November 24, 2020
De parte de Indymedia Argentina
199 puntos de vista

A un a帽o de la denuncia por abuso sexual contra el senador, la denunciante envi贸 una carta p煤blica donde relata los nulos avances de la Justicia para investigar al ex gobernador tucumano.

Reproducimos a continuaci贸n el escrito:

隆Aqu铆 estoy! Ha pasado un a帽o. Sigo esperando, d铆a a d铆a, respuestas, investigaciones serias, medidas, justicia. Y mientras espero, acumulo demoras poco profesionales. Y mientras acumulo esas demoras miro a mi alrededor y advierto que ni el horror que me toc贸 vivir, ni los infiernos que atraviesan miles de mujeres y ni帽as son suficientes para que traten las causas con la responsabilidad y debida diligencia que merecen. Me alerta y me asusta, porque nos est谩n matando. Me paraliza el hecho de que para este sistema, que nos 鈥渞epresenta鈥 y nos 鈥減rotege鈥, la muerte no signifique un l铆mite sino m谩s bien una constante. 驴Acaso la muerte no es un l铆mite?

Cuando decid铆 hacer mi denuncia sent铆 que era una lucha entre la vida y la muerte que ocasiona el silencio, como una enfermedad terminal. Eleg铆 la vida. Estar bien despu茅s de vivir experiencias traum谩ticas es un trabajo diario y minucioso por lo que hoy, ante todo, celebro la determinaci贸n de denunciar y respeto profundamente mi proceso y mis avances. Una mujer que descubri贸 su voz sabe que el silencio es asfixia y lucha por no volver nunca m谩s a esos lugares de oscuridad y dolor. Recuperarse es dif铆cil, no es estable ni constante. Tampoco hay una f贸rmula m谩gica.

Ir a la Justicia representa un verdadero desaf铆o, en el que experiment茅 un v茅rtigo estremecedor que logr茅 aliviar con la templanza que me otorga la certeza de la verdad. As铆 entiendo mi valent铆a, la cual me impulsa a defenderme a pesar del espanto de lo atravesado y de lo que genera estar frente a un sistema que intimida, contando con lujo de detalles los abusos a los que fui sometida.

Reconocer el valor y la importancia de acudir a la Justicia no me hace ser obsecuente con la realidad imperante. Existe una profunda incoherencia en el sistema, que nos hace sentir libres al denunciar pero nos somete y nos expone a una lenta agon铆a de silencios y demoras. Me resulta perverso y contradictorio. A un a帽o de mi denuncia quiero dar cuenta de las desviaciones, contratiempos y demoras que las causas atraviesan, acciones que hacen que 365 d铆as despu茅s contin煤e en el punto de inicio.

Denunci茅 penalmente a Jos茅 Alperovich por hechos de violencia sexual, f铆sica y psicol贸gica contra mi persona, ocurridos tanto en Buenos Aires como en Tucum谩n desde diciembre de 2017 hasta mayo de 2019. Al d铆a de la fecha mi causa a煤n no tiene definida su competencia, cabe aclarar que las denuncias son distintas por eso su asentamiento en cada jurisdicci贸n seg煤n corresponda. En ese marco, asist铆 a dos instancias de ratificaci贸n en las que declar茅 4hs ante la fiscala Reuter y el juez Maggio en Tucum谩n y 5hs en Buenos Aires ante el juez Rappa, seguido a ello me puse a entera disposici贸n de la Justicia para avanzar seg煤n me requieran.

Tras caratular las causas se determin贸 el inicio de las investigaciones correspondientes en cada juzgado con plazos determinados hasta tanto la Corte Suprema de la Naci贸n decidiera sobre el asunto de la competencia, ante el impedimento de los jueces a cargo en instancias anteriores de definir donde ser铆a tratada mi causa.

En Tucum谩n la investigaci贸n nunca estuvo ligada a la cronolog铆a de los hechos que denunci茅, lo cual me resulta llamativo y preocupante. Asist铆 a dos audiencias en mi provincia. La Justicia se dedic贸 a indagar a los testigos de la defensa sobre cuestiones vinculadas a la supuesta conspiraci贸n pol铆tica que intent贸 instalar Jos茅 Alperovich, quien adem谩s solo se pronunci贸 p煤blicamente para ampliar sus licencias en el Senado y mentir que la causa avanzaba a su favor.

