October 15, 2021
De parte de Briega
234 puntos de vista


Carta de despedida al caseto solitario

隆Adi贸s caseto solitario! As铆 fuiste bautizado hace 7 a帽os por la persona que decidi贸 abrir tu tapia y habitar tus muros vac铆os. Te digo adi贸s porque hoy he sido desalojado. Una an茅cdota insignificante frente los grandes aconteceres del devenir de la humanidad. Un min煤sculo anexo en el gran movimiento de okupaci贸n. Un peque帽o cap铆tulo en la historia reciente de la okupaci贸n de viviendas en Cantabria. Pero por peque帽o que sea, alguien tiene que escribirlo, para que no caiga en el olvido.

Un viejo caseto de aperos abandonado en medio de un bardal. Sin duda un lugar poco atractivo, pero no dejaban de ser cuatro paredes y un techo bajo el que poder vivir. Un palacio para D, la persona que, tras explorar detenidamente la zona, decidi贸 dar el paso y romper la tapia de ladrillos que bloqueaba la puerta. En su interior, mobiliario y restos carbonizados de objetos y enseres de antiguos habitantes que hab铆an pasado por all铆. Un poco de limpieza y unas capas de pintura camuflar铆an tal desastre. El riesgo de okupar un edificio es que alguien te denuncie a la polic铆a o que aparezcan los due帽os. Pero la discreci贸n de D. hizo que su entrada pasara desapercibida. Tambi茅n influy贸 para bien la ubicaci贸n: un caseto solitario rodeado de praos y vacas.

Al a帽o siguiente tom贸 el relevo M. quien adecent贸 un poco m谩s el lugar y comenz贸 a quitar zarzas de la finca, de cara a disfrutar de un trozo de verde en el que tomar el sol y poner 4 plantas. Al poco tiempo se sum贸 B-B., una gata experimentada en la okupaci贸n de casas. 驴El agua? Hab铆a que ir hasta el manantial m谩s cercano para disponer de ella. 驴Cocinar? Con le帽a recogida en el mar, que de paso serv铆a para calentar un poco la habitaci贸n鈥 Un estilo de vida r煤stico que llevaba M. y que incluso fue documentado en la serie-documental 鈥la cabra tira al monte鈥.

Y entonces llegu茅 yo. Y fue un poco como 鈥el gran salto adelante鈥 de Mao. Un primer arreglo de un tejado plagado de goteras nos permiti贸 habilitar la planta de arriba del caseto. Nos cargamos definitivamente la tapia y pusimos una puerta de verdad de la buena (se acab贸 el entrar agachados). Y entonces fue como gritar por las 4 esquinas 鈥渙ye, estamos aqu铆鈥. Y sin embarg贸, no pas贸 nada. As铆 que seguimos adelante, empezando a cultivar una huerta que se ampliar铆a en a帽os sucesivos y plantando 谩rboles aut贸ctonos. Y vueltas que da la vida, M. se march贸 junto con B-B, tras dos a帽os de convivencia con sus m谩s y sus menos. Pero al poco tiempo llegaron B. junto con su perro C. Ya 茅ramos 3 los habitantes de este peculiar lugar que se abr铆a cada vez m谩s al exterior. No podemos dejar as铆 de mencionar a nuestras vecinas, que nos han apoyado fuertemente en todo momento y que recordaremos con cari帽o.

No todo fueron buenos momentos en el caseto, como cuando las ratas y ratones nos invadieron y amenazaron con adue帽arse del lugar. Por lo que hubo que recurrir a la ayuda de J, una gata que pronto revel贸 ser una experta cazadora. Pero agradecimos estar aqu铆 durante el confinamiento, escuchando las sirenas de los coches de la polic铆a y ambulancias en la lejan铆a.

El 煤ltimo a帽o en el caseto fue una etapa en solitario para m铆. Quiz谩s era la maldici贸n del caseto solitario, que no toleraba muy bien las convivencias, de ah铆 quiz谩s su nombre, que result贸 ser un poco prof茅tico. Pero el problema de okupar solo es que te sientes vulnerable cuando te van a desalojar. Y eso es lo que ha pasado. A principios de este verano vinieron los leg铆timos due帽os del caseto (del que se hab铆an desinteresado durante m谩s de 20 a帽os) y me hicieron una oferta de esas que no puedes rechazar. As铆 que, por mi integridad f铆sica, he tenido que marcharme. Pierdo un hogar, pierdo una huerta, pero me quedo con los buenos recuerdos, el compa帽erismo, los aprendizajes y la experiencia de okupar en Cantabria. Cerramos un cap铆tulo, pero el libro no se ha acabado.

Contraportada del Bolet铆n Briega en papel n潞27 Octubre 2021




Fuente: Briega.org