September 19, 2021
De parte de Briega
198 puntos de vista


Soy nieta de Pie de Concha. Tengo la suerte de vivir en el Valle de Igu帽a. Ese valle tan bien comunicado situado en la comarca del Alto Besaya. Ese precioso valle que, a pesar de la huella inevitable del progreso, tiene el privilegio de conservar espacios naturales de alto valor ecol贸gico. Ese valle que cuenta con algunos de los robledales y hayedos m谩s significativos de la regi贸n. Ese valle con 9.000 Ha de bosques que albergan una fascinante variedad de vida salvaje. Ese valle que, de todos los de la regi贸n, es el m谩s amenazado por el absurdo modelo de transici贸n energ茅tica que pretenden imponernos.

Hace unos cinco meses, varios vecinos de Igu帽a empezamos a organizarnos, dentro de la Asamblea Contra Viento y Marea, para luchar contra esta devastadora amenaza. Para decir NO a los pol铆gonos e贸licos. Porque no los queremos, ni aqu铆 ni en ning煤n otro valle de Cantabria ni de Espa帽a.

Han sido meses complicados, con algunas semanas agotadoras en las que las cosas se nos pusieron muy de punta; pero cada logro, por peque帽o que fuera, nos dio la fuerza para continuar.

Al igual que compa帽eros de otros valles, hemos tenido muchas reuniones, asistido a varias concentraciones, le铆do muchas p谩ginas de interminables estudios de impacto ambiental, recogido muchas alegaciones, realizado varias charlas por los pueblos del valle -yendo casa por casa para informar a los vecinos- e intentado incansablemente hablar con nuestros alcaldes.

Ha costado mucho movilizar a los vecinos, quiz谩 porque nos ha pillado este verano pospand茅mico, quiz谩 porque muchos daban la lucha por perdida. M谩s dif铆cil a煤n ha sido convencer a nuestros dirigentes locales de que los pol铆gonos e贸licos no traen nada bueno, de que afectar谩n para siempre a nuestros ecosistemas y a nuestra calidad de vida. De que no hay dinero que pueda pagar esa p茅rdida. De que consideramos injusto un modelo de transici贸n que obligue a los pueblos de Cantabria a limpiar los malos aires de quienes m谩s contaminan; precisamente aqu铆, en plena cordillera, donde m谩s CO2 absorbemos y m谩s ox铆geno producimos. De que el Valle de Igu帽a, junto con su vecino Aguayo, genera con sus centrales hidr谩ulicas un tercio de la energ铆a el茅ctrica de Cantabria y que ya contribuye m谩s que suficientemente a esa 鈥済eneraci贸n distribuida鈥 de la que tanto se escribe.

Hoy estamos muy contentos. Porque ayer, 17 de septiembre, contra viento y marea, tanto el Ayuntamiento de Molledo como el Concejo de Arenas de Igu帽a han dicho NO por UNANIMIDAD a los pol铆gonos e贸licos en su territorio. Porque al fin en nuestro valle reina el sentido com煤n. Porque hoy Igu帽a es visible en el mapa. Y se ha logrado gracias a la uni贸n y el trabajo de muchas personas: vecinos y no vecinos, gente de la asamblea y varios miembros de la corporaci贸n de los dos ayuntamientos.

Sabemos que nos queda a煤n mucho por hacer, pero este ha sido nuestro primer gran paso.

Esperamos que pronto el resto de nuestros ayuntamientos y concejos sigan la l铆nea de los anteriores y consigamos entre todos que el Valle de Igu帽a se declare territorio de exclusi贸n e贸lica.

Y animamos a las gentes de otros valles de Cantabria a seguir trabajando y luchando juntos. Y queremos decirles que tienen nuestro apoyo, que no se rindan. Porque se puede. Porque tarde o temprano -y siempre ha sido as铆- los ideales se imponen sobre los intereses creados.




Fuente: Briega.org