En el caso de Buenos Aires, estimo que la investigaci贸n est谩 dada acorde a lo declarado ya que al menos all铆 acud铆 a una instancia de inspecci贸n ocular ordenada por el juez en el lugar de los hechos. Sin embargo, no cuento con mayor informaci贸n ni tengo acceso a los detalles de la causa. Sumado a ese desalentador panorama general y atravesado por una pandemia que sirvi贸 de excusa para detenerse a煤n m谩s, recib铆 como 煤ltima novedad la noticia de la suspensi贸n de los plazos de las investigaciones judiciales en Tucum谩n hasta tanto la Corte Suprema de la Naci贸n se expidiera respecto al asunto de la jurisdicci贸n.

Asum铆 los costos materiales, f铆sicos y emocionales de todo este dif铆cil proceso por el cual nunca imagin茅 atravesar. Este panorama de escasos avances me hace sentir postergada y mi reparaci贸n est谩 en juego. Puedo resarcirme en lo personal y experimentar profundos avances pero exijo al Estado que asuma su implicancia en mi reparaci贸n integral, por su obligaci贸n de impartir justicia. Lo personal es colectivo y el Estado es responsable.

Mi denuncia es considerada como un hierro caliente por muchas de las personas a cargo, lo cual evidencia su condici贸n de problem谩tica social 驴Por qu茅 en estos casos existe una clara vulneraci贸n al derecho a la intimidad? 驴Es necesario dar a conocer los detalles minuciosos de una causa para informar? Pido a la Justicia que se responsabilice en garantizar la privacidad del tratamiento de las causas para evitar la revictimizaci贸n medi谩tica. Cualquier filtraci贸n de los detalles de mi declaraci贸n resulta de su responsabilidad e incumbencia. No se trata de una actitud caprichosa sino moral y b谩sica de garant铆a. Vulnerar mi derecho a resguardar mi intimidad me da帽a y me revictimiza. La gravedad radica en que se expone una vez m谩s a mi persona a trav茅s del relato de los hechos que en carne propia atraves茅 y que no corresponde que tomen estado p煤blico, no es necesario que todo el mundo conozca en detalle el infierno que pas茅. La sensaci贸n es que me vuelven a poner en el lugar de v铆ctima, vuelvo a cada escena, a cada hecho. Las consecuencias no tienen que seguir siendo para m铆, soy una mujer que lucha a diario por sanarme y reconstruirme. Los hechos est谩n expuestos en donde deben estar, denunciar legalmente es dejar en manos de qui茅n corresponde dicha informaci贸n. Pido simplemente respeto. Como sociedad tenemos que aprender a tratar los casos con perspectiva de g茅nero; empatizar, tomar posici贸n, apoyar, no tiene que ser a trav茅s de revivir el horror de una persona. Pongamos la mirada en donde corresponde.

No necesitamos una sociedad con hambre de dolor y debate de lo que nos pas贸. Nos estamos muriendo o nos est谩n asesinando 驴No es un l铆mite? El derecho a la vida es un derecho fundamental y deber铆a estar garantizado, 驴es mucho pedir garant铆a a una vida libre de violencia? Si denunciamos es porque lo vivimos, 驴creemos como sociedad que una persona se expondr铆a a semejante monstruosidad que significa denunciar delitos de este tipo de mala fe? Luchemos por una sociedad con hambre de justicia, de empat铆a, de ser capaz de decir las cosas que suceden a diario y poner a los abusadores y femicidas en su lugar.

No quiero ser m谩s la v铆ctima avergonzada, sentirse as铆 supone estar oprimida por partida doble, primero por lo que ocurri贸 y segundo por la sensaci贸n de poca val铆a que lo sucedido deja en una. Ocultar en forma de secreto me convirti贸 en una v铆ctima, sola con mi sufrimiento. Temer que la verdad se sepa fue mi condena, romper el silencio, mi salvaci贸n. Cuando logr茅 la fortaleza suficiente para decir la verdad, me comenc茅 a liberar del horror que me ten铆a como reh茅n. Ya no soy una v铆ctima, hoy me siento una denunciante. En el modo en como reacciono a lo que me sucedi贸 encuentro mi superaci贸n. Hacer es transformarse. Denunciar fue liberarme. Hoy celebro y reconozco en ese dif铆cil proceso el bienestar y la mejor铆a que cada d铆a experimento y me confirman que callar no es para m铆 nunca m谩s una opci贸n de vida.

