Fuente: Memorialibertaria.org