A las v铆ctimas de violencia de g茅nero quiero hablarles desde mi v铆vida experiencia y decirles que denunciar representa una verdadera oportunidad de sanaci贸n interna y personal, m谩s all谩 de los resultados y de las dilaciones a las que nos exponemos, porque no termina all铆, sino que comienza una nueva etapa de la lucha pero con total convicci贸n y sensaci贸n de que no est谩s nunca m谩s sola, con mucho alivio de la carga, de la verg眉enza, de la culpa transferida y del horror.

Es por eso que m谩s all谩 de las incongruencias del sistema, estoy convencida de que denunciar me hizo bien. 鈥淏ien鈥, una simple palabra que durante mucho tiempo no pude usar ni sentir naturalmente. Transitar este proceso me devolvi贸 la vida. Volv铆 a sentir, volv铆 a re铆rme, encontr茅 la felicidad en volver a tener problemas cotidianos, reconect茅 con mi entorno, mi casa, mi familia, volv铆 a trabajar con entusiasmo, a concentrarme para estudiar, a disfrutar de la vida y ver el vaso medio lleno. Logr茅 un verdadero cambio en la perspectiva del mirar, ahora no todo es desesperanza. Atravesar un desierto de dolor nos ense帽a a darle a las cosas su verdadera dimensi贸n. As铆, retom茅 mi vida, mientras recorro este camino de incertidumbre, profundidad y resiliencia. Por eso me celebro y me siento una mujer libre y despojada del peso de mucho padecimiento y dolor aunque muy consciente y respetuosa de todo lo que esto implica y requiere de manera permanente de mi energ铆a f铆sica, ps铆quica y emocional.

El tiempo nos apremia, los abusadores siguen respondiendo igual, la pol铆tica sigue respondiendo igual, la Justicia sigue respondiendo igual, en este marco de indiferencia las mujeres No podemos responder igual, seguimos lamentando atropellos, abusos y asesinatos. El lema de nuestra lucha se ve vulnerado porque cada d铆a la violencia de g茅nero imperante contribuye a que seamos menos, violencia que deviene no solo de quienes nos abusan o nos matan sino de aquellos que no hacen su trabajo como corresponde, los que nos dejan solas, no nos defienden, nos exponen, nos demoran, se corrompen. Violencia cotidiana que nos exige que estemos alerta en todos nuestros contextos vinculares. Nos tildan de locas y en detrimento de eso la justicia nos pericia primero a nosotras y no a los acusados. Somos las exageradas, las provocativas, las que nos la buscamos. Nos cuestionan el tiempo que nos lleva animarnos a hablar, 驴por qu茅 mejor no nos cuestionamos como sociedad el tiempo que tardan en defendernos y las consecuencias irreversibles que esas demoras ocasionan? Seamos 鈥渓ocas鈥, 鈥渆xageremos鈥, tengamos miedo, no callemos nada, confiemos en la percepci贸n del dolor, de lo que est谩 mal, de lo que nadie debe hacernos y por sobre todo en la realidad que nos muestra a diario como nos siguen vulnerando y asesinando.

隆Aqu铆 estoy! Ha pasado un a帽o, e insisto porque estoy ac谩. Por las que callan, por las que no y no fueron escuchadas, por las que aun muertas no encuentran un l铆mite a la violencia, a la exposici贸n y vulneraci贸n a la que nos enfrentamos a diario, porque ya es tarde, porque ya no sirve, porque ya no est谩n. Porque la muerte no es un l铆mite. El Estado es responsable.


Fuente: http://www.redeco.com.ar/nacional/generos/31334-carta-de-la-denunciante-de-alperovich,-a-un-a%C3%B1o-de-su-denuncia




Fuente: Argentina.indymedia